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DIARIO ILUSTRADO DE INFORMACIÓN GENERAL. 25 CÉNTIMOStó? g OPINIONES DÍA RIO I LUSTR A DO DE J ¡J ÍFQRM ACIO N G E ÑERA L. 25 CÉNTIMOS fe blos aborígenes son los verdaderos dueños penalmente la última, que nos hizo pensar, del suelo americano. El derecho de eman- con temor hondo, que Dios pondría en neigual a desdeñaban la suya. ELCHOR Fernández Almagro, histo- cipación sólo pertenecería, en todo caso, a cesidadla misma quienes que hizo asegurar al Por razón riador, crítico literario, incansable los moradores indígenas. Copiamos tex- clásico que en su trabajo, ha publicado ui 1 nuevo tualmente las palabras de Juan Bautista Sólo la poesía, és buena, libro: La emancipación de América y su re- Arriaza, poeta, oficial de Marina, expatriahecha a moco de candil... flejo en la conciencia española. El libro de do en Londres a causa de sus ideas absoFernández Almagro, siendo rigurosamente lutistas. Y el argumento qu; presentamos lo séanos lícito suponer que, si no buenas, han. histórico, se lee con el interés de una novela. ha expuesto Arriaza en el prólogo de sus de ser, por lo menos, oportunas nuestras. Y también con un sabor indecible de triste- Poesías patrióticas, fechado en Londres, n consideraciones sobre las luces ocasionales za. Nuestro Imperio en América termina en 1810. El mismo Arriaza ha publicado un de candil y velón; qu 3 se nos antojan, en 1824, con la batalla de Ayacucho; elfindel papel qi. e, con el título de Breve registro del su nuevo advenimiento, como lección de la fin de nuestro Imperio en América se con- periódico intitulado El Español dirige suprema Sabidrjla para llamarnos a lo sosuma en 1898, con la pérdida de las Escua- contra los malos españoles de Londres, que, brio y austero... Que nada enseña tanto ni dras en Santiago de Cuba y en Cavite. Al desconceptuando con sus escritos a la Es- nada mueve a la sencillez cerno esas luces día siguiente del hundimiento de una paña, atizaban las insurrecciones nacientes hogareñas aumentadas con aceite de oliva. estas Escuadras, con la muerte heroica de en América La sencillez junta y aprieta a las almas para marinos españoles, la muchedumbre corre por Cuarta y última corriente de opinión: la la lucha, cotidiana, y, en torno al velón de la calle de Alcalá hacia la plaza de toros. ¿Y de los que laboran por la independencia de una o cuatro piqueras labrado por aquellos qué ocurrió cuando se supo en Madrid 1 América a todo trance. No nos hagamos viejos veloneros eme hicieron de Lucena un descalabro de Ayacucho? ¿Cuál fue la reac- ilusiones: América ha llegado a un punto interesante centro de artesanía tradicional, ción de las gentes ante un hecho pavoroso- -el de su plenitud- -en aue se impone la o en rolde al candil de una o media panilla, y único en nuestra historia moderna? Mel- libertad de movimientos. Resumimos: los que en innumerables formas produjo Espachor Fernández Almagro, con lecturas de argumentos son harto conocidos; represen- ña con materiales pobres, la familia reuniprimera mano, circunstac; lamente, no des- ta tal opinión, entra otros elementos El da adquiere más trabazón, por lo reducido provisto de emoción, lícita aún en el histo- Español constitucional, revista mensual pu- del círculo luminoso, y toma la casa más riador más objetivo, nos ya contando las blicada en Londres. (Esta revista no existe severidad por el símbolo de brevedad de la fases sucesivas por que pasó la opinión des- en la Hemeroteca madrileña; en la Biblio- vida que arde en la exigua llama movedide el albor de la tragedia. Vamos a ver nos- teca Nacional sólo se encuentran los tomos za, siempre amenazada, como la vida misotros, por nuestra parte, auxiliados por el primero y segundo, correspondientes a 1 S 18 y ma, por cualquier ráfaga de mal viento. historiador- -y con algún dato nuestro- si 1819. Es interesante este documento para la Y tornamos a saber ahora tod. la utilipodemos resumir con claridad las corrien- historia de la España contemporánea. Cons- dad del aceite en la casa de familia: adetes de opinión, es decir, las opiniones va- triñéndonos a nuestro asunto, llega a decir más de alumbrado de leves destellos, propirias que el estado de América, desde el co- esta revista, en su número publicado en fe- cios al casero acomodo y al sereno vivir, -esmienzo de la insurrección, suscitó en Es- brero de 1820, con referencia a la insurrec- alimento y bálsamo, honestidad y bendición, paña. ción de la Nueva España, Méjico, que el gozo de la castidad, llamada a la oración, Y Primera corriente: 1: de la indiferencia. ambiente de independencia es general. en recato. -y- ventura, resplandor, que. proclama añade alienta esa la soberanía paterna en el reino del hogar No se sabe nada de América; no se quiere muchosque los llamados espíritu hasta realistas españoles, saber; América está muy lejos, v nosotros que sonde insurgentes