
Madrid,
19 de junio
oucsritnKffiíeíaHiBssitneseiRi
de
1938
SUSCRSPCIOM BBií Madrid un mes, 3,50 pasetas. Provincias: tres meses, 12. América y Portugal: tres meses, 12,50. Extranjero: tres mesess 30 ptas.
ANO XXXIV. NUMERO 10.959. REDACCIÓN Y ADMINISTRACIÓN: SERRANO, 61. TELEFONO 51710. APARTADO ÓRGANO DE UNION DE CORREOS NUM. 43
REPUBLICANA
ero suelto, 15 cénfimos
EL l E F E DEL GOBIERNO DE U HlOl SE DIRIGE, DESDE MADRID. A LOS TES DEL FRENTE Y A LOS TRA BAlADORES DE LA RETAGUARDIA
Madi id ha conquistado, por dos veces en un siglo, la capitalidad de España, Ahorrar tiempo es ahorrar sangre. Las más de las veces, al vencedor lo hace el vencido. Ante la existencia de España como país libre, el sacrificio no puede tener tasa ni medida. Somos las víctimas de la ambición de, unos y la mediocridad de otros. La producción de armamentos, los mandos y las reservas. España no es un pc ñon aislado en el mundo. Las razones que obligan a confiar en el triunfo. Los trece puntos. Luchamos por... A la hora del triunfo, España necesitará hombres, no eunucos. Las víctimas por una nueva y grande España
IiA VICTOKÍA XO p o n H A C E R S B E S P E R A K E S MEXOS SEC 41 TRA, Y É X EIJTJA E l doctor X o- grÍM a c a b a d e d. iriíjit n u e v a m e n t e la p a l a b r a A los l? oroirt 3 S 3 ESTRIBA liA SUBSISTE X. TA XACÍOXAIi soldados de la R e p ú b l i c a que luclian con B E ESPAJÍA creciente JieroSsiuo p o r l a i n d e p c n d e n Anoche, a las diez y treinta, se diripr ó por ria. de l a Fatt; y a ios españoles que, r a d i o a todos los españoles ei doctor Isegrín, en sws puestos de t r a b a j o d e l a rctaanjos? jefe del Gobierno y ministro de Defensa dia, l a b o r a n p o r n n a E s p a ñ a c? on diglíacional, quien gs expresó en los vibrantes nidad. y encendidos términos ruie siguen: D e nncvo el verbo del iefe del Go C o m p a t r i o t a s Desde este magiiíüco Mabierno- do Unión Xac; oiin 3 g- ira alrededoi ifiridí aue por- dos -eces en poco más de xm del ProgriSBia báelíTO qfic es In, mzón y siglo h a conquistado la capitalidad de los ei n o r t e do i nc- síra iKcfta, exaltaisdo t e d a pueblos hispánicos al convertirse on símn u e s t r a fe y acrecen! áísílojla a t r a v é s d e bolo de la lucha, po; la independencia palos días de tías Míts, y espcraasa, h a t r i a y en c o n t r a de la invasión extranjera, ciendo v i b r a r nuestros íicí vlofí y cir- cela? yilla que desde su entrada en l a Historia emocionada nnteiíra s a n g r e do espaííosupo p a r e a r en singular contraste la jocunles y eoBíJando en los próximos o lejanos didad y la firmeza; desde este Madrid que días d e la, vicsoria c o n t r a Ja cicsataííii liace m á s de cuatrocientos años delinea ei anibicló; i tíc Joa p r o g r a m a s levantamiento comunero p a r a destacarse extranjeros, ÍIJIC quieren Imíídif a 3 pasiempre con su peculiar gesto do donaire, ñ a e n el oprobio d e i m a explota clon c desdén y fiereza en la repulsa al metcco loíiial y borrarnos del njap e u r o p e o i m p e r t i n e n t e desde esta ciudad incompaeoíno nación libre, d e ¡sus destinos. rable, crisol donde se funden todos los parP e r o E s p a ñ a ni claudica ni vacila. Sn tidularismos de los pueblos y regi- nes de m o r a l sabt! de ininto a n t e el infortunio n u e s t r a tierra, me dirijo a la nación espapasajero y six dolor es dolor s a g r a d o ñola. p a r a f u n d a m e n t a r ante los combatiengestativo de nnxi nueva liora liistórica t e s del frente y los trabajadores de la retaque h a sonado para, q u e el m u n d o se gruardia, nuestra confianza en el triunfo, aue asombro o t r a y otra: vez, vletido q u e los no e n e r v a r á reveses previsibles y previstos españoles recobran an raniío intcriiaeion u n a g u e r r a aue, p o r dosgraclw, a. ún será nstl pcKlIdí p o r síiónarqaías e x t r a n j e larga. y pródiga en contraricdfidGa, y par- a ras y píjr irsklorcs sin sentido p a t r i ó t i xponer a n t e todos ios españoles Sos- fines co, que í íoiados por Innobles apetitoís tq: ue justifican n u e s t r a perpeveraneia en la ei oísías de casta, VIÍ F. O y privilegio n o c r u e n t a lucha, hasta la victoria, riue no por sintieron jsnnca. r n sns e n t r a ñ a s l a cn oIiacerse esperar es menos segura. elón cspra Titila íle n n a aiación qne. p o r Cisaiido ílesflc este pnoslo cLe m á s l m a resei eíitncv 7.o tenaa que llcj a al sae? iacio poB- sabilldaíl como golícmaistcs lie liafolsido do la vida d e sus hijos, ie aprcata, en a