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MADRID DI A ifl MAYO DE 1940 NUMERO SUELTO 15 C E N T S DJARIOi DO. ANO TR 1 GESJMOTERCERO. 10.673 esa. segtar. idad: de que tel- fiuéblo. Joglés puede luchabí. ahora contra un eíietniigo, más suvivir tranquilo, porqiíe habita una isla ro- til, per? más peligroso, en defensa de la ci deada de acorazados por todas; partes y la viliz. ación occidental, y, xj- iversás editoras i creencia de que el niapg. político del. mundo rumanas se apresuraban a traducir La per ARECE que liaste, los amigos políticos no ha de ser modificado nunca: sin la auto- seexicién religiosa- en España, prologada del señor Cbamberlain- -los que le rización del Foreign Office. Ghamberlain con los admirables- versos de Pat Gláudel fueron siempre más fieles- -se sienten representaba en Inglaterra la nostalgia vic- Aparte de, esto, están las producciones litehoy dispuestos a examinar coii severidad torianíi, -y por esto. se le amaba. J ja- rias palpitantes, én defensa dé! a común las responsabilidades del primer ministro Por esto, mismo se le iseute ahora. Es civilización cristiana, dé un grupo selecto británicd en el episodio, de Noruega. El decir, por sus virtudes inglesas. Lo que quie- y heroito de, legionarios ruínanos, alistados señor (Chambérlain es ahora un caballero e decir, en suma, que es bonito seguir ¡vi- en las banderas áél Tercio, español: Ion al que se acusa de imprevisión, de optimismo viendo 1 todavía en el dulce tiempo de las, Dragoriir escribe su gran reportaje- luengo injustificado, de desconocimiento de las re- figuras de cera. 1 Pero que es imposibio de España; Neculai Totu, sus Notas, del glas más elementales, del arte militar y hasfrente; Dimitri. Sibiu y Alejandro Canta j. ta de la falta de inteligencia necesaria para cüc- íno, sus correrías por el cerco de Aja conservar el Imperio sin desdoro en uno de drid, y Banica Dobre esetjibe el libro Cru los momentos más alarmantes- de su historia. cificqd, sr. donde se completa la emocionante Recuérdase que en septiembre de 1938, LA LEJANA RUMANIA, obra dej Düinitrescu Borsa LajnttyOK of cuando. Chamberlain contribuyó, a detener la da legionaria eii honor y memoria delónel JUNTO A NOSOTROS amenaza inmediata de una guerra con el. J. lota- yí dé Vasite Marín, voíuinitarios rumaConvenio de Munich, todos los ingleses, ó nos mjitertO S por Dios y por NEspaña, en EJANA por la geografía, pero próxima la ma oría de ellos cuando menos, decidie- ¡por el común origen de la vida lati- Majadaponda, el 13 de enero de 1937. ron atribuir a su primero calidades excep Y a este tenor la Prensa toda. Citemos ara, Rumania ha sido de tos- países de cionales de sagacidad, de serenidad frente! Europa que más pronto percibieron y en- sólo el acierto polémico del Cureñtul, para a la. borrasca y de; equilibrio mental. En tendieron- los ecos de la Cruzada española, quién Franco daba el golpe más terrible, a, aquellos días, hasta el paraguas del señor solidarizándose con ella en la propaganda de los: -organizadores de la revolución bolcheChamberlain era inteligente. Recuérdese la trascendencia universal de su contienda. vique, y al popular Buna Ves tire, que detambién que entonces Inglaterra quería, re- Etí, 195. días graves de la guerra, estuvo junr nuiiciaba- día a día la voluptuosidad de la galarle casas de campp, castillos, parques y to a España, no con el hecho aislado, de. una Bestia comunista en destruir el arte español, un río abundante en salmónidos para que formularia adhesión, sino que todo eí pue- después de saturada de matanzas. pudiera practicar, sin molestias de ningún blo, felizmente regido, manifestaba reiteraPor otra parte, los obispos rumanos, reu- género, su deporte favorito: la pesca- del dafaente su estímulo moral por boca de sus nidos, en las Conferencias Episcopales, alenmalacopterigio. El señor Chamberlain con- políticos y de sus literatos, de sus guerre- tkban la valiente lucha de los fieles espatuvo 3 a generosidad torrencial de sus con- ros y de ¡sus religiosos. Y estaba Rumania, ñoles: contra las hordas diabólicamente ortemporáneos, en aquellos días, y se. negó a en verdad, menos obligada, a España, que ganizadas del comunismo universal e inaceptar los homenajes, quizá porque su tem- otros países más próximos a. nosotros, -y voca ban el histórico apostolado español 1 en peramento nb le reclama la suntuosidad con atados dé. antaño por, tradicionales vínculos América; y el patriarca de la Iglesia orto. l í- j doxa, monseñor Mirón Cristea, presidente urgencia, pero quizá también porque una de. solidaridad. larga experiencia política y general le aconY así, mientras en la Universidad de Cluj, del Consejo de ministros, no dejaba un día sejaban no fiarse, demasiado de una Velei- un profesor rumano, G. Giuglea, reafirma- siii imie. tr. ar- de la Divina Clemencia M dad cualquiera