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A B C. MARTES 19 DE J U L I O D E 1938. PAG. 3 sistema terrible que llena de sangre nuestro suelo. Coagregados estos elementos se produjo el alzamiento contra la República, contra la solución de término ktedio En los dos años transcurridos desde el cimiento, para edificar nuestro porvenir. qtia representaba la. República. ¿Qué pue- alzamiento de los generales traidores a su No queremos injerencias en nuestro desden ofrecer de la violencia los que creían país y a sus juramentos, hemos conseguido tino; queremos ser foco de energías ideales en el triunfo rápido Ac los militares? Mi- ya una victoria radiante, innegable: Ia. de que sirvan de ejemplo a los pueblos ameles y miles de muertos, ciudades y pueblos vencer nuestras diferencias, de forma más na zados por ambiciones extranjeras. desaparecidos del mapa. La riqueza na- que de fondo, en nuestras respectivas iíleoNo queremos, ni aceptaremos, una paz cional comprometida en dos generaciones logSas programáticas. Feriemos un denomi- a costa de nuestra soberanía nacional liy aquellos que pensaban en sus intereses nador común que aglutina nuestras particu- bérrima; queremos labraría, forjarla con profundamente lesionados en su interés i laridades y razones en tma síntesis magní- nuestro esfuerzo, confirmado pop una conparticular, muelio más que si la Repaí- fica que flameamos orgullosos como bande- tinúa virtud de indomable resistencia. blica, en vez de ser parlamentaria, hu- ra de guerra- y programa 1 de paz: Jos trece fío queremos que en España se asiente biese sido una República revoiucionaz ia. puntos de la declaración del Gobierno do y prevalezca la ambición imperialista de la República. Por ello marchamos con fe un megalómano en busca de mendrugos teDESENCADENAR LA GUEBltA CIVIL EN por Jos campos del deber coman, dando al rritoriales ajenos para saciar el hambre JESPAS A HA SIDO UN MAIj, NEGOCIO Y mundo el fecundo espectáculo de nuestra de un país paupérrimo; ni la hegemonía potencia y emoción patriótica y la virtud en nuestra patria de bárbaros e implacaUNA HOIÍKIBIiE TRAGEDIA Los daños alcanzan a todos: al burgufis, viril de nuestro indomable carácter; por bles métodos brutales do una nación enal republicano, al proletario y al fascista. ello pasamos erguidos por las más duras vidiosa que, a través de la Historia, y peDurante cincuenta años, los españoles es- y ásperas purnebas a que nos somete la in- riódicamente, desarrolla toda su fuerza tarán condenados a una pobreza estrecha comprensión, el egoísmo o la indiferencia cruel en la conquista y expolio de otros y a trabajos forzados, si no quieren ali- de algunos hacia el triunfo imperativo de pueblos y otras razas; no admitimos más mentarse con las cortezas de los árboles. nuestra voluntad, que no- conoce ía vergüen- que las conquistas morales y de ideas; JKTO El obrero que cobre 27 pesetas tendrá me- za de compromisos previos ni futuros con ello, recíprocamente, y si no, no. dios adquisitivos mucho menores que cuan- extraños países. Nuestra resistencia ordenada, metódica, do cobraba cinco o seis. Ya no tiene reSabemos que nuestra salvación vendrá de continua, es fruto de la fuerza ideal por medio. Donde se notará más la daga cla- nosotros mismos, y nuestro glorioso porve- la que nos batimos, fuerza que quintuplica yada en lo más profundo del ser español independencia nuestras energías en potencia espirituaJ y será, en el orden económico. Si se realizaran nir lo administraremos con parásitos que material, porque pensamos en un ideal huabsoluta, rechazando a Jos los planes de los agresores, dorante dos o quieran mediatizar nuestras conquistas. mano; de ahí nace nuestra, obstinación en tres generaciones lo laás florido del trabajo Sabemos que hemos de seguir Incitando na serie de actos de heroísmo que deterespañol iría a las arcas de Alemania e mina nuestra voluntad de vencer, sobreItalia, porque