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ESTILO Y LINAJE DIO EL NOMPRE DE LABIOS, POR EL MUNDO, A LOS VINOS DE MALAGA, DULCES Y EXQUISITOS En los tiempos normales, a la exportación iban contingentes crecidísimos de estos vinos. Entre el mercado interior y exterior se consumían los tres millones largos de botellas. América del Norte y dé habla hispana eran buenos clientes. También toda Europa, hasta sus confines separados. Entre las marcas famosas, hay tipos con cien- años de existencia. Alrededor de las seis mil pipas de vinos añejos, base de preparación para su exquisita producción, se reúnen en las inmensas naves de su bodega La Aurora El Toriles es un Málaga dulce, de color oscuro. El Lágrimas Chaparro del mismo sabor, dorado. También son dorados el seco Fino Oloroso y el Moscatel Dehesa El extranjero dirige sus preferencias hacia el Tres Cruces Procede del injerto de la cepa Pedro Ximénez con las del suelo malagueño. Se concentra una personalidad más ñna y acentuada de la famosa procedencia. Con más de cien años se cuentan los tipos Cartameño dulce, y el moscatel Qolmenares reservas de resonante prestigio para la casa. Perspectivas de una de las diversas naves, en cada una de las cuales se reúnen trescientas pipas con soleras. Para bocas de fino deseó está preparado el coñac Prumpe Aspecto central de la bodega, con luz aumentada y disminuida, según las exigencias de la temperatura En coñacs, el Príncipe asume cualidades muy por encima de lo conocido. Estilo propio. Entre el amoroso y abocado con el seco, abre una forma nueva de sabor y sentido superior a cuanto se ha gustado. Él coñac Príncipe se ha hecho exclusivamente para bocas de fino deseo, de procer satisfacción. También preparan el coñac Tres estrellas de calidad muy selecta, al estilo francés. j El idilio de los almendros en flor En Málaga, la Naturaleza se empeña, con orgullo, en fomentar los precoces adelantos. Como ejemplo, en los campos, los almendros ya no. advierten desnudez. Surge ahora, sobre sus ramas, la viva blancura de la flor. El paisaje se engalana oon fruición. Trae evocación de deliciosos idilios. Sensación sentimental de abiertas auroras de ilusión... Crece el contraste oon el ardiente colorido del terreno. Se advierte a la siembra con anhelo de ser pronto fecunda. Le rinde el padre Sol su agasajo. Sus mimos, el ambiente. Para luego, el campero, con esta colaboración desmedida, cielo, suelo y clima, mostrar el regalo de su fruto deseado, hecho de ímpetus tempranos. Delicioso, para el postre, el Triple Seco dulce, de naranjas He aqui un curso, un tratado emparejado de ciencia al servicio de la enología. El Triple Seco Se mira y es transparente como el cristal. Aroma, sabor delicioso. Es dulce. De naranjas. Bebida ideal para damas. Su gran cantidad de azúcar lo hace una golosina del gusto. Para el postre y en cualquier momento, el Triple Seco constituye una bebida delicada, sin posible antecedente de cualidad aventajada. Un acierto de é ito ha constituido esta salida de un licor de tan fino sabor, hecho de naranjas. En los vinos, sol de su cielo, y de sus mujeres, sonrisa Quedamos seducidos de nuestra estancia en Málaga. La casa Larios, S. A. ¿posee unas instalaciones sorprendentes. Su gran cariño á la ciudad florece en empresas industriales singulares. El nombré de sus vinos delicados ha de estar constantemente en la memoria para recreo de paladares con exigencia. Va en ellos sol del cielo malagueño y sonrisas de sus mujeres hechiceras. M. PÉREZ BCENDIA Arteria con nombre de Larios- descubre signo de fer viente gratitud Con esta impresión de gozo se entra en Málaga. Discurrís por sus vías, y ¿quién, en seguida, no transita por la de Larios? Arteria vital de la ciudad, con sello de alto rango, descubre en ese, nombre un recuerdo inolvidado para quien por las tierras malagueñas tantos entusiasmos dedicaron. Empresas industriales atrevidas, las primeras en este aspecto extraordinario, instituyeron. La caña de azúcar, tan propicia en el suelo, sin heladas, arraigó con altivas exuberancias. Como si los mismos ingenios cubanos se hubieran transplantado. Tres fábricas con esa misión de zafra de llevar al español riza azúcar de caña alinea el hecho de enaltecida diligencia por Málaga. Miles de toneladas anuales dan esas zafras. Millones de terrones de cortadillo para endulzar paladares. Y juntamente con este proceso actuante vino el de refinerías de aciete de oliva. Nuevas fuentes para adhe- rir brazos al trabajo y dar salida, por la exportación, de los ríos de oro liquido de la campiña malacitana. Hasta los países de hielo constante llegó el vino de Málaga exquisito Inquietudes espirituales por levantar nuevas empresas se asociar ron al pensamiento. Florecieron los proyectos, y hoy se abre el gran ciclo industrial para ese nombre, Larios, en Málaga tan querido. Es índice de voluntad y de querer transformar riquezas de su suelo para la satisfacción de ganar hombres al trabajo. Y en donde sus predilecciones encontraron también apto camino para el engrandecimiento del nombre de Málaga y el de la empresa fue en los vinos de típica naturaleza de la tierra. No sólo fue el paladar español. El de fuera mucho antes se adelantó para elevar el mérito a universal consagración. Viñas golosas creadoras de ese exquisito y dulce néctar de Málaga. Los países del Norte, en toda la amplitud de su extensión, le muestran su preferencia. Caricia delicada para la materia. Animo bienhechor para el espíritu. Su fama viene de tiempos remotísimos. Y hoy, su dulzura y su calor no la supera ninguna otra clase con igual designación. Larios es nombre de crédito en el vino de Málaga. En cada nave, trescientos toneles, con soleras, haciendo ancianidad Sus bodegas muestran un interés palpitante. Dan sensación de lo gigantesco. Las perspectivas del interior de las naves admiran. En ellas, las soleras en sus toneles siguen sin interrupción haciendo vida IonGranada, flor de la bogeva. Se repiten las naves con esta disdega, se asoma con la posición especial. Pasillo al centro y gala de su seducción, ambos lados, remontadas las pipas, hashaciendo feliz mirador ta tres, en hileras interminables, de tresde tan exquisita procientas unidades én el conjunto. ducción.