Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A 4 a c 7 tía fe r. e. r, d 1938 SUSCRIPCIÓN Í 0. S 43. REDACCIÓN Y ADMINISTRACIÓN EO 517 Í 0. APARTADO DE: CORREOS; NUM, 4 S aassaEasBkuaasoaar Madrid: ún mes, 3,50 pesetasProvincias: tres meses, 12. Amé rica y Portugal: tres meses, -12,50. Extranjero; tres meses, 30 ptas. Número suelto, 15 céntimos- S ES: PE I C n E ¿Preparaba el Ejército ¿lemán un golpe ííie fuerza contra Hitler? Y, aceitada. 1 e Tarea- penosa la que iios impone este la certeza del- supuesto, t a l o m o Ja. determina, na parte S la Prensa inglesa, ¿han. parado el golpe l a s destituciones de, los generales, Blom- berg y; Fritsoh, y, l a exaiita- tema; abastos. BoMcnieaíe. penosa, para cián Jel führer a. la suprema jefa cura rnilitar? quienes Venimos oibílgsííds t ¿enjuiciarlo Madrid y con- la éxjjerien- cáa. de. MaBésae la caída fel la perio, en 1918, Jaf ñei ohswer lia sido ama, especie Se coto ¿SricL Porque- JÍÓ -Tim os la posi iliáaá Cerrado d- entro d e la Tida civil alemana. En- el ípndo, sus. cuadx- os ¡d talando siguiede. míe psdicse? í ííftoi Hai y resol wr- el pi oron siendo káiéeri- stas; pero. ein- p. ertkmarle- i a Gp illernio I I- la- salida vergonzante del foleisa- -de ¿a i maiiora sobria, pero esíacuartel general d s Spa. Lo ¡sabía bien lapHepa- blica de Weiniar, inas confiada juer Í 3 ¡o- -Jos orgasisMos aiEdi- ileSos a quieites alegre, aunque el Presid- ente. Bbert, 1 cuya -preocupa ¡ci 6 n mayor finaba en Jos p a r Jos né ofjeojSsenáaifio- en ...una época y eií tidos de extrema izquierda- -y precisam éníbo por eso mo. (iHiso ntinca enfrentarse: otra- Síieatras estos onanismos, quoreajos con ella. Hasta, qué la Réicftswer- -sin tdéjar de er, -kaCsertela- -fogró Su ideal- po. sibie: ver en la presidencia delsReíolá a su hombro simbólico, Hindembusg ÍBuedéi decir, afirmarse, incluso, que la BepúMica afeniarca Bp imürió, ien; 1925: a m a n o s del Ejé: r- cito alemán, porque ésta lialló satisfacci n mayor en. el triunfo de su mariscal que esjios -a cJecir o iióy. Kp porgue c ntiKÜcín llevan- cuantas aspiraciones podía iricular en la. restauración de u n emíieratlor por quien, en el fondo, se sentía traicionado. Pero ¿ep qué estado de átíi m. o asisti 6 í. a Eeiehsdo on séiódaá ieargs ísai pesada -shio. poroxe la. lidíit- ioiide- i eg? x aEíón sácional. -í! e- wer a la llegada d o Hitler á l Potteí? Tontos ftos eiiitoma- s reiteraron eatisfaedión. í- a- Sisírí aei óji y 8 e ios precios, esgecífiHitler venía- a- ser u n canciller da Hins 3 e ft rarg, a quien Tespalflaban Jos ra. n ¡de; s esiHe- nte- -7 ájiunciacía JJÓE. 1 Goljienuv y industriales alemanes. Pero, bren entendido esto: im csniciller- -tin, segundo- -del ios iüstÉuilien íos. aJ inismq fin creados, lie- viejo mariscal simbólico, militar absoluto. Y 5 a prueba 110 e toaría esperar. E n laí caen, raía- -sHareiin. Icaita y trabajosa, des- noche del 5 de niairzo de 1933, llega- do aspessas la Cancillería, Hitler J- KOIS fuerzas, acorde coa la- s neóesiQsBclcs. d e Asalto, qué iman. daba Kptoen (asesinado niñis tardé p- or orden- ie prtfpio Iiftl- ér) l í o ocultado el propio Gobierno algu- dispusiéronse a íiar UH, goJpe d e mano contira HiHden úrg. Salió a. la. cap -tta, R eichs isas cío las- cansas jíie I M S ceistribuyeis wer para defender a l marieca. 