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DIARIO ILUSTRADO. AÑO TR 1 GES 1 MOSEGUNDO. Í 5 CTS. NUMERO nal, y es por el contrario, un rico y rnagní- r. fico vivero de árboles. Y lo mismo suce: dería en Checoslovaquia, en Yügoéslavia, en. Noruega, en Suecia... El. eficanto. de la; Buscando pretextos que justifiquen su pa- Selva Negra atrae todos los -años millares so por un bien amueblado gabinete ministe- y millares de turistas. Los montes -de- Baviera están cubiertos por elr obscuro tono rial, la mayoría de los hombres que se sacrifican aceptando carteras proponen planes de de los abetos. Pero también esas partes llauna magnífica diversidad. Algunos de ellos nas de Prusia, donde los millones de pinos delatan desde el primer momento su con- dan cohesión y sacan rendimiento de un dicíón de irrealizables Los leemos y no se suelo de arena. Nuestra conducta no puede ser más cennos ocurre más quehacer un mohín desdeñoso. Otros sirven apenas para aterrar a la surable. Todavía existen hoy en el Pirineo gente que se cree amenazada económicamenoriental español montes que han sido talar te por ellos. Otros suscitan polémicas acerca dos. cuando la guerra europea, para conde su licitud, de su. eficacia, de su oportuni- vertir sus árboles en billetes, y que no esdad, -de. su conveniencia. Por regla general, tán repoblados todavía. los simples mortales que no han sido nunca Bienvenido ese proyecto de dotar agesta. ni diputados a Cortes creen tener ideas más parte de Madrid de la mayor gala, -del rííef; concretas y provechosas a propósito de la io. r. adorno que puede haber sobre la tierra, manera, de gastar el dinero del Estado. Se El. dinero que en él invierta el Estado se les ocurre, por ejemplo ¿Cómo no se arre- acrecentará, y los hombres disfrutáremos, gla de una vez esta cuestión del abasteci- por nuestra parte, de algo que vale mucho miento. de aguas. de Madrid? ¿Por qué, ya más que el dinero. puestos a buscar trabajo para los que no lo tienen, en vez de proyectar tonterías, no V. FERNANDEZ FLORÉZ se resuelve el problema; de higiene, tan. inv. portante, que representa el que muchos miles: de vecinos- de la capital de España no. dispongan de agua en buenas condiciones? DIARIO ILUSTRADO, AÑO TRIGESIMOSEGUNDQ. 15 CTS. NUMERO hín era un obscuro conspiiad or y un pobre Pamfletista; a Hitler le echan al rostro su oficio; de pintor de puertas y ventanas, y Mussolini, nacido en una herraría tuvo que ganarse el jornal de cualquiei maneta, como maestro, como operario, corno periodista. Pero antes de; esto, en el período de la gran guerra (y aquello íué también una revolución) l gente vio levantaise con súbitas a y enormes riquezas a peisonas completamente desvalidas. Entonces él mundo se convintió en una formidable ruleta, y surgió- el tipo del nuevo, rico como representación de un momento. histórico en que el azar y la improvisación, eran las normas habituales de la vida. El juego pasó de la riqueza a la política. Los millonarios han fracasado) les sustituyen lpsv jefes de partido, los presidentes; dé comités, los demagogos, Y en las na piones dictatoriales, los caudillos. Mañana no sabemos. qué tipo de hombre afortunad preponderará. Es claro que. muchas de estas improvisaciones políticas se deshacen cotí la misma? facilidad con que fueron infladas; en núestro, muri. do español, los últimos años han sido. -un sorprendente aparecer de prohombres y un no menos asombroso morir de celebridades. La vida los tritura rápidamente, l os reintegra al anónimo del que. surgieron, y muy soberbio o muy iluso ha de ser quien crea que puede contar sobre seguro con el favor de la suerte, y en este caso ¡a suerte se halla representada por el capri cho, la veleidad o la estultez de las muchedumbres. Carlyle desarrolló, de una manera inspira- da la teoría del héroe Eos. pueblos son como masas inermes, que- por sími. s. mas no logran sorprender movimientos: decisivps; para eso acude el ser providencial, él genio, el héroe, que se encarga de conducir los hombres, a- acciones excepcionales. ¿Pero es él: héroe la xaúsa. única, ind, épencliente, que obra por su- sola; inspiración y; ¿galvaniza y arrastra, a las multitudes? ¿NS será acaso que el mismo héroe esliij. o de una necesidad histórica que le hace aparecer en el: momento marcado p. or el destino y le obliga a. ponerse- al frente: del pueblo y. ser empujado por él? En mi libro Los paladines iluminados expuse algunas reflexiones en tal sentido, a propósito del Cid 1 Mahoma era un carhellero- visionario que puso en. pie las dispersas tribus de Arabia y las arrastró, p. or e! ca- mino de la religiosidad v de la, guerra, a prodigiosas acciones. Per ó el mundo- árabe se hallaba