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A B C. VIEKNES XgüJB J U N I O DE 1936. ifiXJlClUJN JJi JLA MAÑANA. F A ü 19. MANIFESTACIONES INTERESANTES DE UN EX SOCIALISTA Los crímenes de los revolucionarios de Asturias. Lo que pudo ver en Rusia Nuestro querido colega Ya publicó anoche el siguiente telegrama: Badajoz 18. El ex socialista Ricardo Ortiz de Zarate Usada, que fue secretario del partido en- San Sebastián durante dieciocho años, ha hecho importantes revelaciones sobre la revolución de octubre y la estancia en Rusia de los españoles fugitivos a un redactor del periódico Hoy. Ortiz de Zarate es hermano político del que fue director de Seguridad Manuel Casaus, que murió en atentado en San Sebastián. Se ha confesado autor de- la muerte de Julio Martín Val, a quien quitó la vida por creerle autor. de la agresión contra su cuñado. Nadie lo puede desmentir Las actividades revolucionarias de Ortiz dé Zarate tuvieron su camno en San Esteban de Pravia, cuando el alijo, y en Mieres y Sania de Langreo, en octubre. Dice que en San Esteban de Pravia vio a Prieto metido en el agua hasta el cuello, y éste es el único sacrificio por el partido que ha visto hacer a este cabecilla, al que juzga muy duramente por su actitud durante la revolución. Habla del desarrollo de ésta. Nadie podría desmentir- -dice- -que los revolucionarios cometieron violaciones, asesinatos y hechos vandálicos, cuyo recuerdo me ha atormentado mucho tiempo. Puedo asegurar que jamás volveré a pertenecer al partido socialista. Estoy decepcionado de ver que hay hombres que no sienten escrúpulos de enriquecerse a costa de los trabajadores. Más miseria que cuando los Zares Ortiz de Zarate ha vivido catorce meses en Moscú, adonde se fue- después de la revolución. Dice que querría enfrentarse con Margarita Nelken para hacerle callar en sus opiniones optimistas y decir, desmintiéndolas, que Rusia está muy lejos de ser la Jauja que dicen las propagandas, pues lo único que existe es más miseria que cuando los Zares, y la corrupción de costumbres ha liegado a un extremo inconcebible. Le recordaría que juntos lamentamos, durante los dos meses que estuvo en Rusia, las cuevas pantanosas donde tenían que dormir Jos hombres sobre unas esteras y el desprecio de los industriales por los vales y su avidez por el dinero de los extranjeros; que el pan tiene un 75 por 100 de cebada y un 25 por 100 de trigo, en Rusia, el país del trig o; le diría que no ha habido igualdad, ni la ha habido ni existirá nunca; lo que hay es una dictadura- del proletariado mil veces; -peor que una dictadura militar. Eso y miseria. Se come, sí; pero dulce, mucho dulce; la carne y otros alimentos son considerados como manjares, a los que no pueden aspirar más que los cabecillas. Algo parecido ocurre con los medios de locomoción. El automóvil está reservado a los jefes, y los demás tienen que conformarse con ir a pie o en trineo. Noventa mi! deportados en Siberia A una objeción del periodista, señalando que no es esto lo que dken las Comisiones de obreros que- visitan Rusia, contesta: -Claro; como que van a ver Rusia sólo por un lado: el que les presentan las organismos, de íos Soviets, encargados de que Jos extranjeros lo vean todo de color de rqsa. Para percatarse de lo que sucede hay 1 STO YL Shipton salieron en vanguardia y observaron que en las alturas comenzaba a resquebrajarse la capa superficial de nieve. Volvieron atrás, dando la voz de alarma, e inmediatamente se desprendió un colosal alud y se abrió un precipicio de cientos de metros de profundidad entre el campamento y la montaña. Shipton estuvo algún tiempo casi sepultado, y los dos exploradores tuvieron que franquear el precipicio para volver a las tiendas. En seguida comenzó una serie de tempestades que hizo desistir á los expedicionarios. La montaña se defiende con una fuerza dramática de la conquista. Es el único rincón del globo que no ha. pisado la. planta del hombre. Los tibetanos dicen que en el Everest están los espíritus sobrenaturales que se niegan a ser vistos, y hasta 1936 los tibetanos tienen razóin, porque los hombres no pueden llegar hasta su walhalla. Por poco se acaba la comedia Nuestros lectores ignoran que hemos estado a punto de poner la palabra fin a la comedia humana que todos tenemos el honor de representar. En los. últimos días del mes pasado nos faltó poco para ser víctimas de un gigantesco bólido que pesaba 2.000 millones de toneladas y se precipitó sobré la Tierra a la velocidad de 30.000 kilómetros por segundo. Ignórase