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jtáeffid, 9 jf morzo de 7 93 S SUSCRIPCIÓN a NUME: RQ 10.869. REDACCIÓN Y ADMINISTRACIÓN- SERRANO, 61. TELEFON O 51710. APARTADO DE CORREOS NUM. 43 Madrid: un mes, 3,50 pesetas. Provincias: tres meses, 12. América y Portugal: tres meses, 12,50. Extranjero: tres meses, 30 ptas. ÓRGANO DE UNION REPUBLICANA Número suelto, 75 céntimos Con tocio s dramatismo, con todo en h o r r o r e l inevitable y el evitable cuando luchan adversarios a quienes no se les baya anquilosado el sentido de humanidad- suele producir la guerra sucesos en los que pone expresiones de la más aguda ironía. El combate naval de cabo Palos, por ejemplo, ha tenido derivaciones de esta clase. Al ser torpedeado el crucero Baleares dos destructores ingleses, el Bóreas y el Kempénüelt en servicio de patrulla por cuenta de la no intervención, dedicáronse? a la humanitaria labor de recoger náufragos. IJOS había en abundancia. Tales situa ciones, angustiosas y trágicas, son siempre el rastro de la guerra en el mar. El Kempenfelt -según informan desde Gibralt a r- -recogió hasta un centenar de tripulantes pertenecientes a la dotación del Baleares Y unos ciento cincuenta el Bóreas ¿Qué clase de tripulantes? Desde Gilaraltar lo dicen también sobre informe de las tripulaciones correspondientes a ambos buques británicos: en su mayoría, alémanes e italianos. He aquí, pues, que dos buques ingleses destinados a evitar la intervención se tropiezan con ella en el epílogo de un naufragio. ¡Exponsnte completo y magnífico de í la guerra de España! Sobre las cubiertas del Bóreas y del Kempeníelí a la hora del salvamento, una sola escena- -no exenta de dramatismo- -fcabastado para hacer Ja descripción más viva que pudiera imaginarse sobre las realidades de la lucha que el pueblo español sostiene en defensa de la independencia y la libertad de su Patria. pcénían panel en ella los agresores más cajtegóricos: alemanes, italianos. Y lo que acaí baba de producirse era un combate entre buques españoles y otros que al servicio de españoles, igualmente, según se dice, navegan por el Mediterráneo. Papel tenían también quienes representaban allí a la guerra i. no generalizada, a la no intervención y a Vitar control cuya misión consiste en hacer ¿fue solos luchen españoles contra españorjfes. ¿Puede pedirse algo más exacto, más- típicamente exacto, sobre la realidad de la guerra que ensangrienta a España? ¿Eíiéde concebirse ironía más sangrienta qtieT esta toma de contacto entre controla. dores é incontrolados? Ni expresión más exacta ni ironía más viva. Pero aún tiene la escena un matiz- muy acusado. Los intervencionistas- -ita; lianos y alemanes- -salvados por los bu jues del control pisaron sus cubiertas como luchadores vencidos. Y vencidos precisamente por quienes combaten solos en deifénsa de su Patria. Bien está, por ello, que- marinos ingleses hayan sido quienes a la escena asistieron. No por lo que en ella pon gari- los que sólo han cumplido deberes de humanidad. Sino considerando que por tierra británica- -prolongación suya son las unidades de la flota- -pasaron derrotados quienes cubren de preocupaciones el horizonte de la política inglesa. IRONÍAS DE LA GUERRA Y D E LA NO ÍNTER; v VENCIÓN EL NUEVO LENGUAJE DE M 1 STER CHA VlUna sola preocupación de orden, político agita hoy a la opinión pública inglesa: aquella que. se deriva de la situación general de Europa, en cuanto sobre ella in- fluye- y es influido, a su vez- -el interés británico. Quiere decirse que, con tensión de. ánimo sostenida y vigilante, asiste al desarrollo de la política exterior de su Go- i bierno, contrastándo a sin cesar con las realidades de cada día. Podría decirse lo mismo sobre las. preocupaciones de orden político que agitan a. la opinión públi- ca de otros países. Francia, por ejemplo. Pero sin que hallemos en ellas la agitación que en Inglaterra se observa. No en balde está jugando- hoy la Gran Bretaña, por manera considerable, cartas que