sin- duda maduro, colmado, -anhelarité- de Una nueva y, gíándiosa- vida; Mahoma no era sino un: éíecfo de aquella madurez y plenitud fecunda. de pronto se vio lanzado a la cabeza dfi su pueblo y todo íué luego fácil, -con. la facilidad con que la fatalidad realiza sus grandes decisiones. Igualmente la Castilla del norte se hallaba en sazón para expresarse en. forma guerrera y caballeresca; sentía la necesidad de conquis- ta y aventura; veíase en trance de expansión política, madura de valor, anhelante de épica, y entonces apareció el capitán burgalés como el héroe providencial que se presenta a hora fija, ni más temprano ni más tarde que lo necesario. De la Italia actual se puede decir lo mismo. Mussolini es el héroe que guía, s obra y decide como inspirado ejecutor; pero sin duda no ha hecho otra cosa que responder al interior impulso de su pueblo, maduro de ambiciones, de. grande? á y de je rarquía histórica FUNDADO EL i. DE JUNIO DE 1905 POR D. TORCUÁTOJLUCA DE TENA BOSQUES PARA EL FUTURO D E L H EEstos días hemos leído, noticias relacio- T E O R Í A nadas con uno de esos proyectos con los que RO 1 SMÓ se intenta absorber el paro. A nuestro parecer, somos seguramente, numerosísimos los En estos casos, los hombres surgen como que hemos recibido el anuncio, con verda- hongos, se crean las personalidades de la nodera alegría; no se puede suponer- que na- che a la mañana, y hay mucha ...gente que die lo haya acogido con hostilidad o con re- sólo repara eri. esa s. exait- aciónesiepéritinas de celó. Se trata de repoblar de árboles quin- la fortuna. Nada más jque. fantéayef se veía ce mil hectáreas de la vertiente meridional a ese que. goza de todas las preeminencias y de los montes, comunales de Madrid y del copiosos sueldos, poco menos que con los zavallé del Lozóya. Quincemillones. Trabajo patos desfondados, y -hoy vive espléndida- para unos diez mil obreros en el invierno mente; y el otro -qúe, en las conversaciones próximo. Antes de veinte años, el dinero del café o eh la r edacción del penódicovho invertido se. habrá multiplicado en prqpor- brillaba más que los demás, ahora aparece ción enorme. Y antes de diez habremos hecomo un estadista cu ras palabras se escucho de resos lugares una maravilla. Ningún chan jomo- una voz histórica. La. génte íio otro plan puede merecernos tan decidido se decide a aceptar que esto que estarnos, entusiasmo. viviendo es una revolución, y lo caraeterísHay que estimular la admiración por el. tico de las revoluciones: consiste: en la vertí- árbol. Mejor dicho: hay que crearla. El es- ginosa aparición de improvisadas personapañol ésta habituado a la desolación. Si se lidades. Lo mismo que en una sala de jue- -exceptúa una estrecha faja del norte ele la go, donde el último. de los apostad. ores puede Península, los montes de nuestra patria son tener una racha feliz- y hacerse el amo de los más pobres, los más abandonados que la banca, mientras junto a él se arruinan los puede verse. Su desnudez es trágica. Mon- millonarios. dos, pardos y polvorientos, de raída piel de La Revolución Francésa. es un gran juego tierra, rugosa, llagada y triste, como la piel de azar en que mueren decapitados los redañada- de un paquidermo. Porque, nuestros, yes y se alzan a la cumbre del Poder un ojcísi táa; -habituados, nos, parece natural montón de desarrapados o- hidalgüelos de. sea (í así. ípero a los; ojos de un español del provincias, y quien da el golpe mejor es Nqfteí a los, dé quien ha. ya viajado por aquel tenientillo corso, medio extranjero, sin Eu %i apá, ésa fealdad de nuestras montañas no un luis en la bolsa, que juega con más audaes más qt. e un abandono del que hay que cia que nadie y se queda por último con el hacer culpables a los hombres. Compárese trono de Francia y con el dominio de Euroaquí cerda, en el Guadarrama, la belleza de pa: Ahora está sucediendo lo mismo. Lelas laderas que caen hacia La Granja, hacia El Paular, con las otras, peladas de árboles. Los; pinares del Balsaín son uno de losmás deliciosos, sitios de Castilla. Y eso puede fe grarse en infinitos lugares más, donde- hoy debe leer diariamenno hay. sino brezos o piedras. -Wó -se siente aciu. í el hechizo del bosque. te nuestra sección de anuncios Será preciso atribuir a. nuestra sequedad por palabras clasificados en espiritual esa resignación ante las parameras, sin intentar la lucha para su embelleci- secciones. En eSics encontraran s miento; y esa naturalidad con que mantenemos desnudas las montañas. Si las tierras constantemente asuntos que pobres fuesen tratadas así én otras partes, p u e d e n- S i s l e r e s a r í e 1; v; -JOSÉ M S L A V E R R I A un tercio del territorio alemán sería Tin are-