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Br C. M I É R C O L E S 14 DE ABRIL DE 1937. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 32. cion publica de sus yerros o la confesión de sus equivocaciones, en experiencia de psicoanálisis avant la lettre. Mwstré yo al camar da ruso la versión admirable de Dostoiewsky, en francés, por ScMoezer, en ejemplares numerados, que envanecen mi actuación de bibliotecario del Ateneo. Antes le había exhibido nuestros Gogól, y nuestros Puchkin, y nuestros poetas y novelistas soviéticos, de los que hemos logrado representación reducida, pero esencial. El lo contempló todo con respeto y con simpatía. Elogió nuestra dedicación a la cultura de su país, y de pronto: -Pero de Electricidad, ¿no tienen ustedes nada? No era preciso contestarle. Acompañaba una vez un chico a su padre en visita al Museo del Louvre. Galerías y más galerías, cuadros y más cuadros, esculturas y más esculturas. Fatiga sin compensación para el muchacho, que se encontraba en aquellos salones absolutamente despkizado. Por fin se atrevió a preguntar: 1- ¿Dónde están los juguetes? La Biblioteca del Ateneo guarda en sus armarios los libros precisos y además posee lo esencial en o que respecta a ciencias puras y a ciencias de aplicación. Lo uno y lo otro. Teoría y Técnica. Electricidad y Filosofía. Poesía y Realidad. La Biblioteca del Ateneo de Madrid, legado prodigioso de una centuria de hombres liberales, continúa su vida de siempre. Para continuar una buena obra basta, en ocasiones, con buena voluntad. Y la buena, voluntad no falta. Gracias a ella la Biblioteca del Ateneo de Madrid- -ya lo hemos dicho- es actualmente la única Biblioteca abierta en todo el territorio español. Existen dos clases de guarderías. Una para los niños desde nueve meses hasta los tres años, las que reciben la denominación de Casa- cuna Otra para los niños de tres a siete años, edad esta última en que ingresan en la escuela llamada Jardín de niños Todas las mañanas, a la hora de ir al trabajo, las madres llevan a sus hijos a la casa para niños, y los pasan a recoger una vez terminada la labor. Para que los niños sean admitidos es necesario presentar un certificado de trabajo, con lo cual es crea una nueva desigualdad, porque no todos los que quieren pueden llevar sus htjos a la Casa- cuna o al Jardín de los niños sino solamente los que trabajan. T es que estas casas para niños fueron creadas para que la mujer que trabaja y es madre no se sncontrase como antes da la revolución, o como en los países capitalistas, donde debe abandonar la: labor del taller, de la fábrica o de la oficina para Quedar al cuidado del recién nacido. Las casas para niños realizan estos cuidados. Con ellas desaparece la esposa- sirviente o la esposa- incubadora para, dejar paso a la mujer libre, que puede continuar sus labores. Aun reconociendo la gran obra social y, educativa que realizan las casas para ni- ños, hay que decir que éstos no están suficientemente bien cuidados, pues en cada casa solo hay una mujer para atender a treinta niños. Aparte de esto, que sería secundario, hay el inconveniente de la suma que debe satisfacerse, inconveniente que obliga a muchas obreras que ganan sueldos reducidos- -de las que ganan salarios elevados no hablamos- -a tener que abandonar el trabajo, una vez madres, por no poder llevar sus hijos a la Casa- -cuna Se da el caso de otras, ene deben continuar trabajando por necesidad, y que, por esta misma causa- -necesidad, que es caren cia de lo indispensable- tampoco pueden beneficiarse de las ventajas de las casas para niños. Sin contar con la razón moral de que no hay cuidados como el de una madre, que aparta también a muchas de estas instituciones. Ko es, pues, extraño que cuantos han ido a Rusia vengan cantando las excelencias de las casas para niños porque su instauración y cometido son bastante apreciables. Pero todos olvidan explicarnos detalladamente el funcionamiento interno da las mismas, cosa fundamental para el exacto conocimiento de una cuestión. Pasa con esto igual que con la afirmación que han lanzado algunos de que el Estado se encarga de los niños. Nada de eso. Hay que destruir ese falso tópico. En Rusia, como en cualquier otro país, la infancia- -su educación y cuidados- -pertenece a la familia. El Estado- -lo repetimos- -sólo toma a su cargo a los niños abandonados, a los huérfanos o a los de padres desconocidos. Para ellos se han creado las casas de educación, en donde se les enseña a trabajar y se les pone en condiciones de valerse a, sí mismos y ser útiles al Estado. Los reincidentes son mandados a las co- lonias disciplinarias, en donde quedan in- temados hasta la extinción de la pena qua les haya sido impuesta. V. PÉREZ (De Un militante de la C. N. T. en B. Usia 1932. IHICIOÍ! 