Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. MARTES 9 DE FEBRERO DE 1937. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. io. fia es favorable. El presidente del Comité, Sr. Lasnet, expresó los esfuerzos realizados por los médicos y las autoridades españolas para mantener en su territorio un perfecto servicio sanitario. Se tributó un caluroso homenaje a la señora Montseny, ministro de Sanidad español, por la labor realizada en tan difíciles circunstancias. También se informó en esta reunión de que el Gobierno español ha pedido que se renueve el mandato a la Cono, isión sanitaria que recientemente estuvo en España. -Fabra EL MINISTRO D E INDUSTRIA DELIMITA EL ÁREA D E ACCIÓN D E LOS COMITÉS DE Valencia 7, 12 noche. Interrogado eil ministro de Industria, señor Peiró, acerca de la misión que tienen confiada los Comités de control y de su área de acción en relación con el Estado, ha dicho: Las funciones técnicas de los Comités de control tienen su misión en la propia denominación de los Comités. Su función es la de controlar las actividades industriales y las económicas y la de los establecimientos industriales o del grupo de establecimientos industriales p (or y para el cual se haya designado un Comité. Los Comités de control tiene perfecto derecho a advertir lo que estimen advertible, a señalar defectos y a hacer sugerencias, y es su deber informar a los obreros y al Sindicato representado de todas sus observaciones. Deja de ser función de esos Comités la intromisión en las actividades directivas, administrativas y técnicas de la industria controlada, puesto que esas actividades no pueden ser mediatizadas, por ningún motivo, ni bajo concepto alguno. De forma, pues, que los Comités de control no tienen más función específica que la de fiscalizar y colaborar con sus observaciones a la buena marcha de las industrias para bien de los trabajadores y de la economía toda. Los Comités de control no son compatibles con las industrias al frente de las cuales continúen los antiguos propietarios o Empresas. Cuando éstos han desaparecido, por los motivos, que fuera, los Comités de control no tienen razón de ser. ya que entonces el órgano adecuado es el Consejo de fábrica o el Consejo de empresa, según los casos, puesto que la función de control se convierte en función gestora a la cual van vinculadas todas las actividades, por ejemplo, la del Consejo de Administración. Definir dónde acaba el área de acción del Comité de control y dónde comienza la función del Estado en relación con las industrias constituye un problema de apreciación personal, vinculada a la ideología de quien lo enjuicia. Ya he dicho antes que el área de acción de ese tipo de Comité termina donde ha desaparecido el antiguo propietario o Empresa. Llegado esto es cuando el problema queda planteado en estos términos: ¿Comienza la acción del Estado? ¿Comienza la del Municipio? ¿Comienza la del Sindicato? Ya se ve que el problema es arduo y difícil de decidir en breves palattras, pero yo me inclino por el Sindicato, sin que ello quiera decir que en isituaciones muy definidas, podríamos decir caóticas, como es la presente, no admita la intervención del Estado en la forma que diré. Es muy comprensible- -agregó Peiró al referirse a las extralimitaciones de los Comités de control- -que muchos Comités de esta índole rebasen e! límite de sus. funciones. Lo ocurrido después del 19 de julio fue más grande de lo que se es peraba: había que hacer frente a los acontecimientos, improvisándolo todo. Al cabo de seis meses ha habido tiempo de elaborar muchas cosas. No con la rapidez necesaria, pero sí- ha, cer algo. Ya empiezan a aparecer las medidas que acabarán con el error que padecen la generalidad de los Comités de control y con los abusos que al margen de éstos se cometen. La doctrina que acabo de sentar tengo por seguro que tendrá adaptación en todas las zonas sindicales de la España leal. Se refirió después a la intervención del Estado, y dijo que las industrias a que aporta el Estado eu ayuda económica, esta intervención debe ser, a su juicio, de naturaleza muy parecida a la intervención reconocida como justa en los Comités de control. El Estado ha de estar interesado en que la economía de la industria, que es la fuente de la economía general del país, siga un ritmo normal, en lo posible, en progresión ascendente. Por ello, en los períodos de colapso es lógico que se abran las cajas del Tesoro en apoyo de las industrias y tenga perfecto derecho a saber cómo se invierte el dinero. A mi juicio, la funciñn del Estado ha de consistir en inspeccionar y asesorar, tanto en el orden administrativo como en el directivo y técnico. Si la administración no es perfecta, el Estado debe corregir los defectos observados, y lo mismo en los otros aspectos. El dinero aportado a una industria le da este derecho al Estado, pero ningún derecho más. Ya sé yo que este cri- terio mío chqca con otros criterios, pero ya he dicho que cuando un pueblo ha tenido que improvisarlo todo, como le ha ocurrido al pueblo español, si bien no puede reconocérsele como lícito el que se encastille en una fórmula