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A B C. JUEVES 15 DE O C T U B R E DE 1936, EDICIÓN DE LA MAÑANA, PAG. 9, EN OVIEDO, NUESTRAS FUERZAS, DESPUÉS DETOMAR DOS CUARTELES Y OTROS F 0 COS REBELDES, HAN COMENZADO EL BOMBARDEO DE LA CATEDRAL EL EJERCITO LEAL AVANZA EN VARIOS SECTORES Y CAPTURA UN PUESTO CON DOCE HOMBRES EN EL SECTOR DEL CENTRO LOS MINEROS TOMAN POR ASALTO LOS P A R T E O F I C I A L DE G E REDUCTOS EN QUE DESESPERADAMENTE Parte único radiado U las R R A la no- i a nueve de SE REPLIEGAN ARANDA Y SUS SECUACES che, desde el ministerio de la Guerra: Es atacada la Fábrica de Armas Oviedo 14, 11 noche. La jornada de hoy ha sido de gran importancia para las fuerzas republicanas, que operan en continuos avances de los barrios de la capital. Se ataca fuertemente el eiificio del hospital, y otros contingentes baten el edificio del- Ayuntamiento desde la barriada de Santo Domingo. Se ha ocupado La Vega y se está preparando la toma, por asalto, del edificio de la Fábrica de Armas, fortificado por los rebeldes. Desde La Tenderina se ayuda al ataque contra la Fábrica Nacional. mudecido ante la precisión de los tiros de nuestras baterías. Continúa el combate y se confirma la impresión de que la toma total de Oviedo es cosa de muy pocos días. Se ha establecido un servicio médico para atender a la población civil evadida de la capital. Se ha confirmado fjue hay muchos casos de tifus, que han tenido que ser aislados en hospitales especiales. Las demás personas han sido conducidas a pueblos alejados de la lucha. Bombardeos enemigos ineficaces La conquista de Oviedo Los facciosos, inhumanamente, ametrallan a los ciudadanos que se pasan a nuestras filas De todas las barriadas sale precipitadafeiente hacia nuestras filas la población ciyil, pero loa fachosos, con una crueldad Que indica el girado de su desesperación, ametrallaron esta mañana a un grupo de mujeres y niños cuando se dirigían hacia 103 nuestros. El episodio produjo furioso enardecimiento en los mineros, que redoblaron el ataque. A medida que los rebeldes abandonan los edificios de las barriadas, saquean las Jasas y las incendian después. Esta noche en todo el sector de la segunda zona de resistencia de Oviedo se ven numerosos incendios. Ayer, como todos los días, los mineros rechazan a las columnas gallegas En el frente occidental el enemigo se ha estrellado nuevamente contra la barrera infranqueable de los mineros. En el cuarto día de ataque las fuerzas, enemigas no solo no han avanzado un palmo, sino que se han visto precisadas a retroceder y aun sufrir gran número de bajas. Paisanos llegados a nuestras filas procedentes de los pueblos de esta zona confirman que el número de, muertos de los rebeldes es enor- me. La actitud decidida de los mineros es el exponente. mayor de la impotencia del enemigo para acercarse a la capital; ya es imposible prestar auxilio al traidor ex coronel Aranda. -Febus. Frente Norte y Noroeste: E n los sectores oriental y fcentro de este frente, nuestras avanzadas sostienen constante tiroteo con los puestos rebeldes. La aviación enemiga bombardea, sin resultados, el sector de Eibar. En Oviedo, las tropas republicanas continúan la lucha dentro de la ciudad. En su poder han caído el cuartel de Artillería e Ingenieros, los dos Mataderos y los dos mercados, el convento de las Adoratrices y el Cementerio Viejo. jVuestra Artillería bombardea la catedral, en donde se lia hecho fuerte un importante núcleo faccioso. Avance en el sector de Barbastro Frente de Aragón: E n el sector de Barbastro, nuestras tropas han avanzado hasta el kilómetro 6 de la carretera de Jja Alcubiera a Lepiñena. La. Aviación republicana realizó durante todo el día vuelos de reconocimiento por todo este frente, bombardeando con gran eficacia, los emplazamientos de la artillería facciosa. Un ataque de las tropas enemigas para desarticular nuestras líneas de Farlete ha sido enérgicamente reprimido por las fuerzas leales, que ocasionaron a los facciosos numerosas bajas. Sobria referencia oficial Oviedo 14, 12, noche. El parte oficial de guerra facilitado por la Comandancia de guerra de Gijón, dice: Sector de Oviedo: Sin novedad. Sector Occidental: Se han repetido