1 Hemos entrado en varias clases, y, contra lo que habría ocurrido en un país del Sur, los chicos apenas si se han distraído un momento. En una, la de Lengua rusa, el profesor, aprovechando que el día siguiente, 20 de noviembre, se cumplían diez años ie la muerte del glorioso Tolstoy, les explicaba la vida de éste; la atenciSn de t o d o s es muy grande, y con gran sencillez preguntan los chicos al profesor, el cual enteramente está desposeído del aire odioso del antiguo magister. Nos quedaban por ver algunos de los centros de q u e se muestran más orgullosos quienes a la. enseñanza se dedican: las Facultades obreras. En ninguna parte hemos recibido impresión tan honda; funcionan pollas noches. A la entrada, en el amplio vestíbulo del hermoso edificio que visitajnos, hay una mujer tras un mostrador, que cuida del monumental samovar, alto de metro y medio, y distribuye algún que otro trozo de pan negro. Se hacinan muchachos y muchachas que van y vienen, piden un vaso de una infusión que quiere ser té; se lo dan sin azúcar y lo beben muy lentamente, con intervalos, y se ale ¿ari. -X as espaciosas escalinatas están llenas de estudiantas y estudiantes de vestimenta, miserable; sólo alguno que otro se halla bien ataviado. Al llegar por las tardes, de cinco a seis, reciben una comida los alumnos inscritos, y en seguida comienzan las clases; se gubdividen los estudiantes en grupos dentro de un misino salón, y unos trababan en Física elemental; otros, en problemas de Algebra; cuáles en ajuste. IJOS profesores los vigilan en sus labores, y, según me dijeron, lo general es que los alumnos demuestren verdadera ansia de saber. Recorremos las diversas clases y asistimos íntegramente a una de inglés, comprobando que el interés puesto por alumnos y de salir, como nos acercáramos a un grupo en que se daba clase de Química, y preguntara un joven obrero de dónde erarnos, y se lo dijesen, levantóse y nos lanzó una arenga ardiente- -pertenecía al núcleo comunista- en que nos pintaba con apasionado acento la obra llevada a cabo en Rusia por los obreros. A preguntas nuestras, dijéronnos los directores que se había pensado que cada fábrica eligiese los más aptos, a fin de descargarlos de todo trabajo, y que se pudieran dedicar por entero al estudio. Este principio de la selección de los más capaces, bastante organizado en Alemania, está llamado a dar grandes resultados. Fernando BE LOS RÍOS (De Mi viaje a la Kusia Sovietista 1921. Lcis ccisfis pcü i l e s Sería insensato y palmaria muestra de mala fe negar que la creación de las casas para niños (guarderías) ha sido obra de la revolución de octubre. Todas estas facilidades que se pretenden dar para que la educación de la infancia sea más factible no se conocían antes en Rusia, aun cuando estuviesen ya en vigor en otros países, como Alemania y Francia, por ejempo, aunque, quizá, no con el mismo perfeccionamiento y con las comodidades con que cuentan las de Rusia. Debemos reconocer que las casas para niños tienen una eficacia vastísima desde el punto de vista comunista, por cuanto los niños educados en sus hogares adquieren un espíritu e inclinaciones individualistas y egoístas que les hacen refractarios, cuando mayores, a toda convivencia o cooperación en las colectividades, mientras que en éstas su espíritu se abre al colaboracionismo, a la solidaridad y ai desinterés. El Estado no subvenciona totalmente las casas para niños, de manera que el cuidado de los mismos no es gratuito para los padres, al contrario. Cada familia paga, con arreglo a sus ingresos, una cantidad, que puede ser de 15 a 2 5 rublos. Durante el día so les da alimento por tres veces. El desayuno, a las nueve de la mañana; la comida, a las doce. Después de comer les hacen acostar dos horas, costumbre QUG constituye una regla en todas las dependencias similares del Estado: sanatorios, rasas de descanso, etc. Al levantarse, toman té con pastas y salen a jugar todos juntos- -niños y niñas- en verano, a la calle, y en invierno a los salones especiales. Ea su mayoría, los juguetes son os la ucha coi tua los primeros años de la revolución, el Gobierno soviético hizo mucho por me. jorar el nivel cultural del pueblo ruso Su actividad en ese sentido se orienta por dos caminos paralelos: de un lado, la lucha contra el analfabetismo; del otro, la reforma de la enseñanza escolür y universitaria sobre bases comunistas. Revistió la primera campaña todos los caracteres de una. gran cruzada nacional. Ijunacharski la inicia, en 1919 con su célebre decreto de liquidación del analfabetismo qu establece la instrucción obligatoria para todos los ciudadanos analfív betos de dieciocho a cincuenta años í l partido comuniara la secaiida cor. s c o maestros no puede ser más grande Antes casa.