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JA B O. P O M I Jf G 0 1 D E O C T U B R E Í E 1945. EDICIÓN D E I Í A MAÑANA. PAG; 25. -puesta pro Conferencia de la Paz, aun no tesia autorización para tomar decisiones al respecto. La propuesta había sido discutida durant una semana. Era inútil, por consiguiente, continuar tal discusión sin perspectivas prácticas. Resultaba obvio, además, que si se firmaban v cuatro protocolos, sería inútil discutir al día siguiente la inclusión de la decisión del 11 de septiembre. En tales protocolos hubiese bastado una objeción de la parte de la Delegación soviética para hacer imposible aquella inclusión. Por otra parte, la Delegación soviética insistió en que no deberían discutirse los Tratados en presencia de los miembros, que los soviéticos consideraban sin derecho a participar en el asunto. Esto, hubiera excluido a China de la casi totalidad de los Tratados y sólo hubiera dejado a Francia la posibilidad de intervenir respecto a uno de dichos Tratados, dejándole a la vez sin seguridad alguna de tener participación en la Conferencia de la Paz. Resulta evidente que el acuerdo era imposible y las reuniones posteriores completamente inútiles. El ministro chino de Negocios Extranjeros, que presidía la sesión cuando se levantó el Consejo, y a cuya instancia éste había permanecido en la sesión del domingo hasta el martes, declaró que, en vista de las dificultades surgidas, no podía ped r al Consejo que continuara por más t ¡empo la sesión. EL PROBLEMA T. INE UN ALCANCE MAS PROFUNDO La cuestión que motivó la suspensión de nuestro trabajo no fue trivial ni de carácter técnico. Presentaba u n problema que debía afrontarse: si deben hacer la paz tres o cinco naciones, con exclusión de todos los Estados a lbs que incumbe vitalmente el mantenimiento de la paz que se prepara. El problema tiene u n alcance más profundó. El Consejo de ministro de Negocios Extranjeros opera con un sistema de unanimidad en el voto, como debe hacerlo el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en muchas de las cuestiones importantes; pero en el Consejo de Seguridad ninguna nación tiene poderes de veto en las cuestiones de procedimiento, mientras qué en el Consejo de ministros de Negocios Extran; jetos una nación cualquiera puede votar cualquier medida. Los poderes de veto tienen gran importancia y no deben utilizarse a la ligera. Estamos dispuestos a hacer muchas concesiones, pero los Estados Unidos n o creen n el acuerdo a cualquier precio. Los poderes de veto en cuestiones de procedimiento n o deben ser empleados por los Estados o cualquier otra nación para ejercer comercio sobre el juicio y conciencia de los otros Estados. La; paz debe basarse en l a comprensión y respeto mutuos. No puede ser asegurada ni g a r a n t i zada con maniobras de procedimientos, que oculten al pueblo los reales e importantísimos problemas de que depende su paz. Sin amilanarnos por los reveses temporales, y siempre dispuestos a escuchar a los demás en comprensión tolerante, que deseamos que los demás nos otorguen, n o debemos descansar én nuestros esfuerzos p a r a lograr una paz justa y duradera para nosotros y p a r a tQdas las naciones. Coa firmeza en el Derecho, según Dios, nos hace ver el Derecho, hay que abreviar para finalizar la labor en. que ahora nos vemos implicados. -EFE. El proceso de L aval OTRA SESIÓN TUMULTUOSA. LAVAL, EX- PULSADO. CONSTANTE ESCÁNDALO París 6, 10 noche. Por segunda vez desde el comienzo de la vista de su causa, Laval fue expulsado de la sala de audiencia por desacato al Tribunal. Esto ocurrió casi al principio de la tercera