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El Heroico defensor de Madrid, general Miaja, saluda por mediación de A B C al pueblo y al Ejército de España y expresa la gratitud de nuestra Patria por la solidaridad que nos presta. en estas horas trágicas el noble pueblo ruso noso horizonte. Eran aquellos hombres místicos, en el sentido inicial de la palabra, es decir, hombres que para ver mejor cerraban los ojos, cerraban los ojos para ver hacia adentró. Y en los abismos de sus almas trémulas descubrían mundos de convi vencía humana, de confraternidad en la obra pon Bersícsfftlo G. ie Candante de todos, en que fovaricli, compañero, fuera la consigna única para la civilización que se iniciaba. El Ateneo de Madrid cuenta acción. La, Biblioteca del Ateneo de Madrid tualmente con la mejor biblioteca Fue un siglo de fe y de violencia. Sobre es eminentemente acogedora y hospitalaria. moderna ele España. Intérprete una civilización medieval surgía la aurora Nadie se aproxima a ella que no logre la fiel y apasionado de lo que signide una civilización en que el pensamiento indispensable eficacia. También las Bibliofica este Centro, su bibliotecario del soñador dejaba paso al ejercicio mecáactual, Bernardo G. de Candamo, tecas son artículos de primera necesidad. nico del obrero, del que vive por sus, maha seguido atentamente, desde que No ha muchos días visitaron la casa del nos y tiene. como utensilios de trabajo dirige la biblioteca, el movimienAteneo unos cuantos individuos perteneciento literario, y no hay novedad inmartillo y hoz (nwlotok y serp) Gran sites a la columna Internacional. Venía con teresante, de cualquier orden, que glo xix ruso, un siglo x i x sin estupidez, ellos un ruso, joven, que se interesó espeel Ateneo no posea. que comienza con poetas máximos en la cialmente por la representación que las Le- inspiración romántica, Lermontov y PuchEl Ateneo ha sido desde su funtras rusas pudieran, ostentar en nuestras codación- -año 1 S 20- -un verdadero kin, muertos en duelos byronianos, que hoy, lecciones bibliográficas. Le acompañé por Parlamento de Kspaña. AI lado en la distancia, nos parecen absurdamente del Congreso de los Diputados, y todas partes y le exhibí, con el orgullo napintorescos y de una comicidad hipertrofiafrente a él casi siempre, la tributural en quien rige esta ciudad de libros, da por lo que hay en el gesto final de excena dsl Ateneo hablaba con mayor las obras maestras de la producción de aquel sivamente desmelenado y de tragedia para verdad española, porque los anpaís de acción y de adentramienío espirijustificar fallecimientos prematuros con el helos de las minorías intelectuatual, que ha dado hombres constructivos y les y los afanes del pueblo eran ademán que termina en si mismo. Rusia, tihombres meditabundos, muchos de ellos virecogidos en ella con más fe y nieblas y vislumbres, instinto y fe, un redentes de profetismos mesiánicos y exaltacon más entusiasmo. moto subconsciente rico en reminiscencias dos bohemios del más apasionado proselitisLas ideas que en cada momento abisales y un remoto- rico en posibilidades ocupaban a los trabajadores del mo. Había en estos artistas literarios conhacia lo futuro. Siempre la bravura que sala pensamiento- -artistas, políticos, ciliación entre el lirismo de sus almas anhede dentro, la energía acumulada, el rencor escritores- -han tenido siempre en lantes y la capacidad dinámica de su entucontra imperialismos tiránicos, el rencor, el Ateneo repercusión inmediata. siasmo alucinado por la predicción de la bue- fermento de las más feroces pasiones. Y se Ha sido durante muchos años el na nueva, de la profecía utópica que precooído más atento de España para escucha entonces ía voz de Tolstoy y la otra nizaba el advenimiento de la justicia social. el extranjero. voz apocalíptica, que surge de los más honVivían con la angustia de sus zozobrantes La guerra no ha paralizado la dos, subterráneos del descontento y cié la esperanzas, que preconizaban la proximidad vida del Ateneo de Madrid. Beramargura, de Dostoiswáky, el novelista a nardo G. de Candamo, quizá el de una Epifanía, de la brillante aparición, cuya zona de ficciones apenas si nos atretínico miembro de la Directiva Que que esplendiese entre cielos turbios de neblivemos a aproximarnos, o al que nos aprose halla en Madrid ahora, dedica ximamos medrosamente, en persecución, dfe al Ateneo su atención y su ferla sacudida del formidable terror. Es para vor. Por ello, aparte de otras razones, merece un puesto de honosotros Dostoiewsky como el espeluznante nor en el Madrid ¡le estas horas hombre del saco para los niños. Es el miedo, es. ja locura irremediable, es la fantasía, elaborando base aufé la venta de este número se tica de unahorrores sobre ú r apor el idsSjíi 1 ig Ía. suerte dé dirigir la única Biblioexistencia sufrida: g importante abierta hoy en todo el pediado escritor- que no perdona. He allíl Iíi, a la suscripción fatalidad de estos enormes escritores -rusos ríflftetíd. de España. Hemos limitado las ho ¡ras de lectura y el frío es, intolerable. Lo he ahí su fuerza, y he ahí. su talón de resistimos heroicamente, y allí permanecemos Aquiles. No saben, no quieren saber perdoel -lempo justo cara nuestra labor y para nar. Para que los personajes sean perdonaauxiliar en su trabajo a cuantos necesiten dos se hace indispensable la cínica, declarade nuestros libros o de nuestra colabora-