Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
sí solas para mantener la enfermería actual y para desvalorizar el valor de las actuaciones de los pelotaris; aspecto este úl timo el más interesante y directamente ligado a nuestro comentario. En cuanto al problema planteado de la calidad de la pelota, ha sido fácil llegar al En busca de una convención en cuanto a Ja calidad de la pelota acuerdo; como que en realidad, y tácitamente convenido, ha existido siempre, aunEl máximo interés de la quincena ha gi- inhumanidad, y también de inconvenien- que siempre también se le ha bordeado a rado en torno a estos dos motivos, que des- cia en la pelota empleada en partidos? impulsos y sugestiones de las aludidas contacamos en cabeza. Desde luego, no han sido los aficionados, veniencias. JVÍondragonés, con veinticinco años de in- el público, que, siendo para nosotros el eleSe ha llegado al tipo único de adopción interrumpida carrera pelotística, y en aquel mento principal, no ha representado ningún estableciendo la pelota de 105 gramos, con medio caffiinp de la vida que invita papel activo en la organización de partidos. esta proporción de componentes: 38 gramos- -cuando no obliga- -a abandonar tempera; Han sido las Empresas y los pelotaris de núcleo de goma, 47 de lana, 10 de algomentos- extremados, sé viene batiendo con los que se reparten esa responsabilidad, si dón y 10 de cuero. ganas ilusiones y resultados victoriosos, con es que la sienten, como parece darlo a enEsta composición de ahora da ún mayor los jóvenes que quieren sálirle al paso. tender las actuaciones de ahora, para, lle- volumen a la pelota, por elevación de la Eguía, antes, y Áramburu ahora, han co- gar a esa convención de la adopción del cantidad de lana, a expensas del algodón, nocido, por desgraciada experiencia, toda tipo de pelota. que daba su coeficiente de peso en algo me la clase que atesora el viejo Y a poco Empelotan se queja de que al hacer la nor volumen. que les haya dejado meditar el amor propio elección de pelota de entre las que le ofrece Y en es seguro humillado, sé, habrán echado ésta cuenta y la empresa en el momento de empezar el par- dos, puesesto veinte añosandan bien orientade a parte consideración: ¡Cómo jugaría y qué sería, tido, encuentra -género peligroso, inhu- taba la mayor densidad deesta pelota, se nola reduel juego de este Mondragonés con veinte mano que destroza la mano y trae como cida de su primitivo volumen, sin pérdida años menos 1! consecuencia esa enfermería extensa y de peso; de lo que deduzco que el efecto Consideración que conviene la formule la duradera que afecta a casi todos los efecti- destructor de la pelota era más sensible, linerviosa afición de nuevo cuño, que al exal- vos del cuadro, profesional. tar lo que únicamente conoce ella, tiene en La pelota excesivamente dura ha sido to- mitando a menor campo la contundencia del olvido y desprecio a los que fueron gran- lerada y protegida a veces por las. Empresas, golpe. -J. DE, IRIGOYEN. que creían favorecer las condiciones de un des valores del pelotarismo. Los partidos de ay ¿r Hacen falta hombres del temple de este jugador, compensando así desajustes de la gran Mondragonés o. de ese otro templa- combinación. Como también se limitaban Ayer, viernes, se fugaron los siguientes ido dé José Irigoyen, para que el juicio no esas disposiciones presentando un lote de pe- partidos: se dispare al resorte de partidismos ciegos, lotas rebajadas pensando en la utilizaque enjuician fácil, sin tomarse la molestia ción mejor de aquéllas por alguno de los ju- t Primero, a pala: Gavira y Ricardo (ro 34. dé la elemental comprobación que ofrecen gadores del combinado, a los mismos pro- jos) 40; Durangués y Oroz (azules) teñía Dominaban los delanteros. El tanto los juegos de éstos dos supervivientes del pósitos del caso anterior. que ganarse en los cuadros de delante, por. pelotarismo de hace un cuarto de siglo. Por otra parte, cuando ha dependido de que detrás la inseguridad era grande. Como El veterano Mondragonés, plantado en la voluntad de un jugador la formación, si- al final no pudo Durangués mantenerse en la cancha, espera y