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A B C. VIERNES 23 DE ABRIL DE 1937. EDICIÓN DE JCA MAÑANA. PAG. IMPORTANTES DECLARACIONES DE DON DIEGO MARTÍNEZ BARRIO La opinión española correría grave riesgo de despistarse si creyera que, pase fb que pase, tendríamos con eficacia y actividad ciertos apoyos. Alemania perdió la guerra y ganó la paz. No vaya a ocurrimos a nosotros que perdamos Ja después de ganar la guerra La Voz publicó anoche una entrevista con el presidente clel Congreso, don Diego Martínez Barrio, de la que por su gran interés nos permitimos reproducir lo siguiente: ¿Qué opinión tienen en Francia de nuestra guerra contra el fascismo? -La opinión francesa, en general, sabe que la guerra española no es una cruzada antisoviética bajo el patrocinio de los Gobiernos de Roma y Berlín. La operación cala más hondo. Se busca, con la destrucción de la República, completar el cerco terrestre de Francia, dificultar sus comunicaciones con el norte de África y establecer en el Mediterráneo la guardia necesaria para que Inglaterra no tenga expedito el camino de la India. -Los temores de Mussolini y de Hitler respecto a. la influencia de Rusia en la política española son puro camouflage Durante siete años, las dictaduras de Italia y Alemania sostuvieron excelentes relaciones con los Soviets, relaciones que habrían perdurado, de no orientarse la política rusa hacia una inteligencia con Francia e Inglaterra. El Tratado militar fráncosoviético es el proceso que lanza a Roma y Berlín sobre la República española. Todo esto lo saben los franceses tan bien como nosotros, o mejor que nosotros; pero los militares rebeldes y sus consejeros políticos hicieron en los primeros meses de la rebelión una campaña muy hábil contra la España leal. Se nos. presentó ante la opinión universal como una horda salvaje sin freno legal ni moral alguno, al mismo tiempo que ocultaban sus terribles matanzas de Anda- lucía, Galicia y Aragón. Ha sido preciso que el tiempo restablezca lá verdad para que los temores internacionales desaparezcan. Hoy, la opinión de Europa y hasta la de América, aunque peor informada, conoce los términos exactos de nuestra guerra. De un lado, la nación, defendiendo su independencia y su libertad; de Otro, los militares profesionales, el clero y la alta burguesía, convertidos en instrumento de los planes políticos de Berlín y de Roma. Para les españoles, fatalmente la guerra significa ya el ser o no ser. La maldad y la ceguera de los rebeldes nos han llevado a la triste situación de que nuestro territorio se convierta en el campo militar y político de potencias enemigas. Preguntamos al jefe de Unión Republicana si considera que la política del Frente Popular francés es de franco y decidido apoyo al Gobierno de la República, y nos dice: -El Frente Popular francés hace una política clara y única: la del interés de Francia, tal y como ella la entiende. ¿Coincide ese interés con el nuestro? El Frente Popular nos apoyará. ¿Roza o se aparta nuestra actuación de su sagrado egoísmo nacional? Nos volverá las espaldas. Hacerse ilusiones de otra índole es soñar despiertos. La opinión española correría grave riesgo de despistarse si creyera que, pase lo que pase, tendríamos a nuestro favor, con eficacia y actividad, ciertos apoyos. No; el principal auxilio precisamos que nos venga de nosotros mismos, de mies tra conducta inteligente y hábil, de nuestra resistencia militar, de nuestra unidad política, de nuestra subordinación al Gobierno, 3 lo demás se contiene implícitamente en todo esto, porque lo demás se reduce a dar la sensación exacta de que nuestro hundimiento nacional significaría la transformación de Europa en un plazo breve. El cañón que apunta a Madrid tiene más ambiciosas pretensiones: aspira á herir, de un lado, el corazón dé París, y de otro, el nervio sensible de Gibraltar. ¿Qué impresión tiene usted respecto a la política internacional en relación con la guerra? -La de que nuestra posición, muy mejorada, se afirmará de día en día. -Ante los resplandores tíe las victorias de Brihuéga fy, Pozoblanco se ha convertido mucha gente a nuestra causa. Humano, muy humano. Consiste el arte en no perder, sino en ganar. Sólo que, si hace meses hubiésemos ganado, es posible que