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MADRID DÍA 19 DE I- UN 1O D E 19 3 6 f y W J S mt A g DIARIO ILUSTRADO. AÑO TRI GE- NUMERO SUELTO JLJk Jm lk m SIMOSEGÚNDO. 15 CENTS. Sf. jé g L M- -Jr: a N. 10.318 g N? g i 1 L- J L SUSCRIPCIÓN; MADRID, U riES, 3,50 PESETAS. PROVINCIAS: TRES MESES, 12. AMÉRICA Y PORTUGAL: TRES MESES, 12.5O. M EXTRANJERO: TRES MESES, 30 PESETAS. REDACCIÓN Y ADMINISTRACIÓN: SERRANO, 61, MADRID APARTADO N. 43 TEMAS VARIOS Contra el fuero parlamentario No nos ha sido posible comentar, como hubiera sido nuestro deseo, algunos rasgos del debate del martes en el Parlamento. Pero tampoco renunciaremos voluntariamente a señalar uno que- parece fundamental, como que afecta a la misma esencia del régimen parlamentario, en un país cuya Constitución concentra en el Parlamento el máximo de poderes. Nos referimos al discurso del presidente del Consejo, cuando, al contestar al Sr. Calvo Sotelo, cargaba sobre él la responsabilidad de sucesos qué fuera del Parlamento, por la resonancia que encuentran sus palabras, pudieran producirse. Y debemos de- cir que esta posición, esta pretensión o esta tesis, extraída del ambiente pasional en que se esgrimía, despojada del dramatismo polémico del instante, es insostenible en el orden jurídico y en el político y va contra el verdadero sentido de la función parlamentaria. En esta área doctrinal hemos de situar hoy nuestro comentario, sin entrar a examinar las circunstancias del caso concreto a que aludimos. Un diputado, cuando habla en las- Cortes, es total y absolutamente irresponsable de las ideas y de los. juicios que emite, y sobre esta irresponsabilidad, sobre esta inmunidad, reposa el prestigio y todo el juego del sistema. Coaccionarlo de algún modo, y en ningún- momento con la atribución de responsabilidades, podría conducir a condenar al silencio a quienes representan una masa de opinión. F sobre todo, a desnaturalizar la institución parlamentaria, que sólo subsiste cuando es verdadera la inmunidad de sus T. úeinbros para opinar, para fiscalizar y denunciar. tir la adhesión de esa parte insatisfecha del país que espera invariablemente de una nueva situación política el milagro de una felicidad absoluta Si se piensa en el escaso número de los que han logrado la felicidad, absojuta -ni relativa, dentro de la nueva situación política, se tendrá idea del volumen de la adhesión que tonifica a los partidos de derecha y pone acento al discurso de sus jefes. Los torpes errores de ios teóricos da verdac el paro forzoso. Lejos de fomenta entre los obreros el espíritu de solidaridad, lo quiebran, con el engañador espejismo de mejoras, que seguramente no alcanzarán sino a un número, cada vez más reducido, aue hacen difícil el aprendizaje y condenan a la miseria al obrero de cierta edad aue cuando se queda sin trabajo nunca podrá encontrarlo. Lo que ocurre es: que esos conductores no necesitan a las masas obreras, sino a irnos qrupos que las encuadren para, sus manejos revolucionarios, y es el bienestar dé esos grupos y no el de las masas el que les preocupa. En algunos grupos de los que apoyan al Frente Popular existe, latente o en función, un afán dictatorial que no- ocultan ni disimulan, por ejemplo, los comunistas y una parte de los socialistas. Parece, no obstante, que el espíritu do la mayoría, de los partidos republicanos que gobiernan, debe continuar inflamado del amor y del respeto al régimen parlamentario, que, modificado por ellos al hacer la Constitución, mereció un respeto que llegaba, a la- exaltación. A ellos, pues, corresponde mantenerse en una línea de cón seciteucia, ponderar debidamente si hay manerainás eficaz de dar la razón a los que- desconfían de ciertas instituciones que éste de atacarlas en su raíz. Con tanto más motivo cuanto q: ¡c las denuncias del Sr. Calvo Sotelo, en el caso concreto, los juicios emitidos en sus discursos, durante es. e debate, por los jefes de los partidos de derecha, no buscan la resonancia de fuera, sino que se cal dean, se animan con el aliento de fuera, para ¡levar al Parlamento la vos de la calle. Lo cual, por cierto. i o lo decimos bajo nuestra responsabilidad, sino que se avala con la opiinión- de uno de los diarios más incojfdicio nales del Frente Popular, que, al advertir que las. derechas comienzan a sentirse firmes y dueñas dc sí. al exponer que este proceso dé seguridad en. ellas mismas se le antoja mucho más rápido que el que acabó con las Constituyentes y el primer bienio opina tristemente que -no todo es confianza en levantamientos armados ni en golpes de audacia sino que empiezan, tal