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IABC. VIERNES 28. DE ABRIL DE 1939. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 19. LiPARA CONOCIMIENTO DE LOS ESPAÑOLES ENTE LI Mediados de julio. Fiebre de agitación y sangre caliente de asesinatos en toda España. Se incuba la gran tragedia que ya no puede retrasarse. Castilla, madre de pueblos y madre de España, -lia de jugar un papel decisivo en la gran gesta. El general Saliquet fue a Valladolid secretamente. Las gestiones previas no habían dado seguridades en aquella División de Valladolid, y el general Saliquet, acompañado. de su ayudante el 18 de julio, acudió al palacio de Capitanía en Valladolid. Fue aquélla con el general Molero y los Estados Mayores respectivos, una entrevista dramática y decisiva. Partió el general Saliquet de la finca de los Cuesta, dónde había permanecido oculto para llegar hasta Valladolid, donde el general Molero se sorprendió de su visita. En el despacho del jefe de la séptima división sólo entraron Jos dos generales y el general. Ponte, mientras sus ayudantes quedaban en el antedespacho 7 en actitudes de reserva y de vigilancia y con ellos el ayudante del general Saliquet, Gonzalo Silvela, alma del esfuerzo españoiísimo en Valladolid, y el Sr. Estefanía, que luepó habían de dar la vida por la Patria. Conversación histórica La conversación entre los generales Sali quet y Molero fue breve y concisa. El general Saliquet planteó- rotundo la cuestión a Molero: Hay que salvar a España- -le dijo- -sin cfue se trate ya de partidos políticos ni eufemismos de otro orden. El trance- es supremo y yo recabo de usted la ayuda terminante fiara que su división se alce contra los que nos llevan a la ruina; a España al deshonor, y a la Patria al abismo. El general Molero se fingió sorprendido de aquel tono en que. se le hablaba y creyó que era indispensable para su tranquilidad, algunas consultas previas invitando entonces a retirarse al general Saliquet al hotel, a donde le sería- llevada- una inmediata contestación; pero éste que ardía ya en deseos de anticiparse á los anunciados propósitos del levantamiento marxista, le advirtió que 110 era tiempo de esperar un momento ni de consultar a nadie. tenderse luego en todos sentidos hasta el Alijo del León, la estratégica posición que fue tomada por el coronel Serrador con fuejrzas de Infantería, Farncsio, Falange y, un jgrupo de Artillería de Segovia que sumó las! baterías de los grupos 14 y 13. Aquellas mecidas, rápidamente terminadas, con éxito siempre- culminaron con la ocupación de la Casa del Pueblo, donde 3. peo hombres arDueños de la situación majdos esperaban a su vez la orden para sublevarse en Valladolid, y el copo sin exApenas concluido este suceso, prólogo de cusa ni defensa contribuyó decisivamente a otros que iban a sacudir de emoción a la vie- resolver la situación- iniciada. ja capital dé Castilla, Saliquet se hizo dueño Después se del mando de la División y llamó a su des- qué partieron organizaron varias columnas, en dirección pacho a los jefes de la guarnición, que se pueblos, y al propio tiempo sea los distintos pusieron, ihcondicionalmente a sus órdenes. completo el movimiento de losdesarticuló per rojos, logranLos guardias de Asalto, mandados por do ¡detener a los mineros asturianos que dessus antigües jefes, muchos de ellos todavía de paisano; los muchachos de Fa- cendían de sus montañas con la pretensión lange y gran número de ciudadanos aue de I llegar a Zamora y Valladolid y fueron espontáneamente fueron a ponerse a las sangrientamente derrotados. No se pue órdenes del general Saliquet, partieron rá- de! olvidar que Valladolid era un foco 1 pidamente para ocupar Centros oficiales y donde el marxismo tenía más de 30.000 afiliajios perfectamente organizados y contro- 1 lugares estratégicos de la ciudad y para exlados y con dotación de armas suficiente. El fracaso de todo ello fue exclusivamente la anticipación y la rapidez con que se procedió desde el instante mismo en que el general EL PRIMER MENSAJE Saliquet se hizo dueño del Mando. ral Molero cruzó entre los tiros para pasar al lado de los suyos, y