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DIARIO ILUSTRADO DE INFORMACIÓN GENERAL. 25 CÉNTIMOS g LA R I S A D E LA C O DORNIZ UIZÁ en las raíces de lo cómico es donde podemos encontrar más exactamente el sentido de una época. No como los hombres lloran, sino como los hombres ríen. Y la mejor calidad de los hombres nos la da la risa desinteresada, es decir, la burla sin malevolencia. La sátira tiene siempre un fondo de amargura, de ira concentrada, de resentimiento. El humor, en el sentido ingles que ha tomado esta palabra, no pasa de ser una elegante fórmula de escepticismo. Quizá sea la más elevada actitud que puede tomarse frente a las circunstan- cías, pero es. difícil mantener este equilibrio crítico y, entre nosotros, especialmente, el humor suele degenerar- en mal humor. Es, pronceda, Miguel de los Santos A- lvarez y Larra nos dan el sentido del malhumor romántico. Todo el final del siglo xix se mueve entre el sarcasmo y la risa dolorosa de los que, al borde de la tragedia, fingen que ríen. Dolorosa es la risa de Quevedo y dolorosa también la de Cervantes. Cuando España se hunde en un abismo de indiferencia frente a la tragedia colonial, lo cómico corresponde a un tono pobre. Es el teatro de- Lara, lo que llamaban juguete cómico, y el Madrid Cómico, en el que da el tono máximo de malhumor Clarín, y las risas menos agrias Taboada, siquiera se ensañe reiteradamente con ía sufrida clase media, explotando el juego de apariencias de la miseria. Después de nuestra guerra de salvación hemos de reconocer que los estímulos de la creación crítica aparecen adormecidos. La juventud en armas, y en un largo período de interrupción de las actividades intelectuales, no ha dado aún, por falta de tiempo y de ugar, un paso en la esfera del arte que corresponde en acometividad y fortaleza a las normas que impone el nuevo. Estado. Elío surgirá de modo inusitado, pues no se ha dado el caso de una revolución política que no lleve aparejada una revolución estética. Ahora bien, hemos de reconocer que este paso se ha iniciado de una manera franca y dgeidida por lo que respecta a lo cómico. Y el expórtente de este nuevo sentido cómico se refleja de una manera clara en el periódico La Codorniz. Poco importa que los varones graves, apegados a las viejas fórmulas de la gracia, frunzan el entrecejo y añoren lo cómico de su juventud, con la inocencia do los calendarios, en un juego de ingenio que no rebasaba los límites de! café y de la casa de huéspedes. Los hombres de hoy, de este tiempo, enfrentados con la seriedad de la hora y la solemnidad de las circunstancias, encuentran en La Codorniz una interpretación muy penetrante de lo que corresponde al tono- cómico dé una época en la que las fórmulas clásicas de la risa, y el llanto, con las imágenes contrapuestas de Heráclito y Demócrito, se conmueven. Contengamos, pues, la indignación, y penetremos con espíritu abierto y cordial en esta nueva risa. ¿En qué consiste el secreto de est: ¡gracia contemporánea? Pues en que en el fo tido de una aparente incoherencia, se revisan todos los tópicos del siglo xix. En La Codorniz, por esto, las. viejas fotografías tienen tanta- impor- ABC DIARIO ILUSTRADO DE INFORMACIÓN GENERAL, 15 CÉNTIMOS) Q tancia como las palabras. H e aquí el amor, destino, está salpicado acá. y allá de forrnael matrimonio, los amigos, los niños, las má- tivas Normas. El Rey o la realeza era una idea; la expansión territorial, no una apequinas, las escenas de teatro, las modas... He tencia mercantil o guerrera, sino otra idea aquí las fórmulas de cortesía, el estilo de las también; la reorganización interna del país, cartas, el tono de la pedagogía, el lenguaje de desde la Santa Hermandad contra bandolelos caballeros cuando se increpan y se ofen- ros, hasta la íntima unidad de creencias, otra den... Un buen contraste, en suma, para que idea asimismo. Y todas ellas cerradas en un cepo enguantado coherencia, como las costumbres de hoy se aparten lo más posi- las leyes dispersasde férrea en la ramazón de se cosen ble de las malas costumbres de ayer. Y todo un código. esto sin acritud ni malevolencia, desinteresadaDe Nebrija parece ser la conocida y gran mente, sin otra finalidad que la de conseguir. la frase: la lengua es el imperio Lo que esto risa por la risa. Que aún hay muchos que no tiene de verdad para iodos los climas y países se ríen con esto? ¿Quién sabe? Lo indudable tío hay que encomiarlo, pero, ¡cuan más veres que acabarán riendo, si no es que les sujeta dadero es aún en cuanto atinente a España! Nuestra lengua, dígase el semblante la contumacia con Ja pasada frivo- las pasiones de fronteras lo que