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A B C DOMINGO 5 D E JULIO DE 1936. EDICIÓN D E LA MAÑANA. PAG. 42. Preguntada la Asamblea por su presidente, aquélla, con su silencio, demuestra que considera la cuestión suscitada por la Tepresentación etíope como tratada por el inPanamá, Sur- áfrica, Chile, Venezuela y forme de su Mesa, y por tal causa el primer proyecto de resolución no se pone a Méjico no votan votación. sobre emiEl primer delegado del Panamá, Sr. Ga- La segunda resolución etíope, millones de Ii ko Solís, sube a la tribuna y declara no sión de un empréstito de diez en votación haber tenido tiempo de remitir a su Go- libras esterlinas, es rechazado bierno estos proyectos de resolución. Des- por 2 votos contra el- olo voto a favor de pués de la intervención de los delegados de Etiopia y 20 abstenciones. Canadá, África del Sur y Colombia, el señor Van Zeeland da la discusión ppr terminada y propone ponerse a votación priEl voto de la delegación española mero el proyecto de resolución de la Mesa. Ginebra 4, 8 noche. En la votación haLa Delegación etíope insiste en que sea primeramente votada su resolución y no- bida esta tarde en la Asamblea de la Socieminalmente, pero el presidente, Sr. Van Zee- dad de Naciones, respecto de la cuestión del land, interpretando el sentir de la Asamblea, conflicto italoetíope, el ministro de Estado pone a votación primeramente el proyecto español, Sr. Barcia, ha votado a favor del de resolución presentado por su Mesa. La proyecto de resolución elaborado por la Asamblea se pronuncia a favor del pro- Mesa, habiéndose abstenido al votarse la yecto de resolución ya publicado, que in- proposición abisinia, pidiendo un crédito de vita al Comité de Coordinación de sancio- diez millones de libras estrelinas. El Sr. Barcia saldrá esta noche para nes a que éstas sean levantadas. El proyecParís. to es aprobado por mayoría. Se abstuvieron de votarle África del Sur, Chile, Panamá y Venezuela. La Delegación mejicana se ausentó de la Asamblea. El jefe del Poder ejecutivo de El Ras Nasibu votó en contra. Todas las demás Delegaciones han vota- Dantzig acusa de parcialidad al do en favor del levantamiento de las sanalto comisario ciones. Ginebra 4, 7 tarde. Después de una breLa resolución etíope, desechada ve intervención del delegado de Polonia, y El presidente, Sr. Van Zeeland, presenta tras la declaración del Sr. Edén, el presidenlos dos proyectos de resolución redactados te del Senado de la ciudad libre de Dantzig, por la Delegación etíope, los cuales ya fue- Sr. Greiser, hizo uso de la palabra, dicienron publicados. En el primero, donde se do, entre otras cosas: Cuando en la noche del jueves al vierinvita a los Gobiernos al no reconocimiento de la anexión de Etiopía. nes recibí la noticia de que el alto comiAl terminar el delegado etíope, éste pide quesean votados estos proyectos de resolución. sarjo de la Sociedad de Naciones había (decidido llevar la cuestión dantziguesa al orden del día de la Asamblea actual, me sorprendí profundamente y estoy seguro de que lo mismo ocurrió a la población de la ciudad libre. En nombre de la población de Dantzig, tengo el honor de declarar que es la primera vez que desde que existen relaciones entre la Sociedad de Naciones y Dantzig se incluyen en el orden del día de una Asamblea de la Sociedad de Naciones con tan curiosa rapidez; pero lo más curioso sobre todo es que los periódicos de la oposición de Dantzig han recibido el informe del alto comisario antes que el propio Gobierno. El Consejo no puede, pues, extrañarse de que al tratar de esta forma la cuestión de Dantzig, la opinión pública tenga nuevamente la impresión de que la cuestión dantziguesa sirve de pretexto para ocultar otros asuntos desagradables ante los que nos hallamos. El incidente del crucero alemán a Leipzig Sólo al llegar a Ginebra he tenido conocimiento del informe del alto comisario. He de decir que la sorpresa acerca de este informe es aún mayor que la causada por la decisión del Consejo. Por ello me veo obligado a improvisar y a adoptar una actitud en relación con estas cuestiones. El informe del alto comisario me extraña particularmente, porque el Sr. Lester me expresó hace unos días, y ante testigos, en una conversación, su satisfacción acerca del hecho de que el Gobierno de la ciudad libre hubiese adoptado medidas que, a su juicio, T Í Tpor 100 de o- Calle i S