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DO DE INFORMACIÓN GENERAL. 25 CÉNTIMOS) EL ENSUEÑO RECOLAS GAFAS COLOR BRADO o he escrito bastantes veces; lo he repeDE MI. EL tido desviva voz otras muchas; pero el EL ETERNO FEMENINO ÉHAftlO DO DE INFORMACIÓN GENERAL. 25 CÉNTIMOS) la partida a Roma con los suyos. Me voy con el corazón lleno de odio dice. El 2 de marzo de 1804, el Senado. ofrece el Imperio a Bonaparte. La cuestión de la herencia. -escribe el embajador Pietri, cuyo ad- v mirable estudio histórico, que lleva el título abrirse camino en la selva intrincada Madrigal modernísimo, parodia ele uno de este artículo, acabamos de leer- se va a de las ideas, supone machacar- -seria y- consclásico y famoso presentar con mayor agudeza que nunca... En cientemente- -en hierro frío, C ue es una d las el seno de la familia consular es total el Ojos claros, serenos, pocas maneras eficaces de ir haciendo histodesarreglo. Luis se niega, José no quiere si de un bello color sois alabado st ria. Si los hombres del 98- -individualidades oír hablar de una sucesión de que quede ex ¿por qué lleváis cristales enmelados? espléndidas algunos de ellos- -sirvieron con cluido Luciano. Jerónimo no cuenta. Las muSi cuanto más fogosos maravillosa destreza al derrotismo español fue, jeres se querellan, ya que no a propósito más le gustáis a quien de cerca os WAT a, sin duda alguna, por el concepto que de E s de sus derechos, sobre sus preeminencias y títu ¿para Qué la mentira paña tenían. N o se puede negar que amasen a los. El 10 de abril vuelto Luciano circunsde que os dañan los rayos luminosos? este país nuestro como Asorín trata de demostáncialmente de Italia, se entrevistan en Saint Ojos ciatos, serenes, t r a r en acto de cpntricción con cuarenta y tanCloud ambos hermanos. Discusión de doctrina aun con gafas de miel, miradme al menos. tos años de perspectiva. Pero lo que es induy machaqueo sobre el mismo tema matrimoEL DI 4 BLO CO 1 UELO dable es que se gozaban en u n a España de nial: Mi mujer, mi hijo y yo no somos más humos parados, de paisajes diminutos, de enque Una sola persona La ruptura es, violenta; tecas ambiciones y de nostalgias sin océanos Luciano regresa a Roma, y, esta vez, durará ni cielos. L ¡o de junio. de 1840 muere en Viter- ¡once años su expatriación T Una Castilla dormida, ausente de rumbos Luciano ya, a llevar en Italia una vida de bo Luciano Bonaparte, (en los brazos por haber perdido el fecundo ensueño del mar, amorosos de la causante involuntaria de gran señor, de literato y de mecenas y a quien tiraba de la atención de aquellos hombres, para quienes u n a excursión de Madrid a Toledo po- sus desgracias familiares, que fueron, por im- la amistad del Santo Padre va a elevar a la día suponer- -ya entre las luces eléctricas del perativo de la excepcional posición del her- dignidad de príncipe pontificio. Tres años más novecientos -una aventura. audaz y una peri- mano que las promovió, sus desgracias pú- tarde tendrá lugar la larga entrevista de Manpecia digna de- ser reseñada para ejemplo de blicas... Sepultado en la colegiata de Canino, tua, en que los dos hermanos vuelven a enreposa bajo la dulce emoción de estas palabras: contrarse y a esgrimir sus espadas, como angeneraciones venideras; Los que hubieran debido llorar y sacar Religioso, culto, caritativo, Alejandrina taño. El divorcio de Luciano sigue siendo in- -c o m o siempre que llora un hombre aconte- de Bleschamp, su esposa, edificó esta tumba dispensable al sistema napoleónico, y el es ce- -fuerzas d e su llanto, se dedicaron a poner para él y para ella. Fragante corolario de pejuelo de los tronos vacantes o por vacar reen la rueda de rno. lino de sus laboratorios d e una vida resplandeciente de fidelidad conyu- brilla sin descanso! ¡El amante. de Alejandrina quietud, el paisaje y la anécdota como piedras gal, vencedora de una durísima y larga prue- es insobornable! Los hermanos se vuelven a separar; esta de toque de u n a sensibilidad colectiva, que ce- ba, en que el corazón, y la dignidad del amante triunfaron de las amenazas y los halagos vez para siete años, hasta, los Cien días. El 1 rraba sus brechas en falso. tierno lazo familiar parece florecer en la adN o hubo en aquellos hombres ni una sola de un Imperator todopoderoso. invitación al ensueño popular, a la gloria des- Porque ¿cuál había sido la existencia del versidad, y la paz se hace, ya al borde de la bocada, a la ambición llena de luz que acelera tercero de los hermanos Bonaparte, acorra- ruina. Al día siguiente de Waterlóü, el olfato- las venas de los pueblos. Desarbolaron las ú l- lado por Napoleón, atacado, en el sagrado de Luciano presiente el desenlace del largo timas y tristes naves q u e nos quedaban y cla- de un amor, inexpugnable a la ambición e drama... Napoleón tiene más tarde un gesto de varon sus desguazadas quillas en los páramos, inflexible al huracán del poder del gran Corso? nobleza que lava, o atenúa al menos, su pecado de tierra hambrienta, y se hicieron- -confesé- Presidente de los Cinq- Cents en noviembre original de jacobinismo. Pasean ambos el 22 de