1. Y e l propio general -el mismo que forjg, ia Senciente aí KclÓH acíaaJ: indis- a h o r a h a silo destituido: -se- presentó en Sa ¡Cancillería, -y aniiTOci 6 al tüíir er enf poEi Biflací; 5 as tiene ociipsáás el eneffií- nombre ¡del Ejército, que- si propia caSréSa d e canciller peligraba. si el c o m plot (rio g a Se algunas, xonas trigueras y gana- fie- era cortado fulminantemente. T 1 aI 5 í owariS el co- m piot, íesde luego. Ptero lli ras, or ejemplo; (Jcsuivel ae precios íjuo noche chocaron, ya, por vez primera, el nraícic. iiaiisoiciálsSm. o1 y l a Rfeiciiswer, atrae liaes í s regiones cJe increado m á s alto, en. cotisacióá, ia parte Mayor de los La sniierte d e l mariscal siírtb 6ii co facilitó 1 a ascensión de Hitler a 3 a gFoáscí os considerados. CORSO consumó. del Reioii. Surgió el Estado, atem- ási íqtacWtario. L a Refchewér, desposeída; de Jo íirg SBt c; disfaífeiieióa ¿foScieatísiasa, pues. 1 que fue. su jsatisíaoción- mayor, ds lo que InmeS íó Ja muerte ¡de la- Repüblica de. ¡Algunas ofcffás éaü saSj y h. o lé escaso volu- Weimar, en 192 S, signió. siendo Ija rsérista; vdívife ia p ensar en- l a restautáteióín. La mentalidad militar- alemana. concibe l a ipresencia dé i m mariscal en el (trono d taea, pocíriaaios- añaáir- nosotros. -JPei o acepFederico 1 G- rande, Pero ¡no la, dfe. ii ex pintor d e puertas, aunípie- 1 l e ava, l üa, 1 -tasaos I; ss señteladás. para el apoyo d o n a c s 1 industria pesada de AlearanSa. Puede o Er ce. rle este- personaje ¡aquello qu más Eion tx. o panto do vista- Una caesíiéí -limGa- iKestal se- plantea, l a dame. nte desea: l a guerra y l a presutítefcni $3 e la, ¡victoria, e r o l a crn; en talidaid m i litar alemana- uri prusianismo- tamfpocorconcibe ese sueño sin que lo presida escasea- -la, iiissi híliñ ü, qjae éste es el oaso típico. de 3 íaí 3 rid- tóiaese como- ejem- -n i auténtico señor Se las tiatallas P o r eso, ¡nunca iia. sido sustantivamente nazi 1 pío lo, cue c o a J p a n ocíiíwe- -en el régi- el Ejército alemán. Las discrte pankyiás que distancian ahora al Estaco Mayor de l a iiíeu tSe abastos, no puede considerarse, R e i c h s w e r y a l a camarilla de Hitler- -entre, las que cuenta la intervención, en Es- 1 eseacia ssotivada pox ua. nivel des- paña- -han podido jsaear el pleito a l a superficie; perO en su entraña misma, ejg üe sibU en la existencia de proáractos de cuestión vieja y d e difícil arreglo 1 pacífico. Tó. do hace creer, p u é s q u e están t iexí. informados ilos iperióidicos ingleses. y que, 1 aun ejerciendo Hitler su- hipotético mando m itatv el mazismt ixo podrá sobrevivir á So yus áezmiesíran la, -gran escala en que se un golpe dejfuerza de. l a Réichswer. 3 T le defenderían jjps capitanes de la. indüsftria práctica. T ¿deroLóndc saácn los artículos 1 de guerra, que le alzaron! para s destruir la pacífica República e Weimar, ni hay 5 ún ipu büo. a. gu espalda que pufída. irep tír la gest española. -Jua- ti B E A G? ÍRÍR- Éj do primer consumo -que- a. precios de usura se- cotizan íuera djBl ¿aereatio oíicial? Im gosilíls acepto? Ja- iwocetiejnicfa extraaojera: es el- óobierno Qüieaa coátroíá Jas: imsfor- de las fuerzas armadas del Eeich, y aségu- íacioiies. Soa estrafcios, pees, de a n a pro- Washington y París ante! a situación r a que en lo por venir se consolidarán aún cluccióh nacíoutíl Qtta JIO se distribuyo e n más ias relaciones políticas -ideológicas- aíe; ntaha