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ABC. D O M I N G O 28 D E X O V l E S I i m E D E 1013. Kl IUtoN I K! A M A S A Sí A I A K ¿4 Vale en manera alguna a recomendar su empleo cuando éste puede y debe evitarse. El vocabulario de gemianía, al igual que sucede hoy con muchas expresiones chulescas, cuarteleras o estudiantiles, pasó en su día a la literatura, reclamado por el ambiente de la ficción o por la calidad de los ¡personajes; y si se admite- -nadie lo negará- -que van fin principalísimo del diccionario es el de facilitarnos la inteligencia de las obras maestras de otros siglos ¿qué se diría de él si, por remilgos de doncella, omitiese esas voces de germamía sin cuya explicación no es posible entender muchos pasajes de Cervantes, Quevedo, Mateo Aíemán y tantos otros, para no hablar del especialista Cristóbal die Chaves? Además, la Academia, después de definir la gemianía como jerga de los ladrones y rufianes, ha puesto la abreviatura avisadora, germ. junto a todas las voces de esta jerga, a fin de que nadie pueda llamarse a engaño. Verdaderamente esa vergüenza del señor Mac Hale, vergüenza generosa puesto que procede de supuestos errores ajenos, era digna de mejor causa. Aún queda mucho por decir de los estudios que suscita en América el diccionario, y algún día volveremos sobre ello. Hoy, para terminar con El Libro Mayor del Idio. vía, añadiré solamente una consideración de conjunto que, si yo fuera el autor del trabajo, me sonaría gratamente. El señor Mac Hale escribió en la portada: Obra de crítica lexicográfica constructiva p u e s bien, si mi parecer le merece algún crédito, ¡puede estar satisfecho de que su concienzuda labor ha resultado, no sólo constructiva sino digna de elogio y gratitud. JULIO CASARES (De la Real Academia Española. Aquel encuentro playero al fin del verano fcon persona cuyo trato durante el resto del íiño es poco frecuente- -quizá más que la huida Jel calor es el cambio de hábitos y personas la que justifica la vacación- reverdeció el mismo diálogo: ¿Por mucho tiempo aquí? -pregunté. -Sólo hasta mediados de septiembre, para aguardar que pase la fuerza del verano y marchar a la finca para la vendimia, pues no hay más remedio que dar una vuelta a aquello. ¿Comprende? ¡Yal- -le respondí algo asombrado de la transformación operada en el locutor, del que jamás se murmuró de su intervención en otras empresas que las de la tertulia del casino, asistencia a loa estrenos o en las de salirse de bola a bola las tres tablas -Si no está uno presente, siempre hay mermas- -agregó, animado por mi leve asentimiento- Además, yo soy un apasionado del campo, i Oh! no hay nada más agradable, ¿no le parece? ¡Muy bien! Y claro, se quedará usted por allí vigilando la buena fermentación del mosto y la sementera y... -No. Regresaré pronto. Allí, en cuanto empiezan las lluvias, se pone muy triste y muy desagradable. En mi afán de conocer otros aspectos y méritos de esa pasión rural, de la que eran dique infranqueable esas picaras lluvias, coincidentes por rara efemérides, con el comienzo de la temporada teatral, inquirí: ¿Entonces, usted aplaza hasta final de Invierno o principios de primavera el volver por allí para vigilar las labores, la poda, el abonado? -Tampoco. No tiene usted idea de la falta de condiciones habitables en aquello. ¿No hay calefacción? ¡Hombre! Unos leños nunca faltan, pero las goteras, el mal estado de los cristales, el pésimo alumbrado, lo intransitable de los caminos y tantog otros inconvenientes no lo consienten, ¿ver ad? ¡Claro! Así es que hasta Semana Santa no estará la finca habitable y será en esos días cuando usted vigilará los sembrados y que se empleen sin merma y con eficacia los insecticidas y anticriptogámicos. -De eso no tengo que preocuparme, pues, ENAMORADOS DEL CAMPO gracias a Dioe, tengo un encargado, rara avis muy entendido y de toda confianza, que cumple perfectamente mis instrucciones. El día que me falte no sé cómo podré hacer mi escapadita acostumbrada a Sevilla y a Jerez. Hombres de éstos quedan ya pocos. Serio, servicial, respetuoso, criado en casa, hijo del antiguo aperador de mi padre. No tiene usted idea de lo que vale una persona asi. ¡Ya lo creo que me doy cuenta. (Pero lo que no acerté a explicarme era la pasión campestre de este enamorado, que no piensa en que le distraigan a su amada finca con labores importunas o deficientes, que hurten a sus viñas dosis de productos como los fertilizantes o terapéuticos, que, al fin y a la postre, dinero son, pero que, en cambio, en la placidez del doce farniente veraniego sentía la nostalgia campera de los bellos días otoñales y la preocupación de que sean mermadas las tinajas... a pesar de contar con encargados de esos que valen un Potosí. Y, como tantas otras veces, medité que es innegable que son algunos los que, más enamorados del campo, merecen llamarse amigos de la cuchipanda campestre aunque resulten no menos ciertas las incomodidades de muchas fincas rústicas, que están necesitadas de higienizar y embellecer, quizá dedicando a ello parte de las pesetülas que en un viaje a la feria o para ver las procesiones se gastan aquellos amigos. Menguado galán es el que a