moslo lealmente- -maravillosos profesores de de 1799- ¡a los veinticuatro años! se le junio ppr el jardín del Elíseo, antes de partir viene, a las manos la suerte de la República, el príncipe de Canino para la Asamblea, donde melancolía. la tramitación del golpe de P e r o no es para llegar a esU conclusión para en lleva con Siayes, Talleyrand Brumario- que ha de hablar en Hombre del Emperador. Una él lo que ensarto esta retahila dolorida frente a imando la impaciencia política y Barras, do- multitud enfervorizada le aclama al otro lado del vencedor lo4 s que fueron conductores d e las ideas y los de las Pirámides y salvando en los momentos de la verja. Te prohibo- -le dice a Luciano- -sentimientos de esta España mía. Si lo hago críticos del día 19- -en que tan desafortunado que arengues, al salir de aquí, a esos hombres. una vez más. es para mostrar el reverso de la se mostró, en todos los terrenos, el ge is alg- ¿Acaso soy yo un miserable jefe de partido medalla y argumentar con el silogismo inape- una situación peligrosísirna, dando personal- para encender discordias? Nada intentaré para mí. En Brumario sacamos la espada para s. a. 1 lable de los hechos. Si en la sensibilidad del 98 mente ün nuevo fueron la quietud atenazante y la virada inte- cia, y de Europa rumbo a la historia de Fran- var a Francia y hoy debemos arrojar esa mis- entera. rior las consecuencias de su desgana frente Luciano, del Interior, embajador ma espada lejos de nosotros... al quehacer histórico, no hay quien, pueda n e- en Madrid, ministro senador, llega a ser proPero en la Cámara, pese a todos los esfuertribuno, gar que u n a juventud alzada en vilo sobre la puesto- -por razón de Estado- -pata esposó zos oratorios del antiguo parlamentario, la idea tragedia h a querido hacer de la gloria y el de la Reina viuda de Etruria, a lo ene. se nie- de la continuidad imperial con Napoleón II no ensueño el motor d e su paso por la Historia. ga, invocando sus sentimientos republicanos. se abre paso... Como escpbe Pietri melancóliY como hechos cantan, en estos días he En realidad, hay otro obstáculo insuperable: camente, la partida ganada en Saint Gloud se concluido de releer un libro, que trae a nues- su reciente casamiento, religioso y secreto, pierde ahora. El príncipe de Caninp no es tras cabezas oro de soles remotos y mágica con su amante la Bleschamp, viuda de Jou- ya Luciano, y Napoleón no es ya Bonaparte. Vienen luego los años de decadencia en el promesa de ensueños por materializar, E l libro berthon de Vaubertie, cuyo certificado de se titula Rcivindicackmes de España, y frente defunción 110 ha llegado todavía, y que acaba destierro. Pero él idilio cojiyugal sobrevive a la chata visión de los que hacían empresa dé darle un hijo varón... a todo. Alejandrina le eb ntitMiai. -paganctó, en total de su pensamiento de la conservación Luciano, que siente el cerco estrecharse en buena moneda amorosa su esforzada devode lo inerte, sus páginas traen u n a ambiciosa derredor suyo, ya en pugna abierta con Na- ción de tantos años. Un buen día, Napoleón, invitación a recorrer el mundo, clavando ban- poleón, realiza, en medio de no pequeñas pe- el hombre que llevó los Inmortales Princideritas españolas en un planisferio. Desde el ripecias, su matrimonio civil. Mu rat. es el pios en sus furgones a través de toda Euroencanto misterioso de la Cochinchina cruzada encargado de participarle a media noche, que pa, muere en medio del Océano, entre resplanpor viento de bayonetas ele España hasta la el dictador no reconocerá el vínculo. La mi- dores románticos. Luciano, que no fue un dios desgarradura de nuestro so africano, todo en sión fracasa ante la firmeza de Luciaho, qu e de la guerra y a cuya hechura liberal no acomeste libro es el reverso de la medalla de la se pasará sin el consentimiento jerárquico. paña nuestra simpatía, termina también en un mansedumbre fin- de- siglo elaborada con h u- Días más- tarde, Luciano, que ha pedido océano de amor. M. Franc. ois Pietri en su mos, de café ele la Puerta del Sol y con re- explicaciones por no haber sido invitado a- la magnífico libro no recoge, que recordemos, la sentimientos cobardes de renuncia. pomposa boda en Nótre Dame de Paulina con hipótesis de que el Emperador sufriese del Areilza y Castiella -que hoy empuña su fu- el príncipe Borg- hése, i a s recibe por bócaj. de contraste de ambas vidas en el terreno sentisil, cargado de razones, sobre la estepa rusa- -José, quien je acusa dé comprometer la c n- mental. Y- de que este sufrimiento agravase quieren con esta obra jugar la contrapartida sa preciosa de la herencia asegurándole t e oposición tan patética e irreductible. Porque, de las siete llaves que al encerrar las cenizas entrará en gracia si accede por. escrito a que, ¿después de todo, ¿qué valen las caricias de. la del Cid pretendían domar la ambición, el e n- hasta nueva orden, Alejandrina no lleve su gloria al lado de las, reales y fragantes de sueño y la nostalgia españoles, nombre, ni sea presentada La respuesta es- la mujer amada? JOSÉ MARÍA ALFARO EL MARQUES DE QUINTANAR L LUCIANO BONAPARTE E