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La disminución progresiva 8 e la exportación de nuestra naranja a la Gran Bretaña, es tanto más alarmante si se recuerda lo que representa este producto para nuestra economía nacional, y el hecho de que Inglaterra sigue siendo el principal mercado para él. En 1932- 33, este país consumió el 28,6 por 100 de la cosecha de naranja española; en 1933- 34, el 25.5 P? r 100, y en 1934- 35, el 22,3 por 100. Palestina sigue siendo nuestro más poderoso rival; pero la naranja española es siempre la más sabrosa, hecho no apreciado invariablemente por el paladar británico, aunque es satisfactorio notar que la valoración de nuestro fruto, de unos 10 10 chelinesa en 2 1933, aumentó a 11 chelines en 2 93.4 y I 6 por quintal inglés, en 193.5, cotizaciones medias que subirían de eliminarse los envíos de naranjas finetas, torregrosas, pajarillas, etc. especies acidas y pequeñas, que no tienen aceptación, y perjudican gravemente a las de mejor calidad, observación aplicable a la clase denominada 504. Subsiste la necesidad de crear en el comprador inglés la seguridad de que la inspección que se realiza en España es suficientemente eficaz para impedir que salga naranja helada. Los envíos españoles de patata temprana aumentan algo, aun cuando los de Canarias permanecen estacionarios. La importación de albaricoque sufre una grave disminución, consecuencia de los daños sufridos en Murcia durante el período de floración; señálase la urgente necesidad de estudiar la cuestión de los transportes, capital para este negocio. Mantiénese la importación de melocotones españoles, no obstante la ausencia de los melocotones tempranos del Llobregar, base principal del negocio realizado en 1934. Debe tenerse presente que, en lo que respecta a la fruta de verano, nuestro principal competidor es Italia, gracias, sobre todo, al hecho de poseer un transporte más barato- -no debiera serlo con refrigeración. El 75 por 100 de los tomates que produce Canarias se envía actualmente a Inglaterra, cuyas compras han pasado de 1.186 millares de quintales ingleses, en 1931- 32, a 1.582 millares en 1934- 35. Este producto apenas tiene competencia desde diciembre a mayo en el mercado inglés, no obstante lo cual alcanza cotizaciones casi ruinosas, ya que los envíos, lejos de regularizarse, según la demanda, abarrotan el mercado en ciertos momentos. En un segundo artículo expondremos algunas de las atinadas observaciones que la Cámara, y su filial, la Unión Frutera Española, hacen obre los productos principales de nuestra exportación a Inglaterra. Luis ANTONIO BOLÍN Londres, 1936. ABC EN CHILE Fdiz iniciativa Se debe al señor vicecónsul de España en Valparaíso, encargado temporalmente del Consulado general, la iniciativa muy importante de que nuestro país coadyuve eficazmente al éxito de la Exposición chilena de Productos Nacionales, en sus diversas expresiones, que se prepara ya con todo entusiasmo para realzar con número tan significativo el programa variado de las festividades que tendrán efectividad con motivo del cuarto centenario de la fundación de Valparaíso por el capitán Juan de Sayavedra, jefe de la vanguardia de la famosa expedición de Almagro, descubridora de Chile 1536. La cooperación española consistiría en exhibir sus principales artículos de exporta- ción, y, singularmente, dar a conocer en Chile los renglones más sobresalientes de la industria peninsular y nuestros valores artísticos. Se cree que España está en condiciones de no hacer un papel desairado en esa línea abundante de la fertilidad universal, pues a despecho de nuestros pesimismos y de nuestro habitual encogimiento de hombros resulta que cuando nos decidimos a hacernos presentes donde otros se juzgan insuperables terminamos por conseguir victorias insospechadas. Hay una lista inacabable de cosas que tienen su origen en España y que andan corriendo el mundo con nombres pegadizos. Justo es, entonces, demostrar que no sólo cardamos la lana sino que tenemos derecho a gozar, de la fama de saberla cardar con rara perfección. La oportunidad que se nos brinda en Chile, con todo gusto y buena voluntad, no debe ser rehuida. La ocasión es única; y, además, algo así como un anticipo de lo que puede suceder dentro de cuatro años, cuando Santiago de Chile festeje los cuatrocientos años de su fundación por Pedro de Valdivia. Constantemente se habla del acercamiento hispanoamericano, y de las vinculaciones raciales. Ese es el capítulo histórico de la lírica de sobremesa. Pero el capítulo material y sustantivo es el de unirse estrechamente a los pobladores de las tierras en las que lució el sol imperial español para estas enjundiosas luchas del progreso que se ejercitan en labores fecundas a cuyo extremo nos esperan los brazos abiertos de un claro porvenir. Entre el elemento chileno ha producido una inmensa satisfacción la noticia de estar en estudio la cooperación de España en el centenario cuarto de Valparaíso. No hace falta decir que la colectividad española residente promete accionar con su entusiasmo de siempre. Y