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ABC. SÁBADO 9 DE MAYO DE 1936. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 37. día 30 de abril, una nota que ha sido hoy. ¿publicada, en la cual niega al Comité de los Trece y a cualquier otro órgano dé la Sociedad de Naciones toda competencia para examinar la cuestión de la interpretación del Protocolo de 1925 con respecto al derecho de represalias. El Gobierno italiano estima que la cuestión del empleo de gases asfixiantes debe ser discutida simultáneamente con la violación de las demás reglas internacionales, y termina declarando que solamente un organismo calificado para poder entender de estás cuestiones podría ser la Cruz Roja. EN MUÑÍ CH FALLECÍ O AYER EL Fl LOSOFO ALEMÁN SPENGLER La muerte. Datos biográficos. A B C en Berlín La muerte Munich 8, 6 tarde. Ha fallecido en está ciudad el célebre filósofo alemán Oswaldo Spengler, a la edad de cincuenta y seis años. Europa degradada. De uns, Europa que, traicionándose a sí. misma, cambió el tótem imperial, el águila noble, por un orfeón de sapos socialistas. Socialismo, pacifismo y democracia eran, en la filosofía de Spengler, signos ciertos de podredumbre. La decadencia de una cultura se anuncia cuando al sentidc religioso, heroico y aldeano, y a los valores de la estirpe, suceden las ideologías de Ateneo, la idea del progreso indefinido o h. felicidad del mayor número y el bienestar por los siglos de los siglos. Cuando se eres que no habrá más guerras, ni diferen: ias de clases, de religiones y de Estados; ni conflictos por la superioridad de los unos s abre los otros. Trivialidades de esta índole, nos producen hoy, al presenciar las fases finales de ese optimismo vulgar, el profundo asco y él tedio vital que conoció Roma en la época de la plebe marxista. Porque el marxismo no era para Spengler una ideología inventada por vez primera un año del siglo xix, sino la fase postrera de la corrupción agónica que aguarda a todas las culturas cuando desfallecen. Surgen entonces- -en la Europa de hoy como en la Roma augusta, en la Grecia democrática, en Egipto y en China- -partidos liberales y avanzados, en donde se junta toda la fauna abisal de las grandes urbes Y en ese mundo pantanoso y asqueroso, aparecen, envueltas en la clámide de la dignidad altiva, las figuras ejemplares de los estoicos. Blancas estatuas senequianas, ceños adustos de Quevedo. El Negus en Palestina El Emperador desembarca en Haifa Haifa 8, 11 mañana. El Negus ha desembarcado en Haifa, siendo recibido silenciosamente en presencia del comisario del. distrito y de un grupo de notables, vestidos de gala. El Emperador recibió los honores de un destacamento de marinos británicos y se dirigió al tren, saludando con la cabeza a los que presenciaban su. paso. -United Press. Datos biográficos Oswaldo Spengler. nació en Blankeburgo (Tunngia) y era hijo de una familia modestísima, que se sacrificó para que pudiera estudiar, como era su pasión. Spengler se dedicó con preferencia a las matemáticas, a la filosofía y a los estudios históricos en las Universidades de Hallé, Munich y Berlín, doctorándose en la primera. Después fue profesor de Segunda, enseñanza en Hamburgo, y en 1911 regresó a Muniah para dedicarse a investigaciones personales, a la vez que ejercía de profesor particular. Ha publicado numerosas obras, y entre ellas, en 1911, La decadencia de Occidente, Prusianismo y socialismo, Deberes políticos de la juventud alemana, El hombre y la técnica y últimamente- -creemos recordar que la traducción española es de 1934- -Años decisivos. Las más leídas en España son las que se enuncian en. primero y; último lugar, magníficos ensayos de filosofía general de la Historia, comentarios de sentido profundo a la gran época en que se formaron sus ideas y en la que le había tocado yivirv Spengler, que, como nadie, había despreciado la sucia revolución de 1918 daba por cierto que el marxismo había triunfado ya en los pueblos occidentales y veía la lucha de clases como uh antecedente de la otra lucha, la de razas, por la preponderancia y la hegemonía. Dentro de su visión grandiosa de los hechos, había acogido con desconfianzas, qué se apuntan en su más reciente obra, el movimiento nacional- socialista. Ay de los que confunden la movilización con la victoria. Desde el advenimiento del nacional- socialismo al Poder vivía completamente apartado de actividades que pudieran rozar con la política. Más detalles del desembarco Haifa 8, 2 tarde. El desembarco del. Negus, de su familia y séquito del crucero inglés Enterprise, se efectuó acompañado de toque de trompetas y a los acordes de una banda militar. Fue recibido por el comisario suplente del distrito y por un destacamento de guárdiásmarinas. Él regimiento de