Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Posiblemente, alguien dirá cine Cilaurren no ha gustado jugando de delantero... Antes tendrá que demostrarnos que no se alineó de medio. Es verdad que Ispiaúa nos permitió el olvido de Blasco; pero no es verdad que Leoncito nos permitiera olvidar a Pedro Regneiro. Un pase o un centro o un avance de Eugenio es siempre la consecuencia de un estado intermedio entre su vertical y su caída. Luis Regueiro es un corso de llanura, pero se desorienta, eli el bosque. El domingo, en Chamartín, Había demasiados árboles. Parte del público se pasó la tarde recomendando tranquilidad a los jugadores. Los jugadores, en cambio, no se molestaron eji pagar este consejo con un consejo parecido. ¡Con la falta que nos estaba haciendo a todos... Ya antes del partido, muchos espectadores encendían sus cigarros y sus cinarrillos con j trémolo y se metían luego en la boca la pttn- ta del ascua. No hay como pasar un ácr. úngo viendo fútbol, para pasarlo bien. -J. M. Español, i Barcelona, i Barcelona 25. La historia se repite. El Español, ante el Barcelona, se agiganta, y el Barcelona se apigmea. El materialista, que abunda también en el deporte, busca la causa del fenómeno en las primas extraordinarias que ofrecen las Directivas a los jugadores en esta ocasión trascendental. Los ilusionistas buscan los motivos en el orden moral, de tanta fuerza en el fútbol. Los neutros pueden hallarla fácilmente en la rivalidad de los equipos, que nace de la rivalidad entre los jugadores. Entre Pérez y Zabalo; entre Ventolrá y Prat; entre Solé y... el que haya haber enfrente, que esta vez debió haber sido Berkessy; eritre Bosch f Munlloch... En fin, rivalidades personaes, rivalidad de Clubs, primas. Todo cuenta. Pero decide el conjunto. Y en esta ocasión el mejor conjunto, aunque improvisado, para estar más dentro de las características del juego español y del Español, ha sido el de esté equipo. El antiguo juego del Español, señor del campo durante la primera parte. Su técnica característica, incluso en su misma ineficacia, pues no logró entonces ningún goal, mereciéndolo sin merecérselo. ¿Paradojas? Cosas del fútbol, señor, que es así de... loco. Lo merecía por lo bien que lo buscaba; no lo, merecía por lo mal que remataba. Si algún remate de clase surgía de sus delanteros había de ser de Bosch- -extremo- -a pases o centros de Prat, el otro extremo. La tripleta central, tan trabajadora y tan falta de oportunidad como siempre en el momento crítico y sublime. Creadora de ayes, no de tantos. Mandalúniz no jugaba tan mal como otras veces, sin embargo, y le salió un buen remate, además de bastantes buenos pases a los compañeros. Pero Espada no es interior y el inglés Gee más parece medio que delantero. Cosas que sólo le ocurren al Español; buscar delanteros para que se le conviertan en medios. Así tiene una gran línea de medios- -con quien ponga- pero sigue con dos delanteros: Prat y Bosch. Espada es medio y Ge; tiene tendencia a los medios y estos dos interiores de acuerdo en absoluto con los medios, antes interiores, Edelmiro y Manolín, con el veterano Solé entre ellos llevando el mando del equipo y del match. resucitaron la antigua técnica del Español imponiéndola en el terreno con aplomo y estilo, con esfuerzo exteriorrnente fácil, I gran seguridad y buen gusto. Por aquí se jor el conjunto, que fuá lo que le dio la merecía el goal el Eipañol; pero en los re- victoria, sin que se mereciera un solo goal mates lo perdía. Lo perdía a pesar de que más, e individualmente, Martorell y Pérez, el trabajo de Nogués tuvo que ser muy ac- los más eficaces. tivo y atento, resultando en muchos momenEl match, en general, un prodigio de limtos notable. Esto demostraba qué, con re- pieza y técnicamente el mejor que hemos lación a otros partidos, la caducidad rema- visto esta temporada, descontando la extadora de la línea había mejo; anq, pero no hibición del Madrid en Las Corts. ¡El dollegó a prmerse a! a altura del jeesío qus mingo se repite! -ORS. dcsarrói íra el conjunto en el ceníro del Arbitró Iturralde, sin tino terreno. Para aumentar la eficacia del ata- des, y formaron los equipos: en los off- sique, los interiores tenían que haber jugado Español: Martorell; Pérez, Moreno; más adelantados y, al adelatií? rsc, los medio; sin su admnable apoyo, no hubieran Edelmiro, Solé, Manolín; Prat, Gee, Man x iUnido tantas vg; cs a la delantera azul- dalúniz, Espada y Bosch. Barcelona: Nogués; Zabalo, Arezo; ArS. rana, ni malogrjt o casi siembre muchos t í tus acosos y ¡acias, los cuales, de pué- gemi, Franco, Balmanya; Ventolrá, Raich, de passr por la li a de los medios blan- Escola, Barceló y Munlloch. quiazules, llegaban fáciles para el despeje Zaragoza F. C 1; Hércules, i a los defensas a sin fuerza ya y s ii peligro al meta. En suma, que el Español, que sólo Zaragoza 25. Con un lleno en Torrero jugó con un inglés- -Gee- -realizó coa todos se celebró este partido de la Copa. No obssus nacionales un match de conjunto pro- tante los esfuerzos del Zaragoza para venfesional británico. Mucho juego y trmy tcm- cer al Hércules la mala suerte en las primer! r. dn, con pocas rabietas