sesión, que hubo de ser suspendida en dos ocasiones y- que superó, por lo tumultuosa, a la de apertura del juicio, el jue yes. Toda la jornada transcurrió en un constante escándalo, en el que participaban por igual jueces, jurados, fiscal, procesado, y defensores, y, por último, después de la segunda suspensión, Laval se negó a comparecer y anunció que se negaría a hablar, como hizo Pétain durante su proceso. La sesión terminó en ausencia del acusado. y de sus defensores, que se solidarizaron coji él. i Mongibeaux, presidente del Tribunal, dio por Jiquidado el interrogatorio de Laval y empezó el de los testigos. El ex presidente de la Re pública, Albert Le run, fue el primero en declarar. Si embargo, llegó con retraso. Cuando el presidente ordenó que fuesen llamados los testigos dé cargo, un funcionario del Tribunal ¡dijo, después de salir a los pasillos: v; u esrLO. liento, señor. No hay; ninguno. t Gobierno Pétain? Esta es la pregunta, que. se le ha dirigido y. que no ha contestado todavía. Laval. -Porque es una pregunta improcedente. El fiscal. -Señor presidente: Le ruego que expulse de- la sala al procesado si no deja de interrumpir, CON LA INTERVENCIÓN DE LOS DEFENSORES AUMENTABA CONFUSIÓN. LAVAL DAGRANDES VOCES. TUMULTO GENERAL PATRIA Los defensores se mezclan en la discusión y Una vez constituido el Tribunal, su presidente reanudó el interrogatorio de Laval, in- los ánimos empezaron a excitarse por ambas partes. Mongibeaux, el presidente, llamó al orterrumpido la víspera, con la siguiente preden a los abogados, insistiendo en que éstos gunta: El presidente (Mongibeaux) -Si, como dijo han tenido a su disposición todos los docuusted, Pétain tenía tantos poderes, ¿por qué mentos necesarios para actuar en la causa. Los defensores (a dúo) ¡Falso! Dijimos ayer le conservó en su Gobierno? Y, si no congeniaban ustedes, ¿por qué permaneció usted que esto no era cierto y hoy volvemos a afirmarlo; Por nuestrp honor. en él? Laval eludió tfna respuesta concreta. En vez La confusión fue en aumento- a partir de de ello, se dispuso a leer una carta que había este instante. I os defensores y Laval golpeaescrito al ministro de Justicia para protestar ban sus pupitres, mientras el fiscal protestaba por- la instrucción del proceso. En dicha carta, y el presidente! gritaba: ¡Silencio! Luego, dialude á la larga lista de cargos formulados rigiéndose a Liaval: El presidente. -Se sale usted de la cuestión. contra él, sobre los cuales afirma que no se le ha preguntado nada, y añade: Accedí a ac- Insisto, en preguntar por qué permaneció ustuar durante la ocupación alemana, para ser- ted en elGobierno de Pétain. ¿No contesta? vir a mi patria y no para traicionarla. He ayu- Bien; se lo diré yo. Porque, como todo el mundado a vivir a mi país durante cuatro años, do sabe, los que le pusieron a usted eri aquel mientras otros franceses sostenían una heroi- Gobierno fueron los alemanes. ca lucha en otros sitios. He salvado la vida Laval (excitadísimo, agitando los punes y dando grandes voces) ¡Eso es mentira! -Lo rede miles, de compatriotas. Al Oír esto el fiscal, Mornet, intervino brus- pito y lo repetiré: ¡Mentira! ¡Mentira! ¡Mencamente. Dijo que Laval estaba tratando de tira! presidente (gritando más El prolongar la vista y de ganar tiempo, y le voz tan alta como la suya yfuerte. -Tengo la. acusó nuevamente de alta traición. Luego le que chille. Le he dado amplias no le permitiré facilidades para preguntó: g que se defienda, pero no toleraré sus insolenl El fiscal ¿Por qué permaneció usted en el cias. Además, está usted tratando de ganar tiempo y. por eso elude la cuestión y no