Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Madrid, 25 de marzo de 1938 SUSCRIPCIÓN Madrid: un mes, 3,50 pesetas. Provincias: tres meses, 12. América y Portugal: tres meses, 12,50. Extranjero: tres meses, 30 ptas. A Ñ O XXXIV. NUMERO 10.883. REDACCIÓN Y ADMINISTRACIÓN: SERRANO, 61. TELEFON O 51710. APARTADO DE CORREOS NUM. 43 ÓRGANO DE UNION REPUBLICANA absolutamente todos los españoles, venimos obligados, a cumplimentar sus- -órdenes sin vacilación ni reserva alguna. Si algo hay que decir al pueblo porgue sea necesario decirlo, será él quien lo diga, en fin. tina lucha regular, la Sucha que sostiene un Estado organizado contra cualquier enemigo es esto y no pncdc ser otra cosa. Quisiéramos qae así lo entendiesen toslos ycada uno de los antifascistas españoles, Número suelto, 75 céntimos curados de tópicos sobre la lucha de masas, que no tiene, en este caso de hoy, aplicación ninguna. Lo contrario equivale a negar la regularidad de nuestra lucha, sostenida por el Estado, a quien todos defendeasos. Y dirigida por su órgano de Poder- -el Gobierno- a quien también todos debemos y ofrecemos cada día- -sin que la oferta excluya la obligación- -inexcusable obediencia. LA OBEDIENCIA Y LA GUERRA QUE HACE Y DIRIGE U N P O D E R i. LEGITIMO 1 lío creemos en la eficacia militar de la alarma como instrumento destinado a operar sobre la población civil. X claro está que mucho menos podemos considerarlo adecuado para ejercer saludable influencia sobre quienes cumplen la misión de combatir. No tenemos por qué señalar ahora marcas de gravedad en el curso actual de la guerra. Lo hemos hecho en ocasiones diversas. Todos los antifascistas españoles- -y no creemos que en esto haya excepciones- -sabemos pulsar a diario el des- arrollo de los acontecimientos que demandan y retienen nuestra atención. Se manifiestan, en cambio, considerables discrepancias a la hora de ajustar las conductas con las necesidades de cada momento. Hay; quien cree- -y de ello discrepamos nosotros- -que se hace un trabajo útil para la guerra utilizando la alarma como instrumento destinado a fortalecer nuestra capacidad para la lucha y aquellas virtudes humanas que la misma ludia exige. Y que también lo realiza ejecutando iniciativas ajenas a su misión y a su autoridad. ¿No estarán obteniendo, quiénes tal hacen, resultados totalmente contrarios a los o se jproponen lograr? Observamos, desde luego, en estos días Ja influencia de un errpr fundamental sobre quienes practican agitaciones alarmistas en torno al curso de la guerra. Se piden no sabemos cuántas y cuáles clases de movilizaciones. Se practican, incluso. Se hacen requerimientos al heroísmo de la población civil- -y población civil es toda aquella que no ha sido llamada a filas por quien puede hacerlo- Se habla, en fin, de situaciones gravísimas para obtener de semejante afirmación consecuencias inadecuadas. A nosotros nos parece, por el contrario, qiie sería mucho más lógico, más adecuado y, sobre todo, más eficaz atenerse al resultado de un serio examen sobre lo que en España ocurre por el curso de estas horas. Algo más sencillo, en definitiva, que cuanto viene haciéndose. Estamos en guerra. Cierto. Pero no somos nosotros, los antifascistas, quienes hemos de hacerla a la manera de una insurrección popular contra un Poder opresor que nos dominase. Cuando un pueblo se ve obligado a adoptar actitud semejante- -recuérdese el caso de España en octubre de 1934- bien se comprende la agitación callejera, destinada a elaborar el Clima adecuado para una lucha de masas- -único instrumento de acción posible- -contra el opresor adueñado del Poder. Nuestro caso es bien distinto. Son ellos, los insurrectos fascistas y sus aliados extranjeros, quienes combaten un Poder legítimo y- -lejos de ser opresor- -liberal y demo orático. Pero este Poder, el de la República, el del Estado republicano, el que nosotros defendemos, tiene- -no sería legítimo si no los tuviese- -su organización y su instrumento de mando: el Gobierno de España. Hacemos, pues, una guerra regular que el instrumento de mando orienta y dirige. IJas situaciones graves es él, exclusivamente él, quien puede apreciarlas, en posesión de los elementos de juicio necesarios. Si en cualquier momento entiende que necesita, para cubrir las necesidades de la lucha, mas soldados, será él mismo quien los llame a filas, siguiendo su trámite regular. Sí entiende, en cualquier momento, que la EL GOBIERNO. I N 0 L ES HAHECHO. UNA DECLARACIÓN: IMPRECISA Y NEBULOSA; Nebuloso, impreciso, sin una- línea ni un rasgo concretos. Ofreciendo y negando apoyos, aun a sus aliados más inmediatos. Expresando- ¡todavía! -ciertas satisfacciones y seguridades ante promesas hechas por los dictadores de Alemania e ItaliaRehuyendo compromisos frente a una guerra