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CRITICA Y NOTICIAS DE LIBROS Historia del carlismo por Román Oyarzun La verdad es que los españoles sabemos muy poco de Historia contemporánea. Por que de las Edades anteriores algo se aprende en colegios e Institutos. Pero, ¿en qué centro de enseñanza se llega a traspasar la línea- -no siempre alcanzada- de la guerra de la Independencia... Las guerras civiles quedan al lado de acá, y en relación con suceso de tanta trascendencia histórica, apenas si las generaciones presentes cuentan con fuente que no sea estrictamente la tradición oral. Y aun ésta resulta bastante problemática. Porque si es cierto que fluye con mucha fuerza en las regiones que sirvieron de, escenario a la reiterada lucha de liberales y carlistas, no lo es menos que la mayoría del territorio patrio permaneció ajena de hecho a la contienda. Por otra parte, cada veterano que muere- -y ya quedan muy pocos, por inexorable mandato cronológico- -se lleva consigo jirones de Historia viva- -experiencias personales y referencias direc tas- -que. nadi- e cuidó de retener. La bibliografía existente sobre la materia aludida no es copiosa ciertamente y, en todo caso, no se distingue por su gran calidad, predominando las obras de divisa liberal. Los curiosos o los necesitados dé conocer, con inayqro menor amplitud, tema de- tanta sugestión tienen que recurrir a la vieja Historia át don Antonio Pirala, deficiente en su técnica y recusable por su parcialidad. Los carlistas mismos no se ocuparon, con la atención que debieran, de historiar la marcha de su, partido a través de un siglo, co- híd pocos, azaroso, en querrá r en paz, siem te, todo el carlismo, pero sí su mayor par. pre precaria. Los valiosos libros de! conde te, por lo quehace a su contenido histórico. de Rodezno, acerca de determinadas figuras ¿Cuándo nace el carlismo... Antes de xjue de la heroica comunión, figuran entre las don Carlos María Isidro se definiese como contadas excepciones que pudieran señalar- antagonista de su. sobrina, la yi T ase. Y es trayendo a cuento estos sumarí- bel II, se acusaba ya la corriente nacional simos antecedentes como mejor nos. damos que había de aflorar en los campos de batacuenta del interés que no puede por menos lla. El origen está, más que en la razón y en de despertar un libro recentísimo: Historia la doctrina, en el instinto, que actúa primedel carlismo, por don Román Oyarzun, lla- ro. Instinto de la nacionalidad en trance de mado a satisfacer en parte considerable la descomposición... El señor Oyarzun concenecesidad que se venía, advirtiendo. Libro de una importancia decisiva al aspecto de éste muy veraz y equilibrado, de. amplia in- legitimidad dinástica que, sin duda; ofrece formación, excelente desarrollo narrativo y la. cuestión. Pero ¿no cabe pensar que la claro juicio. Un mayor cuidado en el estilo pugna de familia no fue sino un pretexto, la- -harto negligente en ocasiones- -y, 1 a. de- coyuntura de que se valió níedia España bida puntuálizaeión en citas y referencias do- para reivindicar los valores de. una tradición cumentales harían verdaderamente insupe- más o menos vagamente sentida... Adviérrable a obra cuya lectura ha inspirado estos tase que el tradicionalismo, como cuerpo de. renglones. Pero tal como está, la Historia doctrina, surge después, y que- no son necedel señor- Oyarzun es útil en grado sumo, sariamente carlistas quienes lo elaboran. El y el que se interne en. ella bien puede- afir- mismo Vázquez de Mella, 1 en episodio de mar que, guiado con acierto por el autor, todos conocido, ¿no proclamó la superioriva descubriendo un paisaje mora? y político dad de Jos principios sobre- las, personas y del que: hasta, ahora, en tesis general, Un la estirpe... No deja de enlazarse con eslector de tipo medio sólo poseía vagas, des- tos particulares el lance, verbi, gratia, de: la. concertantes y contradictorias noticias. Para disidencia de don Ramón Nocedal, qué deterun español, de aquí o de allá, el carlismo minó el nacimiento del partido integrista. tenía el oscuro prestigio de. un romance in- Pero esta Historia del carlismo no es un completo o mal aprendido; de una pálida libro brindado a la polémica, sino serena estampa, borroso el pie; de una canción mente informativo, aunque su autor, claro perdida en la distancia... A muchos no les está, sitúe personales puntos de vista. Lo llegaba de la gesta remota otra cos- a que el mucho que sugiere, al hilo. de la narración, resplandor de la hoguera como diría Valle- acredita que se trata de una obra viva y en Inclán. Pero el secreto histórico estaba allá pie: aportación estimabilísima al conocimiendentro, entre las llamas de la pasión en- to histórico de un fenómeno políticomoral cendida y distante. Y he aquí que don Ro- como lo fue el carlismo, aliento romántico de mán Oyarzun se aproxima al fuego, se mete una sociedad que, despistada, tanteó dramáti- en él y salva, en libro diestramente com- camente los varios caminos. que hubo de prepuesto, las brasas más características de sentarle el siglo xix, con sus características nuestro siglo xix, tan ardiente... y tan frío, encrucijadas, tan paradójico. Las guerras, carlistas no son, naturalmenM. FERNANDEZ ALMAGRO 0 FOSFO por su alto Contenido en fósforo orgánico y repara las pérdidas de fosfato que agotan a! organismo. indicado en todo los caso en que se trate le obtener i rápido y Joramiento del estado general, una mayor capacidad y resistencia para intelectuales, un aumento de la fuersa mas eular con leva iéft del ten general vida somática y psíquica, un aumento del apetito y un progresivo aumento de pr p r sn: Sallot, Cómprlmidet. Ci nut Jo y Polvo. De venta m PUBLICIDAD ÍAJIA, Sevilla. lll lilli i