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DIARIO ILUSTRADO DE INFORMACIÓN GENERAL. 25 CÉNTIMOS ¿lg HOMBRES DE ESPAÑA DO DE INFORMACIÓN GENERAL. 25 CÉNTIMOS. En orden a la poesía 1, las buenas tradicio- explique con concreta exactitud -son palanes de la escuela sevillana- -purgada ya de bras ele usted- -lo que dichos vocablos signr lo pomposo y amanerado- -cimentaron el estro fican. Pudo usted volverse directamente al auRodríguez Marín de. Rodríguez Marín. Lo más selecto, lo más tor del artículo; pero yo, muy agradecido, iio V obra literaria de Rodríguez Marín es gigantesca. Profundo conocedor de la puro de su caudal poético- -ha dicho también le afeo que liaya tomado por el atajo, pues que lengua castellana, la más amplia del el gran polígrafo de la Montaña- -se encierra con ello me honra y además no distrae de sus inundo; poeta lírico de altísima inspiración, en sus colecciones de madrigales y sonetos. hondos pensamientos de arte a quien, a íuer maestro de saber popular -Menéndez y Pe- La enorme dificultad del- soneto, la, más her- cíe artista verdadero, más escribe por necelayó dijo que ésta era la. exacta traducción mosa composición y 1 e mayor artificio y sidad espiritual y propio deleite que para endel folklore inglés- -y biógrafo e historia- grandeza de cuantas tiene la poesía italiana señanza ajena. Dígole, pues, que pinjante dor no superado de las grandes figuras de y española según Fernando de Herrera, no- sartal de gruesas perlas con pinjantes, de nuestro siglo áureo, la impresión que su labor existe. para Rodríguez Marín, que los hace produce a quien se adentra en ella, es de asom- elegantes e inspiradísimos y sabe encerrar en voluminosa esmeralda -es sencillamente lo bro. ¿Cómo, en una vida, aunque sea tan di- sus estrechos límites pensamientos llenos de que muchos- llaman en francés pendentif, latada como la de este patriarca de las letras alteza y profundidad. Y nada tan delicada y por no decir colgante, que es término dema- españolas, se pueden arrancar tantos secretos galano como los madrigales que compone y siado vago, y que firmeza- traía prendido él a la investigaoióní tantos y tantos decires, manto de riquísima seda con. una firmeza, de ¡refranes, adivinanzas, canciones y supersticio- que se enlazan, estrechamente, con los de Ce- zafiros y. brillantes firmeza, aunque en. tal tina y Alcázar. nes del alma del pueblo, tantas y tan bellas viacepción jio la registre el Diccionario, es viebraciones de la pura poesía y aun encontrar No hay investigador alguno, dentro ni fue; tiempo para el ensayo, el cuento y el artícu- ra de España, que haya, logrado obra tan ja voz castiza con que se nombra la abrazalo periodístico? Si ponemos aparte al autor completa como la del actual, director de lá dera o corchete de lujo que ¡nuestros moder. de la Historia de los Heterodoxos Españoles, Real Academia Española en punto a saber po- nísimos modistas dicen clip, en inglés. no hallamos espíritu de tantas y tan varias pular. Canciones- -infantiles o de cuna, amatoNo quiso el clarís- imo escritor- -y, por Dios, -facetas en la moderna literatura nacional. Hay en rcl trato del documento o la- noti- rias, geográficas, sentenciosas y morales, car- que hizo muy bien- -mezclar voces exóticas a ciahistóric -literana dos maneras de hacer: celarias, jocosas y satíricas- -que exceden de su limpio castellano, máxime cuando descritina, tría, sin espíritu, de pacienfíshna rebus- cjuince mil; modismos, acertijos y adivinan- bía a una dama del siglo xyi, que en una: ciuca, con fechas, detalles y- nimiedades que pro- zas, apuntes filológicos y etnográficos conju- dad de Castilla echábase a lá calle prendida duce, no cabe duda, una casi feroz alegría ros, vayas y decires, cuanto él alma del pue- de veinticinco alfileres, abrillantando, para Jésv a- quien la practica y la logra, pero que deja blo da de sí, espontáneamente, subiendo de sus esperación de galanes, con apatuscos y arrecasi indiferentes a los demás; y otra, eutra- mismas entrañas, ha sido recogido y explicado fiable, iritensá, emocionada, de visión amplía por el infatigable paremiólogo. Con su refra- quives, su belleza natural. Pinjante y firmeza sima, que sobre él dato humilde levanta la, vida nero- -millares de refranes estudiados y; con- están allí muy a gusto en la tersa prosa del de un hombre o de una época, y no- caprichosa, cordados- esa ingente labor forma la verda- estilista, para dar todavía más fuerza; evocadosino auténticamente, con todos jos caracteres dera Enciclopedia del arte y del saber popu- ra a la narración, y color, ambiente y sabor de dé la realidad. Rodríguez Marín parece un lar de España qué no podrá ser superada época 1 y lugar. Usted, señora de nuestros días, superviviente del xyi. y del x v u de tal modo bien puede seguir diciendo pendentif y clip, ha conseguido familiarizarse con el ambien- ni aun igualada siquiera. Tarea patriótica, es- por