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SBC. DOMINGO fl D gJNERO DE 1948. EDICIÓN DE LA MASANA. P 4 G. 37. tos, nada tendría de particular que el autor hubiese descuidado eíos detalles en que a veces radica el secreto de una situación o de un carácter. Pablo Cavestany acierta a valorar el pormenor, con un sentido moderno, y tal cualidad. es quizá la que mejor define esta novela. M. FERNANDEZ ALMAGRO. CRITICA Y N O T I C I A S DE LIE En el estilo de... por Manuel Agüirre de Cárcer Octavio Ayllón La sociedad española, bajo la Restauración por Agus- tín de Figtieroa. Clania por Pablo Cavestany. Basta recordar uno de los primeros, libros He Marcel Proust, Pastiches et mélanges, para darse cuenta del noble abolengo (júe tiene, entre la gente de letras, el gusto por la parodia de estilos y autores: divertimiento, en el que sólo puede ejercitarse quienes poscaa un c a b a l conocimiento y una. depurada sensibilidad, a fin de no extremar la caricatura, pues, indudablemente, caricaturiza quien humorísticamente remeda. El toque del acierto, pues, está en la exactitud de una difícil medida. Y este tino es la característica de Manuel Aguirre de Cárcer en los amenos juegos con el estilo ajeno- -y en cierto modo, coa el estilo propio- que llevó, prime- Manuel Aguírro de ro, a las páginas de un Cárcer popular semanario, bajo la rúbrica de Octavio Ayllón, y que recoge ¿hora en un volumen de entretenida lectura, descubriendo el autor su nombre prestigioso en la diplomacia, y en las letras. Como un solaz o deporte de hombre leído tiene que ser estimado En el estilo de... antología deliberadamente convencional y humorística, en que Aguirre de Cárcer nos da. idea del arte literario, que, respectivamente, es propio de un Asorín o de un Gerardo Diego, por citar representantes de distintas generaciones, y de Maupasant o de Mark Twain, ya- que también alcanza a leínais extranjías, el juego del autor, gité se divierte y nos divierte. Con. 1 lecturas adecuadas y testimonio coetineos, que directamente, sin duda, le han sido transmitidos, Agustín de Figueroa. ha compuesto su reciente libro, Lü sociedad española bajo la Restauración, que nos hace asomar a un período histórico, no Sabemos si cercano o distaníe, por la contradictoria suerte de emocionas que viene suscitando: desde la reprobación má s agria hasta una especie de amorosa nostalgia, con muchos matices intermedios, según el ángulo visual. Pero Agustín ¿te Figueroa no gasta, de penetrar- -ni tiene por qué- -en ¿l fondo de la. polémica posible, cuya superación- -digámoslo por nuestra cuenta- -quizá no sea ¡difícil si prensamos que aquella sociedad fue como históricamente tenía que ser. A- esoj a describirla, tal como se refleja cu la memoria ds nuestros padres y en las revistas ilustradas de su tiempo, tienden las paginas de este animado libro, con un poco de álbum, bastante de crónica y algo de murmuración, m s un apéndice, en que se ofrecen al lector cartas- inéditas de Isaibel II, de Cánovas, de Pidal, del marqués de Molíns, del geríeral Pavía, de Menérklez y Pelayo, de algunos otros personajes más. Ésías figuras alternan con otras menos conocidas, pero también üe viso, en la evocación a que nos estamos refiriendo, y así, Agustín de Figusroa hace desfilar a la bella duquesa de la Torre, al inquieto marqués de Sardoal, a la singular Princesa Rattazzi, al áspero gen- eral Salamanca, a la seductora Elena Sar. z, a Fernández y Gon- ¿áíez, el folletinista, etc. Bien entendido que la sociedad examinada por Agustín de Figueroa no es la española, sino la madrileña, precisamente, si bien no cabe desconocer que en los 1 L a paz vista desde L o n d r e s por Carlos Sentís. Nuestro joven compañero Carlos Sentís ha Pablo Cavestany, que recibió de su ilustre tardado poco en hacerse popular. El liúniero apellido el amor a las Letras, lo ejercita por de sus lectores aumenta cada día, gracias a su cuenta propiai en obras del más vajio género manera de escribir, viva, movida, nerviosa; decir taquigráfica y cinemato- -novela. teaíro, poesía, ensayo- cuyas ca- casi podríamosun estilo original, lo que equigráfica. Tiene racterísticas se condensan en esta Clamia re- vale a decir que posee personalidad. Aunque cién nacida, que nos ofrece en su composición no firmara sus crónicas, nadie las confundiría muy diversos ingredientes, pues descubrimos, con las de otros perioaquí o allá, lirismo, humor, observación de la distas. Se nota en ellas realidad, sensacionies de ambiente... Y es cla- que eu autor es activo, o, como hoy