para ganar tiempo- -porque realmente el tiempo apremia- se ha elegido ya el hermoso local donde España colocaría sus exhibiciones. Es un soberbio edificio, que ofrece toda clase de garantías de seguridad y comodidad, fuera del espacio suficiente para instalaciones de toda clase. El Gobierno de Chile brindará franquicias aduaneras excepcionales para todo lo que viniese a la Exposición. Y ella se financia por sí misma. Lo que importa es que en España se quiera llevar a cabo el proyecto. Desde luego el presupuesto de gastos no superaría de cien mil pesetas, suma que nada significa por si misma al tomarse en cuenta el objeto perseguido. Depende, pues, del Gobierno español, que en el cuarto centenario de la fundación de Valparaíso, España ocupe un sitio eminente y dé una prueba de su anhelo de que cada día sean más íntimos y provechosos los contactos con las naciones que son ramas del tronco castellano. Yo me permito excitar a los productores de España, de toda clase, de todas las comarcas y de toda naturaleza, para concurrir a esta gran feria chilena de 1936- 37 (septiembre de 1936 a marzo de 1937) Vengan demostraciones de nuestra industrialidad. Cuanto más, mejor. Eso es lo que conviene. EL BACHILLER ALCAÑICES POCO IMPORTA Poco importa la Constitución escrita. En una noche, cualquier persona medianamente culta y hábil puede redactar la Constitución más hermosa del mundo. No cuesta ningún esfuerzo. No conozco textualmente la Constitución venezolana- -por decir un ejemplo- pero no creo que exista en ella un párrafo que diga que el presidente de la República hace lo que le dé la gana. Seguramente dice que todos los venezolanos son libres e iguales; sin embargo, la Constitución escrita no ha impedido la dictadura del general Gómez. Tampoco adjudicará la Constitución de Nicaragua derechos al jefe del ejército a sublevarse para imponer su candidatura a la presidencia. Y, sin embargo, Somoza se ha sublevado, derribado a Sacasa y ya es candidato con todas las probabilidades de triunfar en un simulacro de elección. Poco importa también la reforma de la Constitución de la Rusia soviética. Se dice que la nueva parecerá mucho a la suiza. Puede ser, pero lo que no puede ser es que Rusia se transforme en una democracia iguel o parecida a la suiza. Sobre el papel leeremos muchas frases muy hermosas, pero en realidad seguirá la dictadura de una minoria. La dictadura es necesaria, indispensable, cuando un país se separa de sus instituciones tradicionales que durante siglos le habían inspirado respeto. Por ejemplo, en un país tradicionalmente monárquico, el régimen que se substituya a la monarquía se verá obligado a suplir (por lo menos durante una temporada más o menos larga) con la dictadura, con leyes excepcionales, el prestigio que le falta. Y cuando más se aleje el nuevo régimen del antiguo, más tendrá que apretar: la dictadura socialista será más dura que la republicana; la comunista más dura que la socialista. Y ello durará hasta que el nuevo régimen se consolide y cuente con la adhesión de los elementos conservadores. Lo que se refiere particularmente a Rusia, la visión dantesca de Dostoievsky en Los Poseídos, nos hace estremecer cada vez que volvemos a leerla. Partiendo de la libertad ilimitada- -dice el maníaco de la revolución- -desemboco en el despotismo sin limites. Pero añado que no puede haber otra solución que la mía para el problema social... Todos esclavos y todos iguales en la calumnia y el asesinato, pero antes de todo: Igualdad. No necesitarnos educación, estamos ya hartos de ciencias... Obediencia completa, impersonalidad completa. Siempre ha sido este, en grandes rasgos, el régimen ruso, porque tampoco e! zarismo ha sido el régimen monárquico ideal. Era al par demasiado duro y demasiado blando: oriental y caprichoso; la Iglesia carecía de la majestad e independencia de la católica, estaba subordinada a los intereses temporales y a la burocracia a menudo venal. El zarismo carecía, pues, del prestigio indiscutido de la Monarquía danesa y por consiguiente tenia que acudir a medidas dictatoriales para gobernar y mantenerse. Sin embargo, esas medidas no se pueden comparar ni remotamente a las que emplean los Soviets para prolongar su existencia. La confianza, el prestigio, la tradición, la costumbre, no se substituyen sino por medidas coercitivas. Napoleón era Napoleón, pero a pesar de su gloriosa carrera militar, tuvo que sujetar al pueblo francés mucho más que los Eorbones, aunque menos que los jacobinos, cuyo prestigio era menor. Y si mañana en Rusia llegaran al Poder los trotskistas, la dictadura resultaría forzosamente más feroz aún que la de los bolcheviques, cuyo régimen se acerca ya a los cuatro lu: tros. Prestigio, a base de la tradición; o revolución con su inevitable anexo: 1 a dictadura. La humanidad está colocada en todas partes y en todos los tiempos ante esta alternativa. ANDRÉS REVSSZ El público debe leer diariamente nuestra sección de anuncios por palabras clasificados en secciones. En ellos encontrarán c o n s t a n t e m e n t e asuntos oue pueden interesarle.