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DIARIO ILUSTRADO; AÑO TR 1 GES 1 MOSEGUNDÓ, N. 10.347 W W. DIARIO ILUSTRA- SIMOSEGUÑDO. SUSCRIPCIÓN: MADRID, UN MES. 3.50- PESETAS. PROVEYÓLAS: TKEs MESES, 12. AMÉRICA Y PORTUGAL: TRES MESES, í S 0. g EXTRANJERO: T M S MI iRO: Tj gS MESES, 30 PESETAS. REDACCIÓN Y ADMINISTRACIÓN: SERRANO, 61, MADRSD. APARTADO K. 43 ¡LA PATRIA REDIMIDA! HA. TERMINADO LA GUERRA EN ESPAÑA CON LA Parte oficial de guerra. Las espigas doradas de la victoria. Con Almería, Murcia y Cartagena queda liberado todo Levante. La guerra ha terminado. Y la victoria de las tropas que lanzó Franco contra La Horda el 17 de julio de 1936 es hoy absoluta, rotunda y clara. Este triunfo se lia conseguido por las armas y con las armas, sin una sola concesión al enemigo. Nada de pactos. Nada de convenios de rendición. liada de conversaciones con los que pretendían destruir la Patria a base de fabulosos y espantables contubernios de delincuencia común- La guerra ha terminado con un barrido general hacia el Este, hacia el mar de las velas latinas y de las atropelladas huidas marxistas. Nada ni nadie- -desde dentro o desde fuera de las fronteras españolas- -ka podido detener él. empuje de un Ejército inexorable. Teníanlos la rasan desde el principio y la hemos impuesto a Id fuerza. Pero esta fuerza era una consecuencia de la razón misma, ya que sin ella no hubiera sido posible, el temporal de bravura, de sacrificio y de generosidad que empujaba y encrespaba a las legiones de Franco. Se ha acabado el Este para La, Horda y yd no hay guerra. -Empieza la paz. Frente a esta obra inaesira del arte militar y del fondo insobornable de un país heroico, el enemigo no puede presentar sino un triste balance de crímenes, de esterilizaciones del espíritu y de palabrería. Los pobres seres engañados que quedan- -sin fusil- -tumbados en el suelo, a lo largo y a lo ancho de su inmensa derrota, ya. saben dónde están sus verdugos: están en París, en Berna, en Oran, en Méjico, en Santiago de. Chile... Son los que siempre han sabido madrugar en las ventanillas extranjeras de imposiciones en cuentas corrientes y en el heroico menester de echarse fronteras a la espalda. España vuelve a ser de los españoles. En un solo bloque definitivo. ¡Franco, Franco, Franco! ¡Viva España! -i ¡Arriba España 1 Parte oficial de guerra En el día de hoy han continuado nuestras tropas. recorriendo numerosos pueblos de la zona últimamente liberada, habiendo llegado a las capitales de. Alinería. y Murcia y a la ciudad y Base naval de Cartagena. En íbaas ellas han sido recibidas las- tfopas españolas con indescriptible entusiasmo. Salamanca, 31. de marzo de 1939. j III año triunfal. los. viejos labradores que había dejado atrás por los campos de la victoria frunció el ceño para decirme: S í vosotros estáis ganando la guerra; pero para la. paz, si las lluvias no vienen pronto, nos faltarán los frutos de bendición Todo Madrid fue. un júbilo de entusiasmos en las jornadas iniciales de la liberación, y todos los madrileños pasearon sus alegrías desbordantes por las rúas maltratadas en esos primeros días iluminados de sol que pasaron como una película de ritmo acelerado. Hoy la decoración súbitamente cambió, y el Señor de las alturas nos mandó para que la paz fructificara raudales de agua bendita del cielo, que traerá mañana espigas de oro. Así que. este país habrá de volver a una vida de hartura y. felicidad a compás de las grandezas recuperadas por la espada del Caudillo. Ya no habrá tiros en los frentes y los soldados pronto volverán a esos frentes que. serán otra vez campos de surcos. -paralelos y de espigas de oro. Tenía que concluir la. guerra con el so! y desperezarse las jornadas siguientes con lluvia a raudales, como promesa de espigas de oro. Ni la lluvia ni los obstáculos, que todavía perturban en muchos- rincones