
Historias de ¡niles lamosos, cuando cada quite era un drama y no había netos para los caballos.
Ortega y Gasset frunce el rostro malicioso, enjuto y tostado. El Ortega de la Mancha reposa. El aficionado estudia.
DEL TOREO
tipo uniforme. Antes, el torfrro triunfaba y fracasaba en una- misma tarde, porque un toro era bueno para la lidia, y otro, no. La fiesta era entonces gallarda, impetuosa, aspira y frenética. Hoy es nada tuás que monótona y pulida, y tiene et tedio de todo lo primoroso. Volutas. ñlósoío v cronista- -en todos U puinn- v El gesto de don José subrahilvano informativos. Ortega y Gasset no- ya y encarece la dicción irrebos iuejó un cuadro completo de la fiesta: reprochable y la alegría de guirfiriéndolo al panorama general de la hisnaldas: cada verbo, una fuga toria de España, con excorzos de época y de lírica de imágenes; cada adjeregiones. Los tres siglos que llevamos de tivo, un tropo. Prendido en sus toreo plebeyo de a pie dan una exudación d propias descripciones, las cammateria narrativa más jugosa que los censos bia en realidad, y recorta el y memoriales. Cuando la aristocracia se apea, busto y los brazos, firme la plancorno clase rectora, del caballo y r: n: k! fi la, dibujando el lance. ¿Por lanza, y salta la plebe del siglo xvit a la piaqué no vuelven ustedes a aque. 7. a. mismo alarde que lleva el pueblo a los llas largas de capot. tendido, al toros queda impreso desde entonces en la homliro o al brazo, que doblavida nacional, porque hay un sincretismo nban y agobiaban a los toros de veterado del toreo con tod. is las actividades otro tiempo? dice a Domingo de la ra a. y el espíritu creador que inventa Ortega. V d? Domingo nos hay perfecciona la capa, la muleta y las suerbla luego, coma a hurtadillas. tes de la lidia, da tono a la política y r ¡las Torero duro y sabio como ninane. Los prirru- rr. s toreras- ov viz -ah ¡r 5 v guno de esta época. Cuyo arte se nsvarros, y torean coa nioviniientos horiaprecia sobre todo en ese mozontales y de zigzag. Los andaluces vioensn luego y dan a la fiesta un ritm: ondulante de mento dramático en que, a solas con la cabeza de la fiera, baile. El Norte crea un toreo esquinado; el parece como si forSur. un toreo de curvas. El Norte y e! Sur mara un. burujo inacaban por juntarse en i sabia ordenación de las leyes del toreo, extricable y oreara i lío informe que liu- -i Se toreaba enton; s mejor que aho, go, pausadamente, a ra? -le preguntamos. desenredando co: i gra- -Ahora no se torea. Hoy se hace stilo, y cia, e x t r a e e ntío, a así corrió el artista oculta la falta de densifuerza de v a 1 o r, la dad humana con el artificio, los torero- de obra (í e arte sereno hoy ocultan en el estilismo ia ausencia de que h a b í a encerrado arte. El día en que se colocaron petos a los dentro del ovillo. caballos, la fiesta de los toros perdió su saDon José Ortega y bor cíe drama caliente, que estaba, por cierGasset nos tiene proto, condensad en el quite. Hoy no hay quimetido h a c e tiempo tes. El torero busca en esa suerte su luci, m Eiito y huye de un peligro que hay que su Püquiro. Dará en afrontar de cara, metiéndose incluso por deese libro su Teoría del bajo del caballo, y arrastrando al toro con Toreo f Porque penla punta del capote, porque en el quite hay sar que estas línea que- alvar al toro, a! caballo y al picador. son siquiera reflejo teHoy se torea de lado. d: ¡ndo a toro el costanue de sus palabras, de y no el pecho. Antes desafiaba el lidiador es pensar que ha naai toro con la capa fruncida sobre su pecho. cido ya el Boswell y y ahrir esa capa era ya una escena varonil de e 1 Éckermann q ti e garbo y drama. Antes los toros eran mansos nuestro gran pensador y bravos, y el torero tenía que vencer las di- neceíitaría... ficultades de una lucha a muerte. Hoy, todos los toros son bravos, y la selección crea un Luis CALVO
natural para la edificación dv sus discípulos de la buena sociedad.
Chimenea y celosía. (Fotos V. Muro.