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A B C M A R T E S 27 DE ABRIL DE 1937. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 11. ANALES DE CIENTO SESENTA Y OCHO DÍAS muchas- -se ha dado cuenta de que allí el ciudadano lo era todo, que a su servicio se supeditaban, desfle el delegado hasta el más modesto empleado, que una organización modelo presidía las complejas funciones. T e s que, junto a Enrique Jiménez, había otro elemento de indiscutible valía: Teodora López Serrano, secretario general de Evacuación, joven, republicano y trabajador infatigable. De una capacidad extraordinaria, de una actividad maravillosa, de una resistencia física y mental increíbles- -para él no existe el descanso cuando la causa lo reclama- día y noche, ha secundado e interpretado las órdenes, las iniciativas que se traducen en la cifra antes citada: ¡setecientos mi evacuados! EL ÚNICO OBSTÁCULO CON QUE TROPEZÓ ENRIQUE J I M É N E Z EN LA CONSEJERÍA DE EVACUACIÓN FUE EL HEROÍSMO DEL DE MADRID Disolución no es dimisión Mientras, en la amplia rotonda del palacio aristocrático, ennoblecido hoy por el trabajo en favor del pueblo, aguardamos a que nos reciba Enrique Jiménez, a travéa de las vidrieras, contemplamos la amplia avenida. Bajo la caricia del sol juegan los niños y conversan las madres. Las canciones infantiles y el parloteo femenino tienen de vez en cuando el contx- apunto de los estallidos de los obuses. Nuestra mirada, al resbalar sobre el paisaje urbano, se lija en un cartel expresivo, donde sobre la figura de una madre que oprime entre los brazos al hijo de sus entrañas se lee la consigna -imperativo y ruego- ¡Evacuad Madrid! De eso vamos a hablar con Enrique Jiménez. Sus frases autocríticas- -no automáticas como nos obligó a decir ayer una errata- -han de contar a los lectores qué hizo y qué quiso hacer al frente de la Consejería de Evacuaciún de la Junta delegada de Defensa de Madrid. Tratamos de que nos amplíe las notas sobre expediciones de. evacuados que, a diario, salían de la capital del antifascismo; de que relate algunas interioridades de cómo se organizaron estos servicios... Y fracasamos, de buenas a primeras. Acogedor y efusivo- -con esa sonriente cordialidad consubstancial con todo hombre gordo- el político que acaba de sumar un nuevo ex- el mas glorioso- -a sus muchos logrados al servicio de la causa republicana, se excusa cortesmente: -No. No quiero hablar nada. Tenga usted en cuenta que soy un cesante y que si aún permanezco en este puesto es porque el ilustre general Miaja me lo ha pedido, accediendo a solicitudes del nuevo alcalde de Madrid. Nosotros, los ex consejeros de la Junta delegada de Defensa, no tenemos ni que hacer entrega de los servicios a nuestros sucesores, pues no hemos sido dimitidos, sino disueltos. El 7 de noviembre y el 1 o de agosto Encuentro justificada esta especie de traspaso de funciones. El Concejo debe tener en su mano la reglamentación de la vida madrileña. Sin embargo, ereo prematuro et momento dé la disolución de la Junta, por ser anterior a aquel en que se constituyó la Corporación municipal. Al siguiente día de su primera reunión, cuando cada concejal estuviese ya en su puesto, habría sido el momento indicado. Conste que le expongo una opinión personal, que nada tiene que ver con el crite- rio que pueda sustentar mi partido. (Enrique Jiménez es miembro de la Junta Nacional de Unión Republicana. Y que no soy de los que se pueden sorprender de esta clase de disoluciones. La situación ue hube de afrontar en Madrid el 7 de noviembrede 1936 no era ni más difícil ni mas enojosa que la que tuve que hacer frente el 10 de agosto de 1932, cuando Sanjurjo se sublevó en Sevilla. Entonces, juntamente con Fernández de la Bandera- -el alcalde que han fusilado los facciosos- me hice cargo del Ayuntamiento de la capital andaluza, Y, vencida la sublevación, hicimos entrega de aquel Municipio. Obuses y sol Cv 0 que no tengo nada más que decirle... Acaso expresar; mi sentimiento al tener que abandonar la misión de privar a los facciosos de sus objetivos bélicos predilectos: ancianos, mujeres y niños... Porque éste heroísmo del pueblo de Madrid, que ríe y canta bajo, el estallido de las bombas, fue el tínico obstáculo, con que tropecé, en principio, para conseguir que las gentes accedieran a ía, evacuación. Y ahora empezaban a obedecer, ya, disciplinadamente. Calla Enrique Jimfénez. A lo lejos siguen tronando los obuses que la. cobardía de los rebeldes lanza desde la impunidad du. su lejanía. En la amplia avenida soleada. juegan los. chiquillos y conversan las mujeres. LA 10 RNADA POL 1 T 1 CA Un manifiesto de las Juventudes Socialistas Unificadas sobre la necesidad de intensificar las industrias de guerra Valencia 2 G, 3 tarde. El Secretariado de producción de las J. S ¡U. ha lanzado ün manifiesto a la juventud trabajadora de las industrias de guerra, diciendo que hay que redoblar el esfuerzo. No debe haber ni: una fábrica cerrada, ni una fábrica ajena al