Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C M A R T E S 21 B E M A T O D E 19 KDIOION O B I J A MAÑANA. PAG. 17. Oviedo. Yo no concia la región asturiana. Des- ser internacionales; ese hombre tiene que ser países a nuestra costa fueron mejorando sus de los catorce años, metido en disciplinas mili- español de arriba a abajo. (Muy bien y gritos Imperios. tares, p en servicios de campaña, no había te- de ¡Franco! ¡Franco! ¡Franco! Y en España es- verdad que en este tienv; o nido apenas contacto con los sectores del puePues, como os digo, estos días y este siglo se multiplicaron los bienes, que ha habido cP blo trabajador. Pero un día del mes de agos- que vivimos son consecuencia de lo anterior. progreso de los pueblos, un crecimiento de la to nos dijeícn que había una huelga revolucio- Es decir, que a España se la enfrentó consigo riqueza; pero considenaria, y me ordenaron: Hay que ir a la Falla misma; para eso se le trajeron las interna- rablementa la también que aumentó tudas i: s miseria, perdiéndose de los Lobos; otros irán por otro collado, otros cionales; pero las internacionales no dirigidas revoluciones del siglo pasado; por eso nusoirus por distintas partes y recibí una orden de por españoles, sino por extranjeros; se les no podemos dejar qus se nos pierda ésta. operaciones para batir a los obreros como alidirigida por EsLoa trabajadores españoles tienen e e ser el mañas. (Aplausos. Este es un símbolo de la trajo la masonería, tampoco exterior. ¿Y para guardián más Srme de la revolución, perche v. o España anterior; una ley de huelgas otorgaba paña, sino mandada por el para provocar las revqluciones, para rj es, indiferente para ellos el que la Patria sea al obrero el derecho a la huelga, el derecho qué? PuesTTM- 1- beneficiarse ellos más grande o más pequeña. Cuando vienen ias a trabajar n no, a parar la empresa o no pa- producir los motines, para i- con rarla, a destruir la economía o no. ¡Ah! pero, bien. nuestros paros y nuestras ruinas. (Muy crisis y las calamidades, sólo resisten los ine Aplausos. tienen reservas; pero no los que viven al ííia, cuando llegaba el paro, se echaba mano de la que tienen que ganarse el pan con el cotidiano Guardia Civil y tropas contra ellos para baEL NIVEL DE VIDA EN ESPAÑA esfuerzo; por lo tanto, está mucho más interetirlos como alimañas. (Grandes aplausos. ¡Hermandad internacional! Yo os diré que sado el trabajador en la paz, en el progres y Cómo se cumplió aquella orden. Subimos los demás. Por la mayoría, a las Fallas de los Lobos y ocupamos el puesto muchos pueblos de Europa, al de España, tenían en la grandeza de España quecon vuestra reseso quiero que os un nivel de vida militar que se nos confiara; mande desde él al- bastante superior, superior el español no pero ponsabilidad, y por enfrentéis ello os hago estas cons porgue congunos hombres que bajaran al valle a infor- sume géneros de lana, ni do algodón, ni manraciones. España, cuando yo vine a Asturias, marse de lo que allí ocurría, y allí no ocurría nada. Los hombres aseaban, los chicos iban teca, ni carne, ai ninguno de los artículos de tenía siete u ocho millones menos de habií; t ia la escuela. No pasaba absolutamente nada, primera necesidad, ni el 50 por 100 de lo que íes, pero la misma superficie territorial qao y ntonces comprendí toda la locura. ¿Es que les corresponde en relación con aquéllos. ¿Por hoy poseemos. De modo que los hombres s e h a no se trataba de una parte de! pueblo español qué esa diferencia en el consumo? ¡Ah! Por- multiplicado, pero no los bienes. Por eso tenecompuesta por nuestros hermanos? ¿Es que no que hay otros muchos pueblos en el mundo mos en el trabajo, en la producción, nuestro eran iguales que mis soldados? (Muy bien. que