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MADRID DÍA 21 DE JM AYO DE 19 46 D í ARI Ú I LU ST R AD O H 5 SUSCRIPCIÓN: MADRID: ON MES, 10.50 PESETAS. PROVINCIAS: TRES MESES, 31,50: AMERICA Y PORTUGAL: TRES MESES, 84. EXTRANJERO: TRES MESES: 51 PESETAS. REDACCIÓN Y ADMINISTRACIÓN: SERRANO, 61. MADRID. APARTADO N. 43, ABC DIARIO ILUSTRADO AÑO TR tGFS IMQ N O V E N O N. 12.550 VB gf g LOS MINEROS DE ASTURIAS REFRENDAN CON SUS ENTUSIASTAS ACLAMACIONES LOS E N U N C I A D O S DE LA POLÍTICA SOCIAL DE FRANCO Eí Caudillo habló el domingo, en Oviedo, a más de setenta mil trabajadores, y ayer recorrió triunfalmente la cuenca minera, pronunciando alocuciones vibrantes en Sama de Langreo y en Mieres. Yo quisiera- -les dijo- -que esos gritos de España, sí; comunismo, no llegaran a todos los ámbitos del mundo Oviedo 20, 12 noche. (Crónica telefónica todos. Y la pausa, luego, se afirmó en silen- una misa que ofició el obispo de la diócesis, de nuestro enviado Especial. En la riada hu- cio expectante, sin vfyores ni gritos, hasta el doctor. Arribas y Castro. Al final se cantó mana soy it- rba gota en el torbellino alboroza- final de la enardecida oración, porque los tjna Salve. do, la hojilla en la tumultuosa corriente y, hombres de semblante curtido por soles incleINAUGURACIÓN DEL SANATORIO JOSÉ al cabo, el. remero que logra acogerse al re- mentes, lluvias ásperas y trabajos duros en ANTONIO GIRÓN manso, a la orilla del parque de San Francis- las entrañas de la tierra, firman los comproco. El hervor multitudinario en espera de la misos de honor, como éste de hoy, sin pala- Seguidamente se trasladó a la calle del general Elorza para inaugurar el sanatorio Jollegada del Caudillo tiene fiebre de inquietu- bras. SPECTATOR. des patrióticas. Y cuando Franco aparece en LA MAGNA CONCENTRACIÓN DE PRO- sé Antonio Girón, destinado a tos servicios sindicales del Seguro de Enfermedad. Allí le la pequeña tribuna iiistatada como proa avanDUCTORES METALÚRGICOS esperaban el director general de la Obra 18 zada en el palacio de la Diputación Protünrcial, en el corasen mismo de la ciudad, tradú- Oviedo 19, 12 noche. Desde las primeras de Julio, D. Agustín Aznar; él director del cese en espontáneo homenaje que cabalga so- horas de la mañana comenzaron a llegar tre- establecimiento, Sr. Vázquez; el jefe de la bre mulares y millares de gentes, cuyos bra- nes por las distintas, líneas que afluyen a la Caja. de Jubilaciones y Subsidios de la Mine- ¡eos agitan trémulos sus airones blancos en capital, conduciendo productores y representa- ría de Asturias, Sr. Zarzuelo, y otras repreel embreyecido oleaje, unánime de emoción ciones de fos distintos puntos de la. provincia sentaciones. A Su Excelencia le acompañaespañolísima. para asistir a la concentración a la que dirigía ban su esposa, los ministros de Trabajo y Citando el ministro de Trabajo hubo entre- la palabra el Jefe del Estado, Generalísimo Obras Públicas y otras personalidades. Tamlo al Jefe del Estado la condecoración que Franco, Vinieron también productores meta- bién en este lugar la multitud que le esperaba ha concedido la Caja de Jubilaciones en lúrgicos de lPs altos hornos de Bilbao y pro- prorrumpió en grifos entusiásticos. Su Exceseñal de gratitud por una obra no hueramen- ductores minemos de León, Palencia y otros de lencia visitó todas las instalaciones y servite prometida al viento, sino tangiblemente k provincia de Santander. Los de León por- cioá. Luego firmó, en el álbum. fundida con la gratitud de los hombres que taban un cartel que decía: Franco: los mi- CLAMOROSAS OVACIONES AL GENEal filo de la vida laboriosa tienen ya ese apo- neros de León estamos a tus órdenes y otro RALÍSIMO material bien ganado que el nuevo Estado con la siguiente inscripción: Franco, nos disDesde el sanatorio José Antonio Girón, el es ha concedido, no como dádiva graciosa, te la justicia social; no regatearemos nuestro Caudillo se trasladó a la calle de Fruela, frensino como deber social inexcusable, el aire pu- trabajo. También los mineros de Sotrondio te a la antigua plaza de vlá Escandalera, que ro de este lugar de heroísmos, surcado en otro- repartieron con gran profusión un manifiesto ahora lleva el nombre, de Generalísimo, para tiempo de flechas de juego, hízose cristal de donde decían: Franco: los asturianos que te- hablar a la concentración de productores desexpectación, donde iban a reflejarse las en- nemos el honor de tenerte entre nosotros sólo de U tribuna levantada al balcón de la Dipucendidas palabras del capitán. pedimos a Dios que siga alumbrando- tu cla- tación Provincial. A un lado de la