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A B O. J U E V E S 7 E JXTNIO DE 1945. EP 1 CION DE Í A MAS AKA. PAG. 10. REPORTAJES DE A B C i mente a su vibrante llamada, trataron de salvar Jlas cenizas de Alenza. Todo fue baldío, todo: Sin el revuelo de crónicas que hubo hace tres años, cuando las cenizas de Leonardo Alen- ¡Las cenizas de Alenza se perdieron! Pero que za íueronmuy poco, en la fosa común, pintor que i n o s e n o s p i e r (ia s u nombre en la vorágine, arrojadas a un siglo, del se habría hablado éa la indiferencia y en el olvido, cuando todatan importante documentación artística nos vía aquellas años del romanticismo abren una. dejó de las costumbres de su tiempo. Como el curiosidad en la vida eléctrica de nuestro tiemmadrileño Mesonero Romanos íué con la pluma po. -F. CASTAN PALOMAR. quien mejor describió el Madrid de su época, el madrileño Leonardo. Alenza fue quien con. más garbo supo pintarlo. Mesones de la Cava, talabarterías de la calle de Toledo, barberías EN LA REAL ACADEMIA DE CIENCIAS EXACTAS de Mesón de Paredes, táscones de Lavapiés, romerías de la Pradera, todo túvola honda curiosidad y el plástico comentario de Leonardo Alenza, de quien, no se porqué, las gentes se olvidaron demasiado pronto. Van a cumplirse ahora los cien años de su muerte. Alenza se fu, é de la vida muy joven. Como Larra, como Espronceda, como Bécquer, como tantos de aquellos románticos representativos. Vivió desde 1807 a 1845, Una vida en la Asistió al acto el ministro de Obras Púque la soledad le acariciaba con ternura. El era blicas, D. Alfonso Peña feliz en el aislamiento y en el silenció. De vuelta del torbellino de boleras y rapabarbas, Ayer celebró la Real Academia de Ciencias de gitanos y mendigos, de fulleros y chalanes, Exactas solemne recepción pública para dar de mozas bravias y mozos pendencieros, de le- posesión de su plaza de académico de número chuguinos y damiselas remilgoleras, de calese- al electo, D. José María Otero Navascués. ros y trajinantes, de Vuelta de todo eso, el pin- Ocuparon la presidencia del acto el presidentor gustaba de las largas soledades y del rico te de la Academia, Sr, Casares Gil; el ministro bienestar de la reflexión a solas y en paz. de Obras Públicas, D. Alfonso Peña; el secreEscribo de cara a ese grabado de Manina, en tario de la entidad, Sr. Torroja, y el académiel que aparece Aleriza confeu pelambrera gre co Srt Novo. nuda, su levita abotonada, su capa y su bastón. Entre las numerosas personalidades que asisPerfil de muchacho y aire de vejete. ¡Qué gra- tieron al acto figuraban los almirantes Meras, ciosa incoherencia y qué gráfica expresión de Nuche, García Rodríguez, Carré y Abarzuza; cómo fue- -tímido, melancólico, desdeñoso, in- general dé división Sr. Vela, D. Marcelia. no Sanadaptado, meditativo- -el autor de Las majas tamaría, representaciones de todas las Reales al balcón Academias y los académicos de la de Ciencias Exactas. Pintó mucho, muchísimo, pero, seguramente, El Sr. Otero Navascués inició la lectura de la obra que más espectadores tuvo fue la mues- su discurso de ingreso, desarrollando un protra del primitivo café de Levanté, situado a la entrada de la calle de Alcalá, junto a la Puer- fundo estudio sobre la evolución de los concepta del Sol. Era aquella muestra- -ha escrito un tos físicos sobre el fenómeno de la visión, descronista- -un pedazo del café llevado al lienzo tacando las características que este fenómeno por el conjuro soberano del pintor. En ella de la. visión tuvo en los griegos con el fuego aparecían retratados algunos de los clientes de sus dos elementos del conocimiento, el epismás asiduos, jugadores de ajedrez, en actitu- teme y el dianoia en el mundo árabe y