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A B C DOMINGO 5 DE JULIO DE 1936. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 43. eran las únicas capaces de establecer una cho de que la República polaca pague la misituación tranquila y pacífica en Dantzig tad de estos gastos no quita importancia para el porvenir. al hecho. Desde esta conversación, la situación no ha cambiado en modo alguno en la ciudad El barril de pólvora del Este libre. El Gobierno nacional- socialista ha tratado, Si en el informe del Sr. Lester se trata en la medida posible, durante los tres del hecho de que un comandante de un na- años últimos, de lovencer estas dificultades. de vio de guerra alemán se haya negado a vi- Yo mismo tengo el convencimiento de que sitar al comisario superior de la ciudad lihaberse mucho más en bien bre, he de decir que comprendo perfecta- j podríapoblación hecho se hubiese visto oblide la si no mente la actitud de este comandante. Este gado a deslizarse de esta misión continuahecho me interesa muy mucho; pero ir a mente por la actividad del Sr. Lester. La mezclar al Gobierno de Dantzig, o al presi- Ciudad Libre ha sido llamada, incluso en dente del Senado de la ciudad libre en este los círculos de la Sociedad de Naciones, el asunto, es absurdo, a mi juicio. barril de pólvora del Este de Europa Se ha buscado el medio de que el barril no es Dantzig no quiere Jigar su suerte para tallara. Desgraciadamente, la Sociedad de Naciones no ha encontrado los medios. Dos siempre a la Liga hombres, sin embargo, por el prestigio de que Como nacionalsocialista y como alemas, de- gozan por su autoridad y por la grandeza de seo declarar claramente que no es de extrañar su voluntad, han logrado alejar en un corto que el comandante del crucero Leipzig no espacio de tiempo todas las causas de Con visite al alto comisario, después de la acti- flictos y asegurar un desarrollo pacífico del tud que este último adoptó durante la visiporvenir. Son Adolfo Hitler, reconocido ta de navios de guerra el año pasado. Es nacomo jefe del pueblo alemán, y el veneratural que después de este incidente se exa- do mariscal Pilsudski. Hemos sido nosmine el pro y el contra, pero así como el otros los que hemos alejado, mediante condiGobierno de Dantzig permitió a los partidos ciones concertadas con Polonia, los peligros que adoptasen una actitud en relación con su del barril de pólvora del Este europeo. Este criterio, es necesario dar al dirigente de la hecho debería ser reconocido y justamente política del partido gubernamental nacional- apreciado por vosotros. Todos los altos cosocialista, al jefe regional, Sr. Forster, el misarios que han precedido al representanderecho a exponer la indignación, mucho te actual habrán de convenir en que han tiempo contenida, de la población dantzi- tenido graves precauciones acerca de las reguesa. laciones polacodantziguesas, y el Gobierno Sólo puedo manifestar que la Constitución de la Ciudad Libre, absolutamente leal con de la ciudad libre, de conformidad con los los Tratados, se ha esforzado para disminuir deseos del Consejo de la Sociedad. de Na- estas dificultades, y ahora la población dantoenics, ha sido respetada en este caso cui- ziguesa no comprende cómo se trata con nedadosamente, tanto en su espíritu como en gligencia esta cuestión. En lugar de apoyar su letra. a mi Gobierno para obtener cada día maPuesto que en el curso de un solo año se yores y mejores resultados, tengo que comcitado, por decirlo así, dos veces al Gobier probar que lo que se ha hecha ha sida busno de Dantzig ante la opinión mundial, me car con lupa granos de pólvora, a los que veo obligado a examinar a fondo las cues- en las reuniones del Consejo la luz de la tiones que se refieren particularmente a la opinión mundial prendería fuego. Lo mejor ciudad libre, pues soy el jefe de 400.000 ale- sería hacer que esta pólvora fuese inofensiva, manes, que no quieren ligar su destino por la ahogándola en agua. eternidad a la Sociedad de Naciones. 1 lo que digo, aportaré las pruebas que quieran. En poco tiempo también podría organizarse un plebiscito en la ciudad libre que pondría de manifiesto si está de acuerdo o no con las actividades de vuestro representante. No quiero exponerme a los reproches vuestros por haber expuesto hoy únicamente los deseos y cuidados del Gobierno de Dantzig y su población. Para salir de esta situación podrían adoptarse soluciones diversas; por ejemplo, la Sociedad de Naciones podría enviar a Dantzig un nuevo alto comisario que recibiese orden de no mezclarse en los asuntos interiores de la ciudad. Esto sería bastante. Aprovecho el momento para decir, tanto oficial como particularmente, y declaro en nombre del Gobierno de Dantzig, que los derechos de la minoría polaca en el territorio de la ciudad libre, resultantes de los Tratados y Acuerdos, serán respetados, e igualmente lo serán los del Estado polaco. Como solución a tales cosas, podría proponerse el envío a la ciudad libre de un comisario, si no que fuese por la misma Sociedad de Naciones, mediante el presidente del Senado, sometido a responsabilidad personal ante la misma Sociedad de Naciones, restableciéndose de este modo la tranquilidad interior y exterior. No se