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Maéríé. f, 12 d e OCÍÍÍ- IJ. I cl 1938 AI Q XXXIV. NUME- RO 11.059. REDACCIÓN t ÁDMIMIST- RACION. SERRANO, 6 L TELEFOUO 51710. APARTADO DIARIO A L SERVICIO DE LA DEMOCRACIA I E CORREOS- NUM. 43 MUESTRA ACTITUD Á- NTES Y D E S P U É S DE LA PAZ DE M U N I C H E l idía 20 del- nltmio sepíiemtee- -ocííS días antes, p o r t a n t o ele iuc í a e s e n a e í a d a li p a s d e Mmilch -apareció, e n esta irúS 3 t a colm ii d e A B C, 1121 aj- lícalo edito 3 á l coa el siguiente í i í a l o N iicstí. a acti lü a n t e l a europea noé sea Ingrato c i t a m o s a MOSOU OS misinos, creespos repi odticir liog sa ¿p á r r a fos eseiieiales, coa? o mejor comeiiía- rio aplic a M e a l a sitoacJÓM acitsal y a Jas apreciaciones que c a d a n a o ptieda, liaecr ciii torno spyo. Bespués d e aiiaUzar l a J 4, Ta Í i5ii a situación cíe aquellos días, esci iMmos NUMERO PRO CAMPAÑA DE I N V I E R N O 25 céntimos desfallecimientos, pero n i siquiera l a I m- TOCOS de su existencia, P a r a ellos escrllaúsi presión dq defraudados e n caanto, con el 1 hoy, y iranscrifeimos ta- mfei el j n i c á o c j fondo d e nuestra luclia t. eu a relación in- l a situación d e aquellos días n o s B t e r e p mediata. P a r a ellos escriMnios entonces, desde nuesti o p u n t o d e observación espafici cuando podíamos percifeir síntomas inequí- y laittifascista. P O S I C I O N E S I N G L E S A S Y FRANCESAS D E S P U É S D E LA PAZ D E MUNICH. Cualquiera podrá observar que, a p a r t i r de la paz de Munich se esfuerza el Gobierno inglés- con m á s voluntad qué éxito- ea demostrar dos cosas: la continuidad de la inteligencia angloírancesa y el mantenimiento de la relación ent e esta inteligencia m i s m a y el Gobierno de MoscU. A h o r a bien, cualciuiera podj á observar, p o r otra parte, que los esíuerxos ingiles s s- e wianifiestan en la expresión de u n monólogo. Mister C h a m b e r l a i n no h a escatimado ni elogios, ni cortesías, ni palabras amables para Francia. Hacia el lado ruso, h a sido lord Halifax el encangado de justificar la no invitación al Gobierno de Moscú p a r a la Conferencia de Munich. A los lores, a lo e m bajadores, a los periodistas, les h a dicho u n a y cien veces el ministro de Relaciones Exteriores d e la Gran B r e t a ñ a estas o parecidas p a l a b r a s C u a n d o el Gobierno británico riñó la batalla d e Munich se halló obligado a proceder con u n a cux a de urgencia; la g u e r r a podía estallar en u n plago de horas, y solo podía e v i t a r acudiendo rápidamente a cerrarle el paso. E r a pues, iirgentísima la reunión. P e r o los Gobiernos afíem n e italiano SB negaban a dialogar en presencia de un. delegado ruso. P o r eso ocurrieron las cosas en la forma conocida. Esto n o signiÉbca. sin embargo, que el Gobierno inglés ni el francés ha yan abandonado el deseo de continuar su acuerdo y s- us relaciones con el Gobierno soviético. L o m á s sintos: H. ático o hallamos nosotros a h o r a en el h- jcho de que ni desde París, ni desde Moscñ, se haya manifestado el menor deseo d e correspondencia hacia las amabilidades británicas. Nos