en su interior que como la del Señor en el Tabernáculo seña- más la la perennidad de su misericordia augusestamos en Madrid. Todo, enfinde cuentas, los mismos americanos ta... Pero El, humildad y- pureza, hizo, me- acabará por arreglarse. Y si no se arregla, diante sus oraciones, sagrado el olivo y tal día hará un año. ¿Representante de este He procurado ser preciso y claro. Todo estado de opinión? Cualquiera: Pedro, Juan esto es agua pasada. Lo que importa ahora constante el milagro del aceite. Y el- hombre lo cuidó desde entonces como venero o Vicente. -y. en ello pone todo empeño el Estado es- caudaloso de la gracia: aún hay campesiSegunda corriente de opinión: América pañol- -es que España mantenga con Amé- nos, en España- -tierra- abundante de olivos tiene razón en sus reivindicaciones; tres rica relaciones cada día más cordiales. Pero. por privilegio del Creador- -que, al emprenmortales siglos ha estado sujeta a la opre- el libro de Melchor Fernández Almagro, der las faenas de limpiar, talar o desmarosión; debe acabar de una vez la vejación da aparte de ser un libro histórico, es una lee- jar los. árboles que dan el óleo para la liAmérica. Reconocemos la razón que la asis- cíón de moral: en los trances decisivos para turgia y para la vida, rezan o cantan ora. té en fcus quejas; pero nosotros, con nues- nuestra Patria, no seamos frivolos; recoja- ciones alusivas al Sagrario, al hogar dotras reformas, vamos a poner remedio al monos sobre nosotros mismos y pensemos méstico y a las santas unciones de la posmal. Representante de esta opinión, entre en. el dolor de España y en los medios con trera hora, que han de. unir con suavidad lo otros muchos representantes: Manuel José que suprimir o paliar ese dolor. perecedero con, lo eterno. También se le Quintana. Pero cuando Quintana se dirige canta, con tonada antigua de simple melodía, AZORIN a la Virgen del mundo, Arnérica inocencomo árbol simbólico de la paz: una palote ¿j. quién se dirige? Porque en Amérima anunció con una rama de olivo en el. ca, al tiempo en que el poeta hace su invopico la quietud de las aguas asoladoras del cación, existen tres Américas: la aborigen; Diluvio. la de los descendientes de españoles, que se LUCES DE ACEITE A través del recuerdo emocionado de todo han adaptado ya al nuevo medio y son conUCHO nos impresionó ver en las puer- esto, pensamos que acaso os puso Dios en naturales con él, de modo que constituyen tas de ciertos templos humildes este el recurso actual de las luces de aceite para una población americana, y la de los espareiterado aviso conmovedor: Se ñoles que, como si dijéramos. con: -van su suplica una limosna de aceite para la lám- que, ante su llama- -sencilla, inestable, sinvecindad en Madrid, Burgos, Avila. León o paia del Santísimo. Porque no sólo vimos cera y santa- suframos la severa prueba Barcelona. Seguramente que, en la impre- en él la señal de una grave penuria en el del dolor del mundo para ser dignos de las venturas de la paz cristiana, que buscan ancisión característica de Quintana- -por no decir inexactitud, recuérdese su Panteón del culto, sino también la del sórdido egoísmo helantes los corazones transidos. Creemos Escorial- -el poeta no- pensaba era. ciertos de los fieles ante el decoro litúrgico... In- que de un olivo de España tomará su rapueblos que convertían sus templos en tabla- -quietantes señales una y. otra, pero muy es- mita la nueva paloma anunciadora del fin del cataclismo. Porque en nuestra Patria, jerías de carne humana. Los donativos para la LIMOSNA DEL PAPA país de olivos próvidos, fue la paz manteTercera corriente: la de los que niegan pueden entregarse: Al señor nuncio de Su nida en el sosiego que supieron buscarle en redondo a los americanos el derecho de Santidad, a los señores obispos, a los señores los hombres de pro formados a la hogareinsurrección; no hay tal derecho. No tie- curas párrocos, a la Junta Nacional (plaza del ña luz de las costumbres tradicionales, pronen- derecho los americanos a. revolverse Conde de Barajas, número 8, Madrid, de diez videnciales intérpretes de estas claras pacontra la madre Patria, es decir, contra la a doce, todos los días laborables) en los Ban- labras del pensador español Saavedra Fade Ahorro (centrales, sucursales, nación que les ha dado generosamente, su cos y Cajascorresponsales) en las administra- jardo: ¡Dichoso aquel reino done! las lanagencias zas sustentan los olivos y vides, v donr! e carne y su. sangre. Si acaso e América hay ciones dey periódicos autorizados para abrir Ceres se vale del yelmo de Belona para que los alguien que tenga ese derecho, no son los suscrraeiones, en las entidades autorizadas sus rn. ieses crezcan seguras! que ahora lo utilizan, sino ios indígenas; para organizar colectas entre sus socios y en puesto que en puridad de verdad, esos pue ¡as colectas aue se c- f tticeii en los. templos. JOSÉ ANDRÉS VÁZQUEZ M M