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A B C, MIÉRCOLES 19 DE SEPTIEMBRE DE 19 á 5. EDICIÓN DE LA MASAXA. JPAG. II. LA PEQUEÑA HISTORIA Este libro; de D. Alejandro Lerroux, editado en América y muy difundido, llega ahora, en España, a un primer plano de la actualidad. En el volumen, aparecen reunidos los artículos que Lerrotix publicó en el Diario de a Marina dé La: Habana, hace bastante tiempo y efi los cuales escribió los antecedentes de nuestra guerra civil y enumeró las causas del Movimiento Nacional. El libro no se conoce aquí, pero según nos anuncian los cronistas bonaerenses, navega hacia España y pronto aparecerá en nuestras librerías. Los artículos tuvieron, en un pequeño círculo español, cierto número de. lectores, y nosotros los recordamos bien. Lerrqüx fue varias veces. presidente del Consejo dé Ministros de la República, conoció y trató a todos sus personajes y personajillos, vivió íntimamente, su secretos, intentó, sin conseguirlo, detener aquel deslizamiento hacia la anarquía que fue, la característica del régimen y a la postre fue devorado por éste, como sucede siempre a. tes hijos de una revolución sin norma ni cauce. Los, juicios de Lerroux tienen, pues, un alto valor testifical. Nada de lo que ocurrió en España, desde el 14; de abril de 1931 hasta el 18 de julio de 1936, escapó a su mirada directa, esclarecida, además, por los documentos y papeles que pasaban por sus manos, la serie de intrigas que conoció y el servicio informativo que poseía. Los artículos, coleccionados son fuertes, pero objetivos. Aquel impulso frenético de los años jóvenes, del queseUamó Emperador del Faralelo está tamizado por la reflexión que prestan los años. Él sentimiento y la imaginación- de los españoles- -dice- -viven harto impresionados para, que sea preciso estimularles. con descripciones hiperbólicas. La verdad, nada más. Es fácil establecerla Seis catástrofes, sucesivas como los saltos de una catarata, dieron origen al Movimiento Nacional, a flrma Lerroux. Estas catástrofes fueron: la formación del Frente Popular; las elec cionesdel año Í 936; Ja crisis de Pórtela Valladares, su solución con la entrega del poder a Azaña; la destitución ilegal del presidente de la República, y el asesinato de Calvo Sotelo, crimen de fEs tad o- ejecutado por agentes del Estado. Son las mismas palabras del ex presidente del Consejo. Al analizar la formación del Frente Popular, Lerroux dice: Toda? estas gentes- -republicanos de ayer y: de hoy, socialistas de todos los matices, comunistas, sindicalistas- -se coa ligaron para; la lucha electoral y luego forma; rondel Frente Popular, suscribieron un programa y convivieron como si tuvieran algo de común; y para aumentar sus fuerzas exigieron y lograron, una amnistía inmediata, que inmediatamente abrió cárceles y presidios e incorporó a, las honradas masas de la anarquía no sólo ameros delincuentes políticos o sociales, sinóá criminales de todo linaje, asesinos y ladrones profesionales, pistoleros y atracadores Y, para asegurar el- concepto, añade: Se esparció por todo el territorio nacionali provista de un carnet, un puñal, una pistola, o una bomba de mano, esa gente; y poco después, muy. poco después, pudo levantarse; en el Congreso de los Diputados Calvo Sotelo, a pronunciar aquel formidable discurso, que fue su tocado de muerte El examen qué hace Lerroux de las elecciones de febrero es penetrante y clarísimo. A pesar de todas las. fuerzas amontonadas en el Frente Popular -dice- éste no obtuvo la mayoría de vdtos, que formaban el censo electoral del país Alcanzó el mayor número de. actas por los atropellos, las anulaciones de las actas de: los contrarios, los robos de las certificaciones y todas las artes clásicas de la tartufería electoral, tan conocida y experimentada por los dirigentes; socialistas; todo ello- -afirma Lerroux- -amparado por el Gobierno de Pórtela, quien Sejatia las mano- libres a los tahúres electorales con tal dé realizar