ves, a sen- En un diario francés encontramos una referencia de las manifestaciones de los señores Bluin y Philip sobre el problema de precios y salarios que a los españoles, planteado entre nosotras el mismo problema, nos interesa en qran medida. Excelentes teóricos, los promotores de la semana de cuarenta horas están encerrados en. un círculo de contradicciones, que conviene destacar. Allí, como aquí, se afirma que esta reSurgen a cada paso en el examen forma es un medio de suprimir el paro forzoso, sin dejar de reconocer que aumentará de los proyectos y en la emisión los precios de fabricación. Tan penetrado de Jos dictámenes está el Sr. Blwn de que no habrá más trabajo, echando nuevas cargas sobre las Em- Pese a las grandes frases, tan del gusto de presas, que ha- tenido que reconocer que los oradores del Frente Popular, para ponserá- necesario procurarlas recursos para derar la cohesión y la unidad que existen adaptarse a la nueva situación. El señor entre las fuerzas gobernantes, es lo cierto Philip, ponente del proyecto, cree aue los que las discrepancias surgen a cada nionien- perfeccionamientos técnicos podrían atenuar to, hasta en los proyectos de ley más insigel aumento de los precios de coste, miennificantes, tan pronto como las Comisiones tras el Sr. Blwn opina que. el elemento que se reúnen. opera con más fuerza en los. precios de cos El bastón en la rueda frase afortunada í son las cargas del capital, que la ra- J del Sr. Casares Quiroga, lo introducen siemcionalización ha hecho excesivas. O sea que pre que pueden los misinos diputados de la el uno ve el remedio en un aumento de las mayoría. Esto explica la carencia de dictácargas en las que el otro ve las causas del menes en el orden del día, el. arrastre lánmal. pero los dos, para defenderse de las guido de las sesiones 1 y la categoría que ¿2 acusaciones que se les hacen, sostienen que pronto ha logrado, en las jornadas parlamenel aumento de gastos en la mano de obra tarias, la desdeñada sección de ruep os- y precomo consecuencia di la semana de cua- guntas. renta horas no será desastrosa, porque esAhora mismo hay planteado un pbiío viotos gastos no son- un elemento demasiado lento entre socialistas y comunistas, tí 2 un importante en los precios de coste. lado, y los republicanos da izquierda, de Para apoyar su tesis, el Cr. Philip ha es- otro, en torno al proyecto ds ley ib bienes grimido diversas estadísticas, que compruecomunales. Ya el proyecto es de una irjar ban que, según las industrias, la parle del cada tendencia revolucionaria, pero a los salario en los precios de coste representa- marxistas les parece flojo y reaccionario, de un veinte a un sesenta por ciento. Por hasta el punto de que sostienen una verdaconsecuencia, viene a decir, si la disminudera obstrucción en el seno de la Comisión ción de la jornada supone una elevación en de. Agricultura. Pretenden los socialistas que los salarios de un veinte tor ciento, esto las fincas mayores de: io hectáreas que de alinfluirá en los precios de coste con ún au- gt tn modo pueílan relacionarse con antigües mento del cuatro al doce por ciento. Curiobienes- comunales, sean expropiadas sin inso error, que ya ha sido muchas veces re- demnización, y luego, repartidas. Para halla? chazado el de no considerar más que los esta relación van reproduciendo en la histosalarios pagados directamente por las Em- ria de la tierra- y exigen tít ulos que en- el presas, sin tener en cuenta los que se pagan siglo XVIII y en los anteriores iio- existían indirectamente y gravitan sobre las- mate- ni podían existir. Claro es que, si el criterio rias empleadas, en sus diversas transforma- socialista- triunfase, no habría 1- que pensar yá ciones, sobre los transportes, sobre la éneren la reforma agraria, porque- habría- desqía eléctrica que se consume y los gastos aparecido la mayor parte- 1 dé la: -propiedad generales. privada. No cabe duda: quí- hace; cinco siglos Allí v aquí, los teóricos, los conductores casi todos los bienes. -éraircornünáles: de las masas obreras, no se han preocupado Los- republicanos deVJFrente- Popular juzsinceramente ni se preocupan de atenuar gan que el criterio ma. rx is tá constituye una expoliación, y que la Constitución ño permite, tal- desafuere? W La lucha ha sido tan empeñada, -que el mirifstro de Agricultura se- eréyó 5 en el- caso de reunir a los représénta híes del Frente Popular en la tarde de ayer, y la deliberación se sostuvo durante largo tiempo erí presencia del Sr. Ruiz Funes, LA SITUACIÓN POLÍTICA Y PARLAMENTARIA Las discrepancias en el Frente popular-