sógSsñea. de, eqxdt eíva iipriüaliclad. -Es B U WASHINGTO 1 Í- 6. E l departamento de. entre Alemania e Italia. -Falbra. aspecto u s i a m á s del roi i. eiEa- gsraéx ieo. ÜJO sabemos. Pero no áeja 1 á ser por eEoEstado h a acogido con inquietud los acon- lina interesante información de, a Le sliitoma- tie caaníía. Sstii, especula- tecimientos de Alemania, dáh- doseles mía de Temps ción es cff Eám ¿á; se ¿Jeííae- iaqííaso, craiso estas dos interpretaciones: o- se traía de doüío (Je. tpaición -r- -el propio CSofoíesno acá- una nueva depuración, sin vioiisttcia paira, PARÍS 6, L e Tenrps publica íioy una poder asalar la oposieiéH a Hitler, produ- extensa e interesante información sobre- fca áe- ca! iSBa, s 3! a así- pero ¿sería, posible i Í 3, iíafarí iiccesiástó Jo gásta: e tan cida desde la dimisión dé. Seí acht, o es la todo, el pi océso de los- acontecimientos úl- tas energías en perseguirla si el raercacío consecuencia de una presión de Jffiíssoli- timament desarrollado en Alemaaia. áftieríó estuviese abasteciáo sobriamente, Hi, poco satisfecho de la paísividad alemaAntes dé pronunciar ílitler su discurso- n pero áo na manera- estaí Ie? ¿Si los pro- a desde hace algrún tiempo, particular- programa del- 30. de enero procedió a cier ¿Sabios con que so especula- -ejercido un mente- en l a cuestión d Bspaña. tas consultas: La Reichswer le pidió la dirígido control en Ja pi oíhieoión, previo a l PARÍS 6. -Toda la atención de la PrenSe, la distribución oSeiaí- no pudiesen, caer- sa está concentrada en lo ocurrido en Ber- misión de von Blomberg y la concentra- eión, en el comandante jefe del Ejército, en asaáos de los trancantes, áe ésta hora, lín. Los periódicos 1 opinan q. ue ante estos de todos los mandos de los Ejércitos d e mientras las cooperativas populares de- con- hechos no pueden permanecer inactivos tierra, mar y aire. Hizo también una crítisaiKo, por. ejemplo 1 (solución racional para, los Gobiernos de París y. Londres. E l dia- ca de la polítiea seguida en el exterior, y ísaa parte cqEsiáer Ifle del 1 protolejaa) He- rio fascista Le Jou- r dice que. nunca es- so manifestó contraría a una colaboración, van ima vida lásigaida, cuando no agoni- tuvo tan justificada como ahora la frase demasiado estrecha con Italia, en contra zan -sin refeuperación posiMe? de Baldwin: Nuestra frontera está en el de la intervención en España y en contra SJjíidaá ae- precios, control de la- disti j- Rin. de una colaboración con el Japón. E n caia. -IJUCÍÓII. ConíoKmes. Nosotros decimos naás: bio, preconizaba un acercamiento a Lon- Los dicíadores cambian telegramas control rígiaó. dé Ja producción, para que y, BERLÍN. S. Hitler ha. recibido un tele- dres, una mejoría con París spbre. todo, no escape producto, alguno, al csar- so- oficialun acercamiento a Moscú. se los. -BiercKcíos. 2 sin emfea. rgo, estamos grama del duce que demuestra el agraseguros do: que nacía escaparía fuera cíe do con: que h a acogido los cambios de manLa gran industria alemana también fu este Curso, oficial tan pronto como el cois- dos, en- el Ejéfeito alemán. Hitler, e n s u consultada, y condenó er plan. de los 1 coa- snmí or confiara, én la estabiSáad- -soi -ria, respuesta, le agradece sus expresiones de tro años de Goering. jci o, bastante qiíe él: jaiSjasq le asesarásc. amistad, con acasión de tomar el mando Hitler no tomó entonces ninguna reso-