ratos lejanos corteja a la amada, abandonándola al cuidado de tercero. Y cuando se siente una gran pasión por la gran amiga la tierra, no es mucho el sacrificio de permanecer en ella algo más que en un breve entreacto anual de la vida del gran mundo ¡Es tan hermoso ver cómo se sazona la tierra al adquirir tempero con las lluvias de los días grises, cómo consuela ver que los fríos agostan bien los sarmientos y ahijan al cereal, o después el hinchar de las yemas rebosando savia y el verdor de los pámpanos y el tapiz, de los sembrados, que son anuncios de nueva y augusta maternidad! Eso es amor al campo: cuidado, sacrificio, continuidad de atención, lo mismo en los áureos días del otoño que en la intimidad y sosiego invernal, ya en la voluptuosidad de las rientes jornadas de primavera y del verano. ¡Qué bien paga los sacrificios y los cariños! Que no lo sientan asi otras personas tiene explicación. Sobre aficiones nada es dogmático. Mas para justificar esa pasión campestre de nuestro conocido hay que demostrarlo con hechos, unos, agradables; otros, de dolor o de sacrificio. Que esto es pasión. Y dolores tiene también el anhelar el tiempo propicio, el solventar dificultades económico- sociales, el evitar plagas... -José María DE SOROA. ÉXITO DE LA ORGANIZACIÓN SINDICAL Los convenios firmados entre el Sindicato Vertical de Frutos y diversas entidades comercial- es de Suecia, Suiza, Noruega e Inglaterra, representan un extraordinario esfuerza, para valorizar nuestra actual cosecha naranje ra y de cebolla. Ya hacíamos notar, en nuestro comentario de ayer, que la aproximación conseguida con la exportación que fue habitual en tiempos de estos productos, es un exponente bien claro de la labor realizada por. el Sindicato. Desde luego, se hace imposible ya la explotación de que fueron víctimas los cosecheros en épocas anteriores, en que se vieron forzados a entregar la fruta a cualquier precio, siguiendo la ley de la oferta y la demanda. Esta reyálorisación se calcula en un beneficio aproximado de unos 400.000.000 de pesetas. Los convenios que se acaban de firmar constituyen un éxito del Sindicato, es decir, de la organización sindical. Toda la economía de la región levantina ha sido beneficiada de un modo concreto y terminante. Hemos de tener en cuenta que la exportación de la naranja, antes de la sitiiación de guerra actual, ascendía a 1.000 millones de pesetas, cifra que el enunciarla sólo nos revela su influencia en la, economía española; y los convenios, logrados con un mes de anticipación a los que se realizaron en años anteriores, nos indican que se ¡tardado un paso decisivo para la normalización del mercado inglés, de importancia extra, ordinaria, porque la mayor parte de nuestra exportación de agrios se orientaba hacia aquél. Registramos el hecho, repitámoslo. cOmo un éxito de la organización sindical, pero al mismo tiempo nos dice que la vida económica de nuestra Patria se rehace en momentos dificilísimos para el mundo. Han quedado salvados los intereses nacionales v resuelta la penaza de una crisis gravísima para na n como la de Levante, que cultiva amorfisWíente un fruto que no tiene rival en parte alguna. La Falange, a través de sus Sindicatos, lo ha logrado, y merece el elogio y el parabién de todos los buenos españoles. EL AÑO SANTO EN CQMPOSTELA Los periodistas coruñeses irán a Santiago para ganar el jubileo La Ce ruña 27, 1 tarde. Mañana, domingo, ee trasladarán a Sa- ntiago de Compostela, para, ganar el jubileo del Año Santo todos los periodistas coruñeses. En la ciudad jacobea ge unirán a ellos los compañeros de Santiago. Hará la ofrenda a- nte el Apóstol el presidente de la Asociación de la Prensa de La Coruña. Con los peregrinos irá también el Relegado provincial de la Viceseeretarí a de BducaciOn, Popular. -CIFRA. SAGASTA, 15 Tel. 47989 Fregaderos de hierro y gres esmaltados. Vertederos. Venta por ma- DEL EXTRAN 1 ERO yor y menor. Descubrimiento de tumbas de los siglos VI, V U y VIH París 27, 1 tarde. Treinta y cuatro tumbas de los siglos VI, VII y VIII han sico descubiertas a el departamento Meurthe y Mosela, cerca de Barangeville. Este descubrimiento ha aportado nuevos e interesantes datos sobre los enterramientos de aquella época. Han sido hallados restos de tejidos, interesantes medallas, hebillas de hierro damasquinado; y numerosas armas. Algunas de ellas artísticamente decoradas. Le técnicos estiman que en esigs objetos se v la influencia del arte merovingio. -EFE. Violento terremoto en el centro ¿e Turquía Angora 27, G tarde. So ha producido Jviülento terremoto en 1 centro de Turquía la inad; ligada, de hoy. En. Angora, la más ga. de las tres sacudidas duró treinta st- srurdos. Si gún las primeras noticias, la ves situada 240 kilómetros al Noroeste de Are ra es la más afectada. Un centenar de u- eonas resultaron muertas en Amasya y se registraron daños coinsjd erables a Chorum Tokat. Más avarzada la mañana se regiEt. x- nuevas sacudidas en Angora y otras ciu- -des Sel Norte de Anatolia. -EFE. DE TEMPORADA DE OPERA en el TEATRO DE LA ZARZUELA El martes, día 30, El barbero de Sevilla CONTRA LA SARNA SARNICAL DE OLO, R ¿AGRADABL. p hado apr la- Censura. Sanitaria núm 5