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ror del ienío- hicieron algunos avances rápidos y lanzaron dos corners sin resultado. En la línea media local empezó a destacarse Vega, que empujó a sus delanteros hasta lograr el dominio del Celta. Los bilbaínos hacen un, juego por las alas y como la defensa local no marca bien, Lilo tiene que detener varios difíciles disparos. Vuelve el Celta aí ataque y 1 Blasco detiene un fuerte shot. Peno Nolete vuelve a disparar y logra un tiro que devuelve el poste y que recoge Venancio para marcar definitivamente el primer gwal áel Celta. Los celestes continúan presionando con entusiasmo, pero el trío defensivo vasco aleja todos los peligros, ¿hasta que a los veinticinco mintstos, en un buen avance, Nolete marca el segundo goal, de un espléndido tiro al ángulo, que es ovacionado. Continúa la presión del Celta y antes de terminar el tiempo, Gonzalo lanza tm fuerte remate que Blasco detiene eai una, estupenda parada. Y concluye la primera ntitad, siendo ovacionados ambos equipos al abandonar el campo por el gran juego, que han desarrollado. El segundo tiempo fue de juego aún mejor, teniendo al publico en constante emoción. Por turno los dos equipos han presionado, haciéndolo pirimero el Celta con un juego arrollador, y- raéndose la meta de Blasco en constante peligro. Este abrumador dominio local terminó a los quince minutos con un avance de Toro, cuyo centro remató Gonzalo marcando el tercer goal. Continuó todavía la presión del Celta, obligando a intervenir a Blasco en paradas inverosímiles, sobre todo a un shot de Gonzalo. A los veinte minutos, Nolete recogió una pelota, y desde lejos disparó un shot al ángulo, que pegó en el coste, y aunque Blasco se tiró en un plonc con magnífico, el balón le rebotó en la. espalda y entró en la meta, anotándose así el cuarto goal céltico, que fue premiado con gran ovación. Los momentos siguientes fueron de gran emoción porque el Athletic anduvo a- la deriva ante el arrollador juego de los celestes, produciéndose la impresión de que el Celta alcanzaría una tremenda descanso forzoso. Traía mucho saldo a su favor el Osasuna, pero no era imposible vencerle por completo. Diéronse circunstancias favorables para los navarros, tales como la actuación de Florenza y las lesiones de Riera y la de Herrerita. El campo era un barrizal y, en algunas partes, había lagunas. Llovió sin cesar; a momentos la niebla impedia distinguir a los jugadores desde las tribunas. En estas condiciones ningún resultado podía sorprendernos. Ni al uno ni al otro equipo se les podía exigir más. Sobre el terreno era imposible hacer una labor de conjunto. Falló en el Oviedo la defensa; un portero, un línea de medios. Se quedó con los cinco jugadores del ataque, uno de los cuales se lesionó y quedó anulado. Otro, Antón, el extremo derecha, se mostró escéptico en los momentos de coronar las jugadas. Hicieron mucho, pues, marcando cinco tantos, dos de ellos en el transcurso del primer minuto del segundo tiempo. Otros dos del Osasuna, en la primera parte, fueron casi así: a Florenza le chutaron cuatro veces y le hicieron cuatro goals. Los pamplónicas sostuvieron un tren rápido, y cubrieron todos los huecos a fuerza de constancia en ia resistencia. La defensa actuó con mucha seguridad; los medios cortaron y movieron la línea de ataque. En ésta, Catachús, Vergara y Castillo, los mejores. Tell y Kuki en los medios, hicieron más de lo que se les pudiera exigir. En cambio, en los ovetenses sólo merecen elogio Gallart (éste sobre todos) Emilín y Lángara. Florenza, que estuvo hecho un desastre, se vio, además, solo. Catachús fue el que primero marcó. Vergara hizo el segundo. Una cabeza de Lángara a un centro de Antón, el tercero. Un shot de Antón a un pase de Lángara, el cuarto. Descanso. Lángara, al comenzar el segundo tiempo, remató al poste; entró el balón y salió, pero goleada. Antón hizo el remate para el quinto gol de tarde. Pero estos instantes decisivos no fueron la En un golpe de castigo, Emilín, de cabeza, aprovechados por los delanteros locales, des- señaló el sexto tanto. afortunados en sus remates. En cambio, el Pe o de castigo Aihletic hizo varios avalices aislados, y en Oviedo, en otro golpedesquita con contra el el séptiuno de ellos. Ellees, que se internó rápido, mo gol. Vergara se recibió la pelota en pleno off- side. lanzando pelota un tiro cruzado que fue un goal, cuya vali- enVarios intentos; la hace el salta de charco charco y Lángara octavo. dez admitió el arbitro. El público protestó, Sólo está el campo del Oviedo cuando pero el juego no se interrumpió. Castillo sale el balón Faltando diez minutos para terminar, el Florenza. que con sabe qué y se encara con no hacer, y Castillo Celta aflojó mucho su tren, y el Athletic se hizo el noveno tanto y último. impuso, terminando el partido sin más vaDominio del Oviedo, que sacó varios corriaciones. aun saca otros cuantos. La impresión que puede deducirse de este ners y equipos no decaen ni se agotan en la Los match es que el Athletic pudo