pronto, habían, caído tres hombres muertos y cinco o seis heridos, entre ellos los dos ayudantes de Molero, mientras éste resultaba a su vez herido de tres balazos. DEL CAUDILLO Divisiones de España. Estaciones de África del Sahara. Bases de la Marina española. Fuerzas de la Guardia civil y Asalto: Al tomar, en Tetuán, el mando de este glorioso Ejército, envío a las guarniciones leales para con su Patria el mías entusiasta de los saludos. España se ha- salvado. Podéis enorgulleceros de ser españoles, pues ya no caben en nuestros lares los traidores Andalucía, Castilla, Galicia, Navarra, Aragón, Canarias, Baleares, con sus guarniciones y fuerzas de Orden público, están estrechamente unidas a nosotros. Sólo queda en la capital un Gobierno áterraéo, pidiendo auxilio- a las masas revolucionarias y lanzando sus aviones a bombardear poblaciones indefensas, habiendo causado víctimas inocentes de mujeres y ntños, ni una sola de militar. Desmanes éstos que. no quedarán sin enérgico castigo. Si algunos, por ignorancia, se inántieT nen alejados del Movimiento salvador; poco tiempo les queda para entrar en el camino de la Patria. Elegid bien el momento y podréis aliviar la ausencia anterior. Al final exigiremos cuenta estrecha de las conductas dudosas o traidoras y expulsaremos de Has filas del Ejército e institutos armados a cuantos no sientan a España y hagan armas contra los buenos españoles. Fe ciega, no dudar nunca, firmes energías sin vacilaciones, pues la Patria lo exige. El Movimiento es árrollador, y ya no hay fuerza humana para contenerlo. El abraso más fuerte y el más grande ¡Viva. España! del GENERAL FRANCO Castilla en la guerra Después fue la organización de la guerra; de una guerra para la que, por desgracia, no había absolutamente nada organizado. Pero si después todo ha funcionado perfectamente, influido el Ejército por ese espíritu maravilloso que emanó del Caudillo entonces los movimientos de los que allí se alzaron por España resultaron pruebas de un valor inconmensurable, decisivo inigualado. Téngase en cuenta que no había un avión, que las comunicaciones, prácticamente, estaban en poder del enemigo. No había nada y hubo que improvisarlo I todo. Y todo se improvisó, y del viejo corazón de Castilla salió un Ejército que más tarde fue simiente y olera maravillosa, que repartió por España sus frutos de bendición y de heroísmo. En aquellas jornadas todo nuestro capital en cartuchería, para un Ejército que heroicamente iba a lanzarsej a la conquista de Madrid, no pasaba de los 50.000 cartuchos de fusil. Estos fueron los episodios iniciales del alzamiento en Castilla, y así se salvó Valladolid de donde partieron miles y miles dé muchachos que en el Alto deí León escrjibieron la más brillante página de la Histpria de la guerra de España, Y fueron estas fuerzas, con aquellas otras procedentes del Ejército de Marruecos, la! que formaron la basé del Ejercito del Centr o q. ue había de sostener la ruda y áspers campaña en lo. s sectores ríe Madrid, ante cuyo empuje, tras la presión insoportable en la cabeza de puente de Toledo, con la colaboración de los Cuerpos de Ejército dei Maestrazgo y Navarra, caería roto con derrumbamiento estrepitoso, ei frente rojo Fases y aspectos de la campaña cuyos de talles- más nimios y cuyas maniobras íácti cas fueron siempre concebidas por ei artíñet d ¿la guerra, nuestro CaudilJo glorioso. La tragedia en Capitanía J Instantes después salieron los dos jefes del despacho de. la Capitanía, y al embocar la amplia galería halláronse con dos filas de muchachos de Falange y soldados que estaban esperando. La actitud nada conciliadora de éstos, movió a Molero a hacer esta pregunta ¿Pero, esto qué es? Secamente un comandante de Estado Mayor del general Saliquet, respondió: Esto es sencillamente que no hay momento que perder y que nosotros estamos dispuestos a darlo todo al grito de ¡Viva España! Un ayudante del general Mjolero sacó rápidamente su pistola y vació el cargador entre los que allí estaban. Con seguridad plena, aquellos hombres- se- dividieron en dos grupos, que. se enfrentaron a tiros. El propio general Saliquet, que iba al lado del gene-