se intentara reducirnos, a substraernos el legítimo fruto de la ganancia. Ahora, no. Al triunfar, quedaremos dueños de nuestro destino político y social, que es el que estaba en juego y en peligro. Martínez Barrio termina con estas palabras: -Señalo, sin necesidad de subrayaciones inútiles, que, durante el viaje, mis compañeros y yo fuimos objeto dé toda clase de atenciones y que el celo. inteligente del embajador, señor Araquistáin, y la ayuda incansable de los funcionarios de la Embajada señores Oggier y Xammar facilitaron extraordinariamente el resultado eficaz de nuestro trabajo. No oculto mi satisfacción por lo hecho, si bien, y para dejar las cosas en su punto, deba decir que la iniciativa de! viaje no fue mía, y el acuerdo, y, por tanto, el éxito, principalmente corresponde al Gobierno, que hubo de rogarme afectuosamente que aceptara la invitación que desde París se me hizo. El presidente del Congreso ha colocado un punto final en sus declaraciones. Al terminar éstas, pensamos en la magnífica labor; que en su corta estancia en París ha realizado el ilustre político. Tres días ha durado su misión en Francia; tres días de intensa y eficaz propaganda para la España leal; tres días de incesante labor republicana, y en tan corto espacio de tiempo ya ve el lector su magnífico fruto. Concluida su misión, otra vez a España, a trabajar calladamente, pero con mucha intensidad, y sobre todo con verdadera eficacia. Otra vez a prestar sus magníficos servicios de republicano donde el Gobierno le ordene; y es que Martínez Barrio, hombre disciplinado, republicano entero, sabe muy bien que lo misino sirve a su Patria desde el suntuoso despacho de la presidencia del Congreso que en el obscuro e inconfortable aposento de la Audiencia de AJbacete, desde el que tanto ha hecho por la causa forjando el auténtico Ejército de lá República. Por otra parte, El Pueblo, nuestro fraternal colega valenciano, Arturo Mori, pública una conversación que ha sostenido con don Diego Martínez Barrio, acerca de los resultados que nos cabe esperar del viaje a París déla Delegación parlamentaria españolad -rCuatro días nada más, pero muy. aprovechados. En primer; lugar, se me acogió como a un presidente de Cámara popular de un país normal. A mi lado tuve repetidas veces al encargado de Negocios Extranjeros francés, de cuyas atenciones guardo uti profundo recuerdo, y no fue el pueblo el que menos colaboró al recibimiento de la España republicana y legítima, que yo representaba por orden de mi Gobierno. ¿Y Francia... -Del pueblo francés cabe esperar tochs las adhesiones, morales y prácticas. Pero, sobre todo, el ambiente moral, favorable al nosotros, impresiona. ¿Por supuesto, que todo eso de las proyectadas mediaciones no tiene nada que ver con el intercambio legal de las Cancillerías. -La República española no debe esperar su salvación de nadie, más que de ella misma. Y su propio esfuerzo será el que venza; a los invasores y restablezca la democracia avalorada por la Revolución. Pero hay que cuidar con especial fervor de todas las facetas de la retaguardia, Alemania perdió la guerra y ganó la paz. No vaya a ocurrimos a nosotros lo contrario: que perdamos la paz, después de haber ganado la guerra. Porque esto último, el triunfo militar, empieza a ser indiscutible. EL CONSEJO DEMlNISTROS DE AYER Asuntos de trámite. La baja moral de los facciosos V al íicia 22, 12- noche. A las euatrü de lá iárde quedaron los ministros reunidos Consejo ordinario, presididos por Largo Caballero. La reunión terminó poco después de las nueve y cuarto de la noche. A la salida, el ministro de Instrucción pública dijo jue io había nada noticiable y que en el Consejo se habían despachado muchísimos asuntos de trámite. Finalmente, se refirió a la noticia de haberse pasado a nuestras filas una compañía completa en el subsector de Pozoblanco, y manifestó que antes de hacerlo los soldados habían fusilado a su jefe. Ello evidenda- -dijo- -que el estado moral de los facciosos está quebrantadísimo. L O Q U E D I C E LA GACETA Un concurso de alumnos pilotos de Aviación en el Norte de España ¿F o t ó g r a f o s para ávióftés Valencia 22, 3 tarde. La Gaceta publica una orden de Marina y Aire convocando un concurso para cubrir plazas de alum