la procedencia del proyectil, que ha pasado cerquísima de nuestro planeta, a menos de dos millones de kilómetros de distancia. Una pequeña desviación, y el choque sé hubiese producido. Esta es una de las amenazas que penden constantemente sobre la. pelota que habitamos: el choque con cualquier aerolito desprendido ele otro planeta o pedazo de alguna estrella destrozada. El fin del mundo- -de nuestro picaro mundo- -puede ser debido a la colisión, que si el bólido es relativamente pequeño, destruiría la estructura terrestre, elevando de tal modo la temperatura, al incrustarse en la corteza, que toda vida animal y vegetal desaparecería instantáneamente. Por fortuna, las probabilidades de estrellarnos contra algún viajero errante de los espacios siderales no es más que una entre 50.000. i Cómo acabará el mundo? Es una pregunta que hacen muchos, sobre todo cuando hay huelga de ascensores y están subiendo al piso noveno. Puede terminar- -dicen los astrónomos- -por choque con un cuerpo que no gira en ninguna órbita regular, con un vagabundo de la materia. Puede acabar también si algún cometa pasa cerca de la Tierra y roza con su cola nuestra atmósfera, porque en ese caso el aire se llenaría de ácido cianhídrico y, fallecidos por tan persuasivo procedimiento todos los organismos, Ja, Tierra quedaría desierta y pelada como la Luna. Otra forma en que puede, dar. por terminada su carrera es el estallido del sol lo que nos reduciría a estado gaseoso, comprendida la corte. za terrestre, transformando el mundo en una. ligera nebulosa en el espacio. También puede enfriarse el sol, que es lo que está sucediendo; pero tiene calor todavía para bastantes millones de años. En fin, una última probabilidad de acabamiento de la Tierra es la sequía: que el agua se evapore y no quede más que una roca pelada vagando por la atmósfera. En cualquiera de los casos, y aunque el suceso se desarrollara ahora mismo, a los españoles no nos importaría mucho. Entre la desaparición de la Tierra o las delicias del Frente Popular, -la elección no es dudosa... Socorro Rojo LeJour, de París, cuenta el caso de un taxi que va por las calles de Rueil. De pronto un grupo de huelguistas detiene el taxi y, en actitud amenazadora, pide dinero para el Socorro Rojo al ocupante, joven 3 bien vestido. El chófer protesta y entabla una discusión violenta con los huelguistas, pero al fin el caballero tiene que abrir la. cartera y dejar en manos de los que no nos atrevemos a llamar atracadores algunos billetes. Entonces el chófer, poniendo en mar- 1 cha otra vez el taxi, les grita: ¡Hubierais hecho mejor en dejarle tranquilo, camaradas! ¡Qué van a pensar de nosotros en su país! ¡Es el príncipe heredero de Suecia! He aquí un suceso que no puede ocurrir en España: aquí no vienen príncipes, sencillamente. FrégoJi Su nombre es tan famoso que no necesita ampliaciones. Frégoli acaba de cumplir los setenta años y, como todo verdadero artista, no hace más que soñar con la escena. Ha terminado sus Memorias, que. serán curiosísimas, de. seguro, y organiza en Roma una serie de espectáculos análogos a los del teatro griego de Siracusa. Las representaciones comprenderán la evocación de las Panateas y dos idilios de Teócrito, adaptados por Ettore Eübnoni, La muerte de Dafnis y el Epitalamio de Elena, con. acompañamientos musicales de Debüssy y Giusseppe Mulé. Un transformista cuyo ideal es representar lo más exquisito de la poesía, lo dramático que linda con lo lírico, es- un prototipo. Por algo Frégoli, que llevaba dentro de sí esos anhelos, ha sido un comediante universal. El Everest, intangible Hace días comunicamos a nuestros lectores que una expedición organizada y capitaneada por el inglés Ruttledge intentaba llegar a la cima más alta del Everest, empresa en la que ha fracasado hasta ahora el hombre. Ruttledge también ha tenido que abandonar la ascensión a ese pico de cerca de 9.000 metros, que se burla de los preparativos científicos y del valor personal de los montañeros. Una exploración previa de dos de los compañeros de Ruttledge, llamados Harris y Shipton, ha evitado una catástrofe. Como la nieve estuviese, a juicio del capitán, lo suficientemente endurecida, ordenó el ataque a la cumbre. Harris y Con ingenio todo se explica La ingenua acaba, de casarse. Tsetm veinte años. El marido, que es riquísimo, sesenta y cinco. ¿Cómo has podido consagrar toda tu vida a ese hombre? -la pregunta una de sus amigas. -No se trata de toda mi. vida, sino, dé toda la suya- -responde la- angelicalmuchachita.