Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
I Madrid 22 de ¡ulío de AÑO XXXI NUMERO 10.987. REDACCIÓN Y ADMINISTRACIÓN SERRANO, 61. TELEFONO 51710 APARTADO DE CORREOS NUM. 43 f: íi. SUSCRIPCION Madrid: un mes, 3,50 pesetas. Provincias: tres meses, 12. América y Portugal: tres meses, IÍS. SO. Extranjero: -tres meses, 30 ptas. OkGANO DE UNiON REPUBLICANA Número soeífo, 15 céntimos DERECHOS Y DEBER ES EN LA D E M O C R A C I A T EN LA AUTOCRACIA E l homTbre l c viva cn mi país sometido fe cualquier clase d e aátocracia- -s a l g a n hoy los regímenes totalitarios p a r a ciar e s t a miedida- es n esriailmaüo de derechos eii l a m i s m a cuantía que resalta víct i m a de u n a carga aplastante d deberes. 3 e deíjeres que h a do cnisiplir, no importa i a i n j u s t i c i a q e ellos m smcs lleven en sí Sii la Ilegitimidad del P o d e r que ae los Impone. IJa autocracia- -él totalitarisino, COB expresión d e a h o r a- -le anilla el ser físico, p o r lo menos, p a r a exíi- aerle todo s ycnclímleiiito; se lo exige; le aplica la IirutítiiE s t a d o está puesto en juego. Las fneraas del Estado totalitario inlsmo, su coiiíextar a si llega a tene, r apariencias ele coMSolidación, son eso y tal- es su Ijase: el p r o clucto del máximo rendimieiiío exívaído, con la violencia nsoral o físit a, a unos Ihoiaíjres esquilmados d e dvi cclios y que llevan a cuestas u n a carga aplastaiite le (üebtíres. Aliora Men, cuando los Estados totalita a r i o s están en Ijicíia aMerfa, mlüíaj cots otro Estado- -el español- -de orgaiilKación y contextura típicamente c! cmocráítcas, es lleclr, instituido en régimen d e défccltos Indiridiiales, ¿pueden a d o p t a í los c. iswladaSios que dentro de él y a su ampiiro viven totra acíitiíd que la de darse vtjlsiiiíariam e n t e a l a m á s pesada c a r g a de deljerés Imaginable? ¿P u e d e halseí otra íieíliud q n c la d e reniinclar, p o r voluntad propia, a miíclios derechos, d e fundamento incinso. p a r a sentirse solaiiicntc prcsíj d e todos loy ticljeres q u e afirmen ía potencÍRlklad fiel E s t a d o que acnsen los rasgos Icsiíínios del E s t a d o y eviten cualquier desfiguración de l a s n o r m a s que le- sirven de Isase y JH -ÍÍÍíican su legitimidad? E l deber de Io demócratas- ¡siempre! -es deiBostpar qoc 11I ji cmente, p o r impulso Inteligeníe do los iiidadanos, se liace en las dcinncríiclirj snnclio m á s d e lo que pneden liacar, oíjligados poi el ealjo de varass ios cbclaros cío las dictaduras. ¡SiempreI Cuando el E s tísdo democrático está en guerra y esta g e r r a tiene las caractcríslicas do la q e se le h a c e al E s t a d o español, aquel deber adquiere u n volnmen qne sobrepasa ya liasía los movimleníos libres de la volnníad. tía liibertad sirve p a r a salvarse a sí mis ana, p a r a qne los Iiombres libres se salven con ella. P e r o n o basta con invocarla como final de 1 lucha, si no se esta dispncsto a renunciar a ella cnancfo p a r a calvarla sea necesario. Si no se está dispnCfsto a r e n u n c i a r a las aspiraciones máxisnas que edari a n i m a r ia vida y el pensamiento d e cada h o m b r e p a r a salvar la ííspíra sión posible. P u e d e considerarse a n E s t a d o como imperíccío o d e alcance corto e n relación con el que cada n o conciba í d é a t a e n t e Y sin embargo, ese Estad tien e q n e s e r defendido ett toda su lntegri dad, tiene que ser conservado y síílmiado c u a n d o es él quien h a d e salvaí aqnello q n e p a r a todo h o m b r e con aspiraciones a l á