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A- B C- SÁBADO 9 DE MAYO DE 19 6. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 26. tijíestación. que. se contiene en el artículo segundo del dictamen referente a la cantidad, que se ha de aplicar a la creación y sostenimiento de. esta Guardia presidencial. Pprgue si en este artículo segundo es verdad que se dice que se arbitren los crédi, tos necesarios para esta organización dentro de los asignados en el presupuesto VÍT gente a cada artículo y capítulo del mismo es también cierto, señores de la Comisión y, señores diputados, que seguidamente se consigna: acudiendo, si resultaren insuficientes, a la petición de los oportunos suplementos de crédito Y aquí estamos ya ante, ese terrorífico portillo, dada la situación de nuestra Hacienda, por el que, con un- criterio más o menos caprichoso 0 más o menos generoso de un ministro, se puede traer al Parlamento una petición de suplemento de crédito. No soy -lo digo con sinceridad, y vosotros. mejor que yo. lo sabéis- -hombre versado, en. cuestiones de economía ni de hacienda públicas; pero ya eh la, lectura de los periódicos, en las conversaciones de. los hombres políticos y, sobre- todo. en las deliberaciones autorizadísimas a que he asistido durante dos etapas parlamentarias, he podido apreciar que las peticiones, de. suplementos de crédito son algo que siempre encuentra en el Parlamento resistencia, discusiones- y oposición, porque ello es el portillo por el cual vierte. la amenaza, si no. de quiebra, de dificultades o perjuicios para nuestra economía nacional y para nuestra Hacienda pública. E $i mpreciso el proyecto, porque en él no se fija, de. una manera taxativa y determinada, si el- efectivo de que se ha de componer este batallón de la Guardia presidencial ha de ser con arreglo al criterio miliLur, efectivo de tiempo de paz o de tiempo de guerra; es impreciso el proyecto, y lo es el dictamen que se somete a nuestra deliberación, porque no se especifica el modo y la manera de realizar la recluta, porque no se nos dice si estará integrada por soldados veteranos o por soldados bisónos; es impreciso también, porque no se determina si esta recluta ha de hacerse como se hacía en el antiguo Cuerpo de Alabarderos, con clases de tropa, o, simplemente, con soldados procedentes de otras unidades dei Ejér cito; además, es impreciso tn la parte ecoKÓmica, en la parte reíeret- te a los haberes de estos soldados de la unidad presidencial, porque tampoco se señala la cantidad i que habrán de ascender e? 03 haberes IncLv: d: ak- s o particulares de la unidad. Aparte de esto, señores, de Ja Comisión, parece que es criterio general, dentro de tpda buena norma militar, el tratar de establecer una como- si dejáramos relación, conexión de estructura entre todas las fuerzas armadas. Y aquí parece darse a entender que este batallón de la Guardia, presidencial- es un cantón independiente, seipa. rado de todas las unidades orgánicas del Eiército. Por otra parte, ¿qué finalidad se pretende conseguir con. la creación de esta Guar dia presidencial? ¿Es una finalidad pr oto. cola. ria, decorativa, de pompa? Señores republicanos, parece que esto habría de chocar con. vuestra espiritualidad. Si aceptamos la finalidad protocolaria, decorativa o de: pompa, nos encontraremos con que- vames, a, contribuir a formar un cuerpo que pudiéramos llamar de alabarderos presidenciales. ¿Se intenta conseguir una finalidad de custodia? Entonces me parece que vamos a la creación de una guardia de asalto presidencial. Y si aceptamos una y otra %i alidad, nos encontraremos con que vamos a la creación de nos alabarderos de asalto. Podríais invocar precedentes con relación a esta- Guardia presidencial, pretoriana o de custodia. Para ello tendríamos que remontarnos a los Austrias, a los Borbones de -praacia. y a: los: Borbones de España. Nos guardia borgoñoná; en el caso. de; los Bor- bones de Francia, ante la Guardia suiza- -me parece que ésta era su denominación- y eri el caso de los Borbones de; Es. paña, ante la antigua Guardia de Corps. También oodíamos recordar la Guardia imperial de Napoleón. Si quisiéramos remontarnos todavía más para buscar precedentes a lá creación de esta Guardia presidencial, seguramente nos 1 encontraríamos- con lá Guardia pretoriana de César Augusto. (Rumores. Pero, señores, ni en aquellos casos ni en éstos la finalidad era ia que vosotros Buscáis de pompa y Custodia presidencial, porqué- la finalidad de aquellos Cuerpios dentro de la espiritualidad de las ideologías o de jas tendencias que entonces predominaban en los verdaderos dirigentes de los pueblos no era sólo protocolaria, de tipo espectacular, litúrgico, decorativo y palaciego, sino que iba buscando algo más fundamental, más sustantivo la creación de una fuerza verdaderamente selecta, de unos cuadros de élite que fueran como la sustancia de la vida militar de aquellos tiempos. Nada de esto puede serviros de precedente, y lo que intentáis al