control del Gobierno, ni una fábrica sin brigadas de choque, brigadas de choque con apoyo del Gobierno. Hay que transformar la industria civil en industria de guerra. Plomo, carbón y hierro a las industrias de guerra. Nacionalización de las industrias mineras y metalúrgicas, Clasificación dé la producción de guerra Febus. Setecientos mil evacuados Sn la Delegación de Evacuación se ha realizado una labor que se resume con decir que, en cifra redonda, han salido de Madrid setecientas mil personas. Todas, actualmente, están atendidas a la perfección en los lugares de España, donde la guerra se hace sentir con menor fuerza. La mayoría son niños y mujeres: de éstas, un gran porcentaje lo dan las embarazadas. Claro que la capital presenta hoy su aspecto normal, porque casi. todos estos evacuados procedían de los pueblos y provincias en poder de los rebeldes. También nos hemos preocupado tíe buscar albergue dentro de Madrid a aquellas familias cuyos hogares fueron destruidos por la barbarie fascista, o a las que se hallaban domiciliadas en zonas peligrosas por su proximidad a los frentes. Tafeas complicadas ambas, para las cuales hemos tenido, justo es declararlo, las máximas asistencias. La primera, y la más valiosa de todas, la del general Miaja, que, como jefe de operaciones y como presidenta de la Junta, consideró, desde el primer momento, problema preferente, consubstancial con la defensa militar de Madrid, poner a salvo a la población civil de los bárbaros riesgos de esta contienda cruel, sin precedentes en la historia de la Humanidad. La mejor crítica La mesa del ex delegado de Evacuación está llena de documentos; el teléfono- -los teléfonos- -repiquetean incesantes; en todo momento, empleados y empleadas, cargados de carpetas con papeles, someten asuntos a la consulta o a la firma del consejero saliente... En efecto, Enrique Jiménez- -como lo ha hecho desde que, el 7 de noviembre, empezó a desempeñar su cargo en la Consejería de Finanzas- -interpreta con toda fidelidad los deseos del defensor de Madrid. Se niega a la interviú, pero no acierta a resistirse a la conversación. En su transcurso, casi sin darse cuenta, va llegando a los temas de interés periodístico, que no es indiscreto hacer público. Entre ellos: ¿Autocrítica de nuestra actuación... Ninguno de los hombres que el día 23 cesamos en nuestros cargos creo que podamos hacerla. Ni hace falta. La mejor crítica de la labor llevada a cabo por la Junta la han hecho algunos diarios madrileños, publicando juntas la orden de constitución del organismo y aquella por la cual se disuelve. El pueblo madrileño depositó en el general Miaja (ponga usted únicamente su nombre, que no necesita de adjetivos encomiásticos) su confianza íntegra; él, a su vez, la puso en nosotros. ¿Cumplimos con los deberes que nos imponía el cargo... Madrid ha recuperado su ritmo normal. Con un heroísmo superior a todo encomio supo cooperar a las indicaciones que de cada Consejería dimanaban. El resultado de la compenetración entre el pueblo y la Junta es el hecho riue motiva nuestro cese: recuperando el poder civil su, hegemonía ha podido volver a constituirse el Ayuntamiento de Madrid. Un juicio duro s o b r e Olíveira Sala zar Valencia 26, 3 tarde. Los diputados galíeguistas Castelao y Suárez Picallo, han di- rigido una carta al presidente del Gobierno portugués, en la que, entre otras cosas, dicen: Usted será para los supervivientes de Galicia algo menos que un asesino; será un cómplice de asesinos. -pelbus. Teodoro López Serrano Luego, la Prensa, que, sin distinción de matices, nos ha prestado su incondicional apoyo; las Casas Regionales, cuyo valiosísimo concurso ha servido lo mismo paValencia 26, 2 tarde. E ta mañana se ra la preparación de expediciones que para reunieron en el despacho del ministró de el alojamiento de los evacuados en sus punIndustria Comisiones de las minas de La tos de destinos, y, finalmente, el personal Carolina y Linares. La reunión se prolongó íntegro de la Delegación, cuyo celo, com- hasta la tarde. Asistió el director general petencia, actividad y buen deseo no tengo de Minas. Febus. palabras para elogiar en debida forma, (Permítase al periodista ampliar, por su cuenta, el merecido elogio que Enrique Jiménez hace de sus colaboradores con una discreta parquedad, propia de su modestia: Valencia 26, 3 tarde. La Unión Federal no quiere que pueda parecer que aí destade Estudiantes Hispanos ha publicado un car los méritos de sus subordinados envuel- manifiesto dirigido a los jóvenes universiven sus palabras el menor asomo de autotarios de todos los países, en el que se aruín- bombo. Pero todo aquel que haya pisado alguna cia una concentración de Juveritudc- s Universitarias en España para el pvóximo sepvez las oficinas de evacuación- -y nosotros, tiembre. -Fefous. por razones profesionales lo hemos hecho Se reúnen con el ministro de Industria Comisiones de Jas minas de La Carolina y Linares Una concentración de Juventudes Universitarias en España