Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
M a d r i d 2? de a g o s t o d e 1937 m, S U S C R I P C I Ó N m AÑO XXXIII, NUMERO 10.696. REDACCIÓN Y ADMINISTRACIÓN- SERRANO, 61. TELEFONO 51710. APARTADO DE CORREOS NUM. 43 ÓRGANO DE UNION REPUBLICANA ABC Madrid: un mes, 3,50 pesetas. Provincias: tres meses, 12. América y Portugal: tres meses, 12,50. Extranjero: tres meses, 30 ptas. Número suelto, 15 céntimos El Gobierno y el pueblo unidos frente a los piratas de fuera y a los de dentro acuerdos adoptados por el Consejo de ministros, en su reunión de anteayer, revelan que está dispuesto el Gobierno a iniciar inmediatamente dos batallas de gran alcance y volumen. Una, dentro. de la España leal. Otra, en el ambiente político y dpilomático internacional. No podemos dejar de relacionarlas, en una estrecha unidad, a pesar de ser tan distintos sus modos aparenciales. Una lucha de ambiente y de derecho contra las agresiones de que viene siendo objeto nuestra Marina mercante por parte de la flota de guerra italiana (que tal es el acuerdo sobre política internacional adoptado por el Consejo de ministros) es cosa distinta a una lucha franca fy éste es el otro acuerdo ministerial) contra los comenciantes desaprensivos, cuyo egoísmo ilimitado y cuya despreocupación e msoiidaridad hacia los problemas que la p e r r a nos plantea están creando motivos de malestar y desmoralización en nuestra retaguardia. Es cosa distinta, desde luego, en la concepción política de estas dos acciones de gobierno. Sin embargo, ambas acciones son una misma cosa en la consideración de los agentes a quienes se va a combatir. Se trata, en uno y en otro caso, de una ludia contra piratas. Contra los piratas que hunden nuestro barcos en el Mediterráneo para restar elementos de acción a nuestro Ejército, tanto como ipara hacer más difícil la vida civil de España. Contra los piratas que, traficando y enriqueciéndose con la necesidad de nuestra retaguardia, restan también elementos de acción a nuestro Ejército, en cuanto siembran el malestar y dificultan la vida detrás de los frentes. Y aún entendemos que fia de ser más dura la lucha y más implacable el castigo que se impanga a los piratas que actúan dentro ds la España leal, ya que seguramente nos los vamos a encontrar a casi todos disfrazados de antifascistas. Confesamos nuestra satisfacción viendo al Gobierno dispuesto a aliarse con una táctica de ofensiva, en los dos casos que citamos. Quisiéramos verle siempre, y en todos los casos, adentrado por d mismo camino. Militar y políticamente, atenerse a la ofensiva; planear y desarrollai ofensivas equivale a mandar. Y la función de mandar ño es un derecho que asista al Gobierno, sino el más indeclinable de sus deberes. Es l n principio esencial de democracia. Precisamente en sistemas de dictaduras, los Gobiernos pueden mandar o no; es decir, pueden ejercer íntegramente el Poder o dejar que lo ejerzan, al través o al margen suyo, aquellas fuerzas que social y económicamente sean sus valedoras. En las dictaduras puede mandar el dictador o dejar que manden por él las organizaciones capitalistas, el Ejército, el clero, la nobleza, lo que le abone y apoye, en fin. En régimen de democracia, no. Las organizaciones políticas y sociales, instituidas en régimen democrático, producen democráticamente un órgano de poder: el Gobierno. Y un Gobierno puede ser substituido por otro cuando no cumpla debidamente sus deberes, siguiendo los cauces normales de la democracia organizada. Pero mientras es órgano de poder él y nadie más que él puede mandar y tiene el deber de mandar. A las organizaciones políticas y sociales de la democracia corresponden otros deberes que cumplir no menos estrictos que los del Gobierno, en lo que afecta a su función de mando, y, sobre todo, en situaciones como la que hoy vive España: la obediencia, el respeto, la colaboración. Ante las dos ofensivas que son objeto de este comentario, una estrecha unidad con él, uri apoyo fervoroso para combatir a los piratas de fuera, una acción vigilante y colaboradora, con las mejores virtudes de ciudadanía, una ayuda constante, para descubrir y entregar a las autoridades a los piratas de dentro. EJEMPLARIO Todos unidos, y hasta las vacas gritaron ¡No pasarán! Soldados de Transmisiones, dirigiéndose a la posición últimamente conquistada por nuestros tropas, para instalar los servicios telefónicos. (Foto Román-