su sueño de un partido centro formado por los desechos de todos, los partidos, la desterra de los catalanes, o.l bSi- farrapq, s de los portugueses El poder; que se; creó ¡sobre estas bases falsas- -viene a resumir Lerroux- -fue total y absolutamente ilegitimo, si se tiene en cuenta que las derechas obtuvieron cinco millones de votos, y las izquierdas cuatro y medio, y de que, a posar de dio? éstas consiguieron con sus malas artes doscientas Bo enjla. v: cinco actas, y las dere- chas ciento sesenta y siete. JBuen cuadro para los que anhelan unas elecciones de la democracia de izquierdas! Los artículos que dedica Lerroux a explicar la entrega del poder a Azaña en el año 1936, son de mano maestra. Las figuras de aquél y de D. Niceto Alcalá Zamora, aparecen perfiladas con buril, y sus temperamentos antagónicos, sus tremendas luchas íntimas, la pequeña historia en fin, explican muchas cosas de aquél negro período en que se consumaba la ruina de España. Mucha extensión dedica Lerroux en sus artículos al derrocamiento del presidente de la República, Alcalá Zamora. Lo juzga severamente lo considera como un hecho contra la autoridad, la jerarquía y la ley; como el capricho de una Convención, parigual a tantos otros tiránicos realizados por aquellas Cortes ilegales, en las que predominaban socialistas y comunistas. El relato de las sesiones de- las Cortes celebradas desde abril a julio de 1936, a las que asistió Lerroux como jefe de la minoría radical, es estremecedor. Aquella no fue una Asamblea de hombres apasionados e- injustos solamente- -afirma- sino de personas arrebatadas por instintos homicidas. Pudiera decirse que estaba allí, en potencia, esa legión que dentro de pocas semanas iba a extenderse por España entera, cubriéndola de sangre y exterminio en proporciones tales que, a los que cuando niños nos alimentaron sn el horror de ciertos personajes de las guerras dinásticas, éstos se nos aparecen ahora como pequeños homicidas comparados con estas hordas salvajes que antes de comenzar la guerra habían hecho ya en cada pueblo un robo, una violación, un incendio o un asesinato Siguen unos capitules autobiográficos, o sea, cuanto le aconteció a Lerroux, perseguido desde el día del asesinato de Calvo Sotelo. Pero en estas memorias de su huida de España hay un caudal enorme do reflexiones y noticias. Uno de los artículos estudia el Alzamiento y categóricamente dico Lerroux que cuando el General Franco apareció en el horizonte de 1 las esperanzas nacionales con la espada en alto, en España ya no existia un Estado ni forma alguna de legalidad. Desde mucho antes la autoridad y la ley habían dejado de ser una garantía para los derechos esenciales de la personalidad humana. Ni la vida, ni el hogar, ni la propiedad, ni la conciencia de cada ciudadano, teman otra seguridad íjue la que pudieran proporcionarlos sus propios individuales medios de defensa Y más adelante dice: Los espíritus apegados a las apariencias de la legalidad, como los fariseos a la letra de su doctrina, pueden tranquilizarse, Ni Franco, ni el Ejército se salieron de, la ley, ni se alzaron contra una democracia legal, normal y en función. No hicieron más que sustituirla en el hueco que dejó cuando se disolvió en sangre, fango y lágrimas Es imposible compendiar, aunque sea brevemente los juicios y las sugerencias de todo orden quev brotan de los artículos coleccionados en el libro La pequeña historia Pero la razón de España, la gran razón de España, está reconocida por un hombre a quien no le podrán regatear los rojos su vida de demócrata y liberaL UN DISCURSO DE VERDADES Y DE EMOCIÓN El discurso pronunciado por S, E. el Jefe del Estado, en Vitoria, contiene calidades patéticas, de emoción profunda, que aun excede a las de otras ocasiones de los mismos labios, aun siendo tan elocuentes, con elocuencia que dimana de la verdad mental y sentimental y no del artificio retórico. Parece en este trozo elocutivo haber resumido el