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VZO jir ll i is ÉDICIOX T 3 1 4 MASAKA, PAG. 6, i p 1 i ti it i1 1 í cm ci i i CU íii ii 11. a 1i v, i t 111 n il C 11 c ti. i ii i Ni iJi ln Io n 1 I1 1 1 tu i 1 J 1 1 i ti II C l J Ib IC lite 11 hj ll Ir 1 U (1 11 1 11 IC 11 i 1 1 T n p i1 i icíii t i 1 1 1 1 1 ii ni 1 r ce Luí Ir lt 1 l i 11 It Ues d t 1 I) T t ha 1 t ni t i aspirar siempre a un Imperio, es decir: a ¡no encontrar sus límites, Destino universal de J. O. N, tí. Es decir que unidad, milicia, rusticidad, -catolicidad o imperio, constituyen el ser uo Castilla; constituyen J. ü X. S. constituyen lo que cuida Onésimo y descubre. José Antonio; constituye brote de Castilla como mies que- lace de los surcos; constituyo J, O. 1 S. N que. como hemos dicho, es oi espíritu de la tierra castellana. Ei jonsista es el hombre 3 c Castilla que sabe üe torres y de iglesias, iue lo mismo define liturgia que, mirando hacia el- ol, señala l a hora con pivcisión absoluta. Brote también e: mo las, mieses, es Jecir, con linaje, con estirpe, yemíila, do hi: lalgos. úUitaú soldado y mitad monje, como decía José Antonio. Así es 1. O. N. S. poruie así es Castilla, y esta Castilla- J. O. 3 T S. S. corno aquella otra, no tiene inconveniente en ser novia cuando el mejor galán, el mejor caballero, demanda las nupcias que han de salvar a España, E. iempiaridad de Castilla. De la humildad ¿le Castilla pasamos a su ejemplaridad. Castilla s e ofrece en un 4 de marzo y se entrega n- un 1 S de julio. Todo lo que es, toda s a Lradición, todo e. se espíritu misionero que lescubie Onésimo hace palpitar todo esc esponsal ante José Antonio, que ganó a Castilla para España. Esponsal ante el Caudillo, nte Franco, que l a llamó a su inmortal empresa el 18 de julio. Todo lo ofrece y todo lo 1 a. Sólo el deber ha sido cumplido, pero jomo antaño y siempre, Castilia es un ej- muio: de deber cumplido únicamente, pero de ñllencioso cumplimiento. Ejemplaridad cx. raordinaria para las demás, las que miran sus campos, sus industrias, sus paisa. i s y I mermen eoquetonas y presuntuosas. Ejcmj piaridad de esto hábito raído, como vieja sotana. Pobreza castellana, pero honda, de virtudes. 3 jjer. rplo de todos los que más hicieron, los que más gloría ganaron. Ejemplo para los que exhiben, ejemplo pír- a todos. Castilia, imprescindible en la Historia de jspaña, es soldado de las filas del Caudillo, ornó ayer arrodilló su soberbia legítima m í e j- 1 afán de José Antonio. Hoy h ice ocho ñrs. también aquí, en este Valladolld de los ritos lestinos. abría Falange la ceremonia, do un fasto. Ramiro. Onésimo, Ruiz de Alda, Tese Antonio; nombres y nombres. Todos ejempiu en aquél 4 de marzo. Nombres y nombres que hoy aquí no están y que sólo son recuerdo. Grandioso ejemplo que ha dado la Falange, Ramiro. Onésimo. Ruiz de Alda y Tose Antonio. ¿Qué nos queda? Todo c cniirogó. Corno entonces, también hoy todo se entrega a la voluntad del Caudillo. Por él y ior España. ¡Arriba España! -CIFR. A. E! vicesecretario general del Partido, camarada Luna En el camino constructivo- -dice- -tenemos que perforar montes, atravesar ríos y abrir zanjas. El lenguaje de nuestra Revolución nacionalsindicalista Fina mente, el vicesecretario general del Partido, camarada Luna, se levanta para hajlar y se le tributa una gran ovación. ¡Camaradas! -dice- Vengo hoy a Valla, lolid para hablaros por priniíra vez en cir- un- stancias de verdad- era emoción y con la, idea de realizar un servicio y el propó ito de cumplirlo con pocas palabras. Me habéis ip audido al levantarme y os agradezco sinceramente esos aplausos, precisamente poriue tienen para mí el valor de venir a desvirtuar esa maniobrillas a las que son tan ifieionados los pescadores en río revuelto. Por %o es por lo que agradezco vuestros aplaus ÍOS, y porque tienen, además de ésta, otra en la que quizá algunos no psn éis ahora, y es la de que a mí me suenan jomo un eco de la de aquellos otros de hace igios ciue se oyeron e ii Valladoiid al grito do Isabel por Castilla- porque son, en fin. aplausos, producidos por manos limpias como aque- líos otros de entonces, y no por la: de genes alicionadas a las cosas turbia- s. ir 1 o s c li c m quina lo lr f i I r i r j i 0 J i 13 I c i 7 0 J i- i SOB 2 R 3 JO CLOK SS TERCIOS OS O T íIADRID i i a L i f o m s r It t? as, 13. d i p i I V. A. m id. Hoy conmemoi- amos, cama. radas, una fecha verdaderamente histórica. Bien lo han explicado ya ciuienes me han precedido e n el uso le la palabra. José Antonio, en este misino lugar, hizo un discurso magnífico, en el que con la singularidad inconfundible de su genio xpuso ideas exactísimas sobre la evolución leí mundo a través de las distintas edades. Os habló aquí de la Edad! 1 edia y de la: edades críticas, y predijo iuo Mecesa, riameni e ocurriría lo quo efectivamente ha ocurrido. Con su clítrivid- encia extraordinaria, dijo aquí que necesariamente tendríamos que pa ar por r- na nueva. cdn, d crítica. crn la que i- o produciría la invasión de los bárbaros, y que f rutile aquel peligro la misión de la Falange ora. tender un puente para salvarla. Y efectivamente, José- Antonio íué él mismo el nv. travilloso constructor de aquel puente con que nos sa vó do la hivasión de los bá. rbaros. En i aquel discurso y después en otros nos ha bló también de lo, ncccsiiíad. imperiosa ilp ini. pl: uHar TM Esi. iaña un orden nuevo, y que i;