se dijere por y de orillas, que son lidad. No, yo he visto a muchos hombres de siempre pasajera humarccla de un día, conotra época reír con La Codorniz en la mano. cierta en una suprema integración a todas Yo he visto a muchos protestar de su propia las naciones que la hablan. Y se produce la risa como de una debilidad inconfesable. Mas paradójica conclusión de que esta clase de esto apenas es, importante. Lo importante es imperios que no tienen pólvora ni hierro acaban por ser los más perdurables. Tornemos que la juventud dé rienda suelta a su. risa la vista allí, a un pasado, que será siempre nueva sobre estas páginas. Ello indica que in- de oro, ero que también es de ceniza ya. terpretan fielmente el sentido actual de lo Aquí, hombres de penacho en yelmo y de acecómico; Digamos que La Codorniz es una ma- rada coraza que cruza la colorada banda, -han nifestación estética de vanguardia. No ha lle- terminado de explorar y señorear una rizo ¿a, una. apacible costa. Los buscan gado aún. ni la poesía, ni la pintura, ni la mú- cipitados espejos en lospalmerales que; el prelagunajos agita sica que correspondan a esta nueva aspiración marina dejara sobre la playa. Sus cimas arestética; pero debemos afirmar que lo cómico, bóreas, dadas al viento, tienen la serena, aunos ha dado una fórmula renovadora evidente. dacia de una redonda y triunfal canción. Allá, hay corales de carnal coloración, entre, los I filamentos, de menuda cristalería! del oleaje. FRANCISCO D E COSSIO Todo es puro, armonioso; todo es una doble aurora del paisaje y de la historia. Si. el meridiano del mundo que por allí se traza se curva en círculo, no es más que para refrendar con su redonda perfección la otra perfección del momento y de la hazaña. Allí está NTRE las noticias que estos días difun- el oro, allí los frutos ópiínos de una naturade: la tinta de imprenta hay dos armo- leza hasta entonces desconocida, allí nueniosamente solidarias y- que tienen un vas razas que traer a conversión y a supealto valor de significación para España. Una rior cultura. Pero, con todo, ¿cuál es el manos anuncia un Congreso de Lengua españo- yor bien que unos dan y otros reciben? No la en Buenos Aires, al que habrán de concu- es, ciertamente, que unos cambien oro por rrir todos los pueblos de habla castellana; la pacotilla y los otros vayan a cubrir inmediaotra es el centenario del andaluz Antonio de tamente el cuero desnudo y en puros brillos Nebrija, o Lebrija, el primer doctor de nues- de cobre de su piel con un vestido cualquiera. tra gramática y el primero que sujetó a ca- Aparte lc las gracias sobrenaturales de. las non el idioma de cien facetas, más ricas que aguas del Bautismo que hayan de recaer solas del diamante, y de sonoridad conjunta del bre sus cabezas paganas, la mayor ofrenda oleaje y de montaña que, por suerte, habla- que se les hace, la máxima ofrenda es la de mos! os españoles. Este hombre va fue la este idioma en el que, cual en ningún otro, Norma, después del vacilante roiíancc que y. como en caracolas de nácares de percutihabía reptado por los alejandrinos del- Arci- va resonancia, -serian multiplicado y- cantado preste y habrá- cubierto los cuadernos de ac- las glorias de Dios. Por el ancho venero de tas de nuestras Cortes, en deliciosa prosa este río, de tan apacibles margene? 1. -han discontable, llena de autorizaciones de los pro- currido, tal que escamosas y brilladoras vencuradores al Jíey y de confirmaciones por el das de la superficie, las estrofas de fray Luis, Rey, de los pedimentos de sus vasallos. Pero, y han dado 1 densidad- -densidad no esperada- -Nebrija. no era el. caso singular del hombre a la corriente, llenándola de ímpetu y de fuersolitario e innctual. Nadie más actual- que za, los circulares períodos del otro fray Luis, él en su tiempo, e- n cuanto era el hombre de Por. este idioma, el más complejo y, a la; vez una. Norma. Todo el amanecer de la con- el más sencillo de todos, estamos unos y otro; ciencia española entonces, que se hace per- en función del porvenir. fecta y de una extraordinaria exuberancia vital al ponerse en ecuación con su propio i FRAMIS LA L E N G U A ES EL 1 MPERI O E El hecho de que la economía liberal, montada sobre toda clase de intereses en lucha, haya invadirlo el campo de las agrupaciones sindicales, impuso la imperiosa necesidad de encuadrar las nuevas organizaciones sindicales dentro de la política del Movimiento, que, evitando el reverdecimiento de las viejas semillas, aseguren la estrecha colaboración de cuantos intervienen en ljia odu ci ñj sjjbordinando su interés a lo supremo de la nación. (Del discurso del Caudillo a los productores.