Caudillo los motivos superiores que determinan su. presencia en la historia de España. En un breve tiempo de elocución no ha dejado, empero, Franco de tratar, con la celeridad de un brillo de espada, cada uno de los temas que justifican y legitiman la revolución española delante á e la conciencia universal presente, en cuanto sea pura de intención y limpia de pasión, y delante de la crítica histórica que haya de elaborarse en el porvenir. He aquí un concepto: nuestra victoria no ha sido la de una persona y un partido, sino la de España, en totalidad abrumadora, contra la anti- España disidente, más eficaz en el daño que numerosa. Esto se ha dicho muchas veces; pero bien vale la pena de decirlo una vez más. Agobian la ficción, o la mentira conceptual. No es posible mostrarse ahitos de verdades. He aquí otro concepto: los desastres materiales del mundo de hoy, con ser tan grandes, son aún menores que su desastre moral y la confusa batalla de las ideas. Por ello, los hombres más representativos del mundo, cual dice Franco, anhelan la vuelta a una espiritualidad. Por ello, también, el recuerdo del insigne maestro del Derecho internacional, Francisco de Vitoria, se presenta a nuestra memoria teñido de emoción. No es lejanía, es actualidad. Lo que Francisco de Vitoria quiso de coherencia para el mundo es lo mismo que quieren hoy, los hombres más capaces y de espíritu más honrado. Y esto es genialidad española; esto es tradición españolo. Y a ello se refirió Franco en palabras breves, que suscitaron las aclamaciones de sus oyentes. En el apogeo a nuestra formación política tradicional, justamente in rorporada a toda modernidad, halla Franco la razón doctrinal del Movimiento. Todos los españoles que pensaban con alguna filosofía, un poco de visión práctica de las cosas y un afán de honradez participaron antes y participan ahora de igual pensamiento. No se puede hacer una Patria nueva olvidando que hubo una Patria antigua. Precisamente, observa el Cau dillo que la retorsión de nuestra autenticidad tradicional, operada desde la Enciclopedia hasta acá, fue causa de la decadencia españolaf y que la revulsión contra esta decadencia fue el ímpetu profundo del Movimiento. Sí; tal es el sentido íntimo del Alzamiento, y lo que no comprenden Jos extraños que quieren medirnos con medidas que no nos competen. Y por ello ese retorno al gusto por lo peculiar de cada lugar o comarca, a que- el Caudillo se refiere, y que pone, como él dice, alegría en los ojos y emoción en el corazón... El mundo trepida de velocidades materiales y de espirituales angustias. Franco lo observa, y es espectáculo que está a la vista de todos. Ahora es, pues, en cuanto fortalecimiento en presencia de esta gran turbación universal, cuando se precisa más que nunca la unidad y- la solidaridad entre los pueblos, y las comarcas unanimidad que ha pasado a ser ley de vida La. tradición se Integra en la órbita de los valores actuales. Se va cara a. 1 porvenir, por muchas qus parezcan las turbiedades del presente, pero con plenitud de españolismo, con fidelidad a nueátra esencia y a- nuestro espíritu según frase del Caudillo. He aqui cómo será posible la España soeial, -fiumana y justa, por la que dieron sus vidas nuestros mejores y a la que se ha referido Franco en las palabras postreras de su oración, en medio del entusiasmo desbordado de la multitud. ARTE Y A R T I S T A S PARA LA ARGENTINA próximo viaje admitiría poderes, representaciones y mándales especiales relativos inmuebles citado país pertenecientes a españoles. LA LUCHA CONTRA EL CÁNCER se benefiOfrécese garantía y conocimientos. Escribid: cia del sorteo de I ¡LOTERÍA DE LA CRUZ 716. ALAS. Alcalá, 33. lfc j ROJA XIX SALÓN DE OTOÑO Se comunica a los expositores del XIX Salón de Otoño que se prorroga la lecha de admisión de obras hasta el día 29 del presente mes de septiembre, siendo las horas de recepción, en el Palacio del Retiro, de diez a una de la mañana, los días laborables.