ante el ¡oal; a ras jugadas del encuentro, entre las que me ¡ominar por técnica y a ganar por pocos rece destacarse una jugada de Olivares, que tantos. ¡Ah, si la Copa española no fuera ¿alió lesionado en una pierna y que perdió otra cosa! una ocasión de hacer un tanto, dieron al del que Esta táctica, técnicamente admirable, del traste con los esfuerzos de laZaragoza, parlos primeros minutos primera Español quedóse sin tantos en la primera en dominó netamente al Hércules, sin lograr parte y la suerte ss los brindó en la segun- te Después, da. Aun se sp- tnriía como el mejor conjun- marcar. Hércules, poco a poco, las arrancadel que iban to en el carr. po, pero y; i ro dominaba en das dominio, aunque llegados posesionándose frente Lerín ji ¡ego y terreno como en el íiempo ante- deltiro no era remate de los avances. aLa derior. Sin embargo un despeje largo y hacia el qoal de Pérez arrancó a Mandalúniz hacia fensa del Zaragoza, Lerín, Gómez y Alonse empleó fondo momentos Nogués. Salió éste, pero en vez de irse re- so, enfrentarse a con la en algunos alicantina, delantera suelto a topar con el blanquiazul para re- al la que Tatono, director del ataque, había peler bien el balón, a costa de salir repe- en el lido él hacia la meta, se contuvo un poco, ocupado el puesto de interior derecha y leizquierda Orriols, vacilando, y de ello le resultó un error en extremo pasando el lo ocupaba las líneas de extremo a la distancia para pegar al balón, al que dio sionado, Cuantas veces lograron avanzar los defensa. con los puños por debajo y por el efecto alicantinos fracasaron ante la defensa loca! que traía y el que le acabó de dar Nogués que estuvo acertada. se coló en el marco. E! otro goal lo consiAsí terminó la primera parte, sin que ninguió el Español con mayor suerte. Un barullo y un penalty (hands) discutible de Ar- guno de los dos equipos lograse marcar. El gerní, simultáneo a un foul a Nogués. El juego, sensiblemente duro, corría en la duarbitro falló penalty y Prat se aseguró, reza a cargo de los alicantinos, castigados disparando imparablemente. Dos a cero. De- a veces por Vallana y otras, no. El Zaragocayó aún más el Barcelona y la consecuen- za jugó en la segunda parte con el afán de cia creían muchos que sería un nuevo tanto variar e! marcador. Durante mucho tiempo españolista, redoblando su sesfuerzos este los delanteros zaragozanos llegaron a los equipo. Y vencedor el Español, ya casi se- dominios de Pérez, pero no marcaban: Olivares, casi sin poderse mover, ocupaba el guro de la eliminatoria. extremo izquierda, pasando Tomás al cenPero cuando se juega anormalmente, la tro del ataque y Primo al interior izquierda. normalidad no tarda en imponerse. El Es- Handicapada así la delantera local, sin empañol hasta entonces (los quince primeros bargo dio que hacer a la defensa alicantina minutos de la segunda parte) había actua- y por fin. tras un tifo rápido de Primo, que do por encima de sus posibilidades y el dio en el larguero, Amestoy, oportuno, loBarcelona por debajo de las suyas. El Bar- gró marcar el tanto para el Zaragoza. Dos celona había jugado menos, pero había con- minutos después, Tatono, de lejos, cogiendo servado más fondo. Ya Martorell en los pri- descolocado a Lerín, consiguió el empate, a meros momentos igualados de la primera pesar de la estirada. Este fue el empate inesparte realizó una parada zamorana y tuvo perado, que se sostuvo hasta el final, cuanque repetirla y convertirse hasta terminar el do las lineas del equipo ¡ocal se hallaban desmatch en el Nogués del Barcelona en la cohesionadas. primera parte. Cansados los interiores y, los Vallana hizo un arbitraje regular, procumedios blanquiazules, éstos se retrasaron, rando ser imparcia! de un modo especial Solé, imitando los deEquipos: más su ejemplo. El cansancio y la idea de Zaragoza: Lerín; Gómez, Alonso; Pelaconservar el 2- 0. El Barcelona, que no tuvo yo, Municha, Ortúzar; Ruiz, Amestoy, Tonunca línea de medios, pero sí tenía de vez más. Primo y Olivares. en cuando delantera, a pesar de aparecer Hércules: Pérez; Orriols, Maciá: Tormo, muy decaído Ventolrá por haberse lesiona- Paquillo, Salas; Irles, Tatono, Blázquez, do al empezar el partido, estableció varias Cervera y Aparicio. Ocupó este lugar luego veces el cerco ante Martorell sin marcar. Orriols. Pero en una rápida jugada de Munlloch con pase a Ventolrá, éste le sirvió un 1700 Betis, o; Osasuna, o hecho a Escola, que fue aprovechado impaSevilla 25. Paquirri fue, a principio rablemente. Fue este goal y su jugada lo mejor del Barcelona en este match, junto de temporada, la esperaqza del Betis, porque con la actuación de Raich y Zabalo en todo Paquirri. dada su fama de habilísimo tirael match; Nogués y Argemí, en la segun- dor, podía resolver el terrible, problema de da parte. Fernández no actuó y se notó a la escasez marginal de! as victorias bétifondo, así como la ausencia de Berkessy, cas. Confirmó su destreza el muchacho en aunejue Franco, dentro de sus posibilidades, los primeros lances, v cuando sus compano jugara del todo mal. Del Español lo me- ñeros, rendidos ante el mérito, le diputaron, sin discutirle ya, director de juego, llegó él