España sería entonces tma hasta el fin con nuestras propias fuerzas pasando todos los augurios, sin desmayos nación vencida y sojuzgada IJos qne alen- e iniciativas, y aunque hemos de agradecer ni desfallecimientos. Por ello hemos llegado taron la guerra comprueban que con ella los epítetos admirativos, para nial de los que a aprender y saíáer sufrir por n i ideal que lian perdida y comprometido mucho más nos los otorgan, no podremos devolverlos. totíps acfani mos, llenos de severa disciSabemos qne otros no nos perdonan el esde lo que querían eopromeíer y querían plina, pasa dominar nuestros instintos, cosalvar al empezar el movimiento, y des- caudaloso brillo le nuestra verdad. Al ex- mo hombres que queremos vivir en paz y ponerla sin rebozos, -en toda su nitidez, hepués, es posible querrían volver al 38. armonía con la Humanidad civilizada. aios sacrificado la beata placidez de quieLa guerra está agotada. No es ya una nes sesteaban en la grata penumbra egoísHemos llegado, a los dos años de guerra, guerra política, es una guerra contra la ta do su infecundo sopor. a combinar los dos estados de actividad nación española entera, incluso contra los Sabemos todo el alcance del por qué immana: palabra y acción, en una fórmula propios fascistas, que la sufren, como nos- tachamos, y no admitimos. no queremos la disciplinada que defienden el soldado y el otros, en su propia sangre. No puede tener paz de las decadencias. ciudadano al precio de su vida, sin que se justificación alguna el haber sometido al i S o queremos qne nadie nos azoto con el quiebren los resortes do nuestro pensamienpaís a esta horrible tragedia, llace dos i reproche de habernos traicionado a nos- to y de nuestra voluntad, consagrados a la años empezó este drama, inctiísatlo por rio otros jarísimos; ni querernos ía palabra fugaz inmensa tarea de salvar nuestra indepenquerer respetar la voluntad del sufragio y seductora; queremos la palabra que nos dencia, ahorrando a los que nos sucedan universal, y hubiera podido- ocurrir, si CE incite a la acción insigne y fecunda. nuevas épocas de miseria que hundan y vea de ocasionar esta locara se hubiese Ko queremos el polvo, si no las piedras aniquilen a España, como nación libre, dedesarrollado todo normalmente, que tal ver, miliares do la Historia oso nos sirvan de mocrática y progresiva. estaríamos de nuevo en- vísperas dé otra consulta electoral, en que todos hubiesen podido expresar su opinión. ¿Qué negocio h a sido éste de desencadenar la guerra que no quieren la Libertad. Esta- es la gran- hay otro capitulo en el que tendrá que ser deza del pueblo espaísoJ, donde el burgués construcción y no reconstrucción. Construccivil eii España? y el proletario lisn aprendido a conocerse y ción desde los cimientos. Y esto es cosa que Í TODQS- tOS ESPAÑOLES TIENES UN a conocer la emoción de ser españoles. JJo no depende de los partidos. que a todos como calidad racial m á s sa DESTINO COMÚN ¿QUE HAS HECHO DURANTE LA GUE. Dirijo la mirada a otros puntos del ho- tisface. EEA? riaonto y he de advertir, hablando con la HOMENAJE AI EJEKCITO B E LA E E La conmoción que se ha producido h a misma lealtad, r, ue, cuando el Estado re- PUBMCA. LA RECONSTRUCCIÓN DE echado por los suelos todas las convicciopublicano se propuso, empezaron a poner ESPAÑA nes, poniendo a todos en opción entre la se a fióte los vínculos que la espada corta. Ess Ejército que creó su tesón, con un vida y la muerte, demostrando todos lo que El Estado, en sus fines propios, es insustituible. Tal cosa destaco en aquella recu- terrible aprendizaje, está formando con sus son y lo que llevan dentro. Será el postepechos el escudo, para que entretanto la rior a l a guerra u n juicio como el que nos peración de los órganos del Poder. Todos los- españoles tienen un mismo des- Verdad y la Justicia se abran pa so en el presentan a ocurrir en el Valle de Josatino, un destino común, cualquiera