Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DIARIO ILUSTRADO DE INFORMACION GENERAL. 25 CÉNTIMOS él SOBRE GUSTOS Y sigue, sulfurándose por grados, como si lo insultaran o le fracasase un negocio. -Es que entra en el reino de lo absurdo: por supuesto, ¡yo se lo digo! ¡No, hombre! ¡Vaya si se lo digo! En cuanto me convide a almorzar. ¡Se lo digo! ¿Y si la señora guisa bien, y por eso le gusta- -No es posible que guise bien. Morenucha, chata, k llora el ojo izquierdo... ¿El derecho no? ¡No lo eches a broma! Un muchacho listo, con carrera, bien plantado, con dinero... ¡Vamos que! -Pero, si no eres tú el que va a verla de trapillo por las mañanas, en el hermoso desaliño que cantó Lope, ¡si es él! Inútil: no hay argumentos que lo convenzan: se lleva el disgusto, se enfurruña y pierde los estribos. Advirtiendo que él está casado con una señora jue deja mucho que desear: y se empeña, como El curioso impertinente, en que la admiremos y halaguemos todos los camaradas. En resumen, que a los dos refranes de marras será conveniente añadir otro, que ha de servir en muchos casos y evitará sin fin de controversias, a saber: Mi gusto es mío, y. sólo mío: ni lo vendo, ni lo mudo, ni lo cambio ni lo fío. J. ALVAREZ QUINTERO DIARIO ILUSTRADO DE INFORMACIÓN GENERAL. 25 CÉNTIMOS) muerte, dijo a Antioco: No te envanezcas, ¡oh, tirano! pues osaste pelear con OBRE gustos no hay nada, escrito o Dios. sobre gustos no hay disputas reY la madre, infinitamente admirable, digzan dos adagios españoles, y aunque na de la memoria de los buenos, que vio es muy cierto que de nada se ha escrito y morir a sus siete hijos en término de un disputado más, forzoso es reconocer la rasólo día y lo llevó con ánimo insigne, puesta zón que asiste a las populares sentencias, ya que ellas tienden a demostrar que es paen Dios la esperanza, exhortaba a cada uno pel mojado o palabrería inútil del todo, la en particular. Y, uniendo alma varonil a sus tinta o la saliva que se gasta en desviar de ternuras de mujer, les dijo: No sé cómo su camino los gustos ajenos. os formasteis en mis entrañas, pues que no Puede modificarse nuestro criterio o nuestro sentir, ya por una luz nueva insospefui yo quien os di espíritu, ni alma, ni chada o ya por el buen consejo o prudente vida; ni tampoco fui quien coordinó los advertencia dé quien ejerza entre nosotros miembros en cada uno de vosotros, sino el autoridad; pero el gusto lleva consigo gerCreador del mundo, que formó al hombre men o esencia, privativa e innata, que domien sus orígenes. El, que dio principio a las na y prevalece a despecho de razonamientos y discusiones, en nuestro ser, muy pegado cosas, os restituirá vida y alma, pues que y aferrado siempre a lo nativo. por el amor a sus leyes padecéis con tanta El ideal de belleza para el sapo es la firmeza. sapa dijo Voltaire, y no es posible negarle clarividencia en aserto tan definitivo. Queriendo entonces Antioco mudar de sisYo nunca tuve empeño en imponer mis tema, exhortó al séptimo Macaibeo, que aún opiniones y me hacen siempre meditar las alentaba, diciéndole que lo liaría rico y fedel prójimo, cuando son contrarias y opuesliz, dándole cuanto desease y aun teniéndotas a las mías. Leo libros, veo comedias, le por amigo. contemplo cuadros, que ya me hacen resoplar- -el resoplido ante un libróte, pesado Mas como no le hicieran mella estas proes un jucio indudable- ya me crispan los mesas, llamó el Rey a la madre, animándonervios o ya me saltan las lágrimas, y rela a que salvase al único hijo que le quedasumo así mi parecer del tomo, la comedia ba. Y después de haberla exhortado con 0 el cuadro. muchas palabras, ella le prometió que así lo- -No hay duda que esto es admirable, haría. quizá