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B C. VIERNES 5 DE FEBRERO DE 1937. -EDICIÓN DEUA 1 MAÑANA. I AG. 11 UNA C O N Q U I S T A REVOLUCIONARÍA ¡En la República de la U. R. S. S. se concede- a la mujer iguales derechos Que al hombre en todos los dominios de la vida: económica, pública, cultural, social y política. La posibilidad de realizar estos derechos está asegurada mediante la concesión a la mujer de iguales derechos que al hombre en cuanto al trabajo... (Constitución de la U. R. S. S. artículo 122. La revolución constituye un ciclo histórico de varios siglos, cuyo desarrollo comprende el derrumbamiento de las jerarquías de la sociedad antigua- -Iglesia, monarquía, nobleza y propiedad- y la organización de nuevas estructuras sociales: ciencia, República, pueblo y trabajo. Quiero decir que en la sociedad antigua oprimía el, dogma al pensamiento, el rey a la nación, la; nobleza al pueblo y la propiedad al trabajo; y que la revolución, a través de un ciclo. de cinco siglos, va consiguiendo libertar al hombre de la estructura autoritaria, creando un pensamiento laico, una nación soberana, un pueblo libre y una economía sin privilegios, fundamentada en los derechos del trabajo. Es así como las palabras laicismo liberalismo democracia y socialismo se confunden y completan para expresar cuatro momentos de un mismo ciclo histórico y cuatro facetas de una misma realidad revolucionaria. La revolución es todo un órgano que ha de ser comprendido en su conjunto. Por eso, a veces, cuando alguien me dice: el problema clerical no me interesa. A mí sólo me preocupan los problemas sociales deduzco inmediatamente que no estoy dialogando con un revolucionario. Tampoco lo es el que reniega de la Libertad, de la Democracia o del Socialismo. Y no necesito aclarar que empleo la palabra socialismo en su sentido genérico, como movimiento histórico, no en el sentido específico de una doctrina o agrupación determinada. En suma, la revolución es el movimiento histórico en cuyo decurso la Humanidad logra el triunfo de la libertad y la justicia sobre la autoridad y el privilegio, t a revolución es libertaria o no es revolución. NI cabe conquistar una forma de liDertad, la económica, por ejemplo, renunciando a la libertad política o a la de conciencia. Lo que ocurre es que el temperamento reaccionarlo, cuando cede al empuje de la revolución, lo hace por temor, mas sin convencimiento, y por eso propende a negar las otras conquistas, no tan candentes ni actuales, pero igualmente gloriosas y necesarias para la dignificación del hombre y para el progreso de la Humanidad. La revolución es libertad; la reacción, autoridad. El patriarca del federalismo español, Pi y Margal! ha escrito sobre el tema páginas indelebles. Una de las características de la civilización autoritaria era la esclavitud de ia mujer. Más de media Humanidad- -las hembras abundan algo más que los varones- -estaba fatalmente condenada a la servidumbre. Los poetas y los santos han escrito mil lindezas para hacer reer a la mujer que el hogar era su jaula de oro. Pero Jas jaulas son todas de hierro, aunque las doren con purpurina. En las civilizaciones salvajes el hombre cazaba una mujer, la raptaba o la comjiraba, segün el mayor o menor grado de salvajismo de la tribu. Restos simbólicos de aquellas olvidadas costumbres son, según los sociólogos, el viaje de bodas y la ceremonia de las arras. La mujer así adquirida, por compra en el mejor de los casos, era, pues, una esclava, una esposa. Esclava se llama todavía la pulsera que ostenta en, algunas regiones, como símbolo de la promesa nupcial. El mundo antiguo era una sociedad de propietarios- agricultores. Y de esclavoscultiyadorés. como es natural. Para el pa- LO QUE DICE LA G A C E T A- Por Fernando VaJera IGUALDAD DE DERECHOS CIVILES PARA AMBOS SEXOS Valencia 4, 3 tarde. La Gaceta publica un decreto de Justicia disponiendo que el sexo no origina diferencia alguna en la extensión y ejercicio de la capacidad civil. La mujer, sea cualquiera su estado, tiene la misma capacidad que las leyes reconocen o pueden reconocer al hombre para ejercer todos los derechos y funciones civiles. Dentro del matrimonio ninguno de los dos cónyuges tiene potestad sobre el otro, ni ostenta su representación legal, quedando únicamente obligados por mutuo y leal consentimiento a vivir juntos, guardándose fidelidad y prestándose reciproca asistencia. La obligación a sufragar los gastos necesarios para el sostenimiento del hogar conyugal pesaré, sobre ambos cónyuges en proporción a sus respectivos medios económicos y a sus posibilidades de trabajo. Corresponderán conjuntamente al padre y a la madre las funciones y deberes que las leyes les atribuyen con respecto a los hijos comunes. Cuando los padres viviesen separados de hecho se presumirá que existe plena delegación de las facultades en favor de aquel que tenga los hijos a su cuidado. En tal caso el juez le concederá representación de los mismos. Si ambos cónyuges no se pusieran de acuerdo sobre algún punto de capital importancia o de reconocida urgencia relativo a la vida del hogar, así como a la educación de los hijos o a la administración de los bienes de los mismos, mientras no se constituya una jurisdicción especial familiar el juez de primera instancia conferirá la representación antes aludida o dirimirá la discordia previa audiencia de los interesados y si fuere posible de los hijos mayores de catorce años, que tuvieren un interés directo del asunto y del fiscal. La