que sea mundo. -Hacia él va, no sólo nuestra- admi- fath. Todos sabremos ya quiénes somos su profesión, -y nadie puede eclmiso a n a ración, sino nuestro respeto. Te jodie con cada uno. Muchos en esta guerra se han lado. Ko puede fiarse nadaba- Ja indisci- vuestros aplausos la corona que merece SK engrandecido; por el contrario, se han eriplina ni al arbitrio personal, ü. 11 la vida no ejemplar ciudadanía. (Gran ovación. Ellos viJccido otros. ¡Dichoso aquel que muere se improvisa nada, y cuando se confundo forjan él porvenir, y yo del porvenir no EÓ sin esclarecer el límite de su grandeza! con el arbitrismo se cosechan tanteos y fra- nada. Ei papel fie profeta jao me incumbe. Otros no han muerto, por desgracia para casos. Vuestra incisa- -no se olvide- -es de Ha hablado ya el Gobierno, y ello está en elíos... (Aplausos. defensa, y- su justificación nica, es la de- sus funciones. El Gobierno ha hecho. una Esa situación creará un porvenir difícil fensa del Derecho estatuido, y no es líci- declaración política q u e h a producido bas- de prever. Para muchos, una posición into anticipar a. los fines de la gners- a, fines tante ruido. Es la pura doctrina republica- cómoda. No cabrán después excusas; se secundarias, por respetables que sean. Mu- na. Al prestarle mi aprobaci- On me bastó preguntará: ¿Qué has feecíio dtiriinte la chas veces me lie hecho ya interpreto de recordar mis pensamientos de estos dos guerra? esta verdad ante el pueblo español. años. Para llevarla a la práctica no debe PAZ, PIEBAB PERDÓN Hace año y medio recordábamos que el imponerse a éste p a otro Gobierno que la Aun queda la consideración más imporEstado español sostenía la guerra porque aplique. En esta declaración, eí Gobierno se le hacia, y nosotros no soportábamos alude a la colaboración de todos los espa- tante. Nunca ha habido nadie ni- ha podiningún despotismo; qu e somos demasiado ñoles, el. día de mañana, en la sobra de re- do predecir nadie lo que puede dar de sí hombres para someternos a la tiranía de construcción nacional. Ha hecho bien en de- una guerra, que comenzará siempre con eslas pistolas. No se ventila en esta guerra cirlo así. Sera esa una obra gigantesca, tos o aquellos fines o con tales o cuales proenorme. No será, no puede ser, una cosa pósitos; pero ninguna guerra consiguió vaninguna cuestión de amor propio. ticinar, desde el primer El triunfo no será, no podrá ser, de un personal. Será la obra de la colmena en su ser su- repercusión social día, cuál había de y política. partido, será el triunfo de la nación entera. conjunto. Cuando renazca la paz, la reconstrucción nacional por el esfuerzo de todos Las guerras no son sólo las batallas. Es JEn una gTier, ra civil no se triunfa contra mi contrario, aunque éste sea un delincuente. creará una nación de hombres libres y para el signo de dos estados de ánimo que luEl exterminio del adversario es imposible; hombres civiles. Cuando todo el pueblo es- chan uno contra el otro, y la violencia de por muchos miles do uno y oteo lado que pañol pueda emplear en esa obra su ciu- cuyo choque nadie puede calcular. Binchas se maten, siempre quedarán los suficientes dal de energías, que, por lo visto, son inago- guerras que se hicieron con ua fin i Cligiode las dos tendencias para que se les plan- tables, nosotros tenemos que defender todo so o imperialista, dieron, luego un resultatee el problema de si es o no es posible el patrimonio rríoral acumulado por los, es- do completamente contÁrio. Es lá moral seguir viviendo junto: 1; He de recordar qne pañoles en veinte siglos. La reconstrucción dé un país qne nadie puede constreñir. ya en ÜSfadrid, al dirisirn a los soldados, será completa, alcanzará, en fin, a cuanto Después. de un terremoto, a nadie le es les, dije que Judiaban por la libertad de los atañe al cuerpo físico de la nación. Pero posible distinguir o reconstruir el perfil AGCJ ON DISCI PL NADA Y RES i STENCIA