los ataques, siendo rechazados, como en los úitimos días. -Febus. levemente en un brazo. El oficial Campín se suicidó en el mismo de. spacho del general traidor. El hecho no trascendió, porque se amenazó con pena de muerte al que lo divulgara. El evadido refiere, a lo largo de su relato, este otro episodio: El doctor Piqueras era un conocido militante de los partidos de izquierda, que en los primeros días de la sublevación fue condenado a muerte por los rebeldes. Al tener noticias de ello, se presentó ante los jefes facciosos un cura, diciéndose tío Sel citado Piqueras. Realizó numerosas gestiones, todas ellas sin resultados satisfactorios. Consiguió únicamente que le dejaran presenciar la muerte de su sobrino. Cuando Piqueras estaba frente al piquete de ejecución, y ya, el cura había perdido la esperanza de salvarle, declaró dramáticamente: -E s mi, hijo. Se ha puesto sitio a la catedral Durante la mañana, desde las torres de? a catedral, el enemigo hizo nutrido fuego de ametralladora; pero esta tarde había en- Rectificación favorable de nuestras líneas. Ofensiva rechazada Frente del Sur: Sin gran resistencia se lian rectificado favorablemente nuestras líneas en el sector de Villanueva de la Serena. Una agresión de la artillería facciosa ha sido rechazada, dejando en el campo loa rebeldes 16 muertos y algún armamento. El sector de Guadix comunica ligeros encuentros de nuestras avanzadas, sin consecuencias. En el sector de Alcazarejos- Ppzóblanco, las milicias y la Artillería leal han contraatacado, neutralizando una seria ofensiva enemiga, conservando sus posiciones y obligando a los atacantes a retirarse. g E V I L L A BA O LA GARRRA DE QUEIPO Nuevas pruebas de la ferocidad del ex general traidor Nuestro colega Mundo Obrero publica ¡el relato de un evadido de Sevilla recientemente, que cuenta episodios muy interesantes. Hace unos veinticinco días aproximadamente llegó a Sevilla, procedente de Extreínadura, un oficial apellidado Campín, perteneciente a las guarniciones de Marruecos. Este oficial era hijo del general Campín, que ejercía la jefatura de las fuerzas militares de Granada al producirse la sublevación. El general Campín fue requerido por el traidor Queipo de Llano para que apoyara el movimiento sedicioso. Como el pundonoroso general se negara a ello, el bizarro speaker ordenó su encarcelamiento fcr la apertura de un Consejo sumarísimo. Campín, por su lealtad a la Repúblicli y al Gobierno legítimo, fue condenado a muerte ¡5 ejecutado. Su hijo, que en Marruecos tuvo conoci- intento del proceso instruido, creyendo que ípodría evitar su ejecución, se trasladó a Sevilla y se presentó a Queipo de Llano, que le trató con su chabacanería habitual. Indignado el oficial Campín por la actitud cruel y grosera del cabecilla, sacó una pistola y disparó contra él; pero sólo logró herirle Captura de un puesto con doce facciosos. Un intento de avance contenido Frente del Centro: Desde primeras horas de la mañana nuestras baterías hacer; intenso fuego en Paredes de Buitrago. A última hora de la tarde ha sido capturado, por un golpe de mano, un puesto avanzado faccioso con doce hombres. El enemigo lia intentado en el curso de la tarde una avanzada sobre Aldea del Fresno, en el sector de Navalperal- Cebreros. Nuestras tropas reaccionaron, logrando contener el ataque por sorpresa y consolidar sus posiciones. En los demás frentes, sin novedad. Centenares de militares alemanes e italianos llenan las habitaciones del hotel Majestic. A las ocho de la mañana, todos los días llegan al citado hotel cinco o seis autobuses militares, que trasladan a los extranjeros al campo de aviaciñn. La salida de aviones se produce a diario, K, de una manera regular, media hora máa Los verdugos sonrieron, incrédulos; pero como el sacerdote sé afirm ara 1 en la paternidad de Piqueras, no tardaron en desatarse las iras falangistas contra él. Al día siguiente, este hombre, por el delito de haberse declarado, padre era vejado y maltratado por las calles sevillanas. Los facciosos le obligaron a ostentar un cartel, en el que se decía: Soy un renegado de mi confesión. Unos días más tarde este honrado sacerdote moría ametrallado por un- grupo, de falangistas.