des reflexivas, con sus levitones y sus chiste- medieval, con sus matices aristotélicos. Como ras despeluzadas. No sólo pintó Alenza la mues- broche final de éste proceso histórico, el señor tra del café, íino que. también hizo algunas ilus- Navsscués señaló la dióptrica ocular de Kletraciones para el interior del establecimiento, y per, destacando sus. estudios anatómicos y fisioen una de ellas aparecía Goya, viejo ya, con lógicos del ojo humano. Terminó con un inteanteojos y con aire de fatiga y de hastío. resante análisis de las características del ojo como instrumento óptico y como receptor de Goya, de quien Alenza siguió su lección, tam- radiaciones. bién había pintado la muestra de un café, del do la Alegría, que estuvo en la calle de la Aba. En nombre de la Corporación le contestó el da, esquina a la de Chinchilla, un café con- académico D. José María Torroja, quien reatemporáneo del de San Antonio, en la calle del lizó un acabado, estudio del Sr. Otero NavasPez, esquina a la Corredera; del de San Luis, cués de sus dotes de investigador y de sus en la calle del Carmen; del de Santo Domin- obras científicas, presentando a continuación go, junto a la calle Ancha de San Bernardo, unas interesantes notas sobre la visión noctur. y de Pombo, el único subsistente én nuestro na y la agudeza visual. tiempo Los oradores fueron muy aplaudidos por el Parece ser que en las pinturas para el café numeroso público que asistió al acto. de Levante puso Alenza su entusiasmo mejbr. Y que aquella muestra no pereció cuando el. café fue arrancado de ese lugar, sino que, siguió con él a la calle del Prado, donde estuvo también, muy averiada ya por el tiempo, sobre la puerta principal. Pero la calle del Prado es calle de anticuarios y de buscadores de tablas interesantes. Y uno de ellos compró la muestra del café, la muestra que había pintado Alenza, y se la llevó a su casa. VESTIDOS- -ABRIGOS- -SOMBREROS Liquida, por fin de temporada, su colección de Fue Alenza académico de Bellas Artes- -anPrimavera- Verano. tes, de los Estatutos que empezaron, en 1846, la nueva historia de la Academia- a la que llegó SAN AGUSTÍN, 3 TELEFONO 14881 con sólo treinta y cinco años y Un poco remoloneante por su gran modestia y porqvie en todo veía exhibición y alarde, aun sin serlo yvaunque se le asegurase que su laboriosidad- rio debía CAPFXO, ÓPTICO. -PRINCIPE, 26 ser tan oscura y recóndita como él la hacía. Así, con esa sencillez, con esa humildad, vivió Leonardo Alenza. Y asi también, sencilla y humildemente, fue enterrado en el primitivo camposanto déla Puerta, de Fuencarral, -y lue- de inmejorables referencias, con capital y algo trasladado al cementerio de San Luis. Allí, macenes propios, organización comercial acreen un nicho que sus amigos de bohemia ad- ditadísima, COLABORARÍA COMO VENDEquirieron, y con una lápida qu- e no decía más DORA O REPRESENTANTE en Madrid y su que su nombre, quedó la osamenta del artista. provincia en artículos de gran consumo, maHace poco tiempo- Mariano Rodríguez de Eivas quinaria, materiales decorativos de construc- otros escritores que respondieron gallardación, etc. Apartado J. fíO. Madrid. ANTE EL CENTENARIO DE bre del gran pintor del romanticismo alcanza sirvió TM y ranza... Pero aquello- para que el nomra la no ALENZA, EL PINTOR QUE tenido, exaltación que en tantos añosgenteshabía Y por aquello hubo, muchas que empezaron a de Leonardo C O N UNA MUESTRA PRES- Alenza. Y porconocer las pinturasahora, ante el aquello también, centenario de su muerte, la conmemoración TIGIO U N CAFE puede tener una, amplitud mayas y ha de ser más conmovida y ha de impresionarnos más. el propósito y la cr nica la emoci la EL MINISTRO DE MARINA, EN CÁDIZ San Fernando 