próxima, cuya posibilidad no niega, Tal es el contenido de la declaración formulada ayer, ante el Parlamento, por el Gobierno británico. ¿Texto de conciliación destinado a salvar las discrepancias que minan la. unidad ministerial inglesa? Evidente. El Gobierno inglés sólo ofrece una seguridad de apoyo a Francia en caso le que se vea obligada, en virtud de compromisos del Tratado francoehecoslovaco, a hacer frente a una agresión alemana Pero, al mismo tiempo, no se cree en condiciones de declararse dispuesto a una acción militar para impedir todo atentado por la fuerza a la independencia checoslovaca ¿Cómo puede comprenderse esta, extraña definición? ¿Qué recurso tiene Francia para cumplir sus compromisos con su aliado checo? ¿Esperar a que, después de haber entrado en Praga, el Ejército alemán ataque la frontera alsaciana? Si es Francia, efectivamente, quien, para auxiliar a Checoslovaquia, ataca al país de Hitler, no será ella la agredida por Aleriiania. ¿S carecerá entonces del apoyo inglés? Míster Chamberlain no afirma ni T niega que lo tenga. La guerra- -dice al tratar este tema- probablemente, no quedaría limitada a los paisas que hubieran adoptado tales obligaciones, pues sería posible que otros países, además. de los directamente afectados, fueran arrastrados inmediatamente al conflicto, lo que ocurriría, especialmente, en el caso de países como Inglaterra y Francia. He aquí una declaración de principio que no ha podido ser hecha por Gobierno alguno, como producto de decisiones que marquen unidad de. criterio y firmeza política. ¿En el caso de España? Míster Cbamberlain sigue creyendo qué la no intervención ha sido el mejor medio para evitar un conflicto general Y lamenta profundamente las repetidas violaciones de que ha sido objeto. ¿Violaciones de qué, y de quién? Es lo que no sabemos si durante el curso del debate a que dará lugar la declaración ministerial, conseguirán las oposiciones que lo diga el primer ministro. ¿Retirada de voluntarios? Nunca se. ha pedido al Gobierno italiano, ni se ha esperado de él, que proceda a. una retirada unilateral. Pero ¿quiere decir esto que sea una supuesta unilateralidad el fundamento de la negativa que haya podido dar Mussolini a la, demanda inglesa? Tampoco lo dice- míster Chamberlain. La falta de informaciones más concretas, 1 a la hora en: que redactamos estas notas, invita a dejar para mañana un mas amplio examen de la declaración formulada por el Gobierno inglés y de sus posibles derivaciones. -J. DE A. Las conjeturaos de la Prznsa famcesa sobre a actitud británica París 24. La Prensa dedica sus comentarios a la actitud inglesa ante los problemas de Europa central. En L Echo de Paris Perti. nax dice: Es de suponer que; Inglaterra acabará por apoyar la acción que el Gobierno francés- crea deber emprender en los; límites de sus posibilidades militares. para la defensa de los Tratados y el mantenimiento de la paz; pero hay que aguardar a que el Gobierno francés logre, en una o dos semanas, cierta unanimidad nacional. León Bailby, en Le Jour escribe: Los checos no quieren, la guerra. Creen que Francia, poderosa, arrastraría a Inglaterra, y ambas impondrían su respeto al, Reiclx Si tal esperanza no se realizase, Praga piensa resueltamente que sus armas se dejarán antes diezmar en el terreno que ceder a la primera agresión alemana, y que después de la hecatombe en Bohemia, representada por varios millares de hombres fuera de combate, las- naciones que no hayan tenido el valor de oponerse al conflicto se encontraran lanzadas a él a su pesar, debido al En Le Petit Parisién Bourgue dice que fe. pesar de las informaciones prematuras, dejando suponer que Chamberlain se expresará en términos vagos sobre la ayuda posible a Checoslovaquia, sin embargo pronunciará palabras significativas, que aun. evitando promesas rotundas anunciarán, no obstante, una acción entre Francia y la Gran Bretaña uni das en los asuntos de Europa central. Ári 3 ré Pierre, en L Oeuyre escribe lo siguiente: La anexión de Austria por el Reieh ha tenido rapidísimas repercusiones en Checoslovaquia, y. no hay que ooultav que esta nación está viviendo los días más críticos de su existencia. Chamberlain, que tendrá que hacer hoy una declaración importante en la Cámara de los Comunes, se da cuenta que su indiferencia con; respecto a este país, único islote democrático en el corazón de Europa, hace un gran juego a Alemania, cuyo drang r. ach osten se reanuda con más vigor que nunca. -Patea. Londres, 24. En la sesión de la Cámara. Situación demanda tales o cuales aportacio- sentimiento de. su. honor y a la necesidad- Se los Comunes, al jefe del Gobierno, se as 7- actitudes, las demandará. Y todos, de- protegerse -ellas mismas. ñor Ehamberlaln, hizo su airunciada La declaración de Chamberlain