decisión del juez será ejecutiva, pero podrá ser modificada por el mismo en cualquier momento a instancia de cualquiera de las partes, sin perjuicio del derecho de los interesados a discutir sus diferencias por los trámites del juicio ordinario. Cada, cónyuge conserva la facultad de contratar con el otro y de convenir con él en cualquier momento la modificación del régimen económico matrimonial, que será el de separación de bienes mientras no se haya pactado otro diferente. El marido y la mujer podrán ejercitar durante el matrimonio los derechos y acciones que tenga el. uno contra el otro. Los actos realizados por mujer casada en cuanto a sus bienes privativos con anterioridad a este decreto, pero después de la entrada en vigor de la constitución de la República, surtirán pleno efecto, aun cuando no haya mediado licencia o poder marital. También surtirán efecto- plena, -los actoa realizados por mujer casada con fecha; an terior a la Constitución, siempre que h u í biesen sido impugnados con anterioridad la fecha de este decreto. Este decreto se aplicará a los. -inatrimo nios contraídos antes de su; vigencia asa (obstante subsistir el régimen económíco- iaia- trimónial a que estuvieren sometidos, sin, perjuicio de la facultad de modificar es r é gimen económico. En adelante, en dichos matrimonios Ia administración y idispósicióh. vde JósTweneg comunes exigirá, el de ambos cóji yuges, pudiendó el juez en ¿asoldé impedí mentó momentáneo de tino de ellojl ebnfe- í rir la administración interina a ótrot La mujer casada que al publicarse este ¿decre- to tuviere hijos de anteriores matrimonios recobrará, a petición suya, los derechos y deberes que hubiere perdido al contrae segundas nupcias, cesando en su, consecuencia las tutelas que a este respecto se hubiesen constituido. Quedan expresamente derogados cuantos preceptos legales, se opongan a lo dispuesto en este decreto. También publica un decreto de la Presidencia nombrando comisario general de la Exposición Internacional de París Artes y técnica de la vida moderna, a D. José Gaos Gonzá- ez, Otro concediendo el indulto de la pena, Je muerte y conmutándosela por el de internamiento perpetúo al paisano Celestino Candanedo, condenado a muerte en Gijón por el delito de espionaje. Otro autorizando al ministro de Obras públicas para establecer y realizar por gestión directa servicios combinados de transporte de viajeros y mercancías, utilizando coordinadamente la carretera y el ferrocarril. Otro creando hogares de reposo para curas de reposo y psíquicas de los ciudadanos que requieran estos medios terapéuticos y con preferencia para los combatientes de la lucha contra el fascismo. Otro, incorporando un vocal más por la P. A. I. y otro por el partido sindicalista al Patronato Nacional de Campos de. Trabajo. Se nombra comandante del destructor Lazaga al teniente de navio D. Ramón Guitart de Birto, De Justicia se inserta un decreto disponiendo que quedan incautadas por el Estado todas las existencias de algodón, lanas, sedas, tayón y los desperdicios de cualquiera de estas fibras, así como las mezclas en que entran algunas de las mismas, tanto en estado bruto como manufacturadas. -Febus. bido por los cristianos. Esta mudanza, quo a primera vista parece que había de tener leves consecuencias, las tuvo, sin embargo, tremendas e insospechadas. Llevóse al matrimonio toda dulzura; queriendo apretar los lazos, fusron aflojados, y en lugar de unir a los corazones, se los separó para siempre. No es el divorcio una concesión que hace la ley a, la corrupción de las costumbres, sino un. progreso, un perfeccionamiento, una mejora de la institución familiar. La indisolubilidad del matrimonio surge de un pre juicio pura y exclusi amente clerical. ¡Cuántos de los que se las dan de muy revolucionarios, sobre todo ahora que es tan fácil vestirse de rojo, censuran, ultrajan y con denan la práctica del divorcio! Porque soii beatos. Y, sin embargo, siempre fue el divorcio) la, institución complementaria de la familia individualista, lo mismo entre los romanos que entre las gentes germánicas. Siempre, hasta que el fanatismo religioso, por razo nes puramente místicas, consideró que na 3 die podía desatar los lazos anudados por el sacerdote en el cielo y en la tierra. Ni en la moral, ni en la razón, ni en la convemencin existen motivos para conde- ter- familias rey de su pequeño estado familiar, una buena madre era un tesoro tan estimable como una buena vaca. La compraba para que le diera muchos hijos; esto es, muchos brazos con que trabajar su hacienda. Resultaba más barato hacer los esclavos en casa que comprarlos en el mercado. Dura parecerá para irfuchos ésta verdad; pero así era. No comento; relato solamente. En las civilizaciones clásicas se elevó algo el rango social de la mujer e incluso tendió el derecho a constituir una base económica de su independencia. A la pequeña República de Atenas le cabe el honor de haber inventado el régimen de ia dote y de los bienes parafernales. Al término de la civilización clásica, la mujer había elevado su condición social; pero el cristianismo vino a hundirla nuevamente en la esclavitud. Para San Agustín, el matrimonio es un contrato de servidumbre de la mujer con respecto al hombre El catolicismo hizo indisoluble el matrimonio, y lo corrompió; porque el divorcio, digan lo qué quieran los beatos, constituye una garantía de la moral familiar. El divorcio- -ha escriío Montesauieu- -estaba permitido en la religión pagana y fue prohi-