ser eliminado proporción que era de esperar y Escartín, si el ataque céltico hubiera tenido mayor cuando el público ya se había ido, toca el desenvoltura ante el marco, pues sus delanteros estuvieron servidos incesantemente por final. buen tiempo el. partido hubiese sido Con el gran juego de los medios, de los que des- una maravilla; fue vistoso a pesar de todo. tacó Vega, que hizo seguramente su mejor Oviedo alineó a Florenza, Riera, partido de esta temporada. Cabezo cubrió el Sirio, Ñuño, Castro; Antón, Gallart, Peña; Lánpuesto de Várela, que resultó lesionado en gara, Herrerita y Emilín. Bilbao, cumpliendo magníficamente. Del AthOsasuna: Ureaga, que estuvo hecho un letic destacó el trío defensivo, que se man- fenómeno; Muguiro, Arana; Aranaz, Kuki, tuvo siempre enérgico y seguro. Tell; Castillo, Gastón, Vergara, Paco y CaEl arbitraje de Hernández Areces no en- tachús. contró grandes dificultades por la corrección con que jugaron ambos equipos, que Arenas, 2; Madrid, 1 se alinearon de esta forma: Athletic: Blasco; Zabala, Oceja; Zubieta, Bilbao 18. El escaso margen conseguido Muguerza, Roberto: Elices, Cilaurren, Bata, por el Madrid en el primer partido con el Gárate y Gerardo Bilbao. Arenas hizo que el campo de Ibaiondo, de Celta Lilo; Montes, Cabezo; Blanco, Ve- ordinario tan poco concurrido, registrase la ga, Piñeiro; Venancio, Gonzalo, Nolete, mejor entrada de la temporada. Hace ya mucho tiempo que el campo del Arenas no Agustín González y Toro. Oviedo, 5; Os. asuna, 4 Oviedo, 18. E! Oviedo ha sido eliminado de la Copa por gl jOsasuna. ¿3 é impone un se ha. visto tan animado. Existía una verdadera ansiedad por este partido, que había de dar un competidor del Athletic de Bilbao. Los equipos se alinearon asi. Arenas: Egusquiza; A g u i r r e, Arrieta; Ángel, Pérez, Silvosa: Larrondo, Gózalo, Gurruchaga, Rufo y Zuíoaga. Madrid: Alberty; Ciríaco, Mardones; Pe- dro Regueiro, Bonet, Sauto; üugenio Regueiro, Sañudo, Lecuc y Emilín. Empieza el partido observándose más serenidad y clase en eí Madrid que en el Arenas, pero el primer peligro lo crea Ciriaco en su propia portería, tirando a. córner, pero faltando muy- poco para que la pelota entre en el marco. La buena clase- de la delantera del Madrid, dirigida muy bien por Luis Regueiro, se estrella ante la codicia del Arenas, inferior en técnica, pero a quien se ve dispuesto a conseguir la victoria. Un gran pase adelantado de Luis a Sañudo, y remata éste, sobre la marcha, magníficamente, parando Egusquiza. Luis Regueiro moviliza bien el ataque y se decide a tirar a goal, pero sin eficacia. Este tiempo está resultando interesante, y llega a despertar en el público el mayor entusiasmo, cuando el Arenas, a los veintitrés niirutos de juego, consigue el primer goal. P oviene de un magnífico avance. arenero qr. e termina en córner. Lo lanza Larrondo, y después de algunos remates sin hacer carne -Gózalo logra el tanto. Se observa que el medio centro arenero flojea mucho, contrastando con la codicia característica de Pérez. Por ello, en el Arenas no se profundiza lo suficiente y en la defensa el hueco- se hace patenté. Termina el primer tiempo con la ventaja señalada. El Madrid jugó mejor que el Arenas, que a su vez sostuvo la lucha por su entusiasmo. Al reanudarse el juego, el Madrid modifica la alineación por lesión de Ciríaco. Este pasa a- extremo izquierda y Emilín a interior, bajando Lecue a medio izquierda y formando Bonet en la zaga. No iban más que cuatro y medio minutos cuando el Arenas lograba el segundo; goal. Se había tirado un córner por Zuloaga, que despejó el Madrid, pero Silvosa, desde bastante distancia, lanzó el balón bombeado hacia el marco y entró en él, sin que Alberty pudiera hacer nada. Este segundo goal, que acusa una ventaja efectiva, produce un enorme entusiasmo. Pero no tarda el Madrid en acortarla eri un avance individual de Sañudo, que dispara raso y bate a Egusquiza. El Madrid juega mucho en estos momentos, dominando. Un avance de Regueiro. soberbio de verdad; pasa a Eugenio, centra, y Sañudo remata admirablemente, parando en igual forma Egusquiza. Se lanzan dos corners contra el Arenas. Ahora se va nivelando más el juego, y el balón danza de uno a otro campo, poniendo ambos equipos gran interés en el partido. Tan pronto. está el Madrid cerca del marco del Arenas como el Arenas en el del Madrid. Un pase de Ciríaco a Sañudo termina con un gran shot de éste, y Egusquiza vuelve a lucirse en otra parada digna de la gran, jugada del madrileño. Van acercándose los últimos minutos del partido y el Madrid, que había estado asacando bien, baja a la defensa, ya que el tanteo permite un desempate y con grandes esperanza para el Madrid. Este tiene mucha suerte en los últimos minutos. Gurruchaga, en un grandioso remate de cabeza, estuvo a punto de marcar, saliendo la pelota fuera rozando el poste: pero aún rs s franca fue una ocasión de Gózalo, fuera ya de todo control de Alberty, dando el balón en el palo. Ahí estuvo; la victoria definitiva que hubiera clasificado al- Arenas, -f