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LA II VUELTA A ESRÁNA EL BELGA SCHEPI? ERS VENCE AL SPRINT EN LA ETAPA RIBA: j! D E O- C O R U Ñ A Lá etapa fue lenta y Mojínaépjiifjíma su superioridad como escalador. Se ha retirado Idígoras. Carre? V; tierp- tíegó: cíi- 5 egunda posición (POR TELEFONO, DE NUESTROS ENVIADOS ESPECIALES) Notas de un seguidor Coruña 26. Vamos a escribir unas lír neos- ¡pero pocas! -de la etapa que comenzó en Santander y terminó en Gijón, y de la que no empezó en Gijón, sino en Aviles, y terminó en Ribadeo. Él paso de la montaña a tas Asturias fue una: obra de arte de la parsimonia. La verdad es que. hasta el domingo, 24 del actual, ño sabíamos sino de una manera aproximada ¿o que es un pelotón- de corredores en huelga general de ritmo acelerado. Hemos hablado mucho en estas crónicas- -cuando atravesábamos Andalucía y bordeábamos el Mediterráneo, por ejemplo- -de la capacidad que tienen estos gigantes para llenar de oprobio a la media horaria. Pero aquello no era nada. Ahora reconocemos que fiamos- injustos y que cuando atravesábamos Andalucía y bordeábamos el Mediterráneo, los corredores fueron veloces como el rayo. Entre Santander. y Gijón se corrió para la cámara lenta. En: nuestro coche la sensación de inmovilidad; era tan absoluta que m ucltas veces tetiíainos que humedecernos un dedo- y sacarlo al aire- -que es el sisteyna de los. pieles rojas- -para conocer lá dirección del viento... Los gigantes demostraron en ese recorrido que la bicicleta ha alcanzado tal perfección como joya de la mecánica y del lasamiento que es posible- cubrir 10,4 kilómetros de carretera en rueda libre. Lo cuenta ysted- v no le creen; pero no hay más remedio que contarlo. És frecuente que después de. un domingo venga un lunes. Los organizadores habían dispuesto que el lunes se dispittara la etapa Gijón- Ribadeo, y eso es lo que parecía. Pero era un error. Cuando la caravana llegó a Oviedo alguien pensó que lo bonito, hubiera sido empezar W; e taia. en Aviles. ¿Cómo no se les había, ocurrido- antes a tos. organizadores? La iffe a fue acogida. cpn verdadero entusiasmo. 4 por. todos especialmente por los routie- gs que lanzaron al aire sus gárrulas en. señal de jubilo delirante. Y empezamos en Aviles, -para- seguir por la costa hasta Luarca y despreciar las cuestas puntuables de Cabruñas y Espina, Los trepadores podían haber protestado y no lo hicieron. Tampoco protestó Salvador Molina, -que quizá hubiera perdido el Gran Premio de la Montaña eyi aquellas dos- cumbres, y de esta forma lo teníanlas seguro. No protestó nadie. Al fin y al cabo, la costa asturiana es preciosa, y el mar resulta un espectáculo grandioso hasta cuando lo lanc. ea u, como, encesta opasión, las. alabardas de la l l u v i a s Escuriet estuvo a punto de perder el segundo puesto en la clasificación general, pera iodor salió bien a ultima hora. Antonio esto no tiene importancia... ni para Escuriet ni para Alfonso Deloor. Y Ramos ganó la etapa al sprint. Cómo esto no había sucedido nunca hasta ahora, habrá que reconocer que la etapa fue interesantísima. Y llegaron todos. Absolutamente todos. Hasta trillo, qiie pudo decir a sus compañeros y adversarios: -Ahora os daréis. cuenta de lo difícil que es, nii misión. Habéis llegado a la meta a una hora en que ya no se veíala cinta. Pues bien, eso es lo que hago yo todas las... noches. Y no presumo de nada. Trillo es el mejor corredor a ciegas que va en la caravana, y Ramos no hubiera ganado la etapa, seguramente, de haber estado aquél en el pelotón de cabeza. He aquí algo que deben saber los habitantes de Ribúdeo: gertiitáf! M pérdida- añés- Mihutos, -persí Ciento cincuenta y siete kilómetros más, y ya estamos en La Coruña. Aunque los 27 corredores supervivientes hubieran dejado hoy cachos de pulmón sobre la grava, el paisaje nos hubiera parecido bellísimo. Galicia estaba hoy más verde que, nunca y también más brumosa y más drballada. Si se nos