perfección política y social, es í n n d a m e n t a l y p r i m e r o la libertad, el derecho Individual, la independencia de 3 a P a t r i a atacada. Ningún antifascista español, sean cuales í n e r e n s n s concepciones p e r s o n a l e s d e íiquella perfección social o polílicjí. drt. -i aaclóii, sin reparo, CHamlo el iiiíerés del O cí C 4 ¿Colaián se te mw j -ÍIV; Z rp s: frcbsiias son tW grssi mimes. E Ira fot apateao J. -jü Y csnsejer mwnlcípfil d Madrid, don fais Cl Á si (cdcsM áo Mc ¿rid, ssfior H R. 1I S, f etros víslísintes, Folo V. tV, LO Q U E ESPERABAN EN ROMA V LO Q U E LONDRES INSINÚA Nos llega u n a interesante informacióii de Roma, cuya, p- ocedcncia acret ta por entero la veracidad. Musaolln -í: egún ella- -no había ocu) ta, do a sus colabornucr a seguridad eou qua esperaba ir obienienuo siétontólieamontG del Gobierno iuslfís todas las modificaciones que jazgítse nocosarias y útiles a su política, t a n t o en el Arreglo lord P e r t h- C l a n o como en el Pla 5i bji- ltáriico. p a r a la r e t i r a d a d e voluntarios aprobado por el Comité de Londres. E 3 ra tal su seguridad, que, según so sabe ahora, fueron estara sus instrucciones al embajador italiano en la en pita inglesa p a r a la última reunión celebrada por el Comité de no injerencia: J, o im ortanto no es lo que se a- cuerde m a ñ a n a en Liondres, sino lo que se nos acuerde dos o tres semanas más tarde. tíe explican así, de u n a parte, el desconcierto de que da pruebas en esíos días la dirección diplomá- tiea italiana, y, de otra, la c a m p a ñ a feros que la Prensa de B o m a está haciendo contra el Cobicrno Daladier y contra las oposiciones parlam e n t a r i a s británicas. A míster Chamberlain se le combate; pero no lia sido honrado a ú n el primer ministro con las lindezas quc de m a n e r a especial sje lo dedican a M. Daladier, a M. Bonnet, a míster Winston Churchill y a míster Stanley Baldwai. Precisamente a míster Stanley Baldwin. Los periódicos de R o m a dicen h a b e r descubierto QUQ son el Gobierno francés y el ex primer ministro quienes h a n frenado a míster Chamberlain en el camino de lo que esperaba, Mussolini le fuese a c o r d a d o dos o tres semanas después de í a feunión celebrada p o r el Comité de Londres. uti lizando p a r a ello a míster Edén, que pone en tensión las interioridades del partido conserx ador inglés. E n Italia no quieren calibrar, por Ip visto, qué causas fundamentales pueden h a b e r originado la inflexibilidad de míster Chamberlain. Y sin que querramp. s nosotros hacer vaticinios sobre su porvenir, no podemos dejar de ir anotando la v e r d a d e r a movilización d e motivos que puede t e n e r hoy el primer ministro p a r a cambiar su actitud eli relación con Italia. S e s a b e por ejemplo, que la Misión inglesa enviada a P o r t u g a l regresa a, Inglaterra totalmente decepcionada y sin ocultar su fracaso. P o r t u g a l h a caído n m a n o s de Alemania. La. están a r m a n d o y equipando los alemanes. Se h a n adueñado los alemanes de susí ferrocarriles, y de sus puertos. E s tablecen puntos de control en sus colonias. La Misión informa q u e se h a e n c o n t r a d o sin a m b i e n t e Todo ello, a p e n a s tranc- ívii- rJAos dos años- -los que d u r a la g u e r r a en ISspaña- -que la influencia Inglesa en P c r t u g á l era manifiesta. I or o t r a p a r t e haii Impresionado al Gobierno inglés sus informaciosies relativas a los actuales sucesos hoy estas verdades tnn ineluülhl is Í! omg sencfflas.