trata en mi discurso de juridicidad y Derecho internacional, sino que quiero hablar como el representante de los cuatrocientos mil alemanes de Dantzig, y no son mis párrafos los que hablan, sino seres humanos que viven. Creo, señores, haberles señalado un camino de solución, y una resolución que se tomase sería un hecho histórico de gran alcance. Tal resolución no solamente sería agradecido por la ciudad libre, sino que la opinión pública mundial reconocería la bondad de ese hecho histórico. El alto comisario protesta contra las acusaciones Ginebra 4, 11 noche. El alto comisario de Dantzig, Sr. Lester, ha protestado contra la acusación del Sr. Greiser de haber hecho incluir en el orden del día del Consejo de la Sociedad de Naciones el asunto de Dantzig sin haberle avisado. Agrega el señor Lester qué. él Sr. Gíe i ser, había hablado de reformas constitucionales de la ley de la ciudad libre, sin tener en cuenta la especial situación jurídica de Dantzig. El alto comisario no puede expresarse con la misma libertad que él lo ha hecho, puesto que su misión, es precisamente el hacer respefar dicha Constitución. Respecto a la acusación hecha con referencia al. desempeño de la misión del alto comisario, éste dijo que contestaba limitándose a manifestar que había cumplido lo mejor posible una labor difícil de llevar a cabo. Beck estudiará! a cuestión El Sr. Beck, en, nombre de Polonia, declara adherirse al informe presentado y aceptar la misión de, estudiar la cuestión, aun en el caso de que el presidente de la Ciudad Libre juzgase oportuno e indicado tratar de los problemas de orden general independientemente del tema de nuestra discusión. De todas formas nada justificaba los ataques contra el representante de la Sociedad de Naciones. en el ejercicio de sus funciones, el cual debe esperar ser apoyado con toda fuerza por el Consejo. El Sr. Delvos manifiesta que, deseando expresarse con el mayor comedimiento, que es el impuesto al tratar de cuestiones internacionales, debe, sin emba- go, recordar que Dantzig está colocada por los Tratados bajo las autoridades de la Sociedad de Naciones, representadas por el alto comisario, cuya labor merece elogios que no deben regatearse por parte del Consejo. ¿Por qué fue separado Dantzig del Reich? La población de Dantzig, al igual que yo mismo, tiene la impresión de no haber sido separada del territorio de la madre patria por los motivos que se dicen a la opinión mundial. Se dijo que la República polaca tenía que obtener la libre salida al mar, salida que la asegura el puerto de Dantzig. Quiero declarar en alta voz que el pueblo polaco plantea esta reivindicación. Pero si se tratase únicamente de esa salida al mar, no era preciso separar a nuestra patria dantziguesa de Alemania, y si, a pesar de todo, se ha hecho de Dantzig una especie de ciudad libre, es preciso casi creer cíe era para establecer en el Este una causa de disgusto y de roce entre Alemania y Polonia. Contra el proceder del alto comisario No puede extrañar, pues, que tras los últimos acontecimientos el Gobierno se haya visto obligado a ceder ante el deseo de la población y examinar sus relaciones con el alto comisario de la Sociedad de Naciones. Vosotros, señores que formáis el Alto Consejo de la Sociedad de Naciones, sois partidarios de las leyes de la democracia. Yo sé conocer lo que en estas leyes quiere decir la palabra democracia Quiere decir la voluntad de una mayoría, cosa que no tiene en cuenta el actual con isario de Dantzig. Por lo que mí respe tfit he hecho siempre cuanto he podido para evitar desórdenes en la ciudad, empleando medios incluso con la aprobación del comisario. No creo que la recompensa que vaya a obtener sea llamándome a Ginebra, arrancándome de mi trabajo pacífico. La población de Dantzig no está satisfeCarácter oneroso del sistema actual cha del proceder Sel dito comisario, cosa La Sociedad de Naciones no ha dado, por que ustedes deben conocer. Como antiguo otra parte, nunca un apoyo efectivo a la Ciu- combatiente de la guerra mundial y como dad Libre y además la ha privado de todos, combatiente por la idea nacionalsocialista, los derechos de soberanía que corresponden he visto muchos cadáveres, pero jamás vi a un Estado independiente. La población cosa más. irritante querías de muertos apudantziguesa nunca obtuvo ventajas políticas ñalados por la minoría- criminal. Si éstos ni económicas por parte de la Sociedad de ¡pudieran levantarse, os hablarían de la toNaciones, sino, por el contrario, tiene que lerancia da tales actos dé- las- minorías por pagar cada año varios millones de florines parte de vuestro representante. Esto no- es dantzigueses de intereses para la amortiza- laborar por la paz y la buena comprensión. ción de las transacciones entre la Sociedad de Naciones y la Ciudad Libre. Además, la Greiser propone un plebiscito y el nomopinión piiblica considera insoportable que bramiento de otro alto comisario los gastos del alto comisario de la Sociedad de Naciones, cuyos ingresos son pagados en Además, no comprendiendo el idioma de oro o en divisas, estén en contradicción con la población, menos puede darse cuenta de la miseria económica de la población. El he- su manera de pensar. Si no quieren creerme