parece incluso c o m p r e n s i b l e el silencio ruso. E n cuanto al f. e; tsicés, revela la intetisi dad. con que se vive la dramática situación creada, no y a por los resultados de l a C o n f e r e n c i a d e Munich, sino, por las causas que a su res ulta, d contribuyeron p o r m a n e r a m á s d ecisiva. Ilealm. ente, lo que revelan los esfuerzos y la voluntad del Gobierno ip lés, iiaedidos y pesados con la unidad política de la actual situación, es que b a Uegad O la h o r a- -p a s a d a la euforia de l a g u e r r a que se aleja de a f r o n t a r l a s conseoíiencias de lo actuado d u r a n t e las j o r n a d a s históricas que preceden al 2 9 de septiembre. T entre ellas, ocwpa esta, el pritner plano: no queda nada- como no sea el ejft BelíntRoma- -de todo el juego de alian- as anterior a aquella fecha. Podifá s e r r e construido, acaso está m u c h o inás próxima d e lo qnie parece la l e c h a en que sueesos m á s graves todavía q u e los del 2 9 de septie mbre obliguen a r e c o n m i r l o setter la m a r c h a pero la verdad es que en este m o m e n t o no existe. Ni el G Obieríio iri iés, ni el francés, sobre tocio, h a n discernjido a efcta hora cuál v a a s e r su actittad inm ediata; mucho menos, cuáles v a n a ser las lineas directrices de su polítitea exteríos a partir de la pa z de Mtmich E l h o m b r e que saltó aligs; ina v ez del aidoctmii aMio a la acera huyendo del automóvil que le rozó las carnes y vivió allí eae pr n. Cir m i nuto de atolondramlemto, qu es todavía co i- o proipisD riesgo, coHitpre nderá. hieis el estado actual de la p o s t u r a francesa. Estos estados críticos no pue 4 en ser largos de ninguna naanera. Ahora, m nO que nunca. Ingleses y franceses h a n hecfeo todo- -todo lo q u e ellos creyeron que debían hacer- menos evitar qu Alemania, -la Alemania de Hitler, siga ahí. T no la misma, sino la nacida de l a entrevista de Munich; la que se atreve, a todo, como escriblmoh días a ti- á Y loo ingleses acaso puedan confiar a ú n poco tiempo, en el m a r que de ella les separa. IJOS frjincese n o -J u a n B E AC teesí ¿C u á l üéh ser, eti i, iniestea conducta ante sMuaclóa general stemejaBíe? ÍJO príjíiero qiíe MOS iaciimíje, a n u í r o Juicio, es HO cspecHla? con tales o ciiEiles coiisecueíicias QÍSS p a r a nosotros pttdicrazi. derix arse d e iijia líicha ajMnada eu E u r o p a y e a cuya I inciílsacióji 110 nos alcanza ninguna i. espoiisa, 1 jMiclad. JJO egiinclo, no sentirnos aiiicxiiaíios p o r ia impresión ele Qtíe l a s saüdag poslMes p a r a l a guer r a q u e el eiicuJígo 210 S oMSga a bacer áepenclaii cíe esta, o a 4 ael 1 a misncra cié desarroBarsc nBa giieripa general en E u r o p a Nuestra iiiclia es uiiestra, p o r q u e ijuestros ¡bou t a n t o los afanes como las fiEa. iclaíles cine e n ella posiejiios, j nlii aua coMipleJiásiíl exter i o r píiecte Bi delfe HiodMicarlas. A los efectos d e BTiestKi cansa, iina confiagraoióii general, qvie 210 feuscamos, sii proTOCamos, se- ia ira acelfleiite- -con t o d a la categoría oiie f; e quiera, pero accidente al fin- -capas! cié modificar las caractcríslicas de í- d l u d í a caert