mis conciudaílaisos. cnldá siempry ele liaios días venideros de la p a z fecunda, a cerSo sin ambaaces ni a í í i l e s retóricos. Madictar IcceiOíicf a serxir do rje? iip? o, a dfctaconamciito h e insistido dosile el Tirinicr d a r n o r m a s de civilidad, a ensoñtir s- los snomento en que la g u e r r a Hcría dnvn- y pueblos; cónn sabe E s p a ñ a r e n a c e r ciil a r g a y en cpse somelrría a ír. t íci! pniefea li C su p r o p i a sangre, cóiíJo se yerp; ne los áninuos m á s íeraplrtílo: MI COJÍVÍCCIÓÍI e n t r e las cenizas íic sus riiinas p a r a imasigue siendo la niismat la victoria tiepcníle n a r el respeto unáKÍnio de m i jiaiH q u e d e n u e s t r o tesón, y su logi- o snerí. í c todo! ióIo quiere vivir en paz e n t r e ios piicsacrificio, pues en ella, oídSo hleii, estriba l los, con un enüdo de la dígmidad, d e ISO sólo l a indí i endeiicia do míe. síro snelo, l a justicia y de la libertad, que s i r v a n sino qul Ii l a su; s! e E M a couio d e estímulo vn la tierra Jos h o m b r e s siaclóu. d e b u e n a voluntad. I J A E S C A T J O F I Í I A N T E CIllSIS B E MATEM A I J QUE S U F R I M O S E X MARZO Y LOS H E B I O S F O T E X T E S B E Q U E D I S P O X E migos y no parece teiier otrc Un que asfíHOY EIJ E J E R C I T O REPUBTJICAXO xiar a E s p a ñ a Entonces, y a raíz de la caída de Teruel, H a c e cuatro meses nos encontrábamos a n t e u n a crisis escalofri 3. nte de m. aterial a s e g u r a b a n que contando con el esfuerzo bélico, merced a la criminal política de no de nuestros trabajadores se podría s u p e r a r intervención, que favoreció a nuestros ene- el desequilibrio ds material, que en t a n apuradü t r a n c e nos situaba; hoy todavía persistí 3 este predominio del enem igo; a él se dobt- n en g r a n parte sus éxitos; la industria it logermana les provea, pero y a no iior hallamos en aquel estado de Indefensión- Xos q u e d a m t i d í o p o r h a c e r y se h a r á que n o se improvisa en pocos meses n n a g: n industria d e g u e r r a n o so fabric a n e n s e m a n a s artillería, t a n q u e s y avií nes, n i se vencen a galope los escoBos y Iropioxos con que el enemigo, con l a complaciente a c t i t u d d e unos, obstacuMiía imcst r o abastecimiento, valiéndose d e nii convenio que e n l a p r á c t i c a r e p r e s e n t a la a g r e sión m á s farisaica que conoce l a Hl jioria contcni- poránea c o n t r a u n iiaís libro y u a GofeicrKo legítimo. E s lo cierto que n u n c a h a contado n u e s t r o Ejército con medios t a n potentes d e iueiía coTiio en la a c t u a l i d a d posee, y en p r o gresión creciente i r á consiguiendo. E i a r m a m e n t o d e u n Ejército tiene s u l í m i t e d e n a d a sii vc r e b a s a r l o jjara garanti: ar Ja vict o r i a lio precisamos ni llegar a él; nos basta con u n m í n i m o indispensable p a r a a s e g u r a r l a eficiencia necesaria do las 133 asas combatientes. Una y cien veces lian demostrado nuestros ¡soldados que pnra r e chazar victoriosamente al enemigo, y h a s t a p a r a l o m a r con éxito la iniciativa, no precisa la cttuiparación de medios materialos. J Ti nos ciftgan los progresos hechos, ni nos arredra el camino a recorrer; nos basta con saber a ciencia cierta cjue son h a l a g ü e ñas las perspectivas p a r a logra r el arma, m e n t o preciso de nuestro Ejército y COTIvertirlc en i n s t r u m e n t o decisivo de la victoria. 131 plazo no será largo; del c- SÍu r io de todos lepende reducir raí brevedad; a h o r r a r tiempo, es a h o r r a r sangre. E n los angustiosos momentos de fines de mai zo. los m á s anuargos de m i vida, c u a n d o el fren e y la r e ü i g u a r d i a parecían d e r r u m barse, cv. ando el derrotismo se inriltraba por toOos los resquicios, anienazanrlo con la atrofia, yo tuve co) ifian en Iv. v i t u des heroicas del pueblo ospañol, y i acudí p a r a decirle la verdad escueta y ir- -lirlc, exigirlo, ol ñaerificio y! a resiütem- is r e isür era, y SÍK UC sioiido hoy día, a b r i r i) a -o a la vic- ioria; r a d a día de reñistoncia era, slguo íIendo, un injovc liaK; en nuestro fuego. Y el pueblo resistió. Cataluña, con a d m i ra, ble brío, con íi- nlnio decidido, EUJJO roristir y rivalizar en heroísmo con oirof, p u e blos de Kspaña, como sabe resistir hoy llevante, donde h e percibido en el a m b i e n t e la resolución enérgica de no dejar hollar i m p u n e m e n t e su suelo y de a p l a s t a r al invasor. E r a preciso resistir p a r a rccor. síruir