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A B C MIÉRCOLES 13 DE SEPTIEMBRE DE 1939 EDICIÓN DÉLA MAÑANA 1. PAG. 9. EL JEFE DEL ESTADO EN TIERRAS DE GALICIA arcos de triunfo. En el polígono Janer le aguardaban todas las autoridades, rindiéndole honeres fuerzas del regimiento de Simancas. Su Excelencia, acompañado del ministro de Marina, y del jefe del Polígono, visitó las importantes obras que allí se realizan para la Escuela Naval, siendo cariñosamente ovacionado por las mujeres que en ella trabajan. A la salida, el Generalísimo y sus acompañantes se dirigieron al muelle y embarcó en el buque de huejstra Escuadra Ciscar, que había de conducirle a Vigo. La muchedumbre rompió el cordón que mantenían fuerzas del. Polígono y se lanzó hasta, el final del muelle, aclamando al Caudillo. Desde el puente el Generalísimo, contestaba a aquellas manifestaciones de entusiasmo. El Ciscar, escoltado por, otros dos liar, cos de guerra, abandonó el puerto a las cuatro y media de la tarde. Numerosas embarcaciones de pesca, abarrotadas de público, siguió a los expresados navios durante el largo. trayecto de la bahía. EN SU VISITA A SANTIAGO, PONTEVEDRA Y VIGO, EL GENERALÍSIMO ES ACOGIDO CON INDESCRIPTIBLE ENTUSIASMO. AL DIRIGIRSE AL PUEBLO VIGUÉS, DIJO: LA GRAN OBRA SOCIAL NO ES UNA PALABRA VANA EN NUESTROS LABIOS Llega a Santiago de Compostela el Jefe del Estado Santiago de Compostela 12, 4 tarde. A las once menos cuarto hizo su entrada en Santiago S. E. el Generalísimo, Franco. Le acompañaban él ministro de Marina y el jefe de la Casa Militar, el gobernador civil y otras autoridades de esta provincia. La comitiva, entró por lá rúa dpi Villar, que estaba invadida por. un publico- jjumeroso, c ¡ue ovaciono al Caudillo y repitió los gri- ios de Franco, Franco, Franco! y ¡Arriba España! da del pueblo pontevedrés por boca de su alcalde. En unión de éste llegó al Palacio Provincial, donde había de celebrarse una recepción. El inmenso gentío que aguardaba al Jefe del Estado prorrumpió en delirantes ovaciones al Generalísimo. Los gritos de ¡Franco; ¡Franco! ¡Franco! se mezclaron con los acordes del Himno nacional, interpretado por la banda de F. E. T. y de las J. O. N. S. y el estampido de centenares de cohetes. El momento füé de indescriptible emoción. El Caudillo vestía uniforme de capitán general de la Armada. Al descender de su coche fue saludado por las autoridades provinciales y revistó una batería de Artillería que le rindió honores. Seguidamente subió al Palacio Provincial, en cuya escalinata formaba una sección de la guardia mora. Las aclamaciones de la multitud obligaron a S. E. a salir al balcón principal. Visita a la catedral Frente a la Puerta de las Platerías, que da. acceso a la catedral, esperaban las autoridades locales con el alcalde a la cabeza, él presidente de la Diputación, representaciones civiles, militares y eclesiásticas, en- tre. ellas el arzobispo, doctor Tomás Muñis de Pablos y el cabildo catedral. El público prorrumpió nuevamente en vítores y aplausos. En la plaza de Martín de Herrera formaba una compañía, de Infantería, con bandera y música. Eíi el momento de descender del coche se interpretó el himno Nacional. A la entrada saludó al arzobispo- y al cabildo y pasó breves momentos a- orar ante. el altar mayor. Después subió a abrazar la imagen pétrea del- Apóstol Santiago. Seguidamente abandonó- la catedral y tomó el coche para continüak su viaje hacia Pontevedra. La ciudad vivió momentos de veredera emoción por la presencia del Caudillo, y, a pesar de la brevedad de su estancia, fue suficiente para que el- pueblo compóstélano mostrara su adhesión y entusiasmo. -CIFRA. Vigo se prepara, engalanado espléndidamente, para recibir al Caudillo Vigo 12, 12 noche. El día amaneció espléndirlo, y ante el anuncio de que iba a realizar el Generalísimo un viaje ff nuestra ciudad, todos los edificios públicos y particulares se engalanaron con banderas de los colores nacionales. En muchos balcones, sobre la enseña bicolor, aparecía el retrato del Generalísimo, orlado con ramas de laurel y flores. También el comercio se sumó a este recibimiento, engalanando sus escaparates profusamente. De los pueblos inmediatos comenzaron a llegar a esta ciudad, a partir del mediodía, numerosas caravanas de gente, que a Pie, y utilizando toda clase de vehículos, se trasladaban a Vigo para recibir ál Caudillo, por ser ésta la. primera vez que visitaba la ciudad- En r sumen, puede decirse que Vigo y toda su extensa comarca quiso rendir hoy al