portentoso; pero a mí no me gusta. No es frecuente este modo de discurrir: en Con lo que, pegándose al hijo, simulangen- eral la gente es autoritaria y tenaz y no MUJERES do apoyar así la orden del tirano, fe decía permite que nadie piense ni sienta de manera en su lengua nativa: Hijo, ten lástima de distinta a la suya, y llama cretino, idiota o LA MADRE DE LOS mí, que te llevé en mis entrañas nueve memelón de cuelga al que no comulga cómo y ses y te di tres años el pecho y te he criado donde ella. ¡Sólo ella vive en la posesión de MACAB EOS la verdad! Hay quien sale a la calle con con angustias infinitas. Hijo, mira a la tieOBERNABA la Siria el Rey Antioco, una corbata o unos calcetines, que yo no rra y mira el cielo del Señor y todas las enemigo de Israel, azote del mundo. cosas del Señor. Y entiende que El todas me pondría ni con amenazas feroces, y nos encuentra y habla de mil cosas triviales, Y entraba a saco las ciudades y los pero está suspirando por el elogio de am- campos y los caminos. Y degollaba niños, las hizo de la nada, así como a todos los bas prendas. mujeres y ancianos. No dejando tampoco hombres. De este modo, hijo mío, no tem -Qué, ¿no me dice usted nada de la cor- las mieses, ni las viñas, ni los rebaños sin blarás ante el verdugo, sino que, haciéndobatita? te uno sólo con tus seis hermanos, morirás arrasarlo todo. -Nada. para que tu madre os recobre a todos en la- ¿Ni de los calcetines? Y aconteció también que, habiendo sido misericordia del Señor. -Menos. presos los siete hermanos Macabeoscon la -Siempre tuvo usted muy inai K 1- 0 madre, quiso el Rey obligarles a violentar Y cuando aún no acababa de hablar la imigo. madre, el único hijo que alentaba exclamó -Siempre: que Dios le conserve a usted- lá ley. de Dios. Mas uno de ellos, el primero, dijo al Rey: frente a sus verdugos: ¿A qué aguardáis el suyo, amén. Y se marcha calle arriba o abajo, fin- ¿Qué. -pretendes y- quieres de nosotros? para matarme? No obedezco al Rey, sino giendo que sonríe, pero un poco pálido, y Prontos estamos a morir antes que renegar a Dios. Llevadme, pues, a donde me esperan mis hermanos. Y tú, déspota, teme la motejándome d cursi porque no pregono las leyes del Señor y de nuestro pueblo; a los cuatro vientos su elegancia. Con lo que airado Antioco dispuso; cal- ira del Señor. Y este individualismo rabioso se ensancha Entonces, encendido dé cólera, mandó y se excita en cosas que, por su naturaleza, dear el fuego para atormentarle con las lla- Antioco arrancasen la vida al último de los son personales e intransferibles, como. si mas. Y ordenó luego le cortasen lengua, dijéramos. Tengo yo un buen buen amigo manes y pies, todo a presencia de los her- Macabeos, entre- tormentos espantosos, losque se pone muy nervioso, y fuera de si, raanos y la madre, quienes alentábanse unos cuales presenció la madre sin gritos, sin cuando se casa alguna fea. a otros, diciendo: El Señor verá la ver- llantos, orando a Dios, ansiando que llega- ¿Has visto a la mujer de Fulano? dad. Y le dará ánimos bastantes, como lo ra la muerte al hijo. -No. Y cuando le llegó, uniendo a sus ternudeclaró Moisés, en su cántico. -Pues es un trasgo, un bicho, una máscara. Y habiendo muerto de este modo el pri- ras de mujer y madre su entereza de áni 1- Vaya por Dios! mero, llevaron al segundo, quien resistió mo y su fe, lejos de atribulada, sonreía ¿Pero qué le habrá gustado a ese igualmente hasta morir. Después fueron como si viera el cielo, y en él, radiando glohombre de esa mujer? ria, a sus siete hijos... -El lo sabrá; misterios. No te sulfu- atormentados el tercero el cuarto, el quinCKISTÓEAL DE CASTRO to y el. sexto. El. c. ual, en las ansias de la. res tú. S íi r V í: -V ...ii: j. i, r. l. t