se dice, ro que corresponde la primacía al arte da con- námico, y que para él diel tar las cosas, razón de amenidad, que en el avión es un instrumento género narrativo es de primordial importan- de locomoción más natucia. El asunto) genu i ñámente novelesco, ae ral y más habitual que centra en Cíania- -Clara Eugenia- alma de el tren. De Dachau a mujer estudiada con Fina matización, y, jus- Picadilly en el día de la tamente por tener que forzar un tanto- los re- láctoria reza, el subtísorteis de la verosimilitud, se acredita. ¡mejor tulo ds su ylibro recién publicado, llamado a lá pericia da Pablo Cavestany, quien. infunel mismo éxito A! de humaría verdad al relato, con raro tino, y alcanzar que los enterto- ¡9- lisonjero un noble romanticismo. res: La Europa qus he- Tal como está concebida Clatvia, en función visto morir y África, de Tin argumento que busca determinados ef ¡ec- en blanco y negro Para ver en las mismas toarlo sa veinticuatro h o r a s les horrores del campo de concentración de Dachau, al lado de Munich, y el júbilo de los británicos en el corazón de su capital, hay que servirse de la vía aérea. Subir en pocas horas de lo más profundo de la trágica derrota a r más radiante de una victoria inconmensura- ble, habrá eido una de las mayores compensaSEl ciones de las fatigas que supone nuestra pro festón. Antonio Calderón- -voz armoniosa, Cada época exige su estilo- -escribe el prespalabra justa, elegancia, finura de matigioso publicista Manuel Brunet en, el prólotices- -se dirigirá hoy a los niños en go del excelente libro- La nuestra dará su nombre de Galerías Preciados con mocrónica desde 1 periodismo y con ella habrá tivo del día de Reyes. ¿Quiere hacer creado un nuevo género literario. Hombre d el favor de sintonizar su aparato con nuestro tiempo, pero con un sentido crítico y Radio- Madrid á las diez y inedia de moral que le libra del fanatismo; ciudadano motorizado, pero antípoda del bárbaro molola noche? Muchas gracias. rizado, Carlos Sentís siente la vocación de cronista de la época. Siente la vocación y conoce la técnica. E un cronista de primera fila, s y precisemente por esto encontrará natural que no todas las páginas de las doscientas veinen Galerías lanas espléndidas, medias te que forman el tomo conserven la actualide excelente calidad, finos panados para dad que tuvieron al eer redactadas. Cuando escribió eobre Dachau, sus revelaciones eran el. doello, elegantes modelos de bolsos, sensacionales, pero el proceso de Belscn ha artículos de caballeros y niños, diversas añadido tantos detalles espeluznantes a los ya confecciones de señora y de niña en el conocidos que el capítulo de Sentís parece ya tercer piso, eto. etc. ¡Venga a conocer demasiado suave. Ahora bien, a pesar de ese estas magnificas oportunidades mañana destino inevitable de las crónicas destinadas mismo! a los diarios, todas las páginas siguen siendo dignas de ser leídas, porque su interés no consií -i tan sólo en lo que exponen, sino en el modo de hacerlo. Sentís es un estilista, aunque hay quienes critican su estilo, tan poco académico. Lo es en el secíldo que Buffón da a la palabra: la relación que existe entre el hombre y el estilo que emplea. Y el suyo es inHoy, a lai nueve y media noch confundible. Pero no sólo sabe escribir bien, en su Sala de Fiestas, en el sentido individual de Ja expresión, sino que ve con la claridad y la inteligencia de un GRAN GALA DE REYES hombre culto las realidades, la importancia con la tradicional tómbola ofrecida de los acontecimientos. Aquí está, por ejempor loa proveedores del Hotel. plo, In frase de Stalin, que explica más que una larga disertación: Si no quedase arregla Actuación de la do el pleito polaco a nuestra satisfacción, RuORQUESTA DEIJ PALACE sia consideraría que no ha ganado la guerra. Ü estas palabras referentes a De Gaulle: Su dirigida por. posición con los americanos ha mejorado. No Í; SÍ SUS relaciones personales con Rusia. Los ISI FABRA rusos j a m á s congeniarán con este patriota Reserve so mesa. francés. Ni con él los rusos, como, se pudo comprobar cuando su visita a- Moscú, que tanto había preocupado. De Gaulle no es el hombre de nadie. De Gaulle está quizá demasiado solo fuera de Francia. En fin, Sentís tiene talento de cronista al par que visión de político. Si a estas cualidades añadimos la amenidad, a nadie le extrañará el éxito que alcanzan sus te afloraban muchos elementos de la más amplia realidad nacional. Antonio Calderón, tasniños y rPAlACE HOTEL- i SEVIHR 8. ¡5. VI. I? e s c r i t a s -A R