no son suyas solamente. Tal ocurre, en prime? plano, con las negociaciones a iniciar entre Londres y Roma, y entre Xiondres y Berlín. Que no son- -aunque lo parezca- -movimientos desconectados, pues se va evidenciando la correlación con que operan en este caso los países totalitarios. Si faltasen pruebas sobre el sentido de. las preocupaciones que agitan a la opinión pública inglesa, bastaría para hallarlas con observar lo que viene ocurriendo, de algún tiempo a esta parte, en el Parlamento británico. Acaso en ningún otro Parlamento, como en el de Inglaterra, se han. reflejado siempre tan intensamente las preocupaciones de la calle. Y Véase que ahora casi no transcurre día alguno sin que se produzcan debates de fondo sobre la po -ítiea exterior del Gobierno. No puede éste, por ello, aunque le guarde las espaldas una fuerte mayoría parlamentaria, des- preocuparse de los puntos de vista que sostienen las oposiciones. Y tal es el: contrapeso que va provocando reacciones tan apreciables en el ánimo del jefe del Gobierno, como las originadas por las dificultades que le oponen sus parejas- -Berlín y Roma- -para las negociaciones en que quiere apoyar su po ítica. De tal manera es así, que muchas veces no Se comprende por qué y para qué se desembarazó míster Chamb. erlain de su antiguo ministro de Relaciones Exteriores. ¿Acaso sigue, hoy plenamente la política que preconizó en vísperas de la crisis motivada por la dimisión de míster. Edén? Anteayer, por ejemplo, decía en la Cámara el primer ministro: Para salvar la Democracia, es decir, para salvar nuestras libertades, estoy dispuesto a combatir, y creo que también lo estaría el pueblo inglés. Creo- -terminó diciendo- -que la política que representa nuestro programa de defensa es el medio más seguro de evitar la terrible necesidad de tener que combatir. ¿En qué se parece este lenguaje al que venia siendo habitual eri míster Chamberlain? Evidentemente, en nada. Y es que el primer ministro empieza: a medir- -ahora que las. toca de cerca en las bases de negociación que alemanés e italianos le pro- ponen- -toda la gravedad de las consecuencias, qué pueden tener para Inglaterra, en esta hora, los menores síntomas de debilidad o de titubeo frente a la coalición Roma- Berlín. -Juan BE AGTJERRE. LA CARICATURA DEL DÍA LA POLÍTICA INGLESA La sola garantía de Inglaterra contra un ataque aéreo es el Ejército francés se afirmó ayer en los Comunes OBREROS: La situación actual del mundo, relacionada con los problemas sociales y de cultura, será reflejada escrupulosamente en LAMGO Y NEGRO DANDO EJEMPLO Cómo se debe tratar a los piratas Londres 8. En la sesión de la Cámara de los Comunes, Wuiton TJOUÍS declaró que la seguridad británica descansa, sobre todo, en Francia. Veo en Francia como una entidad independiente y formidable. Ha constituido una linea modernísima de fortificaciones que cubren centenares de kilflraetros de partes vulnerables de su territorio. Se basta a sí misma para abastecerse en géneros alimenticios. Posee una flota más fuerte que sus enemigos probables. Defendiendo su sueJo y su vida, incluso aislada, es un obstáculo formidable para cualquier agresor eventual. Opina que ni la flota ni la aviación inglesas pueden garantir a Inglaterra contra un ataque aéreo. Eso sólo puede hacerlo el Ejército francés. Defendió la idea de seguridad colectiva. En medip de grandes, aplausos, declara no creer. en. la inminencia Xe una guerra de agresión en gran escala. Antes pasará mucho tiempo, y por esto afirmo que la influencia del Ejército francés preserva ¡a paz de Europa y favorece los preparativos que hacemos para asegurar nuestra propia defensa. La estrecha asociación militar entre los dos países es nuestra más segura garantía y nuestra mejor esperanza de evitar la guerra. El conservador Edward Grig insiste en la necesidad de preparar a la población a resistir el esfuerzo de una guerra, y pone en guardia a la Cámara contra, la diploma- oia alemana, resuelta a explotar todo lí