Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
01 ARIO ILUSTRADO DE INFORMACIÓN GENERAL. 25 CÉNTIMOS FUNDADO EN 1905 POR f TORCUATO DIARIO ILUSTRADt) l É INFORMA CION GENERAL, 25 CÉNTIMOS LTJCA DE TENA E L discurso de José Antonio cíi el acto fundacional de la Falange -29 de octubre de J 033- -fue, de arriba abajo, una impresionante profecía. Solo a los espíritus ungidos por el Genio les es dable penetrar en. el futuro, y adivinar las consecuencias exactas de sits voliciones. José Antonio, con abstracción completa del presente que le cir- cundaba, clavó su Idea en el porvenir, -v señaló a su generación, y a la generación que a asomaba ala, vida, el: tínico camino posible Situémonos en la gloriosa fecha, España estaba rota, Era impeliente; el. alud de sus enemigos y feble y claudicante la resistencia; El alma de la Nación se había secado, y las articulaciones de su cuerpo aparecían, retorcidas y separadas. Ningún vtilor, moral lograba imponerse. Sólo mi odio frenético se extendta sobre las anchas tierras de Bs paña y se abatía sobre sus ciudades, sus pueblos y aun- sus aldeas. ¿Dónde estaba la lus en aquellas tinieblas? ¿Quién sería capas, con la palabra y con el hecho, de hc. ndir hi espesa muralla y derribarla f José Antonio sei alzó contra la anti- E. tpaña. Su figura se recorta entonces con un halo de htseu el horisonte de negruras. Quisa sea su breve vida parlamentaria- -éh que fue, ante todo y sobre todo, un antiparlamentario- -la cjue nos dé con más exactitud su posición ideológica. Ninguno de los tópicos que barajaban las político de aquella hora, mueve su espíritu. Ni su. predicación recoge una sola idea- -o. un solo maftz de una idea -r- ide aquellas que circulaban en el hemiciclo. Está solo, -absoluta- mente solo. Cuando termina cualquiera de La, lejanía histórica todo lo ilumina. Falange Española nació porque su ideario, í impulso y su fe eran necesarios, porq ie 110. había otra ruta ni otro rumbo, y porque dar un contenido y una sustancia, al Moviimen- to reintegrador de España; que y á se (i pr. esentía, se hacia- ineludible... Y- estás msones -supremas, encarnaron en José- Antonio. La espada- gloriosa de Franco abrió caminos a una- iítística que se transformaba en sacrificio, y en martirio, n los: uuTinenBs decir, José Antonio apelaba al ftthiro. tos cruciales del combatí; que representaporque- lo sentía dentro de sí con palpitación ba el aithclo de la juventud y que postulacreadora. Afirmaba su posición solitaria, ba nuestra unidad de destino en lo univerúnica, de un valor increíble, porqnz sabía sal. Franco reconquistó la tierra y, al misque el mañana estaba próximo y que- miles mo tiempo, el sentido entrañable de. España. de corason. es juveniles cabalgaban en él. He He aquí nuestros símbolos: José Anio- aquí el inmenso valor de profecía del 29 de nio, artífice del- pensamiento, de lá España, octubre de 1933. Ese mañana Uégó; y la actuül; -Franco, constructor desuna Nació n -doctrina expuesta en un: claro. día de otoño grande v. misionera, bajo, la Unidad. madrileño fue principio y de la España redimida salvada. LOSADA QE, LA TORRE I sus intei venciones, inta ráfaga de incomprensión o de hfistío. cuando no de odio, ansa los comentarios. Pero este hombre, ¿qué quiere? es la prequnta que va v í iVne en los corrillos. En verdad, hablaba un lengua e incomprensible para unos y para otros. Pedía que España iccobrase mi sentido nacional, qozosamentc. con su r ie) a mirada misionera, v que la ació ¡i se asentase en una base social más justa. De lo primero, liada- quería saber el impulso destructor de los intemacionalistas. de lo segundo, no quería, saber nada, el egoísmo de los- bien avenidos con la. vida. Y José Antonio salía del Congreso solo, pero con la fe- ilimiinándole los ajos. Es la misma posición, la mis- ma idea, que surgen, llenas de belleza, al. final, del discurso que hoy conmemoramos: Nuestro sitio, está fuera- aunque. tal zvs transitemos, de. paso, por el otro, Nuestro sitio está al aire Ubre, bajo la tíoche clara, arma al braso, y en lo alto las estrellas. Que sigan los denlas con sus festines. Nosotros fuera, en vigilancia tensat- fervorosa y segura, ya presentimos el amanecer en- la alegría de nuestras entrañas.