Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC. LOS MARTES 9 DE FEBRERO MÍTINES DEL DE 1937. EDICIONDELAMANANA. PAG. il, zación de ese tipo, que pueda determinar, que los ferroviarios digan: Pues los ferrocarriles para mí y los panaderos digan: Los panes para mí (Risas. Yo estoy seguro de que no lo será, porque estoy se guro que lo vais a impedir. Era una obligación en mí el manifestaros esta sensa- i ción y esta convicción de que la guerra entra en su fase más dura, que los sacrificios que habéis hecho tendrán que ser aumentados. Pero esa abnegación nosotros quere mos que la comparta todo el pueblo de España, que no seáis solamente los madrileños los sufridos, sino que sean los sufridos todos, absolutamente todos, porque si vuestro heroísmo es nuestro orgullo, el orgullo de toda España, vuestro sacrificio es un sacrificio que también puede tener una división, y es que todos los pueblos sientan como vosotros y vengan en vuestra ayuda. Iremos de tribuna en tribuna, de plaza en plaza, de pueblo en pueblo, de aldea en aldea, para impedir que el fascismo entre en Madrid. Pero de vosotros, madrileños, un esfuerzo más, que sobré vosotros España se hace libre, y sobre el esfuerzo inmortal: Madrid. Por último, los alumnos. -y alümnas de la escuela 14 de. Alerta ejecutaron r varios ejercicios de cultura física; actuaron briUantemente los coros de la misma escuela, y el secretario del Frente de la Juventud, hizo entrega a la escuela 14 de una artística bandera, donada por la organización. DOMINGO QUIEN INTENTE ROMPER LA UNIDAD QUE EXISTE ENTRE LOS SINDICATOS Y. LOS PARTIDOS DE CLASE PRESTA UN SERVICIO A MOLA Y FRANCO DÍCE ESUS HERNÁNDEZ En Madrid Homenaje a los combatientes El domingo se celebró en el Capítol, org; s. Hizado por Alerta, Frente de la Juventud, un acto de homenaje a los heroicos luchadores antifascistas. Un público entusiasta llenaba el amplio local y acogió a los oradores con ovaciones clamorosas. Después de breves palabras de saludo, pronunciadas por el secretario de las organizaciones, Nieto, intervinieron concisamente el comandante Carrasco, quien elogio la alta moral y disciplina del Ejército, del pueblo, y los jefes de las brisadas 3.0. y SS. A continuación, el comandante Lister puso de relieve ia abnegada y heroica conducta de la Aviación republicana, cuya potencialidad se acredita con el hecho de que, en el rnes pasado, fueron abatidos diecisiete aparatos extranjeros. En- nombre de los trabajadores mejicanos, Narciso Gassol- -que estaba como espectador del acto- -respondió al saludo que le dedicó la presidencia con unas frases llenas de emocionado afecto al pueblo español, manifestando que el pueblo de Méjico está al l clo ds- los- heroicos defensores de la libertades mundiaJcs. -jesús- Hernández, -ministro de Instrucción pública, fue acogido con una enorme ovación del auditorio puesto en pie, cantándose La Internacional Com. onsó diciendo que traía la doble repressntficiiSn del Gobierno y del partido comunista, -y con la promesa de que ayudará a Alerta desde su puesto para que íogre que tenga carácter nacional. Ensalzó la brillantísima actuación de los heroicos luchadores antifascistas, mostrándose sorprendido de que en ia retaguardia haya quien no se ponga a tono con su eotiducta y hable en estos momentos de lioíario de trabajo y de jornadas, cuándo p 61 e so debe pensar en hundir al fascismo internacional. Censura que exista en algunos centros industriales la semana inglesa. Propugna por ia implantación del ser. vicie militar obligatorio y se expresa en estos términos: i; Hs. y quien dice: ¿Cómo Ejército obligatorio? ¿A mí me van a llevar allí a que mi mando alguien? ¿Pero qué es este? Si eres consciente de que tienes necesidad de empuñar las armas, ¿qué es lo que te priva, qué es lo que te humilla? ¿Que uní camarada salido de tu propio seno, más preparado que tú, te indique la forma, e! método de lograr la victoria? Porgue yo me imagino una libertad de que eacSa cual fanga lo que le cié la gana en el Ejército como im barco que estuviese en pleno aiar y eme ios marineros dijeran al capitán: No nos da la gana obedecerle y que cada marinero hiciese lo que le diera la gana. ¿Qué le ocurriría al buque? Que se tría a pique. (Aplausos. Afirma que son cosas de sentido común cuantas expone, y que no quiere que sus palabras se tomen como ataque a nadie: es qué conviene hablar con toda clariJad. He icído aqm mismo, en Madrid, unas eqn. rJgria- s que se lanzan, diciendo: UnáiMoiios los trabajadores y deséchenlos a los políticos. ¡Qué cosa míis rara Yo, que soy un trabajados 1 y soy un político, ¿con cuál am quedo? (Risas. Si ñas Toy con íes políticos, detrás del político se ve al trabajador. Pero yo soy un. trabajador, y si yo me nao con los trabajadores estoy unido como trabajador, como pintor, pero con uii poeo de tonciencia. Es un galimatías un poeo raro, ün poco extraño. ¿Qué quiere decir Unámonos los trabajadores y desechemos a los políticos Voy a ver si me explico para que lo comprendáis. Político, hacer política, es tener una concepción determinada de cómo debe asegurarse la gobernación de un país, sobre qué régimen, qué tipo económico, deben desarrollarse las actividades de los obreros; qué sistema de producción debe regularizar la vida, el trabajo, y qué conducta ttefeen observar los ciudadanos en todas sus manifestaciones de vida, de lenguaje, y qué régimen de tipo general debe darse a. una sociedad. Es decir: es un conjunto de