a m e n t e pero que 110 v. tieiea SH fondo. Y decimos e ¡3 to, por Fi la üceptación ele l a tesis contraria scr- ia l a a t o como recoaocer q a e d e la mií -iüa m a n e r a q a e sed. fftsMdamenííiI l a gn. eri a geneffalizaiia p a r a l a cíiiisa qwo deíciKlemos, t e n d r í a que serlo ci lieciío úe que e s a g u e r r a iio sie pyoduzea. Y, ¿a c a s o h a y l a i Hoio antifstíelsta español que acepte y liaga suyo este p a n t o d e Tt ta? liO q u e POÍ 1 1 J 1O S í íxniir nosotros en tina grierra generalii: rid; i 110 es Miateria fliscirüMe nhora- Rolo BOS iiHpoi taTMporqíio sería PCTF Í. VIOÍSO lo contra rio- -que Msílte conciba csii iiresiinta g u e r r a aiie 110 TiíroTocaiiius. que tío toiiscamos, coiuo eje o clave d e ía que ya nos veitioñ fors íics a, liacer, que seguiremos Ixaeiendo con el mismo entiisiR. siwo y a liiisii- Aa fe, cjijilesquie- ESTA SEMANA QTÍEBAMA U I Í H M A D A 3 JAS P E R S P E C T I V A S D B LA CUESTIÓN a qiia puecian SCÍ las realitlaíles exteriores, y éste, Tirec 5 Tiyacniic ésíe, I J A R E T I R A B A D E liOS V E R D A D E R O S E S P A K OLA IN- PLíJYÉJf MN LA M E J O R Í A 3 os pa rcce eJ isiejo? argiiiacnto en DE SJAS RELACIONES FRANCOITA- I defensa e I s tesis q ie aqiií sosteVOLUNTARIOS INTERNACIONALES, LIANAS iiemos. ra, rís 11. E n los círculos diplomáticos París 11. La Prensa comenta la mejoiía S 8 doclara que la retirada de los voluntaE s t o zseríhlainnr, r i ci a? J) c seplicniljre. de las y S íia da lia ociJS i ttlo dc v s aun siendo rios extranjeros que co mbatían al lado de ciona c relacionese ifrancoitalianasu n la reían a s de mejorat a n categórico ei capíiiilo fie las ociirrejicias os republicanos españoles prosigue activa- miento ode las p e c t i vespañola. Se í %i x la cuestión M OFicas dcsarrplíaáas ficsíle eníoaecs- -que mente. Los internacionales h a n sido lleva- notar, especialmente, que 1 Consejo de t haírale el valoff tic ifalaJira aigraia entre las dos desde el ír- ente a campos especiales de traiiscritfis ciiiedan. T uiiECa por. iKíC- eoncenfra, ciün organizados en toda Cata ií- Bistres n o m b r a r a m a ñ a n a el nuevo cmíja síaiilrlail. Ko. Wolaisicxíe comü ttlvei íei 2- i a, en ios qur- son desarniadcs y dados de j auor en Roma, primero e importante pawsi áft pai a Joít! qne Síiibí- j u: r. tí fíto cspeslvu a biija en el Ejercito español. Ahora se pro- para Htinjar todas ia ¡s düíoultafles pcniiS sfflnHwiztis e ucoiiíCL iniieiiHJs psr- ibies qiíe cede a, instituir a los volunlarios eiivaiLie- le- s entST Fraticia e Italia. i isces pKíiioi oii coiisidei arge lófíieaníeiite ros que tpabajan en la aÁX m. miBtrmsiéix in- L Oeuvre pt egunta i 5 ciSM í T 3i HCiitcs- -j, acaso 110 lo íncivi! liara terior. de todas las fueraas miütaares llelo l foisios GoMciiK 3 veiiciclos eií Munich, Se espera q u e t o d a s estas operaciones nen del extranjero, Prainco sería c j az, 4 jij ímtcs llegaPOH liasía ci crioílo de las ciuedarán terminadas en. e t c u r s o de la se- m a n t e n e r la actitud inagáantaWtes. ig, Ur 0 Ji S r? actttal, -3- Fate g -o vada hasta a mspjri lfiKfe! LA P O L Í T I C A D E NO I N T E R V E N C I Ó N