6, 4 tarde. El ministro de Marina ha presidido el solemne acto de bendición y entrega de una bandera a este Departamento Marítimo, celebrado este mediodía en la plaza del Ayuntamiento. Dando frente a un altar, formaron todas las. fuerzas de las guarniciones de Cádiz y San Fernando, asi como otras del Ejército del Aire, que llegaron de Jerez de la Frontera. En los laterales se habían situado fuerzas de Infantería da Marina. El resto de! la plaza se hallaba ocupado por enorme gentío. Al lado derecho del altar se situó el ministro de Marina, al. que acompañaban la esposa del almirante Estrada, doña Matilde Sánchez O caña, madrina de la bandera. El obispo de la diócesis procedió a la ceremonia de bendecir la bandera. La madrina p r o n u n c i ó unas elocuentes palabras, y terminó con vítores a España, al Caudillo y a la Marina de guerra. Después hizo entrega de la enseña al capitán general del Departamento, quien obsequió a la madrina con un ramo de flores. El ministro de Marina, ante el micrófono, pronunció un breve discurso, en el que dijo que la Marina tenía un gran honor en reci- bir de manos de la ilustre dama la bandera que iba a ser del Departamento Marítimo de Cádiz y que viene a sustituir a la que se halla encerrada en un vitrina, y entre cuyos pliegues se encuentran tantos recuerdos de zozobras, amarguras y desdichas. Esta otra bandera que ahora se entrega- -añadió- -es alegre y está llena de victorias y laureles y viene a presidir vuestros, trabajos y a la nueva España, más alegre, más feliz, más diáfana y plena de nobles aspiraciones. Termina diciendo que está seguro que esa bandera pasa a manos que saben honrarla, porque son caballeros de la Marina de guerra. Al final dio las voces de ¡Viva España! y ¡Viva Franco! clamorosamente contestados. Se interpretó el Himno Nacional y dio comienzo una misa de, campaña oficiada por el jefe de los Servicios Eclesiásticos del Departamento. Terminada la misa, el obispo dio la bendición, y las fuerzas de marinería hicieron las salvas reglamentarias. Después se organizó un brillante desfile. Terminado el desfile, el ministro emprendió la marcha a Jerez de la Frontera para regresar a la capital de España. En este tren marcharán también a Madrid las hijas del ministro y las sobrinas del Caudillo, hijas de doña Pilar Franco de Jaraíz, que también han asistido a los actos de hoy. CIFRA. Preside la entrega de una bandera al Departamento Marítimo RECEPCIÓN D EL NUEVO ACADÉMICO SR. OTERO NAVASCUES LA HERMANDAD HISPA. NO- LUSITANA Visita de ingenieros portugueses al- Ayuntamiento En la mañana de ayer visitaron el Ayun tamiento de Madrid los miembros de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Portugal, que toman parte en el Congreso Hispaiio- lusitano de Ingeniería que Se está celebrando actualmente. Acompañaron a las personalidades portuguesas el presidente de, la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de España, D. Manuel María Arriga, y el secretario, D. Alejandro Benito, siendo recibidos por el alcalde, quien les dio la bienvenida, deseando a los representantes. lusitanos una grata estancia en nuestra capital. Fallecimiento del. marejiiés de i a v r a d i o Lisboa 6, 12 noche. l i a fallecido hoy en esta capital José María del Espíritu Santo de Almeia y Correia de Sa, marqués de Labradío, perteneciente a la aristocracia portuguesa. El finado estaba emparentado con las 1 más distinguidas familias lusas, entre ellas las de las Casas de Avintes, Rio Mayor, Alvito y otras. El marqués ¿e Layradio, que ha íalkcido a ios setenta y un años de edad, fue oficial de la Armada y combatió en África. Desempeñó Ja secretaría del Rey D. Manuel II. J ERÓME BAFAS GARANTIZADAS CASA DE PRIMpR ORDEN