colgante y pinjante, y corchete y abrate del Siglo de Oro. De las páginas, criticas pañolísima, reconstructiva y reintegradpra de zadera, que eso en usted puede parecer donoso la conciencia: nacional, su trascendencia so: y biográficas del Barahona de Soto, el Pedro Espinosa o El Loaysa del celoso extremeño, cial es enorme, porque nos- dice. lo que hay y caprichoso esnobismo- -yo también, neológiIco e invento yerbos- y no. es tan graye surge una época entera con sus costumbres en el alma de nuestro pueblo y cómo éste re- i 1 pécádo luiár a sabiendas, vócábíos. exH- ánje: y sus anhelos, sus aciertos y sus errores; con acciona ante la vida- él. inmenso caudal de su vida, en una- palabra. El. Gobierno dé Franco tiéíie acordado un ros, -pafa qííe s p, s en. tien. dfi. futen- rijo sabe el V. D. él examen de Rmconet- e y Cortadillo brota homenaje nacional a este insigne patricio de propieHílioma, eomó hacer concordancias viz la pintura inimitable de la Sevilla procer y. las letras españolas. Nosotros, con estas lí- caínas y giros enrevesados, que se oponen apicarada de finales del xvi. ¿Y qué podemos neas, que nada nuevo añaden a las que se es- al genio de la lengua, y de usted, en último -decir de la edición crítica del Quijote- -monu- cribieron en su loor, nos asociamos a un acto trance, podrán decir que viste mejor que ha; mento ingente, soberbia muestra de: la intelibla, y ello no la, ofende, que dama elegante es gencia humana- -que no parezca pálido y des- tan español y tan justo. J. LOSADA DE LA TORRÉ usted y no literata. Mas cuando quisiera usimayado? Cervantes fue, sobre todo, un pintor ide costumbres. Gentes de guerra, letrados, ted, de verdad, realizar los propósitos que en aventureros, campesinos, hampones, cruzan su carta expresa y poner, por encima de 1 todo, 1 por el libro humanísimo, con trazos tan fuery de la. moda también, claro está, la estima tes, que no parece sino que están a nuestro ción de sí misma y el amor de su patria, siem lado en carne mortal; y al mismo, tiempo pre que lenga, por novedad del objeto que cuanto, forma la 1 honda trabazón nacional de EKpóxEME, señora, si, aiites que a usted, haya de nombrar, necesidad de un vocablo entonces- r- religión, ambiciones conquistadoras pido perdón a mi media docena de lec- extranjero, no lo acepte sin cambiarle de tal I y- civilizadoras, tradición é ideales, arte- y cientores por el título que, sin hallar de suerte los arreos, que aparezca adoptado, se cía, modos de. vivir, hacer y hablar- -tiene su- expresión, en. esas páginas inmortales. Pues, pronto otro, pongo c a esta croniquilla, con la gún él espíritu de nuestra como un íliieh! Rodríguez Marín ha L desentrañado, que respondo como puedo, cortés sin sabidu- producto natural de ella, porque así ni siquie descifrado y aclarado cualquier sentido. ocul- ría, a la apremiante consulta que me hace us- ra- sus servidores, se contagien de exotismo. y to, cualquier alusión ignorada, cualquier fra- ted en su carta. Porque ellos, mi media doceí se oscura del gran libro, y lo ha hecho na de lectores, pudieran pensar que va a tra- en cambio puedan contribuir al cuido del idio- ¿c o n tan amplia visión -y amenidad tanta, tarse de un grave- problema lingüístico- social ma, que es esencia nacional, y, para mante- i- flue su edición érítica es el- más acabado. y llamarse luego, a engaño cuando vieran que nerse vivo, mejor ha. de perfeccionarse en, yy; perfecto cuadro que poseemos de la épo- el tema es ligerísimo; aunque, eso sí, precio- boca del- pueblo que en el cerebro de los es: ca en que Cervantes- viviera. Áílgo del és- so, por ser usted ¡quien lo pone sobre el tape- critores. -píritu de Cervantes, de sU ironía eternamen- te, aduciendo, en descargo excesivo de su muy Y con esto, como no me creo digno de bef te benévola, -de su alto y plácido optimis- legítimo interés, que le gusta por igual vestir sarle las manos, quedo a sus pies, siempre que mo, de su serenidad augusta y risueña ha pa- a la moda y expresarse con española pro- los tenga usted dentro de sus zapatitos y no sadó ¡i este comentador e intérprete sityo, sin piedad. encima de ellos, con lo que. quiero suponer duda el; mejor que tenemos dijo Menéndez En recentísima crónica del maestro rAaórín que no ha deformado usted lá minúscula may Pejayo del Sr. Rodríguez Marín. -Y- hubo de añadir, con certero juicio: No se puede- -evocación histórica y literaria, que tiene pri- ravilla española de su pie bailarín, curvo el calar tan hondo en la intimidad del alma aje- mores de cuento inventado- -ha leído usted los empeine- y breve el, talón, entre la aparatosa na sin tener con ella muchos puntos de afi- vocablos pinjante y firmeza que se- re- ortopedia dé ese calzado moderno que espanfieren al atavío de una dama del siglo xvi; y ta los madrigales como el coturno trágico, nidad. viene usted, no sé por. qué, a- mí, -para que le FELIPE SASSONE L LA M O D A Y EL LE N GU A 1 E P