problemas que los hombres que piensan de itl- ísilica juanera lo llaman programa de partido, programa político, lo mismo que le podríamos llamar programa apolítico que político. (Aplausos. Queremos la unidad de los trabajadores sobre un programa concreto de reivindicaciones revolucionarias, sobre un programa concreto de Gobierno. He dicho que iba a decir verdades como puños, y una es ésta. Quien pretenda romper la unidad, la que existe entre los Sindicatos y los partidos de clase, los partidos de los trabajadores; quien intente hacer esto, está prestando un servicio a Franco y Mola. (Gran ovación. El contenido nuevo, lo qiie hay de esencial en nuestra revolución es que es una revolución antifascista, en la cual ¿con qué derecho nosotros vamos a negarle a r republicano el título de antifascista, cuando está regando coi! su sangre las libertades de nuestra patria? ¿Con qué derecho se lo vamos a negar a un anarquista? ¿Con qué derecho nosotros, los comunistas, vamos a negar el título de antifascista a nadie, si para ser antifascista basta ser una persona consciente y culta? ¿Es que, en suma, sólo somos antifascistas los que, afortunada o desgraciadamente, pertenecemos a la clase obrera? ¿Es que el antifascismo está solamente condeusado en nosotros? No. Para mí el antifascismo queda condensado en esos jefes militares que han permanecido lealmente a nuestro lado. Para mí el antifascismo queda condensado en esos republicanos qce, a posar de ser burgueses, marchan conjuntamente a defender coa el proletariado la independencia, la libertad de nuestro pueblo. De ahí, camaradas, parte el error, y por partir el error de ahí tiene su derivación en cualquier manifestación de la vida en la retaguardia. Por ejemplo: se habla mucho de socialización. Yo no diré que por temperamento, sino por convicción, soy profundamente partidario del régimen socialista. Estoy verdaderamente escandalizado de ver cómo se desacredita por esos maravillosos Comités lo que es el socialismo. Socialismo existe en la práctica y en la realidad. Es el que vive la Unión Soviética, el pueblo más ordenado y más disciplinado; el pueblo donde cualquier actividad, cualquier manifestación de la ida pública está orientada hacia el logro de esa sociedad socialista. Pero ¿podéis decirme a mí o a cualquier socialista qué reconocemos por socialización al socializar la tierra yendo a imponerse por la violencia a los campesinos que 110 están convencidos de la bondad. tle ese régimen? ¿Se me puedo decir a mí que socialización es eme los obreros de una fábrica digan: Varoo a establecer entre nosotros, entre mientra fá. bricn, n. socialización y comienza a producir corno quiere, lo que quiere, sin atenerse a más instrucciones que las que emanen de ellos mismos, sin tener en cuenta las necesidades del conjunto del país? Se me 3 e decir a mí a lo que en realidad puede conducirnos una sociali- Antonio Mije en el acto del Monumental Cinema Nuestro colega Mundo Obrero reunió a parte de sus lectores la mañana del domingo en el Monumental Cinema para una especie de asamblea de masas, donde sometió a la aprobación del pueblo las consignas del partido defendidas por el periódico. Explicaron el sentido de la reunión Mariano Perla y Manuel Navarro Ballesteros. Luego, el comisario de guerra, Antonio Mije, pronunció un elocuente discurso, en el que glosó la actuación de Mundo Obrero que es la síntesis de las actividades desarrolladas por el comunismo español. Después de ensalzar ¡a transformación do las milicias en el Ejército popular, dice: Hemos visto cómo el fascismo internacional ha intervenido en España, cosa que ha señalado el camarada Stalin como el comienzo de la guerra mundial que ha empezado a tomar cuerpo en España. También el Presidente de la República ha dicho que la guerra que sostenemos es una guerra por la defensa de España. Pues bien: si luchamos contra vna invasión del fascismo extranjero, contra un ejército apoyado por técnicos alemanes e italianos, portugueses, no, porque no los tiene Portugal (Risas. con un ejército armado por ¡as potencias fascistas, hemos de oponerle un Ejército dotado con una disciplina sin igual, con una absoluta obediencia a sus mandos, haciendo que responda con una exactitud cronométrica a las órdenes que reciba. La mejor prueba de que éste es el camino justo es de que al enemigo se le han cortado en seco sus avances, y nuestros milicianos del 19 de julio, que a pecho descubierto corrían al asalto de los cuarteles y a cortar el paso al enemigo, unos en camiseta, otros con alpargatas o con zapatos, comienzan a tener hoy estilo militar, disciplina. Yo he podido ver en recientes visitas al campo que estas unidades militares funcionan casi perfectamente, y que estamos en camino de que estos soldados sean mañana buenos militares. Esto nos da la garantía del triunfo, porque el fascismo alemán e italiano no lo echaremos de España con frases bonitas, sino con fusiles, ametralladoras, cañones, Aviación y con un Ejército 3 egtilar. (Grandes aplausos. La segunda parte es el servicio militar obligatorio. Sí, servicio militar obligatorio. ¿Sabéis por qué? Cuando estamos en una guerra como la. presente; cuando estamos ante una intervención exti- anjera; cuando se intenta, repartir España, tenemos necesidad del servicio militar obligatorio, porque no podemos seguir tolerando queseada uno haga lo que le dé la gana, y mañana, pueda presentar factura como el que ha hecho más. Con el servicio militar obliga-