Lancashire prestó guardia de honor. Entre el Negus y el comisario no se cruzó ninguna palabra, limitándose los dos a saludarse con una inclinación de cabeza. Los rostros del Negus y de la Emperatriz reflejaban gran solemnidad. Haile Selassie iba acompañado por ocho miembros de la familia imperial y 45 subditos, entre los cuales figuraban iel ras Kassa. Durante el desembarco de las diez toneladas de equipaje se rompieron algunas de las botellas del vino, real, inundando todo el ambiente del muelle y puerto de un fuerte jolor a alcohol. El corresponsal de la United Press contó hasta 117 sacos de oro entre el equipaje, qué ¡eran vigilados por una guardia espacial. Seguidamente, el Negus, su familia y el ¡séquito tomaron el tren para Jerusalén. -Wnited Press. A B C en Berlín Ha muerto Oswald Soengler J 3 erlín. o, L. madrugada. (Crónica telefónica de nuestro redactor. Un nombre y una cruz. Y debajo, en las ediciones de última hora él despacho de las Agencias telegráficas: Munich, 6 tarde. -Hoy, a los cincuenta y seis años de edad, ha muerto Qswald Spengler ¿También los castillos mueren? Porque él era, incluso físicamente, como una torre almenada de silencios. Alto anhelo de orgullos, vertical desprecio al viento, voluntad aquilina, tez de espacio. Como un castillo enhiesto y apartado, sólo podía soportar la intimidad imperial del ancho cielo y un temblor de alas y atardeceres cuando ya en el azul fosforecen lejanías y en la noche profunda del alma palpita el corazón, sin pausas, del Destino. En su escudo, el águila tenía linaje de tótem heráldico, por la avidez de remotas perspectivas. Cómo sabía mirar desde las cumbres! Con una mirada que er a un palpar, y era un coger, y era un sentir y concebir el mundo como presa. Pero por. esa mirada tan potente pasaban sombras de melancolía. No se escoge el Destino repetía a cada instante. Se sufre. Y él sufría, en su dolor meditabundo, toda la impotencia de una Llegada del Negus a Jerusalén r Jerusalén 8, 4 tarde. Al llegar a Jerusalén, el Negus fue saludado én la estación por el comandante de la flota aérea de Palestina y por el comisario del distrito de Jerusalén. El hotel donde se hospeda el Negus está feituado cerca de la puerta de Ja ffa. El Negus se aloja en un hotel Jarusalén 8, 9 noche. A su llegada a Jeirusalén, el Negus y la Emperadora han sido Saludados con aplausos espontánea y cordialtaiente por una muchedumbre compuesta de ¡árabes. Contrariamente a su intención primitiva, a Fainilia ItMjperial habitará en un palacio ¡de lia ciudad, el jíotél del Rey David. Su séji se instalará en el Cita del HoteL La fortuna del Negus Jerusalén 8, 10 noche. Cien cajas, reforzadas con planchas de acero, han sido depositadas en un convento, abisinio, doníde están protegidas por varios policías ingleses, armados. Se cree que es as cajas- contienen la for. una del Negus. Estoica, en último término, es toda la filosofía de Spengler. Sólo que su estoicismo no adoptaba la pasividad estática de un senador o un pretor romano, porque en la cultura fáustica, operante, beligerante y activa, el estoicismo tiene que ser también activo y combativo. Viquingo tíe la sangre y del espíritu, le llamó él al hombre de Occidente. Genial buscador del movimiento continuo; gran inventor de la técnica más poderosa y más dramática que haya existido jamás. Toda gran cultura es, m su conjunto, trágica. Pero la cultura del hombre fáustico es la más trágica de todas: la creación se subleva contra el creador. Se sublevan las máquinas, las masas se sublevan en forma que va desde el atentado a la huelga; laá manos se sublevan contra su Destino. Este es el momento ele la traición del obrero a la técnica, del- burgués a su clase, del aristócrata a su estamento, de h. Iglesia- -potencia ineludiblemente conservadora- -al Trono en que necesita apoyarse; de las naciones europeas contra Europa; y aun de los Ejércitos contra el honor. En tria época así, de deslealtad, de cobardía y de optimismo, todavía puede hacerse una cosa: luchar. Porque toda la Historia de Europa es una lucha continua. Desde el combate de la Reconquista, entre la Cristiandad y el Islam, hasta el combate entre las potencias de una tradición racial distinguida- -Monarquía, Nobleza, Ejército- -contra el- raci n. iOj el liberalismo y el socialismo plebeyo Estas últimaspa labras me ks dijo a mi, una tarde no lejana. Yo aventuré entonces la posibilidad de que la lucha decisiva, la gran victoria de Europa contra sus adversarios se ganase de nuevo en esas llanuras castellanas donde la Cristiandad pirenaica tomó al. viento agareno, tras ocho siglos, ¡a Reconquista. Me escuchaba olorosamente, mientras, sus ojos se volvían, con nostalgia, hacia una fotografía de El Escorial, colgada en la pared blanca de su cuarto.