permite, diremos que todo se había dispuesto para que los seguidores de esta Coruña 26. Vencidas las dificultades que II Vuelta a- España cogiéramos un reuma surgieron en la etapa Gijón- Ribadeo, ajecontemplativo. Y como los corredores no nos nas en absoluto a la organización de la cadivertían demasiado, nos fuimos metiendo rrera, que sigue siendo bastante acertada, pedazos de panorama en la cabeza. Poco a estamos otra vez- -más tranquilo el ánimo poco. y más descansado el cuerpo- -en esta admiLos organizadores nos prepararon una rable ruta que enhebra a Lugo con Coruña sorpresa: la d, e Mondoñedo. El alto de MonAquí en los rostros de estas gentes sencidoñedo quedó convertido en cuesta puntuallas hay un gesto de curiosidad acogedora ble. Magnífico. Esta cuesta no existía hasta y no poca satisfacción por el espectáculo. hoy; probablemente. Pero en vista de que nuevo para muchos, que les brinda está en la etapa de ayer habíamos tenido que prueba deportiva. prescindir de las crestas de Cabruñas y Es. Tras 1 a. pdisea. de ayer, hoy el trayecto, pina, los gallegos han hecho el milagro de por el ambiente propicio. y la belleza de las que el alto de Mondoñedo se presante ante los escaladores después de 12, Jiilómetros perspectivas, se nos antoja un edén a co muy de céUies. Hemó s vi sto alturas más ele- rredores y seguidores. Áyer, 31 lá llegada de la comitiva a Ovievadas; éii la cordillera de los A) ides, par- ejemplo PéYO entré las improvisadas, entre- do, desde donde tuvo que retroceder hasta Ajilés, el público (hombres en su totalidad, lias que no éslabá fi á y er lá de Mpndoñedo, congregados en las calles) mostraba exce ¿f. úiia maravilla: Hubo momentos ejt qúe sivo interés; en averiguar k quién pertenecían parecía de Verdad. ciertos coches. En cambio, para los galle; Esta cuesta despierta a los roufiers que gos, que no ven en este acercamiento deporseguían arrastrando su sueño tradicional, y de Madrid sus hernos depara una pelea interesante entre los tivo más que el abrazo consideran aiguales de provincias, que aspiran al Gran Premio de la Montaña. manos los vehículos que van en la caravana. todos Un nuevo triunfo de Molina al final; de En la anterior etapa se suprimieron dos Molina, que es ya el Escalador público núpuertos, por alteración de la ruta, señalamero 1; que es ya la pulga de las pulgas y casi el de Sierrapando Después de Moli- i dos de antemano, y, por lo tanto, se nace necesaria la sustitución. Y si no los hay, sé na se clasifica el italiano Berthola; a contiinventan. Así, para el Gran Premio de la nwción, Gustavo Deloor y Berrendero. GraMontaña, se considera puntuable hoy el de cias. a este. último- los escaladores de plantilla -los favoritos- -han estado dignamen- Mondoñedo, con un pequeño repecho fuerte te representados en la lucha final. Y en el y el resto suave como la piel de una mujer. descenso, todos, aproximadamente todos. 1 El paseo de los corredores es hasta ahora de- placér, -sin inquietudes de ningún géné- Coruña sin viás novedad que la retirada del vasco Idigotás. Todos en pelotón hasta la cinta, donde esta vez Carretero, coleccionista de etapas, no puede impedir que Scheppers se coma la llegada. Una etapa sin más relieve que el de esacuestecita improvisada, de la que Fayolle- -el del año pasado- -Hubiera dicho: ¡Qh, m a i s n o Si ga c est un col, lá baignoire de chez moi c est l Atlantique. y las cosas siguen como seguían. Gustar vo Deloor, sin adversarios. Escurietj en. segunda posición gracias a la heroica ayuda que ayer le prestaron sus compañeros. Trirlio, el último... Si nosotros fuéramos de los cronistas serios; de los que respetan la técnica, diría 11 í os que hoy hemos hablado con Trillo jí que Trillo. nos lia dicho -Mañana se acabó eso de Gustavo Dér loor. Mañana le daré la batalla. Total, ess belga, después de presumir tanto, no me llevamos que nueve horas de ventaja. ¡Fíjese usted qué tontería! -CARPOFORO. Impresiones de la etapa