tribuna se Estas palabras- hablaron de empeños uná- rísima inteligencia y qué continúen todas las habían situado. jefes y oficiales de. las fuerr. irnes; de deberes imprescriptibles de los es- cosas como hasta ahora, pues si bien sabemos zas de la guarnición, y al otro, repi sentaciopañoles que el extranjero contemplara con in- que no nadamos en Ja abundancia, sabemos nes de la provincia y de los corresponsales diferencia, si no con recelo; de la triste he- también que España es el mejor país de Euro- de Prensa extranjeros y nacionales. En la rencia de un siglo de abandonos, de enciclo- pa y que a tí te lo debemos. ¡Viva el héroe tribuna central se situó el Caudillo, a quien pedismo o de traiciones; de la tarea revolu- que después de ganar la guerra gana la paz! acompañaban los ministros de Trabajo y de cionaria a cumplir pftra ganar nuestra paz; El número de productores de unas y otras 1 Obras Públicas, el capitán genera! de la sépde las realizaciones tangibles del- nuevo Es- partes que se trasladaron a la capital, sumaban tima Región, general Borbón varios procutado en orden a la elevación del nivel de vida unos 70.000, sin contar a los de Oviedo. Pue- radores en Cortes, los gobernadores civiles de de los productores, de los mineros, y del es- de, pues, afirmarse que era incalculable el nú- Falencia, León- y Oviedo, el obispó de la diófuerzo en torno a la cimentación del edificio mero de trabajadores que asistieron a la con- cesis, comandante militar, jerarquías sindieconómico- social, justa y equitativa, pero sin cales y miembros dé la Vieja Guardia. Además, cortapisas piara la iniciativa privada. Todo centración. Juventudes llegaron centurias del Al llegar el Caudillo a la; Diputación treFrente de de distintos lugares dé ello, dentro del armazón Je la España catóüla provincia, algunas con sus bandas de mú- molaron al viento millares y millares de pa. ca e imperecedera, más que como enunciado ñuelos, mientras de todas las gargantas salía de promesas, como derechos plenamente ad- sica. Vinieron mineros de Turón, Mieres, unánime el grito de ¡Franco, Franco, Franquiridos por la victoria, que el Caudillo sub- Lena, Laviana, Langreo, Siero, Quirós, Te- co I hasta enronqueoer, y una clamorosa ovarayó, recortados los párrafos por ovaciones verga, Riosá, etc. en número como jamás se ción subrayaba el momento, de una emoción había contemplado en esta capital. estruendosas. y un fervor indescriptibles. Las aclamacioPero ningún momento, ningún tema, ninEL CAUDILLO OYE MISA EN LA nes y los vítores al Caudillo salvador de Esguna afirmación de más rugientes y enfervoCATEDRAL, paña duraron muchos minutos, escuchándose, rizadas reacciones, como aquella frase en la A las diez y media de la mañana, el Gene- asimismo, los gritos de ¡Franco, síxj comuque, refiriéndose a la anfi- España, proclamó ralísimo, con su esposa y los ministros de nismo, no! que la multitud pronunciaba con el desdén del orgullo- pntrio para rechazar Con Trabajo y de Obras Públicas, alcalde de la indeclinable entusiasmo. repugnancia a ios afrancesados de 1808 y a ENTREGA DEL TITULO DE PRESIDENlos afrancesados de todos los orígenes y ciudad, general Borbón, subsecretario de Tra- TE DE HONOR DE LA CAJA DE JUBILAbajo y otras autoridades y jerarquías, salió de todos los tiempos. Ahora, los millares de pañuelos dejaron de flamear y las qarganlas del edificio del Ayuntamiento, donde se aloja, CIONES Y UfiSIDIOS DE LA MINERÍA ASTURIANA AL CAUDILLO enronquecieron, y el Caudillo tuvo que callar para oír misa en la Catedral. El gentío siguió al Caudillo por las calles Restablecido, por fin, el silencio, avanzo largo rato porque los asturianos, en representación cabal de toda la Patria, daban respues- de Cimadevilla y Rúa hasta la plaza de la Ca- hacia el micrófono el ministro de Trabajo, seta íntegra y exacta a cualquier sombra de du- tedral, sin cesar de gritar jFranco, Franco, ñor Girón, el cual pronunció unas pala: da. Lentamente, fue el silenció. Con pausa tan Franco i vy de vitorear al salvadoír de España. bras, cuya percepción era difícil, pues erató Su iExcílíricia revistó una compañía- del re- apagadas por estruendosos vítores al Jefe del acusada el propio orador lo subrayó, sobre todos los motivos del discurso, con matices de fimwnío de Infantería de Milán, con banda, Estado y al camarada Girón, a quren los as- axiomática verdad. No era una sorpresa para bánáera y música, pe le rindió honores, y turianos tanto quieren porque les sus nadie. Pero sí una rotunda adpertericia para seg- üid r 3 í te P? n? tr 2 en. templo paira oír esfuerzos en pro de la clase productora; r I