tienen jornales de hambre, jornales muy principal capital; necesitamos cuidarlo y mulMuy bien. El espíritu se rebelaba, y telegra- bajos; porque hay muchos hombres en las tiplicarla, llevar a cabo una completa ordenafié al mando poniendo en su conocimiento que colonias, muchos negros y muchos indígenas ción. ¿Y cómo puede salvarse un bache c! e siallí no ocurría nada. Aquellos telegramas y que trabajan para los otros de Europa. (Mu- glo y pico que nos dejaron los que nos preceotros cambiados con otras autoridades de Ma- chos aplausos. Muy bien. Y en el universo dieron, si nos dedicásemos los españoles a pedrid abrieron ios ojos y fueron causa de opor- no trabaja nadie para España. Los españoles learnos unos con otros, a malgastar el esfuertuno relevo. A los dos días descendíamos por se ganan el pan con el sudor de su frente. zo sin ir en una dirección y empujar a una sola Jas laderas de La Colorada y entrábamos en No se lo vienen a regalar. Y en ese siglo voz de mando? Muchos son los problemas que España tenía el valíe de Langreo; en doce días que pasa- maldito de la decadencia española, en que nos mos en aquellos lugares yo no recibí más que enfrentaron, con nosotros mismos, los otros planteados. Pero había dos sobre todo: uno era el estado sanitario de España, y otro era el esatenciones de los obreros, de los alcaldes sotado social de sus clases más modestas. Sobre cialistas y de toda clase de autoridades y perel- primero, una anécdota os dará idea. Visitasonas. Ni un solo choque ni una molestia enba, hace años al general Martínez Anido, cuantre soldados y obreros hubo en aquel tiempo. do era ministro de la Gobernación, y fui a r- aEntonces pude apercibirme de la conciencia y dirle un favor para una asturiana: era una pladel espíritu del obrero asturiano. za en un sanatorio. El general Martínez Anido, Otras veces más tarde volví a la zona minebuen jefe y buen amigo mío, se lamentó y mo ra nuevamente; iba como juez a depurar denuncias y a actuar como juez, y entonces co- Presenta actualmente sus nuevos modelos de dijo: En esa habitación inmediata hay u n panocí a fondo la zona minera, y sus casas, y la verano y un gran surtido de lencería para quete con más de treinta mil instancias pidiendo lo mismo, y; todos se morirán antes de obtevida de aquellos hombres, y el abandonó triste equipos de novia. nerlo. Yo me rebelé: ¿Qué puede justificar ¿n que un país tenía a sas clases trabajadoras. vuestra presencia, si no podéis resolver estos ALFONSO XII, 24. -TELEFONO 12335 Por eso, cuando hoy tratamos de corregir los problemas? Por eso fue uno de mis primeros defectos acumulados en intos años, me sirve actos en Salamanca el decretar el Patronato de algo la experiencia y el recuerdo de aqueNacional Antituberculoso y dotarlo ampliallos tiempos. Yo no pasé como militar por el mente; aunque nosotros nos tengamos que- arranmando sin enterarme. Yo veía a aquellos homcar de los bolsillos el dinero para sostenerlo, bres trabajadores con sus manos y sus brazos había que barrer aquella vergüenza nacional, emmegrecidos por el trabajo, con sus- trajes i como la de tantas endemias que la nación p. de faena, con sus brazos hercúleos al aire, I decía. Los bienes de la nación están para atencon las manos y las frentes tostadas por el I der las necesidades de todos los españoles; ni sol, con las heridas) y cicatrices que son señaj tienen ous derechos, también sus obligaciones. les de trabajo en las minas, y nie pareció que En el siglo liberal se quedaban con los derechos aquello era dé una sinceridad magnífica. ¡Ah! I y negaban las obligaciones. Nosotros venimos Pero volví a los pocos días, un domingo, y a nacer respetar sus derechos, pero a imponerno eran los mismos hombres; lo primero era les