Generalísimo el más cálido tributo de adhesión y cariño. Recepción oficial en la Diputación y visita al Museo Árqueológico Su Excelencia subió al- salón de actos de la Diputación, celebrándose en su honor una recepción brillantísima, a la. que concurrieron el Ayuntamiento en Corporación, la Diputación Provincial, jefes v oficiales, de Ja guarnición, jerarquías del Movimiento, todo el elemento oficial, por. ordt; n de ministerios, los alcaldes de todos los Ayuntamientos de la provincia, el clero de todos. los -términos municipales, todas las parroquias y Ordsnes religiosas. Mientras se celebraba la recepción, el público congregado aclamaba constantemente al Caudillo, el cual se asomó al balcón central del Palacio, pronunciando. una emocionante alocución, que la muchedumbre interrumpió repetidas veces con deliran. tes ovaciones. El Generalísimo visitó el Museo Arqueológico, fijando su atención en una magnifica colección heráldica y en los cañones de la batalla de Kande. El Caudillo hizo el recorrido a pie, siendo aclamado con (Mirante entusiasmo por la muchedumbre. El destructor Ciscar a la vista La llegada de S. E. el Generalísimo se había anunciado para las cinco de la tarde. Dos horas antes ya 1 s. c hallaba congregado un enorme gentío en el muelle TransatlánUna jornada memorable 1 tico y en las calles del trayecto que había Pontevedra 12, 5, tarde. Pontevedra vide recorrer la comitiva. En muchos edifivió hoy una memorable, jornada. La presencios, se leían grandes carteles saludando al cia del Generalísimo en esta capital ha proJefe del Estado. Los espectáculos públicos ducido una formidable explosión de entususpendieron las funciones, y la, Empresa siasmo. La capital, demostró su júbilo desFraga adornó con profusión de banderas de primeras horas fie la mañana. Los coloy colgaduras su teatro García. Barbón, que Ks de lla bandera nacional cubrían las faes uno de los edificios más importantes de chadas de los edificios públicos y privados. la ciudad, colocando sobre la fachada un Comida en el Ayuntamiento Miles de personas, en espera de la llegada monumental letrero, que De regreso al Palacio Provincial se. ce- Franco, Franco Todo el decía: Franco, tíel jefe? iel Estado, se trasladaron a la cacomercio cerró pital! desde los pfteblos vecinos. No sé tra- lebró en el salón de actos del Gobierno Ci- sus puertas, y en fábricas y talleres se. susbajó en fabricas y. talleres y el comercio vil un almuerzo oficial, ofrecido por el Ayun- pendió el trabajo. permaneció cerrado. El Caudillo hizo su en- tamiento pontevedrés, y una vez terminado Alas trada en lá (población a las doce y cuarto, éste, tres, y media de la tarde, el Generalísi- gregada cuatro de la tarde se hallaba conprocedente del Pazo de Meirás, Le acom- mo salió para Marín, y durante todo er tra- compañía en el muelle Transatlántico una de Infantería, -regimiento de oañába ei ministro de Marina, vicealmirante yecto recibió cariñosas muestras de sim- Mérida, con la banda de del. E. T. y de las F. Moreno; el jefe de, la Casa Militar de su- patía. El pueblo de Estrivela, en su mayoría gen- J. O. N. S. encargadas de rendir honores, excelencia, general Moscardó; el capitán ge al r Caudillo milicias, flechas y cadetes. Curierál de la región, Sr. Cánovas Cruz; el te pescadora, salió en masa a la carretera, brían la carrera fuerzas del Ejército y. de gobernador civil de La Coruña, Sr. Muño. z vitoreando en forma emocionada al salvador la Guardia Civil, así como militantes de Aguilar. Él gobernador, civil de Pontevedra, de España. F. E. T. y. de las J. O. N. S. Que ayer se posesionó de su cargo, fue a re- El Generalísimo visita las obras (A las siete menos cuarto de la tarde íué al. Jefa del Estado al límite, de la proavistado el vapor en el qué viaja el vincia. que se realizan en la Escuela N- a- Caudillo. Era éste el destructor Ciscar, que enarbelaba en su palo rinquete la in- signia val de Marín El alcalde, en nombre del pueblo del Jefe del Estado. Venía escoltado el Cisentrada del 1 en Marín car por los- también pontevedrés, da la bienvenida al fueLaverdaderamenteGeneralísimo Todos, los y Almirante Váidas. destructores. Gravina apoteósica. Caudillo b arcos de ¡la flota pesquera se hallaban, emLa ilota pesquera, en número de más de Al penetrar en el término, -municipal e pavesados ehicieron- sonar sus sirenas. Las 2.00 barcos, se hallaba formada en dos. filas SioHa ciudad, el Caudillo recibió la bienveni- calles estaban adornadas, con guirnaldas y a lo JjirgQ de. la bahía viguesa. Por eri me-