responde a mis preguntas, Laval (sin. abandonar su excitación) -Usted me hace preguntas, pero luego se las contesta por sí mismo. Ha afirmado usted que los alemanes me llevaron al Gobierno; Pues bien: si lleva las cosas a ese terreno me niego a res ponder. No diré ni 1 una palabra. ¡Magníficas! Al llegar a este punto, toda la sala parecía Forman un maravilloso con- vociferar a un tiempo. Los jurados hacían co meritarios entre sí. El fiscal daba fuertes gol junto que le ofrecemos a su pes sobre su pupitre. Los abogados sumaban buen gusto y que en infinita sus voces al tumulto general. En medio del gran escándalo, Laval gritó aún, dirigiéndose al pre: i variedad de estilos y colores isidente: -No soportaré su actitud agresiva. y en destacadísimas creación Esta fue la frase que produjo el estallido, al nes de originalidad y buen colmar la i aciencia del presidente. No había hecho más que oírla, cuando, dando un fuerte 1 téno, hacendé puñetazo en la mesa, ordenó: El presidente. ¡Gendarmes! Llévense al pro ¿cesado de la sala. Queda suspendida la sesión. LAVAL SE NIEGA A CONTESTAR. LOS DEi FENSORES SE SOLIDARIZAN CON EL La segunda parte de la sesión duró, solamente! seis minutos y fue tan, pródiga en incidentes como la primera. Al reanudarse la vista el presidente, con tono conciliatorio, se dirigió a Laval y le dijo: -No. haremos más preguntas sobre la acusaHOY MAS QUE NUNCA UN ción de atentado contra la seguridad del Es- tado. Creemos que ya ha dado usted suficienVERDADERO Y AUTENTICO PALACIO te información acerca de este extremo; Vamos N DE LAS NOVEDADES a pasar. a la segunda cuestión: inteligencia con MONTERA, 28 el enemigo. Laval, que. acababa ele pedir un vaso de; Atenderemos con el mayor placer agua, replicó: y brevedad las peticiones de mues- -En vista de la imperiosa actitud der señor tras para provirváas. presidente y de las manifestaciones del Jurado en contra mía, prefiero callarme. Esa actitud y esas manifestaciones demuestran que Noche y día. estoy expuesto a ser víctima d 0 un error ju- dicial y por eso no quiero hablar. Las manifestaciones a que aludía Laval se concretaban a la de un miembro del jurado, que le insultó llamándole salaud cochino DOCE MODELOS MUEBLES MEXIA. -Argensola. 8. -MADRID Por su, parte, los defensores declararon luego a los periodistas: La defensa escuchará, a los testigos de la acusación, p ero no responderá ni les interrogará por su parte. No hablaremos más que para explicar por qué no queremos hablar Uno de ellos, Naud, añadió: y antiguos. Precios sin competencia. Comprue- Siento mucho comprobar que esta justicia no ben calidades visitándonos. Gran surtido en tiene verdadera talla. La actitud del jurado es regalos. insultante ln- H J ¡M E X I A- T C -A T E N E A- -REINA, 31 Cuando Laval anunció su intención fle guardar silencio, el presidente dijo: j. -Muy bien. Llamen al primer testigo. Un ujier salió dé la saja, y a los pocos inshace confortables todas las habitaciones y es lo más práctico para el adorno y la higiene tantes- volvió diciendo; -Señoj; presideiite, Jo- sientp; n hag ningún de la casa. Pídanos presupuesto. testigo, A pesar de las múltiples interrupciones y de los repetidos incidentes, -la tercera sesión de la vista fue más breve que las precedentes, puesto que sólo duró tres horas y. media. Poco antes de iniciarse llegaron al Palacio de Justicia la esposa de Laval: -cuyo proceso por colaboracionista ha sido sobreseído- -y su hija. Ambas se entrevistaron con el procesado en la celda de éste. ACCEDÍ A ACTI 7 AR PARA SERVIR A MI Lanas para vestidos y abrigos Sofá- Cama Mexía MUEBLES MODERKOS Un piso con linofeum