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hÁadrid, 23 de ¡unjo de 1938 AÑO XXXI NUMERO 10.962. REDACCIÓN Y ADMINISTRACIÓN: N t l SERRANO, 61. TELEFONO 51710. APARTADO DE CORREOS NUM. 43 Madrid: un mes, 3,50 pesetas, Proviiicias: tres mesesj 12. Amé- rica y Portugal i tres mesesj I2 JSO. Extranjeros tres meseSj 30 ptas. ÓRGANO DE UNION REPUBUC flimero suelfo 15 céntimos MWW TEMA DE MEDITAGION Y EXAMEN PARA TODOS LOS ESPAÑOLES El últímo discurso del jefe del Gobierno, apretado, compacto, denso de cjiíoción y de sentido político, debe ser motiTo constante de jneditación y esamien para todos los españoles. Decimos paii; a todos los esiNiñoles, no sólo para los qno adscriben su pensamiento y su esfuerzo a la causa antifascista. Y quisiéramos que no fuese a qiiedar destacado ni caracterizado, por lo que es en él un matia- -esencial, desde luego- poro no plenitud de su sustancia: la apelación á la resistencia. Es cierto que en su alocución reciente ha ratiñcado el doctor Nogrín, con nueras y sólidas apoyaturas, sus puntos de Tista- tan arraigados en la decisión popular, por otra parte- -sobre las vii udes de la resistencia y sobre los resultados a esperar dé su práctica inquebrantable. Pero perdería el pensamiento del jefe del Gobierno una parte considerable de la influencia que debe ejercer incluso- ¡cómo no! -sobre el curso de la guerra, si nos limitásemos a considerarlo en este único aspecto de su exposición, sobre el que nada nuevo podríanlos esciHbir ya. Ilealmente, nos bastax ía ahora con desatacar dos apartados del discurso pronunciado por el doctor Negrín. No necesitan de m a y o r comentario. Sí reqniei en, en cambio, aquella serena meditación y examen a que ya aludimos. Por parte de todos- -jde todosí- -los españoles: El g- obernante- -ha dicho el jefe del Gobierno- -que l César la contienda no comprenda que, su primer deber es lograr la conciliación y ía armonía que hagan posible la convivencia ciudadana, ¡maldito sea! Pobre España si desptiés de tanta crueldad y de tanto oprobio no acierta a encontrar los dirigentes que polaricen el interés de sus compatriotas hacia grandes ideales de raigambre histórica y los desvíen fiel semillero de odios y rencores y de la red de vengan- m LA C A R I C A T U R A D E L D Í A i iliM La gesta d la 43 División ha rebasado los írontoros spoSolas. Su heroísmo, su magnífica oudacia, B resistencia, hacen d ella un símbolo d nuestro pueblo, enfeenlado con dos naU ciones y tin puaodo d traidores a su patria. He acjuí al leí de la gloriosa unidad, al te niente coronel Beltrón, viejo luchador, del Ismple de los guerrilleros de nuestra crimsra guesra d Independenaa, zas que una guerra civil tiene... Sería el fin de España. Liuchamos- -sabedlo bienTM para que España sea de los españolesj y lo lograremos. Si no se hubiese acreditado antes el. jefe del Gobierno COHÍO hombre capas! de abarcar, en su superficie y en su entraña, toda la magnitud del problema que los españoles tenemos planteado, esta visión honda y certera, esta cancepción magnífica d la misión que nos incumbe, bastarían para que le fuese acordado aquel crédito sin ninguna i- eserva mental ni espiritual. No es posible saber cómo liayan ido cayendo estas palabras, tan españolas y tan humanas, allí donde se halle un español situado a la otra pa te de ese trazo sangriento que acusan los frentes dí 3 Iticha. Allí donde haya un espa; ñol no insensibilizado del todo para percibir el dolor de, España, y lo bastante sensible todavía para reaccionlar frente al estigma que ponen los extranjeros en tierra española; ¿IJos hay? Tiene quo haberlos. Como era deber de quien legítimaíucnto represeiuta a España, a la cabezza de su GoMcmo, hablar este lenguaje. Ponicíitlo cu él todo lo que sabemos qiic ha psiesio ci doctor KegTÍn. Megaanos realmente a una etapa do la guerra c- n que es esto lo que. le ásx su raás esencial caracíerística ¡Son tantos los problemas sobrepasados, aun algimos que no bace mucho pudieron parecer esenciales y básicos! Cuando la invasión adquiere sus modalidades más terribles, cuando desde el lado de la rebelión se producen ya movimiencos categóricos en Contra suya, cuaaido hay quien se juega la vida en la propia Esparsa inva dida- -y quien se la juega hoy de spucs de haber participado en la sabversión militar- -para combatir la íjiícrvención csíranjera, era necesario que estos ra: sgos se acusasen, que se habMsc este lenguaje y que quien representa Icsíi- rmaBicrite, a España nos situase a todos frente a tan categórico tema de esamen y de meditación. Con las riendas en esa fnano nadie se desbocará lerte