también las obligaciones. (Muchos aplausos. la verdad, la España de verdad; lo segundo, la España decadente, la que imita al señorito. CONSIGNA A MIS MINISTROS: HAY QUE Los hombres que iban con las mangas remani CONSTRUIR VIVIENDAS PARA LOS MIgadas de su camisa y con sus manos ennegreNEROS cidas eran más verdad. Aquéllos sí eran la EsI Yo he presenciado la vida en nuestras zonas paña de verdad. (Vivas a Franco y muchos AMERICANAS de sport de punto, mineras y en muchos poblados. He vivido siem aplausos. trajes completos. Lo pre en contactó con mis soldados, les he escuY os digo esto para enfrentaros con vosotros más moderno en corte chado sus quejas, les he leído las cartas Je sus mismos, para enfrentaros con la sinceridad; y dibujos lleva siempadres y me he enterado de lo que pasaba en el hombre que trabaja en la mina o en el taller pre la marca sua pueblos. Otras veces he preguntado a algún es un hombre; el hombre qne imita, el homminero: ¿Por qué ño íe casas, si tienes novia bre que acepta los modelos de fuera, no es y medios económicos? Y me decía: Porque no tan leal y sincero, ha perdido su carácter, y tengo casa, y su padre no me quiere par ella. yo quiero que los españoles sean hombres que ¡Esta es la gran tragedia de muchos pueblos de se enfrenten con sus problemas, que no ven- última creación de la zona minera asturiana! gan a engañarnos de fuera. (Muy bien. Y entonces di la consigna a mis ministros: luAplausos. char por lais casas para la zona minera; que había que Construir diez mil casas- hogares en EL INTERNACIONALISMO Y LA MASONElas distintas villas; crear casinos, casas de solRÍA NO HICIERON MAS QUE PROVOCAR teros, dotándolas, de bibliotecas, escuelas de REVOLUCIONES PARA BENEFICIARSE aprendizaje, de todo: lo que se necesita para re ¡Internacionalismo! Cuando los camaradas Oiga esta noche, a las once, nuestra Emisión- dimir a quienes viven en estos lugares. (Muy socialistas y comunistas españoles se marchaConcurso en Radio Madrid. bien, aplausos. Todo esto, que es una parte de ron por la frontera francesa para salvar sus Andrés nuestra justicia, no lo tenéis que agradecer, vidas, detrás de- ios que los habían abandona- Kévesz sino que realizar. La justicia no se. agradeee: ¿do, ¿qué traío tuvieron de los camaradas exla justicia se tierie derecho. Pero para que esa, tranjeros? ¿Que hicieron por ellos? Llevarles justicia sea posible, hace- falta- un Estado que a unos campos dé concentración iguales que está presidido por un sentido social. Sin ese a reses y ponerlos como a un ganado, cercasentido social, toda la política tíel Estado se dos por alambradas, y que luego fueran los derrumbaría; si los hombres dedicados la diburgueses franséses, los hombres del campo, Comercio con venta anual de l.OOO. flOO de pe- rección de ese Estado no sienten en su entraña a mii arles la boca como a unas bestias para setas, para ampliación precisa socio, 500.000 esta necesidad, os defraudarían una y otra vez. pesetas mínimo. llevarles a trabajar a sus granjas. (Muy bien. Es necesario sentirlo, es necesario que todos Grandes aplausos. Eso es el internacionalismo. nosotros nos sintamos solidarios de esa gran Escribid al 636. GISEEET. Arenal, 1. Yo comprendo jue sean internacionales los obra. Tenemos en proyecto realizar una gran capitalistas y potentados, porque el dinero no obra, que va á empezarse en todas las provintiene patria; pero hombres que tienen que vicias españolas; mejor dicho, que ya está empevir en su tierra, que tienen que vivir su vida zada, y que son los píanss e ordenación econóJ MODELO 1946 CRUCES Je su jornal y de su trabajo, ésos no pueden irnco- social. ToBa reforma social necesita tiine. NUÑEZ DE BALBOA, 22, MADRID QAIIRO- S EL CAPITALISTAS SOFÁ SUPER- CAMÁ