da nuevo turno a otro quiera parcial, del lote de pelotas, ha pro- el mismo plano acertado de las anteriores joven. Y esté es de mucho cuidado. Nada curado aquél acentuar la calidad de ellas, decenas, Gaviria se impuso por completo. menos que Perú, el fornido morroskote az- exagerando y forzando el margen de nor- Y llevó al triunfo a la pareja roja. coitiano, que por condiciones especiales de malidad de pelota, ajusfándola a lo que creía Segundo, a remonte: Fue necesario sussu juego puede resultar el méjpr dotado su conveniencia, que muchas veces se concomienzos. para esta especialidad del juego individual. vertía en conveniencia negativa, deducida de- pender el anunciado en susen una ceja ReII un pelotazo que Pegador duro, ágil y suelto, atrevido para, la suposición, de inconveniencia de aquella cibió Araño una lesión de pronóstico leve. lanzarse a ejecuciones arriesgadas, no de- pelota á las condiciones del juego y de la le ocasionó se jugó otro partido con este Substituido, nuficia la dirección de sú tiro ni. lo bom- mano del rival... resultado: Salaverría II y Goicoechea (robea (eleva) con lentitud, al modo de AramEl aficionado imparcial no negará estos jos) 40; Izaguirre 21. búru, en forma, que permita acudir holga- supuestos, que desgraciadamente han pre- Las pelotas con que y Erviti (azules) muy se jugaron eran do al resto. Tiene bolea fácil y dirigida sidido todas las actuaciones industriales de vivas. La ventaja en el saque tenía una y saca duro como para valorarla... reúne, la pelota. importancia decisiva. De esa -ritaja supo ¡en fin, calidades que puede valorar muy bien, Pero hay un factor importantísimo, esen- aprovecharse bien Salaverría II, para, coa para hacer el juejjo que más puede inquie- cial, al funcionamiento profesional de la la ayuda enérgica de Goicoechea, descartar tar a Mondragonés, atacándole en aquello pelota, y que, sin embargo, no entra en desconcertar a la que por ley lógica le es más quebradizo. esta convención, como si no tuviera rela- a Izaguirre ytuvo dificultades Erviti. Yrocontienda no para los Pero al veterano ni le asusta ni le rin- ción con él. jos, que ganaron por amplísimo margen. j 3 e nada... Me refiero a la frecuencia, a la abundanTercero, a pala: Fernández y Pérez (azuEs de los qué, sin acogerse a- ventajas de cia y repetición de partidos en número to- les) 45; Roberto y Quintana III (rojos) posición honradamente ganada, menos que talmente reñido con postulado tan obligado 42. Partido de alternativas. Llegaron a adeninguno, ha pretendido excusarse, ni condi- como el del rendimiento de la máquina hu- lantarse los rojos en la última decena, para cionar la opción de los jóvenes a medirse mana, tan desguarnecidamente presentada ser alcanzados y pasados. Atinó Fernández con él, otorgándoles todas las ventajas, avi- como la pobre mano desnuda al tundido con el saque, y le fue posible dominar el niéndose a todo, para facilitar los partidos brutal. de la pelota. tanto. Como el partido estaba precisamenque se han propuesto como viables. Había de ser ésta maasa y blanda a! má- te en eso, no fue una sorpresa extraordina ¡Todo un ejemplo, suscitado con oportu- ximo extremo, y aún seríd improcedente el ria que Roberto y Quintana III, irregulares nidad! que no limitaran los pelotaris el número en su juego, al igual que Pérez, acabasen cíe sus actuaciones actúa 1 es, bastantes por por perder. Empresas y pelotaris han caído en la cuenta de un efecto cuya manifestación clamorosa y desagradable veníamos denunciando hace años. Suspensiones forzosas de partidos anunciados, sustituciones que alteraban substanciailmente los programas, lesiones que retenían alejados de la cancha a los pelotaris, han sido cosa corriente y causa eficiente de verdadero hastío de la mejor parte de la afición. Empresas y pelotaris limitan la investigación de las causas dé este 1 efecto, a la s ola íscción de la pelota, y consecuentemente, pretenden remediarla con mejorarla de calidad. Es indudable que deben Wcérlo, porque, ai teoría al menos, no se i t debido jugar tonca con pelota inhumana ¿Pero quién ha llegado a ese; extremo de PELOTA VASCA QN D R A G Ó N E S EL ANIMOSO