la circulación podían servir de dificultades para los madrileños, ansiosos de descubrir su ciudad y aun de descubrir. otra ciudad. próxi- ma, donde la guerra ha forjado pequeñas aglomeraciones, urbanas como minúsculas chavolas, para soportar con menor dureza los rigores del batallar. Sin m a ío a la inclemencia del día. otra v- ez Madrid se ha encontrado todo él en la calle y todo é. 1 saturado de fervoroso entusiasmo. No son éstas frases al correr ele la pluma ni impresiones cogidas al. azar. Se toca, se siente, se palpa, el r ena cer a la vida ciudadana en frases y en comentarios, en dichos y t i abrazos que so repiten a cada metro; y son las fuertes palmadas y los hombres apretados con las mejillas deprimidas, las barbas lacias y los. labios secos, besándose cosí, amor de padres a hijos, estampas consista- tes al pasar. El observador menos avezadov y más indiferente, plantado- en cualquier esquina, no tiene, que esperar muchoi minutos para ver llegar esos viejos aív isfos que se descubren con estupor- que. se- fe- rran con ímpetu, y que qutdan entre! za- dos, medio secos, pero inSamedos de cari- ño y en los corazones un fervor corrió tina palabra: Franco. Ei fantasma de! hsrabie Se ha sufrido tanto, se ha pii; c: d. van- to en Madrid, que es menester oír y ver a. escuchar y otra vez prestar U. ón, a. las historias de los amigos, y el: los c oci- dos y aun de los que 03 conocen r: t. UÍ ¡momento, para saber hasta la entr f kl gran dolor y para ir imaginando t rencor- absurdo que se sumó s. 1? -s zadas por los campos de la Sagra, uno de s u p u e s t o s a g r a v i o s d e l a 1 c 1 r ts Es la calle el mejor espejo clcr. MI- ran todos los dolores ytq s. s lasr. scc si? as y todos los crímenes del cormttilsrao; voi- cado como un manantial inmenso sebr? n- aes- tra capital, cual si por. un s pno feroz tre. hubiera querido hacer de Madrid, precitamente por ser Madrid, esté centre neur i- gico de los sufrimiento s. espaníews y k s refinamientos crueles. Tortura y a scii? aJE! crímenes y violencias y cuando ya, sin sfíitirse todavía satisfechos, creyeron, sin ésa- bargo, llegada la hora de poner ritmo menos apresurado eri la ola de terror, entonces, mientras ellos, los dirigentes de las tropelías más espantosas, comían con hartura, entonces, el hambre. En ningún pueb o ée España torturada, se. ha padecido un b? i bre tan feroz, y tan implacable- corro en Ma- drid. D- e todas las historias, con rodn? l s narracic- ness que yo he oído a lo! a go ée unas y otras campañas, jamás ha. il; paran- gón tan impresionante como este d- trato inhumano que los marxistes rip n s ¡a capital. Lluvia a raudales, como espigas. de oro Asfalto de charol Frente del Centro, 30. Concluye la guerra en el Centro y comenzó, el temporal de lluvias... ...Fuéronse los cañanes y escaparon los rojos, y volvieron las lluvias y regaron los campos. Acabó para siempre el faníasjjia bélico y se vistió de cristal el asfalto de la. ciudad. 1 El día que ya no es de guerra ha sido para la paz de promesas miríficas. Cuando nuestros soldados avanzaban a marchas íor- Se ha comido, o por mejor cc r. r; o, se ha comido, de todo lo imag r; au: i de aquello que parecía más l v. pc -a r: m. s repugnante. Las tarjetas famosas cíe rg. c o- námicnto, esas mismas que ahora sirven pro- visionalmente para que los madrileños sepan a cómo sabe el buen pan de k Patria, fueron un cartón sin importancia durante, los tres años ominosos. Las gentes, pero sobra todo las gentes que no transigieron nunca con la ola- bestial, tuvieron que entregarse a las- más ex- tr jord. ns. i? s artimañas para encontrar ía subsistencia para ellos y para los suyos. Se ha- comido, o por. mejor de- cir, no se ha comido, de todo lo que el paladar- rechazaba con violencia. Las hierbas que crecían entre, las piedras se reco- gíarjj se hervían cuidadosamente y. luego de