crear la Guardia presidencial, además de resultar peligroso, por los argumentos que aduje al principio, está en contradicción manifiesta, concluy ente, radical, tajante y terminante, con vuestra significación republicana con vuestras antiguas propay gandas y críticas... Únicamente, señores republicanos, podríamos encontrar un cierto paralelismo, una cierta semejanza entre la creación de esta Guardia presidencial y elrecuerdo de la guardia de Porfirio Díaz eri Méjico, o del general Gómez en Venezuela. (Rumores y risas. El Sr. ANSO, por la Comisión, contesta al Sr. Fuentes Pila. Dice que la Comisión sintió mucho no birle en su seno como miembro capacitado qué és de ella. Declara que con la creación de ésta guardia no se trata de epatar ninguna de esas otras guardias citadas por el diputado de Renovación Española. No se trata- -añade- -de crear una guardia que dé espanto a los capaces de sentir. temor o despierte la admiración de. los aficionados á las. pompas militares y a los desfiles brillantes. Uno de los motivos para la creación de esta guardia presidencial está en la necesidad de que los soldados de la guarnición no se alejen de las cuestiones típicas militares imprescindibles en k marcha y en la administración del Ejército. Por otra parte, de la Guardia presidencial formarán parte grupos militares que hasta ahora han venido figurando en la Casa presidencial, como la banda de música. Republicana y la Escolta. Cree que no hay que sentir por la creación de la guardia del presidente alarmas presupuestarias. Encuentra justificada la postura y la posición del Sr. Fuentes. Pila, pero le niega que encuentre él también, por su parte, legítima, la actitud de los elementos republicanps- que en el seno de la Comisión. defienden éste proyecto. cesidad imprecisa de crear esta unidad que marque una unidad guerrera; va a ser una unidad de esplendor y de boato. Es necesario que se diga qué cantidades van á gravar los presupuestos, aunque sea momentáneamente, por la creación de esta guardia. Al país debe decírsele inmediatamente. El ministro de la GUERRA contesta a ambos oradores. Lá necesidad de la creación de ésa Guardia presidencial la sentí yo ya la otra vez que fui ministro de la Guerra. De los servicios de guarnición deben se- pararse sieriipre los superfluos, pues el Ejér- GENERAL MASQUELET, MINISTRO DE LA GUERRA Interviene el Sn Ortiz de Solórzancu Contestación del ministró déla Guerra El Sr. ORTIZ DF SOLORZANO interviene en la discusión. Dije ayer en lá Comisión- declara- y repito hoy, que el proyecto me parece de una imprecisión clara y manifiesta. Juzgo elemental que se diga cómo se va a hacer el reclutamiento de estas fuerzas, cuál va a ser su remúne ¡ración dónde van a tener su alojamiento, -qué clase de armamento van a tener que categorías van a contener sus componentes. NA. sabemos qué es lo que vamos a- votar ni la cuantía del crédito, necesaria. Hasta el presente tío se ha visto la ne- encontraríamos en- el primer cas p ante la cito, en tiempos de paz, sólo debe preocuparse de los preparativos para la guerra. Se puede decir que- son 300 hombres. los que con el sistema actual de las guardias en Palacio se distraen diariamente de la- guarnición de Madrid, contando- entre la guardia entrante y la saliente. Esto, -en tiemptís normales, aun puede soportarse- -desde- luego, malamente- pero en tiempos de maniobras o de escuelas prácticas, se hace sentir notablemente. Añádase a esto la baja que hay en los efectivos de los regimientos en verano con ocasión de los permisos, y se verá la necesidad de la creación de esa guardia. Explica la composición de un batallón militar con ametralladoras y máquinas. Con tres compañías de fusileros de ese batallón, o sean tres turnos, en total unos 600 hombres, hay bastante para la guardia exterior de Palacio. El Sr. CARRANZA, de Renovación Española: ¿Y el interior de Palacio? El ministro de- la GUERRA: Yo no- me meto en casa ajena. Allí, en el interior, continuará, sin duda, la Escolta prestando servicio como hasta ahora. El Sr. BERMUDEZ CAÑETE: ¿Y los caballos? El ministro de la GUERRA: No hay caballos en ese servicio, Sr. Fuentes Pila. E l S r FUENTES PILA: Señor ministro de la Guerra, yo no he dicho nada. El ministro de la GUERRA tiene unos momentos en que no sabe a quién dirigirse. (Risas. Después continúa justificando- la creación de la guardia. El Sr. FUENTES PILA, encuna interrupción, recuerda la composición de la Guardia Republicana francesa, que podría compararse aquí con nuestra Guardia civil. (Voces de protesta en los bancos marxistás. Tranquilizaos, declara el Sr, Fuentes Pila, porque yo no hablo ahora, al establecer esa comparación, del espíritu de la Guardia civil, sino de su organización y de los servicios de carácter nacional que presta. El ministro de la GUERRA: La Guar. dia Republicana francesa está compuesta por dos regimientos, uno de Infantería, con más óe dos mií hombres, y otro de CabaHeina, con efectivo superior a setecientos hombres.