cerrada, en cambio, haría mucho menos el que se quisiera sitiar al proletariado y que lo que ha estado en sus manos dejara de funcionar. Mi criterio es que las industrias deben quedar en manos del proletariado, y estimo que la función del Estado debe limitarse a ayudar al proletariado en el cumplimiento de su misión histórica: elaboraruna buena economía social basada en los principios ünicos en que debe fundamentarse u. na República de trabajadores de todas clases. -Fetras. LOS CUCOS Y E L FRANQUISMO Para acabar de hacer la felicidad de la España convertida en colonia itálogermanoporiugv. esa, acaban de sacarse de la cabeza los intelectuales burgaleses lo único que lis hacia falta a los oprimidos bajo la bota militar: un nuevo- partido político. Así lo ha dicho un locutor faccioso a través del micrófono de la Radio Nacional. Este partido se denomina franquista porque a la sombra del general traidor pretende medrar. Y decimos que pretende, pues el profio orador ha manifestado que el militar bonito está dispuesto a que eso no suceda, ya que él es opuesto a todo renacimiento de ía antigua politiquería. Y no por falsa modestia, no; es que Franco no cree que se deba empequeñecer la grandeza del movimiento salvador creando un partido bajo su advocación, puesto que todo buen español es hoy franquista Como puede verse, los politiquillos facciosos han hecho una plancha de las suyas. Tratando de adular al jefecito, se han pues t 9 én pugna con él, ofendiéndole en su magnifica grandeza. Los cucos, los aprovechados, los sinvergüenzas de la acera de enfrente, juzgaban cómoda postura trepar agarrados a los faldones del nuevo dictador; pero era tan claro el juego, tan burda la repug ¡Hante coba que hasta la roma inteligen: da del pretenso führer se anticipa a re chazaría. Lo sentimos por los padres del nonnato partido. Y, sobre todo, por Juan Pujol, Víctor de la Serna, Ruis Albénis, Rodrigues de León y demás periodistas del campo faccioso, que ya estarían disputándose el suculento hueso de la dirección del órgano oficial de los franquistas VIGILEMOS QUINTA co Kepetidamente hemos dicho que ño debe descuidarse ni un solo momento la vigilancia de la llamada quinta columna Los manejos descubiertos ha poco por la Policía barcelonesa confirman que nuestros rácelos no son infundados. Algo semejante puede prepararse en Madrid para aprovechar un momento de confusión o de peligro. Pero, independientemente de esto, que suponemos no habrá sido pasado por alto por las autoridades competentes, queremos señalar hoy la campaña desmoralizadora a que se dedican los fascistas y faseistizoides al socaire de las colas, las evacuaciones y los pisos deshabitados. Las colas son ei mentidero, el aventador de los bulos y acaso el origen de la algarada, pues los que a ellas acuden con el alma envenenada por el fracaso y la intención perversa de desacreditar al Gobierno de la República y promover conflictos, no habría de desaprovechar la ocasi íi, si circunstancia eventuales despertaran el malestar de los ciudadanos y les hiciera, siquiera transitoriamente, sentir desmayo en el sacrificio que se han impuesto en defensa de Madrid. Para terminar con las colas, que tanto tiempo hacen perder a las amas de casa ses y los raids de aviación, es preciso que se implante cuanto antes y de un modo eficaz y señero el racionamiento, como se ha hecho en Bilbao desde un principio, sin lenidad alguna para el comerciante reacio ni para la entidad que pretenda hacer política o agenciar lucro a costa djel estómago de los vecinos y del orden público. Con la evacuación debe procedersa en semejante y enérgica forma, sin. paliativos ni excepciones. Ya está visto por las propagandas de las radios facciosas que el enemigo es contrario a la eliminación de ¡a Capital de los elementos no tíombar tientes. La resistencia a la evacuación, la crítica despiadada de la evacuación, hay que cortarla. Y, por último, hay que procurar, empleando para lograrlo las más severas sanciones, las más duras, las de ciudad en sitio, que sean respetados de modo absoluto los pisos que sus inquilinos han tenido que abandonar para trasladarse a otros más seguros o al dejar. Madrid temporalmente. Los actos aislados de piratería son aprovechados del. modo más rastrero por los enemigos del régimen, y eso es lo que precisa evitar. DIVULGACIÓN DEL PRESUPUESTO DE CULTURA La Federación Española de TrabPjaiíores de la Enseñanza, con el fin de divulgar en la opinión pública el aprobado presupuesto de cultura, ha organizado actos en el cine Genova, los días 9, 11 y 13 de este mes, a las tres de la tarde. Pronunciarán unas charlas divulgadoras compañeros de l a í E. T. E, y se proyectarán diversas, p ículas. Las invitaciones para maestros. y organizaciones sindicales pueden recogerse en el paseo de Recoletos, 23, y las sobrantes en La Delegación de Evacuación (Comité de Auxilio del Niño) Núñ, ez de Balboa, 31, tiene ofrecimientos para colocar CINCO MIL QUINIENTOS VEINTIDÓS niños en distintas localidades del territorio leal, donde quey que también son un riesgo ante los obudarán atendidos debidamente la taquilla del cine una hora antes del acto.