de las disparatadas veleida- ba en, su cáitedja; el valor eterno- delsteatóx triunfo dé la Gran España, nuestra hermades de las muchedumbres. Su buen sentido español: y traducía, y, comentaba La estre- na Jatini ni. de expresar públicamente SM y su prudencia le han ahorrado la tristeza lla, de Sevilla, salían de las prensas dé Bu- sentimientos políticos idénticos a los- de tí! de, devolver hoy todos aquellos bienes ma- parest, en copiosa tirada, diversas obras, so- celo sacerdotal teriales o de conservarlos- -qug es mucho bre Franco, conquistador de su propio país, Todo ello novpodría explicarse sin conjí- peor- -ante e ¡arrepentimiento y la ironía y el que, en frase- del escritor rumano, San- gar, juno al valor trascendental de lá Crude jos donantes. du Tzigara, había blandido la, espada del zada esoañola los tradicionales valores del No es fácil establecer la culpabilidad del Arcángel para resucitar el valor de la na- pueblo rumano, A la desembocadura del señor Chamberlain en la aventura inglesa ción española un antiguo ámago de Espa- -Dánubic llevó Trajano la comprensión y ¡a de Noruega, que tanto juego da en estos ña, Juan Fkxreseu, ex ministro dé Rumania viveáá ce la Betica; diecinueve siglos desmomentos; pero no es difícil afirmar- -si no en Madrid, ¿lanzaba su palabra a l- os Cuatro puésj. es fe; pueblo de tumultuosa historia re: se i olvida el famoso episodio, dé. los, rega- vientos y recogía en. libros sus váli. c sas con- nace con el anhelo de fructificar en el vieifc 3 los- -que conoce tan bien como cualquiera ferencías sobre la grandeza inmioritáil dé la í- troticcy de la latinidad. En los senta- últt la sísmica de las, multitudes, alentada tñ al- España renacida después de haber dado riios año; tres Reyes forman la nación: Carunidad a las Fernando I, gunbs países por la verborrea; floreciente de testimonio de. hermandad, adoptando a, un los I le tía organizada altierras, y Carlos IÍ niño y a, una: niña e- s- pañoies, necesitados; él existencia reino las democracias. príncipe Constahtinescu redactaba un. acá- ej; actual monarca, traza la síntesis de urt El señor Chamberlain es la víctima de la bado análisis de la lucha y sus efectos en- i mismo destino nacional. El actual liey crea quiebra de un sistema y no hay que pensar Franco y la guerra civil, sin olvidar los- espiritual- mente el resurgimiento rumano, que er político que le suceda pueda evitar primeros: trabajos de laN reconstrucción dé- I í tras la triste, obligada experiencia, de medio este hecho inexorable. Los mejicanos 3 e territorio reconquistado; Ion Baieanu es- siglo- de democracia corrompida, y levanta dan mucha importancia al verbo madru- tudiaba seriamente el movimiento político 1 y del escepticismo político a su pueblo, señagaré cuandfo se trata de adelantarse al ad- social en La niarcha del nacionalsindicqlis- lándole un afán: colectivo. De las. raíces de versario en la ofensiva, Y en estas guerras mo español; el general Toan- Ganea s caba l bol romano, puesto pwfiet empera- rapidísimas de ahora, en las que el, éxito. a luz cuatro ediciones, agotadas Súbitamen- aquel á ñol, en la Dacia Félix, fy de estos dor es está muchas veces en la anticipación. dé te, de su libró La guerra de España, afir- odernos, de su superación pplítica, muy. pocas horas, hay que levantarse con mando- la, misión militar, de nuestras, ¡armas, brotes corriente de simpatía hacia el nuenace. su 1 el alba, y el señor Ohamberlaín podría de- que, tras haber abatido en, Granada y Le vo Estado español, que se consuma con el cir, si fuese sincero, que él no tiene noti- panto el peligro de la invasión dé Oriente, recoijocimiento diplomático en abril da 1- 938, Hoy. que Rumania celetea la fiesta de su cias de que un Parlamento haya madruga IndépSdencía, nacional un elogio, limpio de do nunca y que su velocidad personal, sin la velocidad- ds su equipo, no hubiera servi- ha riqueza tiene cttmo primer destino me- lisonja, s recordar sus relaciones con Es do para nada. jorar las condiciones de vida de cuantos in paña én época de la guerra: tiempo qu A Chamberlain se le reprocha ahora, ade- tegran el pueblo. No es tolerable qup ma- constituyalaciertamente una infalible piedra 1 más, todo, lo que sirvió para elevar su figu- sas enormes vivan miserablemente, mien- de toque para apreciar la g enerosidad á ra en otrqs tiempos su. paseo, diario por él tras unos cuantos disfrutan tile todos los lu- los pueblos y; el acierto de quienes en ese jos parque de San Jaime, su nasión por la oxnjr sidio (Punto 12 dé nuestro Estado: El Sub- tiemipo los, rigieron. Familiar contribuye, en parte, al destología, la influencia que vjerce sobre él una arrollo de, este principio, que es realidad e í mujer- -su m u j e r -t í p i c a m e n i e d i i r tóypr drciottjíab los